Casa de Israel - בית ישראל


Desde " Casa de Israel " trabajamos para hacer frente al antisemitismo , la judeofobia y la negación o banalización de La Shoá ( Holocausto) .
No olvidamos las terribles persecuciones a las que fue sometido el pueblo judío a través de los siglos , que culminaron con la tragedia de La Shoá .
Queremos tambien poner en valor y reconocer la fundamental e imprescindible aportación de este pueblo y de la Instrucción de La Torá , en la creación de las bases sobre las que se sustenta la Civilización Occidental.

"... עמך עמי ואלהיך אלהי ..."

martes, 28 de junio de 2011

La izquierda mediática , cuando encuentra a un judío despistado ( en este caso octogenaria ) , lo aprovecha al máximo .


A pesar de que pensamos que está equivocada y que está siendo manipulada impudicamente por los medios de comunicación y organizaciones políticas que odian a Israel , desde " Casa de Israel" sentimos por ella un tremendo respeto ya que es una víctima más de la Shoá . Pensamos que su postura es una secuela más del pánico sufrido , y un sentimiento de culpa y autoodio por su condición de judía.
¡¡ Maldigo a quien se esté aprovechando de esta venerable anciana!!

"Es probable que muy pronto el pueblo de Israel diga: ¡Basta!"

A sus 86 años, Hedy Epstein (Wachenheimer, 1924) es una activista más del grupo estadounidense que prepara estos días en Atenas su inminente salida en la Segunda Flotilla. Es judía y sus padres fueron víctimas del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial. Ella emigró a EEUU y, tras años de estudio del conflicto en Oriente Próximo, decidió luchar activamente contra las políticas israelíes.

¿Quién le ha convencido de participar en la Segunda Flotilla?

Dejé Alemania en mayo de 1939 y me evacuaron junto a otros niños a Inglaterra. Mis padres, que eran judíos, lo decidieron así para mantenerme viva. Y los ingleses realmente me salvaron. Alguien se puso en pie para ayudarme. Y me rescató. Me siento en la obligación de hacer lo mismo con la población de Gaza, que vive en la cárcel más grande del mundo. No pueden salir de allí y si lo intentan les disparan. No puedo consentirlo.

Es judía, pero está en contra de las políticas de Israel.

Esto viene de muy lejos. Nací en Alemania y cuando tenía 8 años mis padres se dieron cuenta de que tenían que abandonar el país. Pero decidieron a dónde no irían: Palestina. ¿Por qué? Porque eran antisionistas. Siendo una niña no entendía qué quería decir eso, pero a medida que he ido creciendo yo también me he convertido en antisionista.

"Me dicen que soy antisemita. Pero yo no me odio a mí misma"

¿En qué momento decidió implicarse?

Llegué a Estados Unidos en 1948, cuando Israel se convirtió en Estado. Y tuve sentimientos confusos. Por un lado, estaba contenta de que hubiera un lugar adonde pudiera ir toda esa gente que fue expulsada de sus hogares. Y, por otro, recordé el antisionismo de mis padres. Pero estaba en un nuevo país y quería hacer una nueva vida. En 1982 me empecé a interesar por el conflicto palestino-israelí, descubrí las políticas que practica Israel y comencé a denunciarlo. Esta será la quinta vez que intento entrar en Gaza. Todavía no lo he conseguido.

¿Se ha ganado enemigos en su actual país, EEUU?

Es cierto que la mayoría de la gente no entiende mi postura. Muchos judíos me dicen que soy antisemita, que soy una traidora. Pero yo no me odio a mí misma.

¿No está asustada por la reacción que pueda tener Israel ante la Flotilla?

Nunca he estado preocupada cuando he tratado de llegar a Gaza. Pero esta vez sí lo estoy. Los propios israelíes han dicho que tenían pensado utilizar perros de ataque y eso me asusta mucho. Porque siempre está la posibilidad de obtener el punto de vista humanitario de un ser humano. Pero, ¿qué se puede esperar de un perro?

La secretaria de Estado de su país, Hillary Clinton, considera que la Flotilla es una "provocación", porque supone entrar en aguas israelíes...

No estamos planeando ir a aguas israelíes. Vamos a viajar por aguas internacionales y por aguas de Gaza. E Israel no debería estar autorizada para controlar a todo el mundo.

¿Por qué cree que la mayoría de los países se ha posicionado en contra de esta iniciativa?

Simplemente, creo que temen que les llamen antisemitas. A mí también me llaman antisemita, pero esas palabras no me duelen. Yo sé quién soy, sé lo que soy y no soy antisemita. La comunidad internacional no ha sido capaz de enfrentarse a Israel y decirle que no está bien lo que hace. Somos sociedad civil y queremos ayudar a la sociedad civil. No queremos entrar en contacto con ningún Gobierno. Sólo queremos llevarles cartas de amor.

"Espero que los israelíes no nos ataquen. Yo les pido que sean humanos"

¿Qué cree que va a ocurrir?

No sé lo que va a pasar. Sólo espero que los israelíes no nos ataquen. Un gran amigo mío ya fallecido, Vittorio Arrigoni, acababa todos sus escritos diciendo: "Seguimos siendo humanos". Y lo únicoque puedo decir a los israelíes es eso: "Seguid siendo humanos". Y si siguen siendohumanos, no nos atacarán.

¿Qué opina sobre las políticas que ha llevado a cabo Israel desde 1948?

No tiene fronteras y no tiene una Constitución por una simple razón. Pretende seguir instalando sus asentamientos y así ir apropiándose de territorios de los palestinos. Sólo hay que ver el mapa de 1948 y el de ahora.

¿Cuál cree que sería la fórmula para que se pusiera fin a este conflicto?

Creo que la ocupación debe finalizar. Cuando acabe, la gente estará en condiciones de vivir en libertad. Serán libres para viajar, libres para asociarse, libres para ir a un hospital y recibir atención médica y no tener que esperar en un checkpoint. Para los estudiantes, supondrá, además, que puedan marcharse a universidades de todo el mundo. Se conseguirá simplemente que sean ciudadanos. Pero un escenario así no sólo sería interesante para los palestinos. También lo sería para Israel y para Estados Unidos.

¿Cree que la población israelí está en condiciones de decir a su Gobierno que supere esta situación?

Por supuesto. Mire lo que ha ocurrido en Egipto. Si alguien me hubiera planteado hace tres años lo que ha ocurrido en estos meses, le hubiera dicho: "No, nunca puede pasar". Las revueltas populares han triunfado y se han producido cambios importantes. Es muy esperanzador. Probablemente, muy pronto el pueblo de Israel también diga a sus mandatarios: "¡Basta!".

Fuente:público.es

La terrible pregunta sobre Gilad Shalit - Ana Jerozolimski

No podemos ni imaginar cómo se sienten Aviva y Noam Shalit, los padres de Gilad. No, tampoco quienes somos padres y adoramos a nuestros hijos –combinando la alegría de verlos crecer y desarrollarse con el deseo de protegerlos sin quitarles independencia y velar por su bienestar y su seguridad sin coartarlos–, tampoco nosotros podemos imaginar lo que están viviendo.

Este fin de semana se han cumplido cinco años del secuestro de Gilad. Hace cinco años, sí, fue arrancado de su país y su familia por terroristas de Hamás, que se adentraron en territorio israelí por un túnel subterráneo que cavaron desde la vecina Gaza. A la Franja, precisamente, se llevaron a Gilad, después de matar a dos de sus compañeros de batallón y herir a otros dos.

Gilad no estaba en acción de combate, sino en un puesto fronterizo, en el lado israelí de la raya. Los terroristas no se estaban defendiendo de nada.

Hace ya más de un año y medio que se supo por última vez de Gilad; entonces, Hamás difundió una prueba de vida, una filmación en la que se veía al soldado caminar –seguro que fue una exigencia de Israel, para cerciorarse de que no estaba impedido–, con un diario en las manos –para confirmar que era una grabación reciente– y sonriendo: imagino que comprendía lo que significaría para sus padres y hermanos verlo por primera vez desde que lo secuestraron.

La sensación en Israel, a pesar de todo el tiempo transcurrido, es que Gilad está vivo. Esta es la frase que se oye a menudo en manifestaciones y actos en demanda de su liberación. "Gilad aún está vivo". El aún es clave. Es un mensaje: no se duerman, no se arriesguen a que las cosas cambien... y ya no haya a quién liberar con vida.

El llamado, claro está, es a las autoridades de Israel, para que liberen a Gilad de acuerdo con las exigencias de Hamás, que representan un altísimo precio. Hamás pide que se libere a 440 terroristas con sangre en las manos; entre ellos se cuentan los peores asesinos de los últimos años, los responsables de los peores atentados de la Intifada.

La gran pregunta a la que el gobierno de Israel debe responder es una verdadera pesadilla: ¿liberar a Gilad a cambio de todos esos terroristas asesinos? ¿Salvar a un soldado excarcelando a tantos asesinos que pueden volver a matar a mucha más gente? No es fácil... aun si se desea realmente mantener el principio de que no se abandona jamás a un soldado en el campo de batalla...

Según las últimas encuestas, una amplia mayoría de los israelíes está a favor de hacerlo.

Es cierto. Los terroristas volverán a matar. Al menos, a intentarlo. Israel tendrá que volver a intentar detenerlos. A veces lo logrará... y a veces no. Pero lo único plenamente seguro es que, si no se le libera, Gilad muere en manos de Hamás.

No queremos que nadie más corra riesgos. No queremos que vuelva a haber un atentado como el de la pizzería Sbarro de Jerusalem, o el del café Hillel de Tel Aviv, o el del restorán Maxim de Haifa. Pero tampoco queremos que Gilad se pudra en manos de esos asesinos. A él, todavía hay tiempo de salvarlo.

© Por Israel / Semanario Hebreo

Fuente:libertaddigital.com

¿Por qué la izquierda odia a Israel? - David Mandel

La ultraderecha nunca tuvo simpatía a Israel o a los judíos. No puede decirse lo mismo de la izquierda: hasta el año 1967 manifestaba gran simpatía a Israel, debido a su régimen socialista, al extraordinario experimento de igualdad social que era el kibutz y a su imagen de país pequeño pero valiente, amenazado por poderosos enemigos.

En 1967 –para ser más exacto, el 11 de junio de 1967, el día siguiente a los seis días que le demoró a Israel triunfar sobre los ejércitos de Egipto, Jordania y Siria– todo cambió. A pesar del título del libro que el humorista Efraín Kishón publicó en 1968, Perdón por haber ganado, los izquierdistas no perdonaron a Israel su aplastante victoria.

Hoy, la ultraderecha prácticamente no existe. Si acaso es un puñado de lunáticos a quienes nadie hace caso. El verdadero, genuino, obsesivo, apasionado y elocuente odio a Israel se encuentra hoy en la izquierda, en sus periodistas, columnistas, escritores, artistas, activistas de derechos humanos, académicos y feministas, judíos y no judíos, israelíes y no israelíes. Ese odio tiene relación directa con los niveles de ideologización: cuanto más próximos a la ultraizquierda, más agudo es.

Para la izquierda, la injusticia del mundo se encuentra únicamente en las acciones de Israel. El hecho de que China ocupe el Tíbet y deliberadamente esté alterando su demografía no le interesa ni preocupa. Lo que hace Asad a su propio pueblo no merece un minuto de su tiempo. No protesta cuando los musulmanes masacran a cristianos en Sudán o en Nigeria. Que los palestinos limpien su honor matando mujeres, linchen a los acusados de colaboracionismo y lancen cohetes no contra bases militares sino contra poblaciones civiles, todo eso les parece justificado. No ven conflicto alguno entre la declaración de Mahmud Abbas de que no permitirá la presencia de un solo judío en su futuro estado palestino y el hecho de que en Israel viva un millón de árabes con todos los derechos que les otorga su condición de ciudadanos.

Lo que sigue son algunas razones que explican el odio de la izquierda a Israel:

– La izquierda sólo siente simpatía a los judíos cuando son víctimas. Los judíos con armas, tanques y aviones de combate son harina de otro costal.

– La izquierda es universalista y antinacionalista. Los judíos de Israel son un ejemplo de pueblo que se considera nación.

– La izquierda cree firmemente en el relativismo cultural. Para los izquierdistas no hay una cultura superior a otra. Si, por ejemplo, la cultura islámica permite apedrear a muerte a mujeres acusadas de adulterio, hay que respetar esa expresión cultural y no imponer la tolerancia de Occidente. El hecho de que Israel, un país de cultura occidental, se haya convertido en un lugar próspero y de progreso mientras sus vecinos árabes continúan en el atraso y la pobreza les molesta porque prueba que no todas las culturas son iguales y que la teoría del relativismo cultural está equivocada.

– La izquierda cree en el relativismo moral. Una persona objetiva, si compara a Israel, su democracia, su prensa libre, su sistema de justicia, su manera de absorber inmigrantes sin distinción de origen ni color de piel, su tolerancia y aceptación de los homosexuales, su compromiso con la igualdad entre hombres y mujeres; si compara todo eso con lo que sucede en su vecindario, poblado por regímenes dictatoriales, intolerantes y corruptos, vería que Israel sale mejor parado. Pero los izquierdistas demandan perfección y utilizan distintos baremos para juzgar a Israel y a los árabes. A Israel le exigen todo y le critican todo; a los árabes nada les exigen y nada les critican.

– La izquierda es anticapitalista y antiglobalización, por eso odia al Israel actual, país capitalista, de alta tecnología.

– La izquierda es elitista y totalitaria, y sus ideólogos consideran que son capaces de manejar la sociedad con más inteligencia que la gente ordinaria, a la cual menosprecian. La izquierda, especialmente la ultraizquierda, es básicamente antidemocrática. Israel, con todas sus imperfecciones, es la única democracia en el Medio Oriente.

– El hecho de que Israel se considere un estado judío es prueba de su racismo; no lo es, en cambio, el hecho de que los países árabes se consideren a sí mismos países árabes e islámicos.

– La izquierda, por ignorancia o tergiversación deliberada de la historia, acusa a Israel de ser un estado colonialista. Considera que Israel es una punta de lanza de Occidente en el mundo árabe, ignorando que millones de israelíes descienden de judíos que durante milenios vivieron continuamente en territorios que, posteriormente, fueron conquistados por los árabes; vivieron en ellos, sí, hasta que se vieron obligados a huir o fueron expulsados en 1948 y los años siguientes.

– Algunas iglesias cristianas, de simpatías izquierdistas, tratan de evadir su responsabilidad por el Holocausto (no intervinieron ni protestaron cuando los nazis exterminaban a los judíos) y limpian su conciencia acusando a Israel, el país judío, de terribles crímenes, similares a los de los nazis: genocidio, ocupación brutal y violación de los derechos humanos.

– Las mismas iglesias consideran que atacar a Israel es la mejor forma de defender a la minoría cristiana que vive en los países árabes, frecuentemente discriminada y perseguida.

– La izquierda es antirreligiosa y desprecia a los que se basan en la Biblia, la religión y la historia para justificar el apego de los judíos a la tierra de Israel.

– Es más fácil y menos peligroso criticar a Israel que a los islámicos, como lo demuestran los disturbios causados por las caricaturas de Mahoma y el asesinato del holandés Theo Van Gogh en las calles de Ámsterdam.

– La izquierda se considera a sí misma moralmente superior, y automáticamente simpatiza con y justifica al lado que considera débil, pobre y oprimido; en este caso, a los palestinos. (La Torah defiende a los pobres y oprimidos, pero también advierte a los jueces de que no deben favorecer automáticamente a los pobres debido a su pobreza, sino juzgar cada caso de acuerdo a los hechos: v. Levítico 19:15). Para la izquierda, el lado débil siempre es el bueno, y no se debe criticar sus acciones. Disparar sobre poblaciones civiles y vehículos escolares, esconderse tras escudos humanos, en mezquitas o en hospitales: todo esto se explica, se entiende y se justifica porque, dicen, "es la única forma de que el débil se defienda del fuerte".

Respecto a los judíos de ultraizquierda, antisionistas, favorables al estado único binacional, recordemos que durante la Edad Media los judíos podían escapar de la persecución y discriminación convirtiéndose al cristianismo y liderando, en muchos casos, los ataques contra sus antiguos correligionarios. Esto no fue posible durante la época nazi, cuando el antisemitismo era racial; pero hoy, cuando el antisemitismo religioso ha mutado en antisemitismo ideológico, nuevamente es factible. Es fácil para un izquierdista judío ganar popularidad, aumentar las ventas de sus libros y recibir invitaciones a dar conferencias si es antiisraelí. Sus ataques a Israel ayudan a los izquierdistas no judíos a justificar su odio al estado judío.

Los israelíes antisionistas, muchos de ellos periodistas y académicos, simpatizan con las aspiraciones nacionales de los palestinos y detestan las aspiraciones nacionales de los judíos. Son universalistas y antinacionalistas sólo cuando se trata de Israel y de los judíos, no cuando se trata de los palestinos y de los árabes. Es curioso que, en su afán por destruir Israel como estado judío y sustituirlo por un estado binacional, en el que los árabes tendrían la mayoría demográfica, no se les haya ocurrido pensar cómo vivirían ellos; cómo vivirían en una sociedad antidemocrática, cómo escribirían los que son periodistas y cómo enseñarían los que son académicos en una sociedad regida por la sharia y en la que los no musulmanes fueran considerados dhimmies, ciudadanos de segunda categoría.

Fuente:libertaddigital.com

sábado, 25 de junio de 2011

Israel recuerda al soldado Guilad Shalit en el quinto aniversario de su cautiverio . Secuestrado por los terroristas de HAMAS


El padre de Shalit

Guilad Shalit regresa hoy con fuerza a la memoria y reivindicación de los israelíes en el quinto aniversario de su cautiverio en manos del grupo islamista Hamas. Diversos actos y manifestaciones buscan presionar para que el soldado de 24 años deje de ser un triste símbolo y vuelva a su casa de Mitzpe Hila, en el norte del país.

La protesta de la familia Shalit ha llegado esta tarde a su punto más álgido cuando ha entrado en el complejo de la residencia oficial del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en Jerusalén y se han encadenado con esposas y cadenas. “Somos una familia que lleva cinco años en cautiverio.Estaremos aquí el tiempo que haga falta”, ha avisado el padre, Noam. Su mujer, Aviva añade: "No es un día especial sino uno más de nuestro calvario sin saber nada de nuestro hijo que sigue pudriéndose en algún lugar oscuro y aislado de Gaza".

1826 días de oscuridad que son reproducidos a partir de esta noche en el llamado 'Proyecto Guilad'. Personalidades, famosos e incluso ex jefes de organismos de seguridad se alternan durante 24 horas en un calabozo construido en unos estudios de televisión.

Su aislamiento, en señal de solidaridad y protesta, será retransmitido en directo en Facebook y varias webs israelíes. "Queremos que sientan, aunque sea una hora, lo que Guilad lleva sufriendo 24 horas al día, 365 días al año desde el 2006. 43.824 horas de secuestro", afirma Shimshon Libman, jefe de la campaña para la liberación de Shalit.

Desde 2006

Más de 700 israelíes se han manifestado en Kerem Shalom, muy cerca de la base donde el tanquista Shalit (con nacionalidad francesa) fue capturado el 25 de junio del 2006 por comandos de Hamas y otros dos grupos palestinos.

En el ataque, murieron dos soldados israelíes mientras Shalit era llevado malherido y a rastras a Gaza. Desde entonces en paradero desconocido aunque se sabe que está bajo la supervisión directa y personal del poderoso jefe del brazo armado de Hamas, Ahmed Jabary. Operaciones militares, represalias y arduas negociaciones con Hamas no han conseguido su liberación.

La oferta

En el acto cerca de la frontera con Gaza, se ha leído una carta del abuelo Zvi Shalit: "El rechazo del primer ministro Benjamin Netanyahu a aceptar el canje con Hamas pone en peligro la vida de mi nieto Guilad. El daño a Israel por no rescatar al soldado Guilad Shalit y la influencia en la moral de los que se alistan es mucho mayor que el canje y la liberación de presos".

Se trata de Shalit a cambio de 1000 presos palestinos. Las diferencias se centran en el destino de los 450 solicitados por Hamas y que son considerados por Israel como "sumamente peligrosos" tras haber planeado los atentados más graves desde los 90.

"Ya estamos hartos de bonitas palabras y palmaditas en la espalda. Queremos a Guilad en casa", ha exigido Noam en su tienda de campaña montada ante la residencia oficial de Netanyahu en Jerusalén. Desde hace un año, la familia Shalit vive aquí para recordar al dirigente, segundo a segundo, de día y de noche, que su hijo no ha vuelto.

'No' a la prueba de vida

"Debemos hacer más acciones para presionar al Gobierno. Su deber es conseguir la liberación de un joven que fue alistado para servir al país", añade Ohad Caner, un activista que apoya la causa Shalit. "Netanyahu aprovecha la contención y calma de esta familia para no tomar una decisión que la mayoría de israelíes apoya", añade.

Pero no todos piensan así. Rami Igra replica: "Ellos prefieren la vida de Shalit a la de los numerosos ciudadanos que pueden morir en atentados de los terroristas que liberaremos a cambio. Si aceptamos el canje que es una rendición, Hamas seguirá con sus secuestros".

"Varios grupos de derechos humanos de Israel y el extranjero exigieron a Hamas acabar inmediatamente con el tratamiento cruel e inhumano utilizado con Gilad Shalit". Hamas afirma que no dará una señal de vida como pide Israel, la Cruz Roja Internacional y dirigentes extranjeros argumentando que podría ayudar a su localización.

"Hamas ha hecho demasiados gestos de buena voluntad en esta cuestión. Israel debe aceptar nuestras condiciones del canje y entonces podrá ver a Shalit como nosotros podremos ver a nuestros presos en las cárceles", afirma el portavoz islamista Sami Abu Zuhri que denuncia "el olvido de nuestros hermanos en las prisiones israelíes".

La guerra de las fronteras de Netanyahu - Shlomo Ben Ami

El furioso rechazo por parte de Benjamín Netanyahu de la propuesta del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para que se utilicen las fronteras de 1967 como base para una solución con dos Estados de la disputa palestino-israelí -fronteras que calificó de "totalmente indefendibles"- refleja no solo la poca capacidad como estadista del primer ministro israelí, sino también su anticuada concepción militar.

El primer ministro de Israel debería aceptar las premisas de la propuesta de Barack Obama

¿Cómo puede considerar un activo estratégico los asentamientos aislados y dispersos?

En una época de misiles balísticos y otras armas de destrucción a gran escala, y en la que el previsto Estado palestino deberá estar desmilitarizado, ¿por qué reviste una importancia tan decisiva para Israel tener a su Ejército "alineado a lo largo del río Jordán"? ¿Semejante dispositivo de seguridad es de verdad necesario? ¿Por qué no podría desempeñar esa tarea una fuerza internacional fiable? ¿Y cómo puede considerarse un activo estratégico la presencia de centenares de asentamientos aislados y dispersos entre una población palestina hostil?

Antes de denunciar la idea de Obama, Netanyahu tal vez debería haber estudiado las enseñanzas que se desprenden de la guerra de Yom Kippur de 1973 en los Altos del Golán. Cuando comenzó la guerra, lo primero que el Ejército israelí procuró fue la evacuación de los asentamientos de la zona, que, como sabían los generales de Israel, pasarían a ser rápidamente una carga imposible para sus tropas y un obstáculo para sus maniobras.

De hecho, la última guerra que Israel ganó "elegantemente" -como Netanyahu cree que se deben ganar las guerras- comenzó a partir de las fronteras de 1967, supuestamente "indefendibles".

No fue una casualidad. La ocupación por Israel de tierras árabes en aquella guerra y su posterior despliegue de fuerzas militares entre la población árabe de Cisjordania y cerca de las poderosas maquinarias militares de Egipto en el Sur y de Siria en el Norte, lo expusieron al terrorismo palestino en el Este. Al mismo tiempo, la ocupación privó al Ejército de Israel de la ventaja de disponer de las zonas desmilitarizadas que fueron la clave para la victoria de 1967 contra Egipto y Siria.

Para que las fronteras sean defendibles, primero deben estar legitimadas e internacionalmente reconocidas, pero Netanyahu no confía en realidad en "los gentiles" para que le ofrezcan esa clase de reconocimiento internacional de las fronteras de Israel, ni siquiera cuando Estados Unidos lo respalda y nisiquiera cuando el Israel actual tiene los recursos militares más potentes de todo Oriente Próximo.

Netanyahu, hijo de un renombrado historiador que fue secretario personal de Zeev Jabotinski, el fundador de la derecha sionista, absorbió desde su infancia la interpretación hecha por su padre de la historia judía como una serie de tragedias. La lección era sencilla: no se puede confiar en los gentiles, pues la de Israel es una historia de traición y exterminio a manos de ellos. El único remedio para nuestra frágil existencia en la diáspora estriba en el regreso a la tierra bíblica de Israel. Nunca debemos confiar en nuestros vecinos árabes: por eso, como predicó Jabotinski, la nueva nación israelí debe erigir un Muro de Acero de poder judío para disuadir a sus enemigos por siempre jamás.

Para ser justos, hemos de reconocer que esa filosofía existencial no era monopolio de la derecha. El legendario general Moshe Dayan, que nació en un kibbutz socialista en las orillas del mar de Galilea, no era menos escéptico sobre las probabilidades de coexistir con los árabes. Así lo expresó, con su proverbial elocuencia, en el panegírico de un soldado caído en 1956: "No nos dejemos disuadir al ver el odio que está embargando la vida de centenares de miles de árabes que viven en torno a nosotros. No apartemos la vista para no debilitar nuestros brazos... Este es el destino de nuestra generación, es nuestra opción vital, estar preparados y armados, fuertes y decididos, para que no nos arrebaten la espada de la mano y nos quiten la vida... Somos una generación de colonos y sin el casco de acero y el fuego del cañón, no podremos plantar un árbol y construir una casa".

Sin embargo, el mismo Dayan, quien en 1970 dijo que "las únicas negociaciones de paz son aquellas en las que nosotros colonizamos la tierra y construimos y nos asentamos y de vez en cuando vamos a la guerra", se vio obligado por la cruel realidad a reconocer que la mejor seguridad a la que podía aspirar Israel era la basada en la paz con sus vecinos. Más adelante, llegó a ser el arquitecto de una paz histórica con Egipto. Su libro ¿De verdad estamos condenados a vivir gracias a la espada por siempre jamás?, señaló la transformación del soldado en estadista.

Para que Netanyahu pueda alguna vez encabezar una reconciliación histórica con el pueblo palestino, debe comenzar haciendo suya una visión valiente y casi postsionista, reflejada en el panegírico de Dayan de 1956. Plenamente consciente del amargo legado recibido por los desheredados palestinos a raíz de la guerra de 1948, Dayan se negó a culpar a los asesinos. Al contrario, entendió su "ardiente odio".

Lamentablemente, Israel tiene hoy un primer ministro con la mentalidad de un comandante de sección militar que, sin embargo, gusta de presentarse como un Churchill que lucha contra las fuerzas del mal empeñadas en destruir el Tercer Templo judío.

Naturalmente, un gran dirigente debe tener siempre sentido de la Historia, pero, como dijo el filósofo francés Paul Valery, la Historia, "la ciencia de las cosas que no se repiten", es también "el producto más peligroso que la química del intelecto ha desarrollado jamás", sobre todo cuando lo manipulan los políticos.

Menajem Begin, un halcón predecesor de Netanyahu como primer ministro, tuvo en cierta ocasión la insolencia de decir al gran historiador Yaakov Talmon: "Respecto al siglo XX, yo soy más experto que usted".

Talmon respondió con La patria está en peligro, artículo decisivo cuyas conclusiones son tan pertinentes hoy como en 1981. Mientras no se acabe la ocupación, Israel no viva dentro de fronteras internacionalmente reconocidas y los palestinos no recuperen su dignidad como nación, la existencia del Estado judío no estará por fin asegurada.

Shlomo Ben Ami, exministro israelí de Asuntos Exteriores y actual vicepresidente del Centro Internacional para la Paz de Toledo, es autor de Scars of war, wounds of peace: the israeli-arab tragedy (Cicatrices de guerra y heridas de paz. La tragedia árabe-israelí). © Project Syndicate 1995-2011

Fuente:elpais.com

"Pedimos a Europa que no apoye la iniciativa palestina en la ONU"- Gideon Saar


Gideon Saar es una estrella ascendente del Likud, el gran partido de la derecha israelí. El primer ministro y líder de la formación, Benjamín Netanyahu, escucha con atención lo que tiene que decir este político de creciente popularidad a pesar de su juventud (Tel Aviv, 1966) y de sus escasas credenciales militares. El discurso oficialista de Saar, ministro de Educación, deja poco margen al optimismo, con vistas a una solución al enquistado conflicto de Oriente Próximo. Saar insiste en viejas fórmulas y se aferra a la vuelta a las negociaciones casi como un fin en sí mismo; las mismas conversaciones de paz que hasta ahora solo han conseguido profundizar en el abismo que separa a palestinos e israelíes.

"No sufrimos un aislamiento. Somos invitados respetados en muchos lugares"

Saar no es capaz de articular respuesta alguna a los intensos movimientos diplomáticos palestinos que aspiran a lograr el reconocimiento de su Estado en la ONU después del verano. Septiembre está a la vuelta de la esquina, pero sigue sin estar claro cómo piensan los israelíes contrarrestar la iniciativa palestina. Saar explica que dedica parte de sus viajes, incluido este a España, a convencer a los miembros de la comunidad internacional de que la solución pasa por volver a las negociaciones que se rompieron por enésima vez hace nueve meses. "Estamos intentando llevar el mensaje a nuestros amigos en la comunidad internacional, a Europa para que no apoyen movimientos unilaterales de los palestinos en Naciones Unidas. Sabemos que en la ONU hay una mayoría automática en contra de las posiciones israelíes". Prosigue: "Le pedimos a España, un país amigo con conexiones en la parte israelí y en la palestina, que fortalezca el camino de las negociaciones y no el de las acciones unilaterales".

Preguntado por los movimientos tectónicos que están produciendo las revueltas árabes en la región y por las repercusiones en Israel, Saar expresa el sentimiento de estupefacción y parálisis que cunde entre buena parte de la clase política israelí. "Experimentamos cosas sobre las que no podemos ejercer influencia pero que nos van a afectar. Es muy difícil saber cómo va a evolucionar", dice Saar, quien expresa el miedo israelí a que los islamistas salgan reforzados una vez llegue la estabilidad a los revueltos países árabes. "No hay un campo liberal-democrático en los países árabes, mientras que el extremismo islámico se extiende". Y deja de lado la diplomacia para expresar su opinión acerca del mundo árabe. "Las sociedades árabes son básicamente sociedades fallidas. No tienen democracia. Tienen economías fallidas, no están desarrolladas tecnológicamente, no hay justicia social. Son fallidas en prácticamente todos los aspectos".

Destila el ministro de Educación algo más de precisión cuando habla de política interna. Como a muchos políticos israelíes, le preocupan las tensiones que genera el crecimiento de la comunidad ultraortodoxa en Israel, que plantea un dilema formidable a su Gobierno, y los israelíes más laicos. La mayoría de los llamados haredim, literalmente "temerosos de Dios", no trabajan y dedican su vida al estudio de los textos sagrados. Están además exentos de cumplir el servicio militar, obligatorio durante tres años para el resto de los israelíes. Saar dice que su Gobierno aspira a integrar a los ultraortodoxos en el mercado laboral y en el sistema educativo. "Estamos dando pasos que no se habían dado hasta ahora. Hemos cortado financiación a escuelas, a las dos grandes ramas haredim

[sefardíes y ashkenazíes, de origen europeo] que no cumplen los requisitos mínimos, por ejemplo si no enseñan inglés". No faltan expertos que sostienen que la solución pasa por un cambio en el sistema electoral que ponga fin al poder desproporcionado de los religiosos en el Parlamento. Saar coincide con ellos. "El sistema electoral debe cambiar. Hace falta introducir un elemento regional para que los grandes partidos tengan más poder".

Para concluir, el ministro niega el evidente y creciente aislamiento internacional de Israel. "No sufrimos ningún aislamiento.Somos invitados respetados en muchos lugares y viene mucha gente a visitarnos. Pero sí notamos que en ciertos círculos de izquierdas hay una mayor deslegitimación de Israel como Estado, no de sus políticas. Es la nueva versión de antisemitismo".

Fuente:elpais.com

viernes, 24 de junio de 2011

Lo que dijo , no será lo politicamente correcto , pero es toda la verdad .


Netanyahu con sus hijos Yair y Avner

Un hijo de Netanyahu: 'El terror tiene una religión, y es el islam'

El diario israelí 'Haaretz' señaló este viernes que uno de los hijos del primer ministro, Benjamin Netanyahu, hizo comentarios antiislámicos en su página de Facebook. "El terror tiene una religión y es el Islam", ha dicho el periódico 'Haaretz' citando un mensaje que Yair Netanyahu, un soldado del Ejército israelí, escribió en la red social después de que una familia judía mueriera en marzo en Cisjordania.

'Haaretz' ha explicado que los mensajes fueron borrados después de que el diario indagara sobre ellos y ya no están visibles en la página de Yair Netanyahu. David Shimron, abogado de la familia Netanyahu, no ha negado la información, pero ha dicho que era un "uso ridículo y cínico de los comentarios de un adolescente". Sin embargo, Yair ya tiene 19 años.

Shimron ha comentado también que el joven Netanyahu se había "expresado en un foro virtual informal" y que "respetaba a todas las personas y estaba dispuesto a vivir en paz en Israel con personas de todas las identidades". El hijo del premier escribió en Facebook que los palestinos "no tienen tierra", y que sus territorios son "parte de Israel", porque "nunca en la Historia ha habido un estado palestino".

También escribió que "no todos los musulmanes son terroristas, pero todos los terroristas son musulmanes".

Fuente:elmundo.es

jueves, 23 de junio de 2011

Israel interceptará la Segunda "Flotilla de la Libertad"


Israel ha calificado hoy de "provocación" la flotilla de embarcacionesSegunda Flotilla de la Libertad-Stay Human— que con asistencia humanitaria se dirigirá a Gaza en los próximos días, al tiempo que ha advertido a sus organizadores de que serán interceptados.

"Es una provocación y esa flotilla nada tiene que ver con llevar asistencia humanitaria a Gaza", ha afirmado hoy el embajador de Israel ante la ONU, Ron Prosor, durante un encuentro con la prensa, en el que también señaló la "determinación" de su país a parar a esas embarcaciones.

Prosor ha señalado hoy que "Israel está determinada a defenderse y a ejercer sus derechos como cualquier otra nación del mundo", al tiempo que ha asegurado que el objetivo del bloqueo a Gaza "es parar el tráfico de armas" hacia ese territorio palestino.

El diplomático israelí ha considerado que más que asistencia humanitaria, esa segunda flotilla hacia Gaza es un "movimiento político", que consideró como "una provocación", al tiempo que advirtió que "quien se embarque, estará allí bajo su propia responsabilidad".

Organizaciones no gubernamentales de una veintena de países han organizado una nueva flotilla con una decena de embarcaciones que saldrán esta semana con la intención de burlar el bloqueo israelí de Gaza y llevar a la franja ese territorio palestino asistencia humanitaria.

En la llamada Flotilla de la Libertad, que se organizó el pasado año, nueve de sus activistas murieron cuando la embarcación turca Mavi Marvara en que viajaban fue abordada por militares israelíes, y después ambas partes se intercambiaron acusaciones de recurso a la violencia.

El Consejo de Seguridad de la ONU se opone a la Flotilla

El secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Políticos, Lynn Pascoe, ha señalado hoy al Consejo de Seguridad que el organismo se opone a que ese tipo de movimientos intente forzar la ruptura del bloqueo israelí de la franja de Gaza.

Pascoe ha reiterado ante el máximo órgano de seguridad de Naciones Unidas la disponibilidad del organismo para proporcionar asistencia humanitaria a Gaza a través de los canales ya establecidos.

A fines de mayo, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, envió una carta a varios países mediterráneos advirtiendo de la posibilidad de una escalada de la violencia por la organización de diversas flotillas humanitarias con rumbo a Gaza.

Ban expresó su preocupación porque esas expediciones humanitarias acaben en enfrentamientos violentos como ocurrió hace un año con la llamada primera Flotilla de la Libertad. Tras aquellos incidentes, el gobierno israelí cedió ante la presión internacional y anunció el levantamiento parcial del embargo de carácter comercial y humanitario al que está sometido Gaza desde junio de 2007, cuando el movimiento radical islamista Hamás se hizo por la fuerza con el control de la franja.

Ban Ki-moon cree que la Flotilla puede "acabar en conflicto violento"

El máximo responsable de Naciones Unidas pidió a los Gobiernos de los países con organizaciones involucradas en la expedición que utilizaran su influencia "para desanimar a que sigan adelante con las flotillas, ya que conllevan el potencial de acabar en conflicto violento".

Para la ONU, esas flotillas no ayudan a resolver los problemas económicos básicos de Gaza, en donde sus habitantes están en una "situación insostenible", dijo Ban. El secretario general de la ONU también ha pedido a Israel adoptar las medidas necesarias para acabar con el bloqueo de Gaza, además de subrayar que es necesaria la apertura de cruces fronterizos legítimos para atender las necesidades de la población civil de esa franja.

Por su parte, el Gobierno de EEUU pidió el miércoles a los grupos libaneses que prevén enviar barcos con ayuda a Gaza que "dadas las circunstancias" manden el cargamento por tierra para que pueda ser revisado y evitar enfrentamientos.

Fuente:publico.es

miércoles, 22 de junio de 2011

La verdad de la nueva ‘flotilla solidaria’ a Gaza: "Refuerza la dictadura de Hamas"

La Asociación Solidaridad España Israel (ASEI) ha lanzado un vídeo en el que los propios israelíes que viven cerca de Gaza y sufren los bombardeos de Hamas desacreditan la mal llamada "flotilla solidaria" que, con participación española, tratará de romper el bloqueo naval en la Franja de Gaza.

ASEI presentó ayer este vídeo como pieza central de una campaña para revelar las verdaderas intenciones de los miembros del convoy, que dista mucho de ser humanitario en primer lugar, como bien recuerda la asociación, porque en Gaza no hay ninguna crisis humanitaria, tal y como ha reconocido la propia Cruz Roja.

El vídeo recoge el testimonio de un grupo de personas que viven en la zona de Israel cercana a la frontera con el territorio palestino y que narran como miles de cohetes lanzados por Hamas han caído en sus calles, sus autobuses, sus supermercados...

Incluso uno de los hombres que nos habla cuenta como uno de los cohetes lanzados desde Gaza mató a su hija, y mientras todo esto ocurre la respuesta "de las personas presuntamente concienciadas" ha sido "la más absoluta indiferencia" y, por supuesto, "no levantan la voz ni se solidarizan".

La verdad sobre Hamas

Los protagonistas del vídeo recuerdan además como son también (y principalmente) los palestinos los que sufren la "dictadura islamista de Hamas", instaurada por el grupo terrorista desde hace más de cinco años.

Y, por supuesto, recalcan lo que es una obviedad para quién no quiera cerrar los ojos a la realidad: que apoyar las mal llamadas flotillas solidarias es, en realidad, apoyar a los terroristas: "La flotilla refuerza la dictadura de Hamas", dice uno de los protagonistas del vídeo; "aunque no lo quieras, apoyar la flotilla es apoyar a Hamas", recalca otro.

La campaña de ASEI se completa, además, con una interesante documentación que arroja luz sobre la situación real en la Franja de Gaza, por ejemplo recuerda la noticia que ya hemos comentado sobre las declaraciones de Cruz Roja, documenta las toneladas de ayuda humanitaria que llegan a Gaza desde Israel y también refleja las recomendaciones del Ministerio de Exteriores español o del Secretario General de la ONU, Ban Ki Moon: ambos recomiendan no participar ni apoyar la flotilla.

Fuente:libertaddigital.com

lunes, 20 de junio de 2011

Puesta de sol desde " Casa de Israel"


Dedico esta puesta de sol que contemplé y fotografié, hace apenas una hora , a todos los amigos y lectores de este blog.

sábado, 18 de junio de 2011

Otra herida abierta del expolio nazi


El Museo Albertina, obligado por el ministerio austriaco a restituir cinco obras de Egon Schiele - Eran de un marchante judío que murió en el campo de Lodz

Lejos de cicatrizar, ciertas y grotescas heridas del expolio nazi aún siguen abiertas. Así ha quedado claro en Austria, donde esta semana se ha desatado una tormenta político-cultural tan siniestra como la estética de su protagonista: Egon Schiele, pintor de aquella gran Viena finisecular y retratista del claroscuro como estado mental. La ministra austriaca de Cultura, la socialdemócrata Claudia Schmied, anunció ayer que acepta la recomendación del Consejo de Restitución de obras de arte expoliadas por el III Reich e instará al Museo Albertina de Viena a devolver cinco dibujos del artista a la heredera de su antiguo propietario, Karl Mayländer, marchante judío, deportado y asesinado en el campo nazi de Lodz (Polonia) en 1941.
En subasta, los dibujos alcanzarían un precio entre tres y cinco millones

La decisión vinculante de Schmied es polémica. Para resistirse a la devolución, el museo esgrime fuentes que señalan que Mayländer "regaló o dejó en depósito las láminas del maestro austriaco, por su precaria situación personal durante el nacionalsocialismo, a su amante, Etelka Hofmann", según declaró a este diario la portavoz de la institución, Verena Dahlitz. "Se trataba de una mujer con la que no se pudo casar por su condición de aria. De ser así, ni fueron expoliadas, ni por tanto deberían ser objeto de restitución". Estas teorías fueron comunicadas esta semana por carta a la ministra por el director del Museo Albertina, Klaus Albrecht Schröder.

Una portavoz del ministerio aseguró ayer que tras recibir la misiva, la titular pidió al presidente de la Comisión, Clemens Jabloner, que tuviera en cuenta esas informaciones antes de llegar a una conclusión definitiva. El veredicto, lejos de cambiar, se mantuvo tras una revisión de los documentos y hasta una amenaza de Jabloner de abandonar su puesto debido a este desacuerdo, según el diario austriaco Der Standard.

Su portavoz subrayó que el Albertina, que cuenta con la mayor colección de obra gráfica del mundo, "no va a contravenir oficialmente la decisión de la ministra porque es nuestra superior". "Aunque no estemos de acuerdo, las obras serán devueltas muy pronto, este mismo año". La heredera es una mujer estadounidense, sin relación sanguínea con Mayländer. Porque sí, la peripecia vital de los dibujos es digna del muy convulso siglo XX. El marchante murió sin dejar descendencia. Los heredó su sobrino, que tampoco tuvo descendencia tras dos matrimonios. La destinataria de los dibujos de Schiele es la hija de la viuda de este.

El Albertina compró en 1949 cuatro de las cinco piezas. La quinta la adquirió en un trueque con otra institución en 1952. Si los dibujos se subastaran podrían alcanzar un precio que oscilaría entre los tres y los cinco millones de euros, según analistas del mercado del arte.

La decisión (y la tormenta subsiguiente) llega pocos meses después de que otra comisión recomendase devolver a la heredera de Mayländer otros cinco dibujos de Schiele expuestos en el Museo Leopold de Viena. Esta institución, de momento, no ha aceptado ese consejo, en un gesto que ha sido violentamente criticado. Entre las razones aducidas por el Museo Leopold está que la heredera de Mayländer no las ha reclamado.

Austria ha devuelto unas 10.000 obras de arte expoliadas por el régimen nazi desde que entró en vigor en 1998 una normativa destinada a reparar tal oprobio. Esta será la tercera ocasión en que el Albertina se desprenda de obras por restitución tras haber devuelto varios dibujos de Schiele en 1999, así como una serie de carteles de la colección Paul, en 2009.

Fuente.elpais.com

jueves, 16 de junio de 2011

Comienza la provocación a Israel con una nueva " flotilla" . Tambien desde Galicia se apuntan a acompañar a los terroristas .


Este parece ser que es judío , algo que les encanta a los progres . Tendrá portadas en los medios de comunicación españoles continuamente . ¡¡ Un judío contra Israel!!, "¿ veis que malo es Israel que hasta los judíos están contra ese país genocida?" .
¡¡Ya los estoy viendo!!

Cinco gallegos se enrolan en la segunda flotilla rumbo a Gaza

Cinco activistas gallegos se han enrolado en la segunda Flotilla de la Libertad que zarpará a final de mes rumbo a Gaza con el objetivo de intentar romper el bloqueo israelí y entregar ayuda humanitaria. En esta iniciativa internacional participan trece barcos -doce europeos y uno estadounidense-. Los gallegos Fernando Blanco, Antón Gómez, Alejandro Andares, Xesús R. Bao y Elvira Souto, miembros de la plataforma BDS-Galiza, viajarán con unos cincuenta activistas españoles en el buque Gernika, comprado por «unos 200.000 euros», recaudados a base de pequeñas donaciones dentro de la campaña Rumbo a Gaza, según informó ayer en Madrid Manuel Tapial, uno de los coordinadores.

Elvira, Alejandro y Fernando, portavoces ocasionales de esta expedición, cuentan las razones que los han llevado a enrolarse en esta iniciativa. «Non é doado esquematizar as razón políticas, éticas e mesmo afectivas que moven a tal decisión. Mais, tendo en conta que o protagonista desta campaña é o pobo palestino, a razón fundamental non é outra que focalizar a atención sobre o sofrimento da poboación palestina que padece o ilegal bloqueo do Estado sionista de Israel en Gaza. Alén da obriga de dar un paso adiante en lembranza do asesinato impune o ano pasado dos activistas no Mavi Marmara», afirman.

¿Es posible otro abordaje similiar por parte de Israel? Los tres activistas, aunque mantienen la esperanza de que no se repita el violento ataque, consideran que «a vontade manifestada do Estado de Israel de evitar que a flotilla chegue a Gaza e mesmo zarpe confire un ponto de inxenuidade a este desexo». «Confiamos en que os Gobernos europeos tomen nota da acción no Mavi Marmara e presionen para evitar un fin cruento». El equipo de Rumbo a Gaza pidió ayer al Gobierno que envíe una «comisión de inspección» al barco para certificar su misión pacífica y que no lleva armas, según informa la agencia Efe.
Fuente:lavozdegalicia.es

sábado, 11 de junio de 2011

AGAI celebra el Primer Shabat Gastronómico en Monforte de Lemos


Restaurante donde se celebró el evento

La Asociación Galega de Amizade con Israel- AGAI , celebró en el día de hoy el Primer Shabat Gastronómico en la ciudad de Monforte de Lemos , en la provincia de Lugo(Galicia).
Esta jornada didáctica ( no de celebración de Shabat) , dirigida a todos los miembros de la asociación y a otras personas interesadas en la cultura judía y amigas de Israel , pretendía por un lado dar a conocer los aspectos espirituales y culturales del Shabat judío y lo que significó para la supervivencia de este pueblo durante casi 2000 años , y por otro lado dar a conocer la gastronomía sefardí en la Edad Media y sobre todo aquellas comidas que se preparaban en Shabat.
Aparte de estos aspectos didácticos , esta jornada sirvió también para confraternizar y cambiar opiniones sobre diversos temas entre los asistentes.
Era también un fin de esta convocatoria , según nos indican desde AGAI , visitar una antigua ciudad medieval como es la ciudad de Monforte de Lemos . En esta ciudad , como en muchas otras de Galicia existió en la Edad Media una importante comunidad judía , no tan importante en número , pero si importante cualitativamente , ya que eran personas muy relacionadas con la nobleza de esta ciudad.
Para conocer los aspectos judíos de esta ciudad medieval y visitar los lugares donde vivían , el Ayuntamiento facilitó a AGAI un guia que acompañó al grupo por los restos medievales de la ciudad .
Aquellos que quieran conocer un poco más sobre la presencia judía en esta ciudad pueden ir al enlace que aparece a continuación donde encontrarán un artículo del historiador Felipe Aira , investigador encargado del estudio sobre la comunidad hebrea y de conversos en Monforte de Lemos
http://www.sefarad.org/publication/lm/037/5.html


Monforte de Lemos en la actualidad

Otra vista de la ciudad

Una de las industrias importantes de esta ciudad hasta el día de hoy fue la fabricación de calzado

Cigüeñas en Monforte

Antiguo Monasterio de San Vicente do Pino , en la actualidad Parador Nacional de Turismo

Torre del Homenaje , desde donde se puede ver toda la ciudad.

El grupo antes de salir a visitar la parte medieval de la ciudad

atendiendo a las explicaciones del guia sobre la Torre del Homenaje

Antigua puerta de entrada a la ciudad medieval

El grupo en la puerta antigua

Escudo de la Casa de Lemos en la que fue casa de la familia judía GAIBOR

El grupo ante las casas donde vivieron los GAIBOR

Rúa Falagueira , donde vivían varias familias judías.

Monforte desde la Rúa Falagueira

En este edificio , del que solamente se conserva la pared exterior , estaba la sinagoga y la Mikve ( baños de purificación del judaísmo).
Aunque si fue encontrada alguna lápida mortuoria de algún judío( los Gaibor) , no se encontró el lugar del cementerio hasta el día de hoy.

El guia nos muestra un detalle de una ventana en la Rúa Falagueira , que bien pudo ser la casa de un comerciante judío.

Restos del muro medieval detrás de estos viñedos.

La Rúa Falagueira fue llamada posteriormente " de la Cruz" , lo que es un indicativo claro de la presencia de judíos en esta calle de la ciudad.

Placa en la Rúa Falagueira.
Falagueira viene de la palabra gallega " Fala" , "Habla" en castellano . Posiblemente al ser una calle con muchos comerciantes , era muy bulliciosa .

Escudos de la nobleza de Monforte de Lemos en la puerta norte de la ciudad.

El grupo en la puerta norte de la ciudad.

Ya cansados y con ganas de probar la exquisita comida sefardí.

Saliendo de la ciudad medieval de " Monforte dos demos" ( Monforte de los demonios)
Un dicho popular que aún se conserva hoy dice así :
"Monforte de Lemos, Monforte dos demos, Quinientos veciños, Trescentos ladrós, Doscentos xudeos"

Una de las explicaciones que se dieron sobre el Shabat , fue sobre la importancia de la mujer , de la madre , ya que era la que dirigía y dirige en el día de hoy la ceremonia de la noche de Shabat , con el encendido de las velas y la oración ritual.
Para que fuera conocida la oración de bendición por todos los asistentes, fue leída por una de las mujeres asistentes a esta jornada.


La opinión de los asistentes sobre la comida fue muy positiva .

martes, 7 de junio de 2011

Qué significa Israel para mí - Jana Beris


Jana Beris


Imperfecto, pero ejemplar. Podría abordar la pregunta del título con el corazón solamente, explicar por qué lo quiero tanto y por qué me inspira orgullo que mis hijos hayan nacido aquí. Pero, como periodista que soy, opto por intentar analizar un tanto más a fondo, combinando emociones con pensamientos, latidos con razón...
Dado que en los últimos 25 años me he abocado a plantear preguntas y buscar respuestas, a tratar de aclarar misterios y comprender las cosas más allá de su superficie, siento que lo que puedo compartir hoy con ustedes es verdad. La mía, mi verdad, mi modo de ver a Israel, opinable y discutible, por cierto, como todo lo que escribe un periodista. Pero auténtico, basado en lo que yo vivo y en lo que he visto en el transcurso del tiempo. Es mi visión, basada en mi propia experiencia.
Para el encabezamiento de estas líneas he optado por tomar prestada una frase que un querido y admirado amigo, el escritor argentino Marcos Aguinis, acuñó en una entrevista que me concediera hace pocos años, cuando Israel estaba por cumplir 60 años de vida independiente. "Israel es imperfecto, pero ejemplar", dijo con esa claridad y profundidad que le caracteriza.
Israel, en efecto, tiene no pocas imperfecciones que corregir. Aun así, es un ejemplo de empuje y apuesta por la vida, una dínamo que sigue adelante a pesar de las dificultades con las que tiene que lidiar, tanto por el entorno en el que vive como por sus propios errores, los de sus políticos y su gente.
El gran tema que aún debe resolver –del que, a mi juicio, derivan sus problemas principales en el plano interno y parte de las grandes amenazas que se ciernen sobre su futuro– es su relación con los palestinos, vecinos de afuera y de adentro. Más allá de las mutuas acusaciones que esgrimen las partes –el gobierno israelí de turno y el liderazgo palestino– sobre el estancamiento actual y de las razones por las que no hay todavía un acuerdo de paz, el hecho es que el propio Israel continúa dividido acerca de cuál sea la mejor solución.
Comprendo cabalmente las preocupaciones por la seguridad, y hasta puedo compartir las consideraciones históricas y religiosas por las que parte del pueblo de Israel desea permanecer apegado a lo que considera la bíblica tierra de Israel, en lugar de aceptar entregarla para que los palestinos construyan en ella su Estado independiente. A fin de cuentas, fue ahí, en Judea y Samaria (términos bíblicos para Cisjordania), y no en Tel Aviv, donde nació la nación hebrea. Pero siento que es propio de ciegos creer que será positivo para Israel continuar controlando dichos territorios. No olvido ni por un momento que Israel fue atacado cuando ni un centímetro de esos territorios hoy en disputa estaba en sus manos, cuando no existía un solo asentamiento y nadie conocía la palabra colonos, porque no había ni uno. La hostilidad antiisraelí es algo más de fondo, y fue esa hostilidad, traducida en ataques concretos, lo que llevó a la ocupación, no a la inversa. Pero la historia tiene su dinámica, y considero hoy peligroso e irresponsable querer perpetuar esa situación. No por los derechos palestinos a tener su Estado –que los tienen–, sino por el futuro mismo de Israel, cuyo compromiso central debe ser preservar su naturaleza de Estado judío y democrático.
Mientras esto no sea resuelto, mientras no se haya logrado la fórmula por la cual Israel pueda retirarse, vivir en fronteras seguras –lo cual depende, por cierto, también de sus vecinos– y coexistir en paz con los palestinos, seguirá vigente la imperfección.
Pero no se trata sólo de falta de acuerdos y tratados internacionales, sino del efecto que esta situación tiene sobre la sociedad israelí, sobre jovencitos que a los 18 años deben hacer su servicio militar y que, apostados en puestos de control que lindan con la zona palestina, lidian con situaciones imposibles, en las que el desafío es preservar la seguridad nacional sin humillar ni violar los derechos humanos de la población civil palestina, por dar sólo un ejemplo.
Israel es un país de grandes contradicciones. Por un lado está esa situación de fondo, esa seria problemática política y social que emana del hecho de que aún controla parte de los territorios en los que los palestinos desean construir su Estado independiente, aunque cabe recordar que la Autoridad Palestina dirige todos los asuntos internos y tiene en sus manos no sólo las competencias civiles de todo gobierno, también parte de la responsabilidad por la seguridad en las ciudades principales. Por otro lado, todo palestino tiene derecho a apelar ante la propia Suprema Corte de Justicia de Israel, que escucha sus argumentos y en más de una ocasión ha emitido veredictos opuestos a la postura de las autoridades y optado por la de los palestinos. Especialmente notorias han sido las apelaciones relacionadas con la barrera de seguridad entre Israel y Cisjordania que han conseguido que los jueces de la Corte ordenaran al Ministerio de Defensa que variara el recorrido de aquélla en algunos tramos, para lograr un mejor equilibrio entre las necesidades de seguridad de Israel y las necesidades y comodidades diarias de la población palestina afectada. No siempre esas órdenes fueron acatadas, y en algún caso su ejecución aún está en proceso, pero no deja de ser notable el que, en medio de un conflicto, los ciudadanos de una parte puedan acceder a la Suprema Corte del adversario sabiendo que recibirán un trato digno y justo.
Israel es para mí ejemplar, entre otras cosas, por sus hospitales. Y no me refiero aquí al nivel médico de sus profesionales ni a sus equipos tecnológicos de avanzada, sino a esa impactante combinación de pacientes judíos y árabes, a los cuales se atiende por igual, sin que nadie conciba que exista una alternativa a que todos puedan acceder al mismo tratamiento.
Años atrás –si mal no recuerdo fue a mediados del 2004, o quizás un poco antes–, el Hospital Hadassa de Jerusalem fue mencionado como candidato a recibir el Premio Nobel de la Paz. El galardón tuvo finalmente otro destinatario, pero ante aquella original candidatura entrevisté al profesor Avi Rivkind, especialista en trauma y emergencia en Hadassa Ein Karem. Su rostro había entrado ya hacía mucho en los hogares de Israel a través de la pantalla chica, por las víctimas de atentados suicidas que recibían tratamiento en el Hadassa. En más de una ocasión Rivkind había logrado salvar vidas de civiles y de soldados alcanzados por las explosiones en circunstancias inimaginables. Había salvado tanto a judíos como a árabes.
Le pregunté qué opinión le merecía esa candidatura, conociendo tan bien, desde dentro, el trabajo en el hospital. Rivkind, con su característico sentido del humor, sonrió, abrió los brazos y respondió: "Aquí, sin duda, hay situaciones que fuera seguramente ni imaginan. Hemos tenido en una cama a un israelí herido en una explosión y en la cama de al lado, o en la habitación contigua, a un terrorista que resultó herido en un ataque fallido que él mismo intentó cometer... No sé si merecemos el Premio Nobel de la Paz, pero si hay uno a la locura, ese sí debe ser para nosotros".
Esa "locura", que afortunadamente es totalmente normal en Israel, se da en absolutamente todos los hospitales del país.
Recuerdo en este sentido con especial emoción una visita al hospital Rambam de Haifa, el único del mundo, según parece, que ha construido una especie de duplicado bajo tierra, por temor a los misiles que Hizbalá ya ha lanzado y puede volver a lanzar desde territorio libanés. Allí reciben tratamiento palestinos llegados de Cisjordania, a algunos de los cuales acompañé a encontrarse con voluntarios israelíes que simplemente tratan de aliviar en algo sus diarias dificultades: los esperan en el puesto de control por el que pasan a territorio israelí, los llevan hasta el Rambam, aguardan las horas que sea necesario y los devuelven luego a la frontera, para que retornen a sus casas.
En aquella visita me topé con las lágrimas de una mujer de Jenín cuya hija padecía de una seria enfermedad renal, por la cual debía recibir tratamiento varias veces por semana en el Rambam. Agradecía, con voz suave y entrecortada por la emoción, no sólo el trato y la sonrisa, sino la oportunidad que se estaba dando a su pequeña de seguir adelante, aunque hacía tiempo había expirado el compromiso de pago que la Autoridad Palestina había entregado al hospital. "¿Acaso alguien puede concebir que interrumpamos el tratamiento?", me contestó retóricamente un médico en el departamento de Nefrología cuando le pregunté cuánto tiempo más atenderían a la niña si la Autoridad Palestina no pagaba.
¿Acaso esto significa que todo lo que hace Israel está bien? ¿Acaso esas buenas acciones hacen desaparecer el hecho de que algún soldado trate indebidamente a un palestino que no ha cometido crimen alguno? No, por supuesto que no. Ambas cosas son parte de la realidad. Por eso decía al principio que Israel es imperfecto pero ejemplar. De lo ejemplar, lamentablemente, se comenta poco fuera.
Hace unos años, una muy apreciada colega y compatriota, la destacada periodista uruguaya Blanca Rodríguez, fue invitada a visitar Israel. Compartimos muchos momentos, y en aquel viaje se forjó una linda amistad. Recuerdo su estupor en la Ciudad Vieja de Jerusalem: no podía dejar de sorprenderse por la naturalidad con la que pasaban a su lado judíos ultraortodoxos con su atuendo negro, árabes con la kefía cubriéndoles la cabeza, soldados con el rifle al hombro; sin matarse. Claro, eso no significa que se amen ni que les guste vivir tan juntos, pero la normalidad de su convivencia no deja de sorprender.
Israel es un país mucho más normal que lo que puede reflejarse en los titulares de la prensa mundial. Pienso en ello cuando voy al centro comercial Malha de Jerusalem, que frecuento a menudo. Es posible captar cuándo es un día de fiesta para los musulmanes por la cantidad extraordinaria de familias árabes que pasean por el recinto. Y me alegra verlos, no porque judíos y árabes gusten necesariamente de compartir sus lugares de ocio y recreo, sino porque tengo claro que nadie va con sus hijos a un sitio en el que cree que corren peligro. La visita de esas familias árabes –las mujeres con el hijab o con la cabeza cubierta– al centro comercial más grande de Jerusalem es un voto de confianza en la normalidad del país, un voto de confianza en el comportamiento de su gente. Y eso me resulta ejemplar. Como las conferencias que juristas destacados dan a oficiales del ejército para explicarles por qué la lucha contra el terrorismo debe ser librada en el marco del Derecho, según me contó recientemente la profesora Suzie Navot, experta en Derecho Constitucional.
Y están los voluntarios... todos esos israelíes que dedican su tiempo y esfuerzo a ayudar al prójimo. Suplen con ello, a menudo, las fallas y baches de las autoridades, que no siempre encuentran el presupuesto adecuado para las necesidades más importantes. No tendría que lidiarse con una situación en la que capas carenciadas protestan por subsidios recortados o por la carestía de vida, mientras son pocos o nulos los impuestos a productos cuyo consumo es exclusividad de los más adinerados... Y allí están, para intentar contrarrestar el efecto negativo de una situación así, aquellos que donan y aportan simplemente por aportar, manejando comedores públicos y asistiendo a los más necesitados. Hace unos años, el experto en economía social Bernardo Kliksberg me comentaba que el voluntariado desempeña un rol clave en la sociedad israelí: su aporte equivale a aproximadamente el 10% de la economía nacional.
Israel, decía, es un país de contradicciones. Así, junto a los malos modales de no pocos y los gritos demasiado comunes encontramos a gente capaz de bajarse con uno del autobús para explicarle cómo llegar a la calle por la que preguntaba. Israel es un país que tiene mucho que aprender de otros... en los que se respetan las filas en la parada del bus y en el supermercado, en los que se habla sin gritar y la gente no cree que siempre tiene razón. Pero también es un país con mucho que enseñar. Enseñar, por ejemplo, que la única venganza posible tras una terrible tragedia es apostar por la vida, como hicieron en el secundario Shevaj Mofet de Tel Aviv, varios de cuyos alumnos fueron asesinados en un atentado suicida de Hamás en junio del 2001, mientras esperaban para entrar un sábado noche a una discoteca de la playa: en su memoria, inauguraron una nueva biblioteca. Igualmente puede enseñar solidaridad, como la manifestada por el pueblo todo en situaciones de emergencia, sea cuando los habitantes del norte abren sus casas para recibir a desconocidos compatriotas del sur hartos de los cohetes disparados desde Gaza, sea cuando los habitantes del sur abren sus casas para recibir a desconocidos compatriotas del norte hartos de los misiles de Hizbalá. O la mostrada por aquellos que enviaron paquetes y ayuda a Haití tras el terremoto. Israel siempre está listo para prestar ayuda humanitaria a países asolados por una catástrofe. Ese es su brazo más largo, no el armado.
Para terminar, vuelvo a mis hijos, nacidos los tres en Jerusalem, con una plegaria que elevo no necesariamente a Dios, ya que no estoy segura de que siempre preste atención. Quisiera que, si tienen que explicar alguna vez qué es Israel para ellos, puedan responder sin dudar, dentro de muchos años, quizás cuando yo ya no esté para protegerlos:
Israel es el país en el que nos sentimos seguros, un país que sabe atender a sus enfermos y ayudar a sus necesitados, un país que nos da orgullo porque invierte en su gente y sabe también prestar atención a los pesares de otros, un país que vive en paz con sus vecinos y consigo mismo. Un país del que mamá estaría orgullosa.

JANA BERIS, periodista.
NOTA: Este texto forma parte de la encuesta "Qué significa Israel para mí", que ha respondido una docena de personalidades de la cultura hispana (entre ellas Rafael L. Bardají, Carlos Alberto Montaner y Horacio Vázquez-Rial) en el más reciente número LA ILUSTRACIÓN LIBERAL.

lunes, 6 de junio de 2011

El régimen sirio paga 1.000 dólares a los manifestantes en la frontera con Israel . 25.000 si mueren .

Como cabía esperar en un régimen como el de Assad, los manifestantes antiisraelíes que este domingo y hace unas semanas han intentado atravesar la frontera entre Siria e Israel no eran un movimiento palestino tan libre y espontáneo como se nos ha intentado vender.

De hecho, ya en la anterior ocasión en la que se produjeron incidentes en la frontera, el pasado 15 de mayor con motivo del llamado "día de la Nakba", transcendió que los manifestantes llegaban a la frontera en autobuses puestos por el propio gobierno.

Pero ahora el apoyo iría mucho más allá: según denuncia el Partido Reformista Sirio, en la oposición al régimen de Bashar Assad y su partido nazi Baaz, los manifestantes que aceptan acercarse a la frontera con Israel reciben un premio de 1.000 dólares por cabeza.

Es importante reseñar que esta cantidad representa unas cinco veces el salario medio de un trabajador sirio en un mes. Además, en caso de que el manifestante falleciese durante la protesta se les habrían prometido 10.000 dólares para sus familias. Algunos medios elevan esta cantidad a la astronómica cifra (para una familia siria) de 25.000 dólares.

Cifras exageradas

Según la televisión estatal Siria unas 23 personas habrían muerto en los disturbios de ayer entre la frontera entre éste país e Israel. Sin embargo, las Fuerzas Armadas Israelíes (IDF por sus siglas en inglés) señalan que estás cifras están infladas.

Además, portavoces de las IDF señalan que la mayor parte de los fallecidos lo han sido como resultado de su propios actos, así en un mensaje en Twitter aseguraban que aproximadamente 10 de las muertes se habían producido cuando los manifestantes lanzaron bombas incendiarias contra la frontera que provocaron la explosión de minas.

Pese a que iban armados de bombas incendiarias a una zona de campo abierto y con vegetación a los manifestantes tampoco se les ocurrió proveerse de extintores, lo que les puso bajo riesgo.

Por otro lado, el ejército israelí también ha denunciado que muchas de las muertes se habrían producido porque los manifestantes rehusaron detener su actuación durante el tiempo necesario para que las ambulancias de la Cruz Roja pudieran atender a los heridos.

Hay que recordar que hasta las primeras protestas el pasado 15 de mayo la frontera entre Israel y Siria se ha mantenido en una calma total durante lustros, mientras que la tensión actual coincide con la brutal represión que el régimen de Assad está desarrollando en su propio país.

El ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak, no ha dudado en culpar de lo ocurrido y de las muertes "a los autores de las provocaciones y los que les han animado a actuar ", en clara referencia al régimen sirio.

Fuente:libertaddigital.com

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domingo, 5 de junio de 2011

Israel critica al Supremo por absolver a los libreros que difundían el antisemitismo

Israel ha expresado su "tristeza y preocupación" por la sentencia del Tribunal Supremo (TS) que ha absuelto a los cuatro responsables de la librería Kalki de Barcelona, una decisión que en su opinión "apoya la violencia racista y demuestra falta de conocimiento histórico".

La resolución del Supremo absuelve a los dueños de la librería anteriormente condenados por la Audiencia de Barcelona por difundir publicaciones que disculpaban el Holocausto, elogiaban el Tercer Reich y vertían opiniones favorables a la eliminación de los judíos y a la discriminación de colectivos como los negros o los homosexuales. El Alto Tribunal subraya que la Constitución Española "no prohíbe las ideologías" y que "las ideas, como tales, no deben ser perseguidas penalmente" aunque, como en este caso, sean "execrables".

En un comunicado, la embajada de Israel en España rechaza la argumentación del Supremo, que considera que la difusión de ideas neonazis no es constitutiva de delito cuando no implique "un peligro cierto de generar un clima de hostilidad que pueda concretarse" en actos violentos.

"Israel cree que es una decisión que apoya la violencia racista y demuestra falta de conocimiento histórico. El derecho a la libertad de expresión no puede amparar acciones o ideologías que incitan a la violencia y al genocidio", añade la nota, tras considerar que el Supremo permite así la difusión de libros que incitan al odio y niegan el Holocausto.

La embajada de Israel espera que la primera sentencia condenatoria de la Audiencia de Barcelona en 2009 y el voto particular discrepante del magistrado del Supremo Andrés Martínez Arrieta sean la base jurídica para impedir la incitación al odio y la negación del Holocausto.

Fuente:elmundo.es