Casa de Israel - בית ישראל


Desde " Casa de Israel " trabajamos para hacer frente al antisemitismo , la judeofobia y la negación o banalización de La Shoá ( Holocausto) .
No olvidamos las terribles persecuciones a las que fue sometido el pueblo judío a través de los siglos , que culminaron con la tragedia de La Shoá .
Queremos tambien poner en valor y reconocer la fundamental e imprescindible aportación de este pueblo y de la Instrucción de La Torá , en la creación de las bases sobre las que se sustenta la Civilización Occidental.

"... עמך עמי ואלהיך אלהי ..."

sábado, 27 de noviembre de 2010

Un sueño cumplido - Viaje a Israel (XXVIII) - Primera mañana en Jerusalén.

Habiamos llegado a Jerusalén la noche anterior , hoy sería nuestro primer amanecer en la capital de Israel. El dia muy bueno para pasear y realizar nuestro programa de visitas . Sol y calor , al igual que el resto de los días de nuestro viaje.
Nuestra primera visita en este día sería al Monte del Templo .
Pues allá vamos .

Centro y sinagoga de los judíos conservadores situado enfrente de nuestro Hotel.







Mujer árabe.

Muralla y barrio judío

Muralla de la ciudad vieja

Hombre con estética ortodoxa

El grupo atendiendo las explicaciones de Guiora ante de empezar la visita al Monte del Templo.

Al fondo el cementerio judío







Minarete de Al Aqsa.

Guiora nos muestra un dibujo del Templo de Herodes



Control de entrada a la explanada y al Kotel







Desde la pasarela que sube a las mezquitas

explanada del Kotel desde la explanada que sube a las mezquitas

explanada del Kotel

El Kotel en la oración de la mañana

Casas del barrio judío enfrete del Kotel

Un sueño cumplido - Viaje a Israel (XXVII) - ¡¡ Por fin llegamos a Jerusalén !!

¡¡ Por fin llegamos a Jerusalén !! . Después de varios días de viaje a través de Eretz Israel , la última y más importante cita había llegado . Estábamos ya en la ciudad de Jerusalén , la capital única e indivisible del Estado de Israel .
Estábamos hospedados en el Hotel Prima Kings , a escasos 200 metros de la Residencia oficial del Primer Ministro Benjamín Netanyahu . Después de ocupar nuestras habitaciones y una merecida cena , no podíamos esperar más , aquella misma noche teníamos que visitar el Kotel .
Nos esperaba en el Hotel un sacerdote católico de Nigrán ( Galicia- Sefarad) que lleva seis años en esta hermosa ciudad y es amigo del Presidente de AGAI . Él fue nuestro guía en esta primera visita al Kotel.

A través de la calle Mamila nos dirigimos a la ciudad vieja

Centro Comercial en la calle Mamila

Muro de la ciudad vieja cerca de la puerta de Iafo

Estábamos ya en el lugar más emblemático de Jerusalén y el más sagrado del pueblo judío . Parte de el Muro Occidental que rodeaba la explanada del antiguo Templo estaba ante nuestros ojos.
No pude más que recordar en este momento aquellas palabras del Tanaj en el 1er. Libro de los Reyes :
"......por amor a David mi siervo , y por amor a Jerusalén , la cual yo ( El Eterno ) he elegido"
"A su hijo le daré una tribu , para que mi siervo David tenga una lámpara todos los días delante de mí en Jerusalén , ciudad que yo ( El Eterno ) elegí para poner en ella mi Nombre "

Bajada hacia el Kotel

Un sueño cumplido.

Soldados en el Kotel

Miembros del grupo ( de blanco nuestro guía de Nigrán ) en el Kotel.

El Presidente de AGAI en el Kotel.

Palabras del Salmo 137:
"Si me olvido de ti , Jerusalén ,pierda mi diestra su destreza.
Mi lengua se pegue a mi paladar, si de ti no me acuerdo ;
si no enaltezco a Jerusalén
como preferente asunto de mi alegría."


En el centro , piedra emblemática del Kotel.

Oración y meditación en el Kotel.

Baruj HaShem , porque ÉL permitió que pudiéramos llegar a este lugar.
Bendito sea su Nombre.

En defensa de los cristianos, de Bernard-Henri Lévy


Atentado contra cristianos en Irak

Recientemente, durante una entrevista para la agencia EFE, declaré que los cristianos forman hoy, a escala planetaria, la comunidad más violenta e impunemente perseguida.

El comentario sorprendió.

Incluso provocó cierto revuelo aquí y allá.

Y sin embargo…

Fíjense en esos paquistaníes que, como Asia Bibi, son condenados a la horca en virtud de una ley antiblasfemia que nadie piensa seriamente en abolir.

Fíjense en los últimos católicos de Irán, que, pese a las negativas del régimen y a la acogida de la que ha sido objeto estos últimos días el cardenal Jean-Louis Tauran, en Teherán y Qom, en la práctica, tienen prohibido practicar su culto.

Gaza, por supuesto; y, por desgracia, también la Palestina de Mahmud Abbas, donde esta misma semana han encarcelado a un joven internauta, Waleed al-Husseini, hijo de un peluquero de Kalkilyia cuyo único crimen fue el de haberse permitido criticar el islam en su blog y evocar el cristianismo sin desacreditarlo.

Y Sudán. Aún oigo cómo John Garang me explicaba, cinco años antes de su muerte, en Juba, la interminable guerra de exterminio que libran los islamistas del Norte contra los cristianos del Sur. Hace algunos días, monseñor Gabriel Zubeir Wako, cardenal arzobispo de Jartum, estuvo a punto de ser asesinado durante una misa al aire libre que presidía en esa ciudad.

Esos cristianos evangélicos de Eritrea, pobres entre los pobres, pero a quienes la Junta ha acusado de preparar un golpe de Estado para, a continuación, prometer una « purga » y que el país se verá libre de ellos antes de Navidad.

Esos sacerdotes católicos que, como le sucediera este 8 de noviembre al padre Christian Bakulene, cura de la parroquia católica de Kanyabayonga, en la República Democrática del Congo, son abatidos a la puerta de sus iglesias por unos hombres de uniforme a los que el mismo fantasma conspiratorio volvió locos.

La fobia anticristiana orquestada en Delhi por los fundamentalistas hindúes del VHP. Y en todos los regímenes totalitarios que aún se mantienen en pie: en Cuba, en Corea del Norte, en China, los fieles humillados, recluidos o internados en campos de concentración.

La suerte de los cristianos de Argelia, que la hermosa película de Xavier Beauvois ha sabido devolver a la actualidad.

La de los coptos en un Egipto en el que, se diga lo que se diga, el islam sigue siendo una religión de Estado.

Por no hablar del atentado perpetrado el 31 de octubre en Bagdad por un comando de Al Qaeda que tomó al asalto la catedral de Nuestra Señora del Socorro -Sayida An Nayá- y mató a 44 fieles, la mayoría mujeres y niños.

Sé bien que, en la mayoría de los países que menciono, la suerte de los judíos se decidió hace mucho tiempo y que si los matan menos es porque ya no quedan.

Y, evidentemente, no hay que contar conmigo para bajar ni por un segundo la guardia ante cualquier manifestación de un antisemitismo que, pese a todo, siempre encuentra la manera de volver a levantar cabeza, de metamorfosearse alegremente y de cobrar la forma, principalmente, de un antisemitismo sin judíos, pero que reconoce en Israel al mismísimo diablo. Y tampoco seré yo quien encuentre circunstancias atenuantes (crisis, paro, búsqueda clásica de chivos expiatorios…) para el recrudecimiento de los brotes racistas que en las democracias europeas, e incluso en Estados Unidos, tienen como blanco aquí a las minorías de origen árabe, allá a los turcos y acullá a los gitanos.

Pero digo simplemente que, gracias al cielo, en nuestro entorno, el antisemitismo ha terminado siendo un crimen designado como tal, debidamente clasificado y castigado.

Digo que, afortunadamente, los prejuicios antiárabes, o antigitanos, son estigmatizados por organizaciones como SOS Racismo, que tengo el orgullo de haber contribuido a fundar hace 25 años, junto con Coluche, Simone Signoret y otros.

Y afirmo, en cambio, que, frente a estas persecuciones masivas de cristianos, frente al escándalo, por ejemplo, en Argelia, de las mujeres cabileñas y cristianas casadas por la fuerza o encarceladas, frente a la eliminación lenta, pero segura, de los últimos vestigios -Benedicto XVI ha dicho, tomando prestada la palabra de la Biblia judía, « los últimos restos »- de esas iglesias cristianas de Oriente que tanto aportaron a la riqueza espiritual de la humanidad, ya no hay nadie.

Así que una cosa o la otra.

O nos adherimos a la doctrina criminal y loca de la competición de víctimas (cada uno, sus muertos; cada uno, su memoria, y entre unos y otras, la guerra de los muertos y las memorias) y solo nos preocupamos de las « nuestras ».

O nos negamos a creer en ella (sabemos que en un corazón hay bastante espacio para varias compasiones, varios duelos, solidaridades diversas y no menos fraternas) y denunciamos con la misma energía, iba a decir la misma fe, ese odio planetario, esa oleada de fondo asesino, del que los cristianos son víctimas; unos cristianos cuyo antiguo estatus de representantes de la religión dominante o, en todo caso, más poderosa impide, también, que nos percatemos de su persecución.

¿Permiso para matar cuando se trata de los fieles del Papa alemán? ¿Permiso, en nombre de otra guerra de civilizaciones no menos odiosa que la primera para oprimir, humillar, torturar? Pues no. Hoy, hay que defender a los cristianos.

Bernard-Henri Lévy

Fuente:elpais.com

viernes, 26 de noviembre de 2010

Un sueño cumplido - Viaje a Israel ( XXVI) - Los pilares del Rey Salomón

Saliendo de Eilat nos dirigimos hacia el norte , a la región de Aravá , para visitar el Parque Timna , donde se encuentran los llamados Pilares del Rey Salomón

El Valle de Timna albergó a mineros desde el 5º milenio A.C. Al final del siglo XIV antes de la E.C.., al crecer el imperio egipcio y propagarse la información sobre la región rica en cobre, los egipcios establecieron una ruta de comercio que corría directamente a través del Valle de Timna. Trayendo consigo sabiduría mucho más sofisticada en el campo de la minería, los egipcios usaban cinceles y azadas de metal y cavaban pozos tubulares muy regulares, con peldaños en las paredes para poder descender incluso hasta 30 metros para alcanzar el cobre.


Los Pilares del Rey Salomón son formaciones geológicas naturales producto del resquebrajamiento de rocas y la erosión de ellas por el agua que las constituyó en pilares. Si bien se conocen con este nombre, no hay relación con el rey bíblico Salomón. Una inscripción cerca del lugar representa al faraón egipcio Ramsés III ofrendando regalos a la diosa egipcia de la minería, Hator.
















El grupo atendiendo a las explicaciones de Guiora







Guiora, nuestro paciente guia.

Tratando de ver el grabado en la roca del rey Ramses III y la diosa Hator





la diosa Hator , la de la derecha

Después de visitar los Pilares del Rey Salomón seguimos al norte y paramos para comer algo en un Kibutz , que aparte de sus actividades agrícolas y ganaderas , tiene un Restaurante y un Supermercado y también estas simpáticas vacas esperándonos a la puerta.

L...... , o café tes que collelo dentro.

El día en que una madrileña le tocó a una vaca.