Casa de Israel - בית ישראל


Desde " Casa de Israel " trabajamos para hacer frente al antisemitismo , la judeofobia y la negación o banalización de La Shoá ( Holocausto) .
No olvidamos las terribles persecuciones a las que fue sometido el pueblo judío a través de los siglos , que culminaron con la tragedia de La Shoá .
Queremos tambien poner en valor y reconocer la fundamental e imprescindible aportación de este pueblo y de la Instrucción de La Torá , en la creación de las bases sobre las que se sustenta la Civilización Occidental.

"... עמך עמי ואלהיך אלהי ..."

miércoles, 15 de septiembre de 2010

El detective de violines


Amnon Weinstein, con uno de los violines del Holocausto. | Chab Lathion

Amnon Weinstein, con uno de los violines del Holocausto. | Chab Lathion

Hace 40 años, el lutier Amnon Weinstein recibió en su taller un violín muy especial. Estaba en pésimas condiciones y la persona que se lo llevó le dijo que había pertenecido a un familiar que estuvo en Auschwitz. "Me costó tres meses repararlo y, cuando trabajé en su interior, ví que estaba lleno de ceniza", explica Weinstein con un gesto de amargura. "Supe que no era ceniza de madera".

Pasar tantas horas ante un instrumento que había sido testigo de uno de los episodios más crueles de la humanidad, le supuso tal sufrimiento emocional que se dijo que nunca más volvería a reparar un violín del Holocausto.

Ironías de la vida, y tras algunos años de paréntesis, Weinstein es ahora un auténtico detective de violines conectados con el pueblo judío durante la Alemania nazi. Lleva más de una década buscando, documentando y arreglando instrumentos en su modesto taller de Tel-Aviv, y por sus manos de artesano han pasado ya más de 26.

"Este proyecto me está quitando toda la energía, pero es que como una obsesión: una vez empiezas ya no puedes parar", reconoce.

Weinstein a veces encuentra los violines en un mercado de segunda mano y otras llega a ellos siguiendo una pista, una mínima mención en un archivo, aunque en la mayoría de ocasiones son familiares de víctimas del Holocausto los que los llevan hasta su taller. Aún así, conocer la historia que hay detrás de cada violín es ya casi imposible, dice el lutier. "Ahora es demasiado tarde. Si los hubiera encontrado hace 40 años, hubiera podido descubrir cada pequeño detalle porque aún había supervivientes", se lamenta.

Dicen que en su taller se combina la técnica del fabricante de instrumentos de cuerda con el arte de hacer milagros, y es que entre aquellas cuatro paredes se esconde el saber de tres generaciones de lutiers: su padre, él y su hijo. Fue justamente su progenitor, Mosche Weinstein, quien empezó a recolectar violines de los años 30 y 40, aunque en su caso pertenecieron a la Orquesta Filarmónica de Israel (la antigua Orquesta de Palestina). Muchos de ellos, abandonaron Alemania y Austria antes de la guerra, y se llevaron consigo los instrumentos fabricados en Alemania. Así, gracias a esta formación musical, se salvaron más de 3.000 judíos del genocidio. Con la caída del III Reich, la mayoría de esos músicos protagonizó un boycot voluntario y rechazaron volver a tocar esos instrumentos. Muchos destruyeron sus violines pero otros los vendieron, y fue así cómo llegaron a las manos del padre de Weinstein. Él todavía los conserva en su taller.

Educar a los más jóvenes

De todos los violines conectados con el Holocausto que ha reparado, 16 están expuestos hasta hoy días en la ciudad alpina de Sion, con motivo del Festival Internacional de Música. En su primera salida fuera de Israel, Weinstein quiso que la exposición incluyera también una parte educativa. Por eso, y durante varios días este verano, el lutier se ha encargado de explicar la historia y la importancia de estos instrumentos a escolares suizos.

Amnon Weinstein, con su hijo. | Lucille Reyboz

Amnon Weinstein, con su hijo. | Lucille Reyboz

"Es difícil expresar cómo me siento cuando estoy delante de estos violines, aunque el primero fue igual de duro que el último", les cuenta este hombre apasionado de 71 años y uno de los lutiers más reconocidos de todo el mundo.

El 24 de septiembre de 2008, Weinstein supo que todos sus esfuerzos emocionales habían valido la pena. 18 violines y un celom restaurados por él, sonaron ante el muro de Jerusalén a las manos de músicos israelíes y turcos.

Estos días, algunos de ellos se han escuchado por primera vez fuera de Israel a las manos de Schlomo Mintz, el director artístico del Festival de Sion y uno de los mayores virtuosos de nuestros tiempos. De hecho, Mintz conoció a Weinstein cuando tenía cuatro años y, desde entonces, han mantenido una estrecha amistad. Este virtuoso del violín está también muy involucrado en los conocidos como 'Violines de la Esperanza'. De hecho, fue él, quien tocó uno de esos instrumentos, con la estrella de David incrustada en su madera, frente a los barracones de Auschwiz-Birkena. "Ese, para mí, fue el signo más poderoso de la victoria contra el nazismo", subraya Weinstein.

"No puedo devolverle la vida a una persona, pero sí que puedo hacer que estos instrumentos vuelvan a sonar -dice-. Ese sonido es la voz de toda aquella gente".

Fuente:elmundo.es

martes, 14 de septiembre de 2010

"Habrá una gran guerra entre España y el islam si no cambian el nombre del local"


Una discoteca de Águilas (Murcia) está sufriendo las amenazas de grupos de islamistas, en las que se advierte de "una gran guerra" contra nuestro país si no ceden y cambian su nombre: "La Meca". Los radicales ya han poblado la red de vídeos instando al boicot contra España.

La discoteca La Meca llevaba abandonada años. Tras su época de esplendor en los ochenta, el complejo, situado en la localidad murciana de Águilas, había quedado reducido a escombros abandonados. Hasta el pasado junio, que fue rescatada de sus cenizas con una reinauguración por todo lo alto.

El complejo, de inspiración árabe en su construcción, ha desatado las iras del islam radical. Desde hace aproximadamente cinco días, según desveló el diario La Verdad, el hostigamiento contra sus dueños es asfixiante.

Todo comenzó en foros de Internet en el que los islamistas más radicales, ligados a Al Qaeda, llamaron la atención sobre la discoteca. Rápidamente, se sucedieron las amenazas: los foros se poblaron de llamamientos explícitos al "boicot" y a "combatir" a nuestro país, si los dueños de La Meca no acceden a cambiar su nombre.

"Una gran guerra entre España y el pueblo del Islam"

La Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (Feeri) tampoco tardó en reaccionar: poner el nombre de La Meca a un local de copas "es grotesco y constituye una falta de respeto contra los musulmanes" aseguraron. La noticia corrió por el mundo islámico como la pólvora, y pronto los vecinos de Águilas se encontraron con un equipo de televisión de Al Jazzera filmando en las inmediaciones de la discoteca, denunciando su nomenclatura.

La televisión saudita Al Arabiya evidenció su indignación sin muchos disfraces, en una incendiaria noticia: "Es un ultraje a los musulmanes españoles" expresan, destacando que la referencia al lugar sagrado para el islam "ha enfurecido a los musulmanes". Asimismo, recogen el testimonio de un vigilante de seguridad senegalés que se negó a trabajar porque ofendía su Fe musulmana.

Y así ha sido. Un islamista hackeó el pasado domingo la web de la discoteca, jactándose después de ello: exige el inmediato cambio de nombre, bajo la advertencia de una guerra: "Habrá una gran guerra entre entre España y el pueblo del Islam" si no acceden a sus demandas. Garantiza nuevos ataques informáticos, justificándose en que el complejo: "Ha atacado el corazón de todos los musulmanes del mundo".

Las amenazas, se han hecho explícitas a través de varios vídeos de Youtube y las redes sociales. En uno de ellos, se puede leer un fragmento de la "sura" Al-Hajj del CoránPermiso para combatir, se titula- y llama a la demolición de cualquier templo donde "se mencione el nombre de Dios en vano". A la postre, el vídeo pide el boicot a los intereses españoles, mientras las imágenes del complejo aparecen tachadas bajo una cruz roja.

Críticas al PP por "permitir el ultraje"

Facebook también está siendo escenario de la polémica por el bar de Copas. En la página oficial del local en esta red social, integristas islámicos profieren amenazas e insultos, y se han creado grupos de apoyo a sus dueños, pero también "concentraciones" para obligarles a cambiar su nombre.

Pero aún hay más. La Coordinadora de la Sociedad Civil del Norte de Marruecos, organización responsable de convocar el corte de la frontera de Melilla en los trágicos sucesos de agosto ha cargado contra el PP a cuenta de la discoteca. Más concretamente, ha pedido a los ulemas (estudiosos de la ley islámica) a que se pronuncie sobre la relación que une al PP y asociaciones islámicas de Ceuta y Melilla: "sobre todo cuando este partido promocionó y dio autorización al nombre 'La Meca' para una discoteca en una localidad costera de Murcia que gobierna este partido extremista" dice la Coordinadora, según recoge La Verdad.

Los dueños del local aún no han mostrado una postura firme ante estos episodios de amenazas. La Opinión de Murcia, desvela que dos de sus propietarios reciben también correos amenazantes, y han cedido ante la presión. El empresario Javier Hernández, y el periodista Pedro Morata, han aceptado cambiar el nombre de "La Meca" para "evitar problemas". Aún así, aún no hay comunicado oficial.

Las asociaciones islámicas más moderadas se desmarcan de las amenazas, pero insisten en que se cambie el nombre. La Federación Islámica de Murcia (FRM) ha puesto el asunto en manos de los abogados, porque consideran que la denominación puede entenderse como una vulneración del derecho al honor del islam: "No queremos polemizar sobre este asunto. La discoteca ha generado malestar entre parte de la población musulmana de Murcia, y nosotros hemos intentado dialogar con el Ayuntamiento de Águilas para encontrar una solución. Muchas personas se sienten ofendidas" subraya su presidente, Mounir Benjelloun, que considera las amenazas "rotundamente inaceptables".

En la misma línea se ha pronunciado la Unión de Comunidades Islámicas de España, que ha hecho visible su rechazo de "incitación a la violencia", pero también su desagrado con La Meca: " Son campañas orquestadas, como la que se está viviendo en Nueva York con la mezquita de la zona cero. Hay gente empeñada en crear problemas con la comunidad musulmana" advierte Mohamed Reda el Qady, presidente de la delegación murciana.

Fuente:libertaddigital.com

Nuestro Comandante en Jefe da alas a nuestros enemigos

Por Charles Krauthammer


No eran pocos los que venían acusando a Obama de obstaculizar nuestro esfuerzo bélico con su decisión de empezar el repliegue de Afganistán dentro de 10 meses. Ahora se trata de una acusación oficial: el general James Conway, comandante del Cuerpo de Marines, ha declarado que el anuncio presidencial puede representar un revulsivo para nuestros enemigos.

Ciertamente, se trata de una acusación muy fuerte, teniendo en cuenta que la ha lanzado un militar de alto rango y en activo. De hecho, a Conway le ha faltado poco para sugerir que Obama colabora con el enemigo. Pero las cosas son como son: no cabe duda de que nos será más difícil alzarnos con la victoria en esa guerra, cuyo desenlace depende en buena medida de las lealtades de la población local, si ésta escucha a nuestro presidente hablar de una retirada que la dejará a merced de los talibanes.


¿Cómo tomó Obama esta decisión? "Nuestra política afgana estaba centrada, sobre todo, en nuestra política nacional", le dijo un ex asesor de Obama a Peter Baker, del New York Times. Y agregó: "[El presidente] No iba a arriesgar el apoyo de los moderados y los demócratas centristas en plena reforma sanitaria, que consideraba el proyecto legislativo más importante de su Administración".

Si esto es cierto, entonces sólo podemos calificar de escandalosa la manera en que Obama maneja la cuestión bélica. En sólo cuatro días de la semana pasada 22 americanos perdieron la vida en Afganistán. No es, pues, éste el terreno indicado para tomar decisiones con el objeto de aplacar congresistas, sacar adelante una reforma sanitaria o consolidar tal o cual posición política. Todo lo contrario. Lo que debería hacer el presidente es tomar las decisiones que le parezcan mejores para alcanzar el éxito en la misión militar que él mismo se impuso. Pero, por lo visto, Obama no está en eso. Por lo visto, Obama considera sus deberes bélicos una amenaza a su política doméstica. Pareciera que, para él, los conflictos en que andamos inmersos son una distracción que no le permite volcarse en su verdadera vocación: la transformación de América.

Esta impresión no hizo sino reforzarse el otro día, en que Obama, desde el Despacho Oval, persistió en la ambivalencia. Así, luego de destacar que el repliegue de tropas está sujeto a ciertas condiciones, agregó –con su característico "Que nadie se llame a engaño"–: "La transición va a empezar, porque el conflicto indefinido no sirve a nuestros intereses ni a los del pueblo afgano".

Barack Obama.Ésas son, efectivamente, palabras de alguien que quiere irse de un sitio.

Las intenciones de Obama quedan aún más manifiestamente claras si reparamos en Irak, donde desde el principio advirtió de que su objetivo era, simplemente, poner fin a las operaciones de combate en un determinado (y arbitrario) plazo de tiempo –recordemos que en Bagdad aún no se ha formado el nuevo Gobierno, y que nuestro costosísimo éxito está pendiente de un hilo– para así poder hacer lo que verdaderamente le importaba: cumplir su promesa electoral. Había llegado la hora de pasar página y llevar América a otro sitio.

En principio, uno podría pensar que ese otro sitio era Afganistán. Pero el caso es que Obama no hace sino insistir en julio de 2011 como la fecha del principio del fin, o, más diplomáticamente, de "la transición".

¿Cuál es la importancia que da Obama a las guerras de Irak y Afganistán, si es que les da alguna? ¿Y qué hay de los nubarrones que se agolpan más allá de esos escenarios, en Pakistán, Yemen, Somalia, Sudán...? Ahora que ha quedado abolida la Guerra Global contra el Terror, ¿cuál es la posición de América ante las crecientes amenazas procedentes de zonas como el Cuerno de África o el Hindu Kush?

Nada dijo Obama al respecto el otro día, en su primera alocución desde el Despacho Oval dedicada a la política exterior. Lo que hizo fue hablar de economía: reconstruirla, afirmó, ha de ser nuestra "misión central como pueblo", y su mayor responsabilidad como presidente. No pudo dejar más claras sus prioridades, y la consideración que le merece la política internacional, que supedita a sus ambiciones domésticas.

Por desgracia, lo que para Obama es una cosa menor, algo susceptible de ser empleado como moneda de cambio en la arena política nacional, para los soldados americanos que patrullan en la provincia de Kandahar se trata de una cuestión de vida o muerte.

Puede que a algunos presidentes no les guste ser comandantes en jefe en tiempo de guerra, pero así vienen dadas. La historia decide por ellos. Obama tiene que aceptar su papel. No es sólo el estamento militar americano quien está preocupado por que, como reportaba el ya citado Peter Baker, "no esté totalmente dedicado a la causa": también nuestros aliados albergan dudas. En cambio, nuestros enemigos están recibiendo un estímulo formidable.

© The Washington Post Writers Group

Su turno, señor Abbás


Por Charles Krauthammer


Las perspectivas son pesimistas, pero el proceso va por el buen camino. La Administración Obama debe ser objeto de elogio por la manera en que ha estructurado la más reciente ronda de conversaciones entre israelíes y palestinos. Por fin dejamos atrás los compromisos provisionales, cuyo paradigma fueron los lamentables Acuerdos de Oslo (1993).

En aquel entonces se decía que cuestiones tan complicadas como el conflicto árabe-israelí sólo podían abordarse paso a paso, dejando al tiempo hacer. Y el tiempo hizo, sí, pero para complicarlo todo aún más. Israel realizaba concesiones concretas: trajo de Túnez a Arafat, para que gobernara sobre Gaza y la Margen Occidental, por poner el más notable ejemplo, y a cambio recibía más y más amenazas, hasta que finalmente fue castigado con una guerra de terror en la que perdieron la vida más de 1.000 israelíes inocentes.

Entre las víctimas de semejante estado de cosas hay que contar al movimiento pacifista israelí, que tantas ilusiones se hacía acerca del reconocimiento palestino del Estado judío. La izquierda israelí, asaltada por la realidad, anda moribunda; y la derecha, escarmentada. Ningún actor de relieve cree que puede conservarse la Margen Occidental.

Dicho panorama ha dado pie a un fenómeno insólito: en Israel hay un amplísimo acuerdo en torno a la idea de ceder casi toda la Margen a cambio de la paz. El momento es doblemente extraordinario, porque el único que puede cerrar un trato así es el actual primer ministro, Benjamín Netanyahu; y está dispuesto a hacerlo.

De ahí lo acertado de la concepción obamita de las próximas conversaciones: nada de acuerdos interinos, nada de compromisos parciales. Nada de concesiones mutuas al margen de las grandes cuestiones: territorio, seguridad, Jerusalén, el denominado derecho de retorno...; las concesiones han de afectar, precisamente, a los grandes temas: que Israel abandone su sueño de una Jerusalén indivisible y los palestinos renuncien de una vez al derecho de retorno. Por ejemplo.

Lo crucial es lo que ha dicho el negociador George Mitchell: lo que se discute es un acuerdo definitivo que ponga fin al conflicto. Lo que significa que nada de reclamaciones posteriores. Fin del conflicto, sí.

¿Cuáles son los obstáculos que hay que sortear? ¿Los asentamientos israelíes? El ministro israelí de Exteriores, Avigdor Lieberman, uno de los políticos más nacionalistas del país hebreo, vive en uno de ellos y ha afirmado que, en aras de alcanzar la paz, él y su familia estarían dispuestos a abandonar su hogar. ¿Y los colonos religiosos? ¿Tampoco ellos se resistirán? Cuando se evacuó la Franja de Gaza, algunos lo intentaron, subiéndose a los tejados de las sinagogas. ¿Qué pasó? Pues que los soldados los bajaron y se los llevaron. Si a Israel se le ofrece una paz tangible, los soldados volverán a hacerlo.

Mahmud Abbás (Abú Mazen).Así que el problema, hoy como siempre, es la negativa de los palestinos a aceptar un Estado judío. Esa ha sido la cuestión nuclear del conflicto desde 1947 hasta Camp David (2000), cuando Arafat rechazó una oferta de paz extraordinariamente generosa, no hizo contraoferta alguna y, para rematar, lanzó, dos meses más tarde, la guerra de terror conocida como Segunda Intifada.

En Camp David iba a alcanzarse una paz definitiva. Una paz que sigue sobre la mesa. Lamentablemente, no parece que en el campo palestino haya más deseo de alcanzarla del que mostraron hace diez años. Incluso si Mahmud Abbás quisiera llegar a un acuerdo así (dudoso, pero posible), ocurre que, simplemente, carece de autoridad. Para aceptar un Estado judío, el rais ha de tener detrás el respaldo de una amplia mayoría de su pueblo; pues bien, lo no tiene. Hamás, cuya razón de ser es la destrucción de Israel, controla una parte de Palestina (Gaza) y es un poderoso rival de Al Fatah, el partido de Abbás, incluso en el feudo de éste: la Margen Occidental.

El otro día, Abbás declaró abiertamente al diario Al Quds, el principal rotativo palestino: "No vamos a reconocer a Israel como estado judío". Bonita forma de coadyuvar a que las cosas salgan bien...

¿Qué hará Abbás? Incapaz de o reacio a hacer la paz, explotará el error táctico del presidente Obama en lo relacionado con la moratoria sobre la construcción en los asentamientos israelíes –a pesar de que este asunto no había sido un impedimento para las negociaciones en los 16 años previos–: si la moratoria no se prorroga el próximo día 26, el rais abandonará las negociaciones. Y no hace falta ser vidente para saberlo: lo ha dicho el propio Abbás.

Con esa manera de proceder, el líder de Al Fatah solucionará todos sus problemas: se evitará estampar su firma en un acuerdo definitivo, se defenderá de las críticas de Hamás y convertirá a Israel en el chivo expiatorio.

Vaya jugada, ¿no? ¿Por qué no levantarse de la mesa? El mundo, que ya condena a Israel hasta cuando no hace más que defenderse, está más que dispuesto a culpar al Estado judío del fracaso de las negociaciones. Por otro lado, tenemos la creciente presión favorable al establecimiento de un Estado palestino incluso si fracasan las conversaciones, es decir, incluso si los palestinos no hacen la menor concesión: ¿por qué, entonces, habrían de hacerlas?

Así pues, las conversaciones están bien diseñadas; pero, por desgracia, Abbás sabe perfectamente cómo dinamitarlas.

© The Washington Post Writers Group

Fuente:libertaddigital.com

Turquía, caballo de Troya - GEES

Los titulares suenan lo suficientemente gruesos como para que el occidental despistado se trague el anzuelo: la reforma constitucional aprobada en Turquía quita poder al ejército y se lo da a las instituciones representativas. Buena noticia, entonces, que acerca al gigante turco a la Unión Europea, que desmilitariza la vida política y la hace más democrática. A felicitarse toca.

No tan rápido. La reforma constitucional no tiene el mismo significado que en un país occidental; la reforma no la han promovido sectores liberales prooccidentales, sino el islamismo antioccidental de Erdogan, que es bien distinto. Los papeles están cambiados: el Ejército ha sido durante decenios el garante de la laicidad, la modernidad y la occidentalidad del Estado turco, frente a la constante presión islamista para convertir a Turquía en una república islámica teocrática, encarnada ahora en Erdogan. Europa, siempre tan espabilada, ha impulsado las reformas de éste último contra aquel.

El Ejército ha dado golpes en 1960, 1971, 1980 y 1996, en buena medida para frenar medidas para islamizar el Estado. Es verdad que su papel se ha ido progresivamente debilitando en los últimos años, aunque sigue siendo una de las instituciones mejor valoradas por los turcos; enfrente, la fortaleza electoral corresponde al islamismo "moderado" de Erdogán, el del giro proiraní y las amenazas a Israel. Así que la primera cuestión interna es si los militares aceptarán sin más los nuevos tiempos, que los sitúan bajo un presidente islamista. Y la segunda es si soportarán algo aún más difícil, un clima de creciente hostilidad provocado por la política de Erdogán, sumamente agresivo ya en su valoración. Porque la reforma, que permite las demandas por golpismo contra los militares, ha disparado las denuncias contra el Ejército, que por ahora parece permanece impasible. No cabe duda de que un régimen islamista en Turquía será mucho peor para los turcos que el actual y mucho más peligroso para sus vecinos que el tutelado por los militares.

Respecto a Europa, la derrota del ejército es una victoria de los islamistas: esta disyuntiva en la que la democracia abre la puerta al islamismo ya la vimos en Argelia en los noventa. Sólo procedimentalmente coloca la reforma más cerca a Turquía de Europa. En cuanto a la integración en la Unión Europea, baste recordar que la integración rompería todos los equilibrios culturales europeos: la UE pasará de tener unos 16 millones de musulmanes a tener 90. Una revolución social y cultural. Quizá por eso, la izquierda europea antioccidental lo ha celebrado como un paso hacia Europa de los turcos. En verdad, lo que está deseando es lo contrario, un paso de Europa hacia Turquía vía dejación de principios y ósmosis demográfica. Como el islamogolferas Gadafi advirtió, Turquía será el caballo de Troya del islam en Europa. Y hoy en día no hay mejor caballo de cartón para entrar en Europa que el artefacto democratista y antimilitar de la reforma. Dentro viajan millones de musulmanes, muchos de ellos radicales.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.
Fuente:libertaddigital.com

El Senado francés prohíbe definitivamente el uso del velo integral islámico en la calle

La prohibición de llevar el velo integral en todos los espacios públicos de Francia quedó definitivamente plasmada en la legislación, después de que los senadores aprobaran un texto que ha levantado una enorme polémica en el país.

El texto aprobado por el Senado ya había sido refrendado en julio pasado por la Cámara de Diputados.

La polvareda que ha levantado esta ley no se corresponde con la unanimidad que tuvo en las cámaras, donde fue aprobada casi sin oposición. En el Senado votaron a favor 246 parlamentarios y sólo uno lo hizo en contra.

Fuente:elmundo.es

Tres embajadas en Israel, entre ellas la de España, reciben sobres con polvo

La policía israelí investiga el origen y el contenido de los sobres que han llegado hoy a varias embajadas en Tel Aviv, entre ellas la de España, y que llevaban polvos blancos y amenazas contra Israel.

"A las 13.45 de la tarde, la secretaria de la Embajada abrió como cada día un sobre blanco y de repente le saltó en la cara y manos una especie de polvo con un olor nada familiar. Enseguida ventiló el cuarto. Aislamos el sobre sospechoso y llamamos a la Policia que vino y ahora está analizando la sustancia", han confirmado fuentes de la Embajada española a ELMUNDO.es. La empleada que abrió el sobre se encuentra en perfecto estado de salud más alla del lógico y monumental susto.

En el sobre dirigido al embajador español en Israel, Alvaro Iranzo -que no se encontraba en ese momento en la sede diplomática en el centro de Tel Aviv- se halló una inscripción parecida a una esvástica nazi.

Casi la misma secuencia se vivió en las embajadas de Estados Unidos y Suecia. En el caso norteamericano, el sobre contenía slogans en inglés contra la política de Israel en los territorios palestinos.

Fuentes del cuerpo de los bomberos -encargados del tratamiento de materiales especiales- afirmaron inicialmente que quizas se tratara de material peligroso aunque el hecho que ninguna calle adyacente a las embajadas fuera cortada o evacuada lo pone en duda. En la embajada de Estados Unidos, la funcionaria que abrió el paquete fue aislada para pasar por la ducha.

"Los materiales encontrados estan siendo examinados por los expertos del ministerio de Medio Ambiente. Aun no podemos sacar conclusiones sobre si eran sustancias peligrosas o no", ha afirmado el capitán israelí Lior Taharani.

Fuente:elmundo.es

Los violines del Holocausto


Éste es el único violín de la colección de Weinstein en el que hay cinco estrellas de David: cuatro en la parte delantera y una en la trasera. Para restaurarlo fue necesario más de un año y medio ya que su propietario lo tocó en las peores condiciones atmosféricas durante la II Guerra Mundial.

La melodía dulce de los violines sonaba cada vez que los trenes cargados de judíos llegaban a los campos de exterminio. "Los nazis no podían ser tan malos si se les recibía con el instrumento preferido por la comunidad semita", pensaban los ocupantes de aquellos vagones. No sabían entonces que esos mismos violines, tocados también por otros judíos deportados, sonarían de nuevo en su camino a las cámaras de gas.

Cuando un judío escuchaba la música de un violín, se sentía relajado, así que los alemanes utilizaban esa circunstancia para que no se rebelaran. "Es una manera horrorosa de engañar a la gente", dice Amnon Weinstein, el luthier israelí que lleva más de 15 años buscando instrumentos conectados con el Holocausto y documentando las historias que se ocultan detrás de sus cuerdas.

Seis décadas después del final de la barbarie, y por primera vez fuera de Israel, se han podido escuchar estos violines durante el Festival Internacional de Sion, una de las citas musicales más importantes de Suiza. Los conciertos han estado acompañados por una exposición en la que, a través de los propios instrumentos y de varias fotografías, se conoce la conmovedora historia de estos 26 "violines de la Esperanza".

Aunque a finales de esta semana regresarán a Tel-Aviv, el próximo mes de enero estos altavoces de la tragedia del Holocausto viajarán hasta Madrid para participar en un concierto conmemorativo del Día Internacional del Holocausto.

Desgaste emocional

De las 16 piezas expuestas en Sion, algunas pertenecieron a deportados a los campos de concentración; otras, a judíos a los que los alemanes les quitaron todo y sólo les quedó el violín con el que pedir limosna en las calles; y otras, a músicos profesionales que consiguieron huir de la zona nazi.

Según explica Weinstein, reparar estos violines implica un gran desgaste emocional porque enfrentarse a su dañada madera es enfrentarse al sufrimiento de las manos que los tocaron; y también, en muchos casos, a su sentimiento de culpa. Cuando sus notas acompañaban a otros judíos que creían que iban a ducharse, ellos eran los únicos, además de los nazis, que sabían el destino final de aquella ristra de personas que salía de los barracones por última vez. "Y yo siempre me pregunto: '¿Cómo podían hacerlo?'" dice el luthier.

La mayoría de estos violines llegaron al taller que Weinstein tiene en Tel-Aviv en muy mal estado, no sólo por el tiempo que ha transcurrido sino porque muchos de estos instrumentos fueron tocados bajo la lluvia y la nieve, "sus dos peores enemigos". "Todos los que fueron utilizados en los campos de concentración tienen la madera de la parte superior totalmente desgastada, mientras que la posterior, está mucho mejor conservada y tiene mucho más brillo", explica Weinstein, uno de los fabricantes de violines más reconocidos del mundo.

Muchas de estas piezas tienen grabada la estrella de David, algo que para este escultor de violines "es como un monumento a los miles de instrumentos que los alemanes confiscaron a los judíos".

La historia de Motele

Aún así, hubo al menos una ocasión en la que un violín sirvió para atacar a los alemanes. Es la historia de Motele, un niño bieloruso de 12 años que vio como los nazis masacraban a toda su familia. Él consiguió salvarse y sobrevivió en el bosque con su violín hasta que encontró a unos partisanos judíos que le cuidaron. Al descubrir el talento del niño, los partisanos le hacían ir cada noche a un pueblo dominado por los nazis para que les deleitara con su música y pidiera limosna. Tras ganarse su confianza durante un año (pues no sabían que era judío), Motele labró su venganza. Cada noche llevaba consigo su violín, pero también un puñado de dinamita que acumulaba en el sótano de la cantina donde tocaba. Una vez tuvo suficiente explosivo, hizo volar el edificio por los aires. Más de 250 nazis murieron. Motele sobrevivió a la refriega, pero su suerte le duró tan sólo unos semanas más. Hoy, su alma se convierte en partitura cada vez que algún músico vuelve a hacer sonar las cuerdas de su violín.

Fuente:elmundo.es

lunes, 13 de septiembre de 2010

¿Islam o Al Qaeda? - Gabriel Albiac

En su sutil reflexión sobre el islamismo, Allan M. Dershowitz se planteaba la pregunta tras cuya elusión se pudre la impotencia europea: «¿Qué habría sucedido si la comunidad internacional hubiera respondido a los actos terroristas iniciales con una condena universal y un rechazo absoluto a reconocer a la OLP y su causa?». La respuesta es obvia. Europa capituló ante las amenazas terroristas: secuestros y voladuras de aviones fueron, junto al asesinato en masa de los Juegos Olímpicos de Munich, el detonante que impuso el chantaje. Se trocó a los asesinos en héroes y en villanos a los asesinados. Israel fue anatemizado como nación diabólica. Y los asesinos de la OLP fueron elevados al altar progresista. Alemania, la Alemania socialdemócrata de Brandt, fue la primera en rendirse. Siguió luego toda Europa. Y se acabó la posibilidad de vencer en esa guerra. Porque saben los terroristas —lo sabe cualquiera que no sea un europeo humanitario—, «que si son apresados en un país que capitula, serán liberados rápidamente, aunque pida su extradición un país que no capitula». Y su aniquilación será imposible.
El 11 de septiembre de 2001 marcó un salto en la lógica militar del islamismo. La que venía ya forjándose desde la formación del régimen de los ayatollahsen Irán y cuya coartada retórica fue, desde un primer momento, la «causa palestina»: Estados Unidos e Israel, el Gran Satán y el Pequeño Satán, eran exterminables, según mandato del Misericordioso. Así fue proclamado, sin equívocos, por parte de Jomeini, de sus sucesores iraníes, pero también de la OLP y sus escisiones; y de Hamás luego, como de toda el área difusa del Islam político en el mundo. Los carteles con aviones estrellándose contra retratos de dirigentes americanos e israelíes, son parte añeja de la iconografía palestina.
La aseveración de Obama en este noveno aniversario —«nos atacó, no el Islam, sino AlQaeda»— es síntoma de que ese desconcierto ha llegado a los Estados Unidos. Y de que la pulsión autodestructiva, analizada por Dershowitz, va camino de triunfar. Porque la alternativa es falsa. AlQaeda, por sí sola, es apenas nada. El mejor documentado de los estudios sobre el grupo de Bin Laden, el de J. Burke, traza un mapa que está muy alejado de lo que Occidente entiende como organización terrorista. Nada hay en Al Qaeda de la red piramidal que define el terrorismo moderno. Sencillamente, porque el modelo de éste es el Estado, a cuya estructura disciplinaria se ajusta como un calco el terror revolucionario. Pero el Estado es una abominación vetada por un Islam que no reconoce otra red de identificación que la ummah, la comunidad universal de los creyentes bajo el mandato del Libro. Al Qaeda no necesitó nunca organización, porque su logística la ponían la red de las mezquitas, el clero wahabí y la obediencia coránica.
¿Al Qaeda o Islam? Al Qaeda sola, tal vez hubiera logrado consumar el atentado de 2001; aunque no lo juzgo muy probable. Sin la mitología-Islam, hubiera sido aniquilada de inmediato. Y es más consolador, desde luego, soñar que es un grupúsculo mínimo de millonarios saudíes tu enemigo. En vez de la segunda religión del planeta. Pero el consuelo, en la guerra, es antesala de la derrota.
Fuente:abc.es

sábado, 11 de septiembre de 2010

Pero ellos si que estan en guerra contra nosotros. El blandito de Obama confunde los deseos con la realidad.


7 - J

11- M

11-S . Husein Obama , ¿ son suficientes estas puebas ?

Obama: "EUU no está en guerra contra el Islam"

El tiempo no parece haber curado las heridas y Nueva York se dispone hoy a celebrar el 11-S más polémico y politizado al cumplirse nueve años de los atentados. En la zona cero, se juntarán esta mañana el recuerdo de las casi 3.000 víctimas, el dolor de los familiares, la intolerancia religiosa, el oportunismo de algunos extremistas y el folclore de un pastor desconocido de Florida.

"Estados Unidos no está en guerra contra el islam sino contra los terroristas", recordó hoy Barack Obama en una rueda de prensa que sólo iba a dedicar a la crisis. El presidente intentó calmar los ánimos al entender que en momentos "difíciles y angustiosos" podían resurgir viejos miedos, pero emplazó a los estadounidenses a sacar "lo mejor de ellos mismos".

Obama salió de nuevo en defensa del centro islámico Casa de Córdoba que debería construirse cerca de la zona cero. "Si está permitido erigir una iglesia, una sinagoga o un templo hindú en ese emplazamiento, también se puede poner una mezquita", declaró el presidente al invocar su "fe cristiana" como baremo moral. Dato relevante puesto que 18% de los estadounidenses, según indican sondeos recientes, sigue pensando que el inquilino de la Casa Blanca es musulmán.

La mezquita será hoy el centro de la polémica antiislamista que ha dado inesperados quebraderos de cabeza a Washington. Varias manifestaciones están previstas delante del edificio, a dos manzanas de la conmemoración de los ataques. En principio, el legislador holandés antiislámico Geert Wilders debería asistir a las protestas organizadas por algunos grupos de familiares de las víctimas. En el centro, Terry Jones, el director del Dove World Outreach Center de Gainesville (Florida), que tantos ánimos ha encendido al anunciar su intención de quemar una pila de ejemplares del Corán para recordar el 11-S, también debería entrevistarse con su imán, Feisal Abdul Rauf.

Eso si las cosas no cambian en el último momento, vista la rocambolesca sucesión de declaraciones desde que Jones anunció el pasado jueves que cancelaba su hoguera. El pastor aseguró primero ante las cámaras que había conseguido del imán que trasladara la Casa Córdoba, una "señal de Dios". Momentos más tarde, el imán desmentía el acuerdo y Jones se retractaba porque "le habían mentido". Hoy, Jones volvía a decir que no habría hoguera y que viajaría a Nueva York. Parte del malentendido surge a raíz de la mediación de un imán de Florida, Muhamad Musri, que fue a ver a Jones e hizo de enlace entre las dos partes.

Habrá protestas en el lugar donde se quiere levantar el centro islámico

Musri, que está a favor de trasladar el centro islámico, dijo que el pastor fundamentalista malinterpretó sus palabras y que lo único negociado era un encuentro entre los dos hombres. Abdul Rauf desmintió hoy que hubiera entrevista pero se mostró dispuesto a reunirse con cualquier persona "seriamente comprometida con la paz". También reiteró que los planes para su centro "no han cambiado". "En el 11-S, animo a todo el mundo a que se tome el tiempo de rezar y reflexionar", concluyó.

Aparentemente, el pastor Jones también cambió de idea tras la llamada del secretario de Defensa, Robert Gates, que le pidió personalmente evitar un acto que hubiera podido, como subrayó el propio Obama a mediados de la semana, "poner en peligro" las tropas de EEUU en Irak y Afganistán. Aunque no haya hoguera, la mecha está prendida. "Nos tomamos en serio un historia que, debido a internet, tiene repercusiones en el resto del mundo", dijo Obama hoy al comentar las intenciones de Jones, al que sólo se refirió como "este individuo". El presidente justificó así la llamada de Gates a un reverendo hasta ahora desconocido.

Cobertura mediática

Mucha gente se preguntaba hoy cómo el pastor de un centro que apenas suma 50 feligreses ha podido monopolizar la atención del mundo y causar manifestaciones hasta en Kabul.

El pastor Jones quiere viajar hoy a Nueva York para ver al imán

Esencialmente, por un concurso de circunstancias. Como recordaba The New York Times, otro centro fundamentalista, la iglesia baptista de Westboro, quemó ejemplares del Corán en la esquina de una calle de Topeka (Kansas) en 2008 y nadie le hizo caso. Este año, el aniversario de los atentados y la polémica por el centro islámico de Nueva York ayudaron a avivar el ciclón de titulares. Algunos políticos han pedido tomar distancia y evitar legitimar la retórica antiislamista del pastor.

"Espero que los miembros de la prensa no le otorguen lo que más busca: cobertura informativa", comentaba recientemente el líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell. En lo anecdótico, añadir que Donald Trump envió una carta al inversor inmobiliario Hisham Elzanaty ofreciéndole un 25% más de lo que había pagado por su participación en el edificio del Bajo Manhattan donde está prevista la ejecución de Casa Córdoba. La oferta, que llevaba como condición desplazar el centro a cinco manzanas de la zona cero, fue rechazada.

Fuente:publico.es


jueves, 9 de septiembre de 2010

El año 5771 también ha llegado en Madrid


Tres generaciones de judias de Madrid










Este miércoles, los judíos han celebrado el inicio del año nuevo, 5771 según su calendario. La fiesta, llamada Rosh Hashaná es una ceremonia plagada de tradiciones y simbolismos con los que se analiza el año que acaba. Visitamos a una familia judía para saber cómo se vive esta festividad en España.

Son las ocho, y Etty ya tiene todo preparado para la cena del Rosh Hashaná. Ella es la "matriarca" de una familia de judíos españoles de origen sefardita, que llegó a Madrid hace más de cincuenta años procedente del protectorado español de Marruecos.

Nos recibe en su casa, junto a su nuera y su nieta, Ana y Sol. Irremediablemente, la mesa centra toda la atención: dátiles, manzanas, miel, almendras, y vino kosher. En el centro, una sorpresa tapada bajo un pañuelo bordado. Un festival de olores en que la dulzura es la nota dominante: "Es simbólico" nos explica Ana "con ello, deseamos que nuestro año sea tan dulce como esos alimentos, aunque no siempre se consigue" bromean.

Hoy es un día muy especial para ellos, el primero del Tishrei, que abre un período de meditación personal, en el que reflexionarán en las faltas cometidas durante el año que dejan atrás. El ciclo, lo inaugura el sonido del Sofar desde la sinagoga, que da comienzo a las celebraciones: "Se dice que abre la puerta de los cielos" dice Etty "y nos llama a pensar y analizar, a la meditación. Es como una plegaria, pero sin palabras". Tras él, y antes de la cena, se reunen en la sinagoga en la oración del Arbit, la última del día.

Tradiciones milenarias

Como en todo el ritual judío, en esta celebración manda la tradición milenaria. Por ejemplo, los comensales no han sido convocados a una hora concreta: "Todo debe comenzar cuando salga la primera estrella, cuando anochezca", que es cuando empiezan las celebraciones judías. Y antes de que esto ocurra la madre debe encender las velas, nunca después.

La ceremonia orbita en torno al varón más longevo de la familia, en este caso el marido de Etty: "Pero no es una tradición machista para nada" se apresura a apuntar Ana, "el judaísmo es, en realidad un matriarcado: el hijo que nace de una madre judía es judío de manera automática; sin embargo, si el padre es judío pero la madre no el niño tiene que convertirse para serlo", explica.

En definitiva, aunque sea el abuelo quien dirija el ritual el mayor valor se le confiere a la mujer: "En nuestra religión, la madre, la mujer es pura", precisa Ana.

La cena

El padre de la familia, dará inicio a la cena con una oración de agradecimiento, y acto seguido partirá el Jalá, un pan dulce típicamente judío, que antes de la cena se cubre con un pañuelo con una inscripción en hebreo.

Nos explican que se trata de uno de los alimentos más importantes de todas las celebraciones, y que aunque suele hornearse en casa, también se encuentra en panaderías, pero en ese caso un rabino debe vigilar que se cocine según los preceptos judíos.

Precisamente, respecto del pan podemos ver en la mesa otra tradición hebrea que puede pasar desapercibida si uno no es advertido: "Siempre verás dos barras, que simbolizan la abundancia" nos cuentan nuestros anfitriones.

Cada uno de los familiares recibirá un pedazo de pan, pero de una manera poco usual: "No nos lo da en la mano, nos lo lanza" nos soprende Ana. ¿Porqué?: "Así no se puede interpretar como una limosna, y además al lanzarlo siempre da lugar a anécdotas divertidas al caer en cualquier lado: en el plato, en la copa...".

Se trata de una costumbre que tiene explicaciones para todos los gustos: "Se dice que el Maná tampoco cayó directamente en el plato de los judíos" bromea Etty. En el ritual del jalá, también hay espacio para los miembros de la familia que no pueden estar presentes: como una forma de recordarlos el patriarca también parte un trozo de pan para cada uno de ellos.

Acto seguido, tomará la manzana salpicada con hinojo –que representa el arraigo a la tierra- y lo mojará en la miel, pasándola al resto de comensales mientras recita la bendición de Borei Peri ha-Etz: "Que sea tu voluntad renovarnos un año dulce y bueno" le pide a Dios.

Así ocurre con el resto de los alimentos, cada uno de los cuales tiene su propia plegaria: "Que nuestros méritos sean tan abundantes como las semillas de una granada". Aunque, como tradición viva, las oraciones están cargadas de significados personales: "La granada se da hacia fuera, se esparce, y es un símbolo de cómo debe ser el hombre, debe darse a los demás" nos dice Etty.

El festín continuará con platos típicos, marcados por la tradición hebrea pero también por el origen sefardí de la familia. Para empezar "siete clases de verduras distintas y sopa de habas frescas" nos tienta Ana, que explica que en estos días incluso las familias menos religiosas suelen observar más las tradiciones del Kosher.

El plato fuerte es una receta tradicional albóndigas en salsa y con guisantes, muy especiadas como la mayor parte de la cocina sefardita. Una generosa fuente ante la que resulta casi imposible resistirse espera la llegada del resto de hijos de Etty.

Todo regado con vino kosher, curiosamente de la Denominación de Origen Ribera del Júcar, que también tiene su papel dentro del ceremonial: el padre lo servirá y lo repartirá a todos los presentes en una copa de plata que ya espera en la mesa.

"La magia de las palabras"

Todas las plegarias de la noche se rezarán en hebreo "lo mantenemos así porque creemos en la magia de las letras, místicamente llega más, es como si tuviera más valor" cuenta la matriarca. Así lo acreditan la Torá y un libro sobre el ritual de Rosh Hashaná que hay sobre la mesa, junto asiento del patriarca, ambos en hermosas ediciones bilingües en hebreo y español.

Ana y Etty nos cuentan además que tradicionalmente los judíos españoles conocían el hebreo y podían leerlo, aunque tenían más dificultades para hablarlo, pero en los últimos años "todo el mundo lo aprende y lo estudia".

El día siguiente al Rosh Hashaná, la familia volverá a reunirse en torno a una mesa. Esta vez, comerán cus-cús, herencia de su origen sefardita vinculado a Marruecos: "Dicen que da suerte, yo no sé si es así, pero me gusta pensarlo" reconoce Ketty, que nos cuenta que, como muchos miembros de su comunidad, jamás regresó al Tetuán en el que nació y creció: "Prefiero mantenerlo como es en mi recuerdo".

El próximo sábado 18, se producirá el Yom Kippur, o día del perdón. Veintiséis horas de ayuno en las que la familia apurará los últimos momentos para solicitar perdón "tanto a Dios como unos a otros" matiza Ana, ya que en la religión judía "no hay intermediarios entre Él y nosotros", y además los "pecados contra el hombre" sólo pueden ser perdonados si solicitamos ese perdón al propio ofendido.

Se trata de unos días profundamente emotivos, probablemente el periodo más espiritual del año para los judíos, que culminará en la sinagoga, de nuevo bajo el mágico sonido del sofar, que cerrará los cielos hasta la llegada, dentro de 354 días, del 5772.

Fuente:libertaddigital.com

B. Ayuso / C.Jordá

miércoles, 8 de septiembre de 2010

El amigo de Arafat intenta negar lo evidente.

Diego Ojeda , Moratinos y Jacobo Israel Garzón
Moratinos: "La opinión pública en nuestro país no es antisemita ni antiisraelí"


Una encuesta realizada por Casa Sefarad Israel refleja que "sólo" el 34,6% de los españoles tiene una "opinión desfavorable" de los judíos, un resultado sensiblemente inferior que el que reflejaban estudios anteriores (si bien realizados con métodos diferentes y, por tanto, difícilmente comparables).
Este porcentaje, sorprendentemente elevado para una comunidad que sólo tiene unas pocas decenas de miles de miembros en nuestro país, ha permitido al ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, afirmar en la presentación de la encuesta que "la opinión pública española no es antisemita ni antiisraelí".
Además, Moratinos ha defendido que según los datos de la encuesta "los prejuicios antisemitas se deben en su mayoría a la asociación incorrecta entre los judíos y el estado de Israel". Preguntado al respecto descartó que esa percepción negativa de Israel fuese una forma políticamente correcta de antisemitismo, ya que en su opinión "el odio a Israel no es políticamente correcto sino absolutamente inaceptable". Además señaló que "no se corresponde con la actitud de los ciudadanos y del Gobierno español".
También destacó que las relaciones entre los gobiernos español e israelí son "excelentes", además de descartar que reacciones diplomáticas como las durísimas críticas que él mismo y el Gobierno emitieron tras el incidente de la "flotilla solidaria" en Gaza, que ha considerado "apropiada", influyan negativamente en la opinión pública.
El papel de los medios
También estaban presentes en el acto el director de la Casa Sefarad Israel, Diego Ojeda; y el presidente de la Federación de Comunidades Judías de España, Jacobo Israel Garzón. Ambos coincidieron en que el grado de antisemitismo es mayor "en la opinión pública que en la opinión publicada".
Del mismo modo, los dos se mostraron de acuerdo en que la crítica a Israel es legítima y no necesariamente antisemita, pero que en muchas ocasiones se realiza a través de "expresiones antisemitas, ofensivas o banalizadotas del Holocausto", en palabras de Diego Ojeda.
Jacobo Israel Garzón también recordó que el colectivo judío en España no representa ni un uno por mil de la sociedad y que, teniendo eso en cuenta, el "grado de antisemitismo es bastante alto". Además, sobre la vinculación entre Israel y el antisemitismo señaló que el segundo es mucho más antiguo que la creación del moderno estado hebreo, de hecho "empezó diciendo que los judíos mataron a Jesucristo, que es como mínimo una simpleza como decir que los españoles mataron a García Lorca".

Fuente:libertaddigital.com

Hablar del islam: la conciencia europea - Horacio Vázquez-Ríal


Cuando uno lleva muchos años observando el avance del islam y las actitudes tomadas al respecto por los dirigentes occidentales, está preparado para advertir el menor cambio en ese terreno. Pero entre los últimos días de agosto y los primeros de setiembre no ha habido ligeras modificaciones en el panorama, sino cambios sustanciales.


Poco antes de las vacaciones, José María Aznar y Marcello Pera lanzaron la Friends of Israel Initiative. Dos grandes dirigentes occidentales asumían, así, la defensa de Israel, haciéndose cargo de algo obvio pero a menudo no expresado: si Israel cae, caemos todos. ¿Ante quién? Ante el islam expansionista, que avanza tanto en el frente terrorista como en el demográfico. Hace ya unos cuantos años que la escritora judía nacida en Egipto y de nacionalidad británica Giselle Littman, que firma sus obras con el nombre de Bat Ye'or –obras que aún esperan su versión española, cosa a la que se podría dedicar FAES con sus escasos recursos–, acuñó el término Eurabia, que difundiría en sus últimos libros Oriana Fallaci. No me resisto a incluir aquí una cita de la Wikipedia, modelo de falsa objetividad:
La más controvertida de las ideas de Bat Ye'or es la afirmación de que Occidente está siendo islamizado. Para expresar esta afirmación, ella ha acuñado el término Eurabia. Ye'or ve este proceso como el resultado de una política exterior europea conciliadora con los países árabes dirigida por Francia y concebida para incrementar el poder europeo frente a los Estados Unidos. Según esta teoría, el cambio cultural en Europa habría comenzado a fraguarse tras la crisis del petróleo de los años 1970, que habría obligado a los dirigentes europeos a hacer concesiones a los países productores árabes. Para Ye'or, la principal consecuencia de esta política es la hostilidad europea con Israel.
El pasado día 1, José María Aznar pronunció un discurso en la reunión del Congreso Mundial Judío que tuvo lugar en Jerusalem. Probablemente sea el más importante discurso pronunciado por un líder europeo en lo que va de siglo. Pone en su sitio a todo el mundo, empezando por Obama: es la primera vez que un dirigente de este lado del Atlántico critica a un presidente americano por sus escasas convicciones occidentales. Desde De Gaulle hasta aquí, cada vez que un europeo encumbrado ha hecho un comentario sobre los Estados Unidos ha sido para criticar sus políticas generales, y lo ha hecho desde posiciones de izquierda (De Gaulle incluido). Pero ha dicho Aznar:
(...) en Occidente, estamos atravesando una de las crisis económicas más graves, por no decir la peor, de nuestra historia reciente. Y a pesar de que la crisis es global y afecta a todo el planeta, algunos están mejor preparados que otros para manejar sus consecuencias. Si la crisis dura demasiado, será inevitable que se produzca una nueva distribución del poder. Habrá ganadores y perdedores. No hay duda de ello. Además, grandes sectores occidentales están sufriendo una especie de crisis de identidad. Europa es un buen ejemplo. Con una población menguante, un aumento de la inmigración musulmana –muchos de [sus integrantes están] expuestos a ideas radicales–, el multiculturalismo se ha impuesto como la forma política correcta de manejar el desafío de la convivencia entre las diferentes culturas, incluso si algunas de ellas no desean integrarse o no respetan a las demás. Me refiero a que los valores judeocristianos son desafiados cada día y la generación del 68 que domina nuestros liderazgos actuales no hace nada por defenderlos. La Europa pacifista ha luchado contra Occidente durante mucho tiempo, y por ello ha sido tan hipercrítica de Israel. Estados Unidos era otra historia. Por lo menos hasta hace poco tiempo. El presidente Obama ha puesto en movimiento fuerzas que, si no son corregidas, podrían redefinir la nación y su lugar en el mundo de tal forma que, en mi opinión, podría causarnos a todos grandes problemas. Desde su investidura ha buscado una nueva relación con el mundo musulmán incluso a riesgo de socavar al mejor aliado de Estados Unidos en la región, como ha hecho con Europa al perseguir una nueva relación con Moscú. Parece haber dedicado más tiempo y energía a organizar la reunión de hoy y a conseguir un nuevo plan de paz que a tratar de evitar que el régimen iraní construya su bomba. Ha proyectado la imagen de alguien que desea escapar de los problemas del mundo, desde Irak a Afganistán, abrazando a muchos enemigos de Estados Unidos al tiempo que castiga a sus aliados tradicionales. No creo que los crecientes ataques para deslegitimar a Israel no estén relacionados con la crisis de Occidente, y más concretamente con la crisis de confianza que emana de la Casa Blanca en la actualidad. Cuando se percibe que el caballo fuerte ha dejado de serlo, se tiende a actuar de formas impensables en el pasado. Nuestra debilidad, percibida o real, es la fortaleza de nuestros enemigos. Podemos quejarnos y aceptar nuestro declive sin hacer nada, como muchos parecen preferir, o podemos reaccionar, defendernos y fortalecer nuestros valores. Yo he escogido la segunda opción. Porque creo en Occidente, en lo que hemos sido, en lo que somos y en lo que podemos ser.
Más claro, imposible. Ahora bien: los discursos, por grandes que sean, no surgen de la nada. Sin duda, nacen de la intuición intelectual particular, pero sólo se desarrollan y prosperan y encuentran públicos amplios cuando hay un estado general de opinión que les es favorable. Y eso se ha hecho evidente en los últimos días.
Tony Blair ha sido tan claro como Aznar en la entrevista que ha concedido a la BBC por la publicación de sus memorias. Dijo el ex primer ministro británico que el islam radical es "la mayor amenaza que enfrenta el mundo de hoy". Y explicó, en clara referencia a Obama, que el objetivo de Al Qaeda en Irak no es la retirada de las tropas americanas, "sino la desestabilización de un gobierno elegido por el pueblo iraquí".
No obstante, tanto Blair como Aznar son líderes sin poder institucional. No es el caso del primer ministro francés, François Fillon, que dijo la semana pasada:
Los inmigrantes no franceses deben adaptarse (...) estoy cansado de que esta nación se preocupe por saber si ofendemos a determinados individuos o a su cultura. Nuestra cultura se ha desarrollo en luchas convertidas en victorias por millones de hombres y mujeres en busca de la libertad. Nuestra lengua oficial es el francés (...) En consecuencia, si ustedes desean formar parte de nuestra sociedad, ¡aprendan la lengua! La mayoría de los franceses cree en Dios. No se trata de una obligación cristiana, de la influencia de la derecha ni de presión política, pero es un hecho, porque hombres y mujeres fundaron esta nación sobre principios cristianos, y esto se enseña oficialmente. Es perfectamente adecuado difundirlo en los muros de nuestras escuelas... Si Dios les ofende, les sugiero que consideren otra parte del mundo como país de acogida, porque Dios forma parte de nuestra cultura. Nosotros aceptamos sus creencias sin cuestionarlas. Lo único que les pedimos es que acepten las nuestras y que vivan en pacífica armonía con nosotros. Éste es nuestro país, nuestra tierra y nuestro estilo de vida. Y les ofrecemos la oportunidad de aprovechar todo ello. Pero si están cansados de nuestra bandera, de nuestro compromiso, de nuestras creencias cristianas o de nuestro estilo de vida, les recomiendo calurosamente que aprovechen otra gran libertad francesa: el derecho a marcharse. Si no son felices aquí, que se marchen. No les hemos obligado a venir. Han pedido estar aquí. Acepten, pues, el país que han elegido.
Hasta aquí, Fillon.
Veamos, al hilo de todo esto, el caso de Thilo Sarrazin –su curioso apellido alsaciano significa sarraceno–, que se ha atrevido a expresar cosas que sin duda comparte uno de cada cuatro alemanes.
Sarrazin no es un dirigente del nivel de Fillon, pero no es un ignorado: fue consejero de Finanzas y forma parte del Consejo del Bundesbank, el banco nacional alemán, tan ligado a la crisis que nos afecta a todos los europeos. Pertenece, además, al Partido Socialdemócrata. Ha publicado un libro, titulado Alemania se descompone, del que se han vendido 250.000 ejemplares en una semana y en el que anuncia la islamización de ese país en pocas décadas. Después dijo un montón de burradas, de las que ponen los pelos de punta a muchos alemanes, como que los judíos tienen "un gen particular, como los vascos", lo que le ganó que el Consejo Central de los Judíos de Alemania le definiera como nazi.
Sus compañeros del Bundesbank han pedido al presidente germano, Christian Wulff, que le destituya; pero no por sus absurdas declaraciones sobre judíos y vascos, sino por su duro diagnóstico respecto del islam. Wulff recibirá a Sarrazin, quien está convencido de poder ampararse en la libertad de expresión y que afirma: "La opinión de los constitucionalistas en la cuestión sobre mi posible cese está de mi parte". Además, advierte –en unas declaraciones adelantadas hoy por el semanario Focus–: "El presidente federal se pensará muy bien si quiere concluir un proceso político que posteriormente será anulado por los tribunales".
El Bild, el periódico alemán más amarillo y reaccionario, pero también el más popular –su tirada diaria es de tres millones de ejemplares–, apoya a Sarrazin. Ha titulado: "Cosas así se podrán decir"; y a continuación ha reproducido nueve frases del consejero, entre las que se cuentan éstas: "En los patios de colegio se debe hablar alemán", "Los musulmanes cuestan a la sociedad más de lo que aportan", "No quiero disculparme por ser alemán", "No debemos adaptarnos a los extranjeros, sino ellos a nosotros".
Naturalmente, la dirección y muchos miembros del SPD se han lanzado al cuello de Sarrazin, sobre el que ahora pesa un procedimiento de expulsión del partido. Da la casualidad de que el presidente de la Comunidad Turca en Alemania, Kenan Kolat, es miembro del SPD; y dice que Sarrazin abandonará el partido "o le harán marcharse".
La tesis central del libro de Sarrazin es que Alemania es uno de los países europeos en que la tasa de natalidad no alcanza el nivel de la sustitución; constituye la excepción esa capa inmigrante no integrable que, sostiene el autor, "no hace nada por el bienestar de sus hijos y produce en masa muchachitas con el pañuelo islámico". Él prevé para su país un futuro que no quiere para sus nietos. "Un país mayoritariamente musulmán, en el que se hable árabe y turco predominantemente, en el que las mujeres lleven el pañuelo islámico y en el que la vida cotidiana esté marcada por la voz del muecín".
Merkel ha criticado acerbamente a Sarrazin, y éste ha recomendado a la canciller que antes de hablar lea el libro. Por su parte, la responsable de Integración del Gobierno federal, María Bohmer, ha declarado que está preocupada por el "abismo" que se ha abierto "entre la población y la política", y que la reacción pública a las palabras de Sarrazin demuestra que hay que hablar "de manera más agresiva sobre los éxitos y fracasos de la política de integración".
Sarrazin no es un modelo, pero expresa a un número muy importante de sus compatriotas en lo atinente al islam. Y si los partidos tradicionales quieren sobrevivir electoralmente, tanto el SPD —un "cadáver putrefacto", según Rosa Luxemburgo en 1917, que, aún en proceso de momificación, sigue oliendo a ratos– como la gobernante CDU tendrán que asumir, al menos en parte, estos argumentos.
Lo que me decide a incluir el caso Sarrazin en este artículo, referido en principio a los dirigentes y ex dirigentes europeos que han reconocido públicamente el problema islámico, es la posibilidad de que los partidos políticos se alejen definitivamente de la historia, de los electores y del porvenir; pero, entonces, antes de fenecer harán un daño irreparable a Occidente.
Hay quienes marcan el camino, pero la extendida mediocridad y la sempiterna cobardía de la clase política les ponen las cosas muy difíciles.

vazquezrial@gmail.com
http://www.vazquezrial.com/

Ya lo sabíamos

Uno de cada tres españoles se declara antisemita por la política de Israel

Un 34,6% de los españoles tiene una opinión desfavorable de los judíos, que en la mayoría de los casos, está relacionado con la política de Israel y el conflicto de Oriente Próximo. El 11% de los encuestados opina que "Israel debería desaparecer".
Así se desprende de un estudio a partir de 1.012 entrevistas telefónicas y presentado en Madrid por sus promotores, el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Ángel Moratinos; el presidente de Casa Sefarad-Israel, David Ojeda; y el presidente de la Federación de Comunidades Judías de España, Jacobo Israel Garzón.
Este estudio se realizó por la preocupación suscitada a raíz de dos encuestas internacionales en 2008 y 2009, las cuales indicaban un importante aumento del sentimiento desfavorable hacia los judíos en España, que aparecía entre los países más antisemitas de Europa. La nueva encuesta refleja que este porcentaje ha descendido en 10 puntos porcentuales en los últimos dos años.
El Gobierno decidió encargar esta encuesta a raíz del estudio sobre antisemitismo que el instituto norteamericano de investigaciones Pew Research Center hizo público en septiembre de 2008 y que señalaba que el 46% de los españoles, el 36% de los polacos y el 34% de los rusos ven desfavorablemente a los judíos, frente a un 25% de alemanes y el 20% de los franceses
El sondeo concluye que la tensión en Oriente Próximo "repercute negativamente sobre la imagen de Israel en España y, por ende, la imagen del colectivo judío", como refleja que el "motivo más citado" de antipatía es el conflicto con Palestina, por encima de su religión. Además, el colectivo se percibe en España como "creador de problemas en el mundo", en más de un tercio de los casos, por este mismo motivo.
Teniendo en cuenta esta relación entre política israelí y pueblo judío en la sociedad española, los ponentes advirtieron de que la encuesta fue realizada en el mes de abril, antes de que se produjera la llamada crisis de la flotilla en Gaza, lo que según Israel Garzón, habría provocado unos resultados "muy diferentes" arrojando una percepción más negativa respecto de los judíos.
Con todo, para Moratinos la encuesta demuestra que "la opinión pública española no es antisemita ni anti-israelí" como habían mostrado "algunos sondeos de opinión" previos, que reflejaban niveles de rechazo por encima del 46%. Según dijo, las percepciones desfavorables sobre los judíos "están al mismo nivel que las de otros colectivos" y se deben a "la asociación incorrecta de los judíos con Israel y sus políticas".
Para el representante de las comunidades judías, en España el antisemitismo es más declarativo que declarado, ya que no se registra un fenómeno importante de agresiones materiales contra el colectivo. A su parecer, "la opinión publicada en España es más antisemita que la opinión pública" y se basa en "tomar la parte por el todo". Por ello, defiende que la solución "está en la educación".
Irán, el país peor valorado
El estudio revela que de una lista de ocho países, Israel es el segundo peor valorado por los españoles (63,4% de opiniones desfavorables y 23% favorables), sólo por detrás de Irán (74,2%). Les siguen Marruecos (55,9% y 30,9%) y Palestina (50,4% y 33,7%). Además, los españoles tienen una idea positiva del Pueblo Saharaui, que despierta la simpatía del 50,3%. La lista la completan Argentina, Estados Unidos y China, todos con valoraciones favorables.
En cuanto al conflicto de Oriente Próximo en sí, el trabajo revela que para el 67,2% de los españoles hay responsabilidad compartida entre palestinos e israelíes, aunque en total, el 41,2% de las respuestas apuntan a una mayor responsabilidad de Israel.
Según el 50,8% "para que hubiera paz bastaría con que Israel se retirara de Cisjordania" mientras que para el 47,7%, "bastaría con que los palestinos aceptaran el Estado de Israel". Un 34% haría compartida entre ambos la ciudad de Jerusalén.
Por comparación con otros grupos religiosos, el sondeo concluye que "el único colectivo con una valoración mayoritariamente negativa en todos los casos es el de los musulmanes, tanto a nivel de menor simpatía e identificación como de mayor percepción de problemas creados en España y en el mundo" y destaca que en España, "el grado de islamofobia es muy superior al de antisemitismo".
La valoración más positiva corresponde a los católicos, con un 70,2% de opiniones favorables, seguidos por los judíos 48%, los protestantes (45,8%) y los ortodoxos (43,1%). El colectivo musulmán recibió un 32,6% de percepciones positivas, frente a un 53,6% de negativas y una valoración de 3,75 en una escala de simpatía de 0 a 10. Además, con un 5,46 sobre 10, es considerado el grupo más problemático en España.
Fuente:elmundo.es

martes, 7 de septiembre de 2010

Este listillo abraza lo que haga falta , siempre que no sea el derecho de Israel a vivir en paz en su tierra.


Zapatero abraza la "causa justa" del pueblo palestino

Zapatero ha dado su "más firme apoyo" al pueblo palestino en el marco del diálogo recién iniciado en Washington entre israelíes y la Autoridad Nacional Palestina (ANP), dos décadas después de encuentros infructuosos.

El presidente del Gobierno, en una rueda de prensa conjunta con el primer ministro de la ANP, Salam Fayad, ha alabado la "capacidad de diálogo, la flexibilidad y la búsqueda de la paz desde la paz en pro de una solución justa desde el compromiso y desde el acuerdo" que ha demostrado la Autoridad Palestina en todo este tiempo.

Asimismo, el jefe del Ejecutivo español ha defendido la "causa justa" de Palestina para un diálogo que espera que "concluya bien y que cumpla con la justicia histórica para Palestina. Que concluya con unas reglas de convivencia con todos los países y, especialmente, con Israel".

"La paz en Oriente Próximo es, en gran medida, la paz en el mundo"

Zapatero, que en todo momento ha dejado claro que Palestina debe contar con el respaldo de España para las negociaciones de paz y para el fortalecimiento de la ANP en el liderazgo entre palestinos, ha añadido que "la gran mayoría de los países esperan la paz y esperan también el nacimiento de un Estado Palestino dentro de una convivencia justa y razonable". "La paz en Oriente Próximo es, en gran medida, la paz en el mundo", agregó durante su comparecencia.

Para finalizar, el presidente del Gobierno recordó que España lleva tres décadas dando "apoyo político, de cooperación y económico" al pueblo palestino. "Nos hemos convertido en uno de los principales donantes para la ANP de cara a ayudar a construir una sociedad democrática, libre, donde prime el estado de derecho", concluyó.

"Obstáculo destructivo"

Por su parte, Fayad insistió en la necesidad de recuperar para el estado palestino el territorio de 1967, lo que implica la salida de Israel de las zonas ocupadas y el fin de los asentamientos, a los que se refirió como un "obstáculo destructivo" para el proceso de diálogo.

Ambos mandatarios se mostraron de acuerdo en que la Unión Europea debe tener un "papel mayor" en el diálogo directo impulsado por Estados Unidos. Cuando las condiciones indiquen que puede ser un factor positivo para coadyuvar a la paz se convocará, añadió el presidente español, la Cumbre Euromediterránea, para la que aún no hay fecha fijada ni confirmación de presencias más allá de la de los países directamente concernidos.

La reunión había sido prevista durante la presidencia española de la UE

Salam Fayad llegó hoy a Madrid para participar en la reunión de alto nivel hispano-palestina acompañado de sus ministros de Exteriores, Interior, Agricultura, Economía, Planificación y Turismo.

La cumbre, prevista durante la presidencia española de la UE, fue pospuesta para intentar dar tiempo a las conversaciones indirectas que habían iniciado israelíes y palestinos. El Ejecutivo mantiene su esperanza de que puedan reanudarse en noviembre en Barcelona.

A principios de julio, Zapatero recibió en La Moncloa al enviado del Cuarteto para Oriente Medio, Tony Blair, y se mostró optimista sobre la posibilidad de dar pasos hacia la paz, después de que Israel decidiera dar ciertos gestos de suavizar el bloqueo sobre Gaza.

Un amigo del terrorista Arafat le sigue guardando fidelidad.


Arafat y su fiel amigo

Moratinos da rango de Estado a Palestina

El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, anunció este lunes que la Delegación General de Palestina en España, la representación de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) en Madrid, se eleva de rango y pasa a ser misión diplomática.

Así lo puso de manifiesto Moratinos durante una cena ofrecida esta noche al primer ministro de la ANP, Salam Fayad, y sus ministros de ministros de Exteriores, Interior, Agricultura, Economía, Planificación y Turismo, así como los embajadores de los países árabes en Madrid, según fuentes del Departamento español de Asuntos Exteriores.

La representación palestina en España pasó a denominarse Delegación General de Palestina el 11 de noviembre de 1998, momento hasta el que se había denominado Oficina de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

Encabezada por el delegado general Musa Amer Odeh, la ahora representación diplomática palestina en Madrid cuenta con una ministra consejera, tres consejeros, un primer secretario, un agregado de asuntos comerciales y personal administrativo.

Con esta decisión el ministro de Exteriores eleva a los palestinos al rango de Estado puesto que la expresión "misión diplomática" se refiere a la representación permanente de un Estado ante otro Estado o ante una organización de índole internacional.

Fayad, que se encuentra en España para participar en una reunión de alto nivel hispano-palestina, será recibido mañana por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el Palacio de la Moncloa.

La decisión de aumentar el rango de la representación palestina en España se produce cinco días después de que se reanudaran las conversaciones directas de paz en Washington entre israelíes y palestinos.

Por su parte el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, recibe este martes en el Palacio de la Moncloa al primer ministro de la Autoridad Nacional Palestina, Salam Fayad, un encuentro en el que ratificará el apoyo de España a las conversaciones directas de paz entre palestinos e israelíes.

Fayad ha viajado a Madrid para participar en la reunión de alto nivel hispano-palestina acompañado de sus ministros de Exteriores, Interior, Agricultura, Economía, Planificación y Turismo.

Al encuentro, asistirán la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y los ministros de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, y de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa.

El Gobierno mantiene su apuesta por una solución pacífica para Oriente Medio y espera también que el incipiente diálogo sirva para relanzar la Unión por el Mediterráneo, que agrupa a los países de la UE y a los de la ribera sur.

La cumbre prevista durante la presidencia española de la UE fue pospuesta para intentar dar tiempo a las conversaciones indirectas que habían iniciado israelíes y palestinos y el Ejecutivo mantiene su esperanza de que puedan celebrarse en noviembre en Barcelona.

A principios de julio, Zapatero recibió en La Moncloa al enviado del Cuarteto para Oriente Medio, Tony Blair, y se mostró optimista sobre la posibilidad de dar pasos hacia la paz, después de que Israel decidiera suavizar el bloque sobre Gaza.

Fuente:libertaddigital.com

lunes, 6 de septiembre de 2010

SHANA TOVA UMETUKA 5771


Desde " Casa de Israel" os deseamos a todos un feliz y dulce año y que seais inscritos en el libro de la Vida.
LE SHANA TOVA TIKATEVU

Lieberman: "Es imposible un acuerdo de paz en esta generación"


Avigdor Lieberman, el ministro de Exteriores de Israel, sigue dando muestras de su ideología y tira por tierra cualquier expectativa sobre el proceso de paz con los palestinos.

En un discurso que recogen varios medios israelíes este lunes dijo que "firmar un acuerdo de paz global es un objetivo inalcanzable este año o en esta generación".

El miembro de la ultraderecha en el Gobierno de Netanyahu recalcó que no conoce "ningún mago que pueda cerrar la brecha entre nuestras posiciones y las de los palestinos en un año", algo que no podrá cambiar ningún "compromiso histórico o concesión dolorosa".

"Estamos dispuestos a hablar de todo, pero no habrá más gestos unilaterales. No aceptaremos ninguna moratoria de los asentamientos, ni de seis meses, ni de tres, ni de un minuto", señaló.

La culpa, de los palestinos

Lieberman ve a Abás "incapaz de firmar un acuerdo de paz", aunque se oponga al terrorismo de Hamás"Tenemos que preguntarnos por qué, pese a las concesiones en el pasado y toda la buena voluntad exhibida por Peres, Barak, Sharon, Olmert, Livni y Bibi (Benjamín Netanyahu), no podemos alcanzar un acuerdo".

"Todos lo intentaron lo mejor posible, pero nada pasó. Hemos visto muchas producciones grandiosas, una próspera industria de la paz internacional, pero ningún resultado: sólo muchos titulares, cócteles y reuniones. No nos oponemos a un acuerdo de paz, sólo a las aventuras y espejismos", añadió.

Por eso no es raro que piense que el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, no sea capaz de "firmar un acuerdo" de paz, pese a que "se opone al terrorismo".

"Como mucho amenazará con dimitir. Pero que nadie se procupe Abu Mazen no va a luchar por el cuerdo, no va a firmar nada y tampoco va a dimitir", añadió.

Acuerdo a largo plazo

A juicio de Lieberman, la única solución viable es un acuerdo temporal de larga duración. Para él, las conversaciones impulsadas por EEUUque giran en torno a un acuerdo global y definitivo de paz que suponga la creación de un Estado palestino en los territorios ocupados por Israel, no sirven de nada.

"Si el ministro palestino de Exteriores dice esto habríamos saltado a su cuello" Las declaraciones de Lieberman han generado una oleada de respuestas tanto entre los palestinos como en su propio país.

El portavoz del Gobierno de la ANP, Ghasan Jatib, aseguró que la presencia de Lieberman en el Ejecutivo de Netanyahu "es una de las cosas que impide cualquier progreso hacia la paz".

"Porque la paz significa el fin de la ocupación, mientras que Lieberman es un fan de la ocupación y de los asentamientos", añadió.

Uno de los asesores de Abás, Nimr Hamad, pidió además a Netanyahu que critique públicamente estas palabras y precise que son una opinión individual que no representa la política oficial.

También se han alzado algunas voces de crítica contra Lieberman en el propio seno del Gobierno israelí. El ministro de Minorías, el laborista Avishay Braverman, habló de "sabotaje" a la política de Netanyahu y pidió que entregue la cartera de Exteriores a alguien que apoye el proceso.

"¿Puedes imaginarte qué hubiera pasado si el ministro palestino de Exteriores hubiera hecho estas declaraciones? Habríamos saltado todos a su cuello", dijo otro ministro israelí bajo condición de anonimato al diario Yediot Aharonot.
Fuente:publico.es