Casa de Israel - בית ישראל


Desde " Casa de Israel " trabajamos para hacer frente al antisemitismo , la judeofobia y la negación o banalización de La Shoá ( Holocausto) .
No olvidamos las terribles persecuciones a las que fue sometido el pueblo judío a través de los siglos , que culminaron con la tragedia de La Shoá .
Queremos tambien poner en valor y reconocer la fundamental e imprescindible aportación de este pueblo y de la Instrucción de La Torá , en la creación de las bases sobre las que se sustenta la Civilización Occidental.

"... עמך עמי ואלהיך אלהי ..."

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Obama: 'La paz no llegará con declaraciones y resoluciones de la ONU'

Ante los 193 países miembros de la ONU, Barack Obama pidió a los palestinos que no se empeñen en ser el Estado número 194 porque un asiento en ese foro diplomático será irrelevante para su vida sin un pacto con Israel.

"La paz no llegará a través de declaraciones y resoluciones en la ONU. Si fuera tan fácil, ya se habría conseguido. Al final, son los israelíes y los palestinos que deben vivir codo con codo y -no nosotros- los que deben alcanzar un acuerdo sobre los temas que los dividen, sobre las fronteras y la seguridad, sobre los refugiados y sobre Jerusalén", dijo Obama, que sólo recibió un aplauso templado en la Asamblea General de Naciones Unidas.

"La paz depende del compromiso entre gente que debe vivir junta durante mucho tiempo después de que hayamos terminado nuestros discursos y hayamos contado nuestros votos. Ésa es la lección de Irlanda del Norte, donde los antiguos enemigos superaron las diferencias. Ésta es la lección de Sudán, donde un acuerdo negociado llevó a un Estado independiente. Y ése es el camino para un Estado palestino, subrayó el presidente de EEUU, que animó, enfático, a las partes a ponerse en la piel del otro".

Nueva negociación

Hace un año, en este mismo foro, Obama pidió un Estado palestino independiente y miembro de Naciones Unidas, pero, como reconoce ahora él mismo, nada ha mejorado. "Creía entonces -y creo ahora- que los palestinos se merecen un Estado propio. Pero también dije que la paz genuina sólo la pueden conseguir entre los israelíes y los palestinos", dijo.

El presidente aseguró que siguen valiendo los principios para una nueva negociación que propuso en mayo, si bien EEUU ya no defiende tan claramente algunos de los parámetros básicos de entonces, como las fronteras de 1967 con intercambios limitados.

"Los israelíes deben tener un acuerdo que garantice su seguridad. Los palestinos deben saber cuál es la base de su Estado", insistió Obama, que se declaró "frustrado" y admitió que el conflicto que ha estallado esta semana en Naciones Unidas es "una prueba" para la política exterior de EEUU.

El escaso éxito de Obama

Al principio de su mandato, Obama se presentó como el presidente capaz de reconciliar al mundo musulmán con Occidente, pero desde su discurso de El Cairo en junio de 2009 sobre el "nuevo comienzo" el conflicto palestino-israelí sólo ha empeorado.

Las negociaciones de paz están bloqueadas, los asentamientos israelíes han sido causa de irritación entre Washington y Tel Aviv y ahora la Administración está enfrentada a los palestinos al amenazarles con el veto en el Consejo de Seguridad.

Su política en Oriente Próximo incluso está pasando al presidente de EEUU una factura doméstica con su electorado más local. Los demócratas perdieron la semana pasada unos comicios en un distrito de Queens y, en las encuestas, una parte de los votantes, mayoritariamente judíos, citaban la tensión con Israel como uno de los motivos fundamentales de su preferencia republicana.

Plan para reconducir a los palestinos

La UE y EEUU ya se han resignado a que Palestina pida este viernes ser un Estado de pleno derecho en Naciones Unidas en el Consejo de Seguridad, pero intentan diseñar un plan para reconducir a los palestinos a una demanda de menos peso.

La obsesión americana es que no tener que enfrentarse al veto en el Consejo y el presidente intentará convencer a israelíes y palestinos para que se vuelvan a sentar a negociar la convivencia de dos Estados con un calendario claro, intercambio de territorios y la capitalidad de Jerusalén Este para Palestina.

Obama se ha reunido con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Obama intentó recomponer la tensa relación con Tel Aviv. "Los lazos entre EEUU e Israel no se pueden romper", dijo el presidente de EEUU a Netanyahu. Obama insistió en que Naciones Unidas servirá de poco. "No se puede imponer la paz a las partes. Tiene que ser negociada", recalcó.

En cualquier caso, el primer ministro israelí se mostraba confiado en que el pulso de los palestinos en la ONU "no tendrá éxito" y alabó a Washington por amenazar con vetar la solicitud palestina de pertenencia en el Consejo de Seguridad. Obama, según Netanyahu, se podría colgar por esto "una medalla al honor".

El presidente de EEUU verá después a Abu Mazen, quien durante el discurso del presidente de EEUU en la Asamblea General se echó varias veces la mano a la enfrente con gesto de desaprobación.

Después de la petición palestina, el Consejo de Seguridad podría tardar meses en su debate. El plan alternativo de una resolución ante la Asamblea General -con la que Palestina sólo podría ser Estado observador- podría votarse, en cambio, en cuestión de pocas semanas, aunque fuera de la reunión inaugural de este año.

El Cuarteto de Oriente Próximo (UE, EEUU, Rusia y la ONU) pretende completar ese plan con una declaración donde se establezca un calendario claro de nuevas negociaciones de paz.

Fuente:elmundo.es

martes, 20 de septiembre de 2011

Obama y los judíos - Mario Noya

El apoyo de los judíos norteamericanos al Partido Demócrata es tan abrumador, y está tan emparentado con el empecinamiento, que ha habido quien ha bromeado con que quizá sólo podría descender al 65% en caso de que Obama lanzara una bomba atómica sobre Tel Aviv. Pero igual Obama solo, sin ayudas nucleares ni coñas, con esa bocaza suya, consigue que los moíshes se sacudan el polvo ideológico y provoquen un terremoto de aquí te espero en el mapa político yanqui. Yes, he can!

Los judíos americanos llevan cosa de un siglo votando demócrata contra viento y marea: sólo al huracán Carter –qué contrameta se le resistiría a Jimmy Calamidad– han castigado con un porcentaje de voto inferior al 50 (¡pero incluso entonces –1980– el demócrata fue el candidato preferido del electorado judío! Carter, 45%; Reagan, 39%; Anderson, 14%). El porcentaje que cosecharon Roosevelt y Johnson es de esos que ya apenas se atreven a adjudicarse los tiranos más desvergonzados: un abracadabrante 90%; el resto de los candidatos del partido del asno, ya digo, tampoco tiene motivos para quejarse: el respaldo promedio ha sido del 75%.

Obama superó tal cifra en las presidenciales de 2008: obtuvo el voto del 78% de los judíos que acudieron a las urnas, a pesar de las suspicacias que generaban en una parte de ellos su estrechísima relación –durante muy largos años– con el infame reverendo Jeremiah Wright –tan racista como su cuate antisemita Louis Farrakhan–, la fobia antiisraelí de su exasesora Samantha Powers, su colegueo con el proterrorista Rashid Khalidi o declaraciones como ésta, que pronunció en Iowa durante las primarias de 2007: "Nadie sufre más que el pueblo palestino". Lo votaron porque sí –la inercia de ese centenario voto en bloque, el empecinamiento y por ahí seguido–; porque son bien progres estos judíos yanquis –probablemente el colectivo (con perdón) más progre del país–, y Obama se había labrado fama de tal como senador (en Washington y en Illinois); porque era negro –se pongan como se pongan los supremacistas de la Nación del Islam, los judíos estuvieron a partir un piñón con los negros en el movimiento por los derechos civiles–... y porque en la Aipac de 2008 se marcó un discurso prosionista que no se lo saltaría un colono samaritano, pongamos por caso:

Todo acuerdo con el pueblo palestino debe comprender la preservación de la identidad de Israel como Estado judío, [un Estado] con fronteras reconocidas, seguras y defendibles. [En cuanto a] Jerusalén, seguirá siendo la capital de Israel y debe mantenerse indivisa.

Pero fue ganar las elecciones y ponerse Obama a tirar al monte cual macho cabrío. En estos tres años, los desaires, desplantes y críticas a Israel han menudeado. Dan Senor elaboraba el otro día en el Wall Street Journal un memorial de agravios; y Laura Meckler –en el mismo periódico pero hace ya cuatro meses– se hacía eco de las quejas de influyentes seguidores judíos del 44º presidente norteamericano. "A algunos les preocupa (...) que esté presionando más a los israelíes que a los palestinos para que abran conversaciones de paz, y dicen estar disgustados por que Mr. Obama aún no haya visitado Israel". Aún no lo ha hecho, y apenas le queda un año de mandato. Quien sí lo hizo, en marzo de 2010, fue su vicepresidente, Joe Biden; pero casi mejor que no lo hiciera, pues se marchó dando un portazo, en lo que ha acabado por ser uno de los momentos más bochornosos de las relaciones israelo-americanas, junto con la recepción que se le infligió a Bibi Netanyahu en la Casa Blanca sólo unos días más tarde. "Estoy muy disgustado con él", confesaba Robert Copeland, un promotor inmobiliario de Virginia Occidental, a Meckler en el artículo de marras. "Su Administración ha fallado a Israel. Ha denigrado al pueblo de Israel".

Las declaraciones del señor Copeland, generoso contribuyente a las campañas demócratas que ya ha decidido no votar por Obama en las presidenciales del año que viene, son del mes de mayo, cuando Mr. O. soliviantó a Israel y a buena parte de la comunidad judía norteamericana al apostar por una solución al conflicto israelo-palestino con las fronteras previas a la Guerra de los Seis Días (1967) como marco. Esas fronteras ponen a Jerusalén fuera de Israel. Jerusalén, ya saben, que debía seguir siendo la capital del Estado judío y "mantenerse indivisa", según el propio mandatario yanqui.

Obama consiguió entonces la machada de que sólo el 6% de los judíos israelíes –mero margen de error muestral– lo viera como proisraelí. Para un clamoroso 50%, Barack Hussein era, más que neutral (sólo lo veía así un 36%), directamente propalestino.

Por si todo esto fuera poco, el señor presidente viene mostrando una alucinante tendencia a olvidarse de Israel cuando alude a los lugares amenazados por el terrorismo, y demostrando ser un auténtico peligro para la economía norteamericana. Así que, lo dicho, igual obra el contramilagro y consigue que los judíos le den la espalda, lo que –ha editorializado el Washington Times– representaría un maremoto en la política norteamericana de una magnitud nunca vista desde que, a mediados del siglo XX, los negros abandonaran a los republicanos y se pusieran a votar demócrata en masa.

La posibilidad va asomando la patita en encuestas de todo tipo: una del año pasado citada por Meckler cifraba en un 46% el número de judíos que podrían decantarse por un candidato distinto a Obama en 2012; otra, del mismo instituto –republicano– de opinión y citada por Senor, vaticina que sólo el 64% de los judíos que donaron fondos a Obama en 2008 volverá a financiarle en la próxima campaña. Según Gallup, hoy en día sólo un 55% de los judíos apoya a Obama, cifra sensiblemente inferior al 78% que le votó hace tres años, mientras que los niveles de rechazo judío a su figura han crecido ocho puntos en sólo tres meses, para situarse en un notable 40%.

Las encuestas, ciertamente, son lo que son, y cualquier político en horas bajas puede quitarles hierro. "Los votos son otra cosa", sentencian entonces sabihondos, en modo toreo de salón. Pero, si no les ha dado por engañarse a sí mismos más de lo que suelen engañar a los votantes, paran de inmediato las orejas. No vaya a ser que por entre los cortinajes aparezca el toro Ratón y les haga un destrozo irreparable.

Yo, si fuera Obama, las pararía. Porque los judíos le están sondeando no sólo desde las encuestas, también, ya, desde los mismísimos colegios electorales.

El pasado día 13 –¡martes!–, el distrito 9º de Nueva York, el más judío del país, votó republicano por primera vez desde los años 20. El católico Robert Turner se impuso al judío ortodoxo David Weprin por un amplísimo 54-46 (%) gracias al crucial apoyo del electorado hebreo, que votó bastante más al republicano y bastante menos al demócrata que el resto del vecindario: 59 a 39. Los judíos que dijeron considerar "muy importante" la cuestión israelí se volcaron con el republicano, directa y contundentemente: 71-22.

Ese distrito (NY-9) suele votar demócrata en una proporción de 3 a 1, y votó por Obama en las presidenciales de 2008 en un 55%.

Entre los apoyos cosechados por el católico Turner se cuenta el del prominente judío Ed Koch, alcalde de Nueva York durante tres legislaturas (1978-1989), que en su día otorgó su confianza a su correligionario político Barack Obama. Ya no. "Fue un desaire", ha llegado a decir en referencia a la recepción a que fue sometido Netanyahu en marzo. "Saqué la impresión de que el presidente era hostil a Israel". Por su parte, el congresista demócrata por Nueva York Eliot Rangel declaraba en fechas recientes al New York Times:

Desde hace tiempo veo entre mis electores una gran insatisfacción a cuenta de las declaraciones que sobre Israel hacen Obama y los miembros de su Administración. [El presidente] sigue reteniendo el voto de la mayoría de los judíos, pero no me sorprendería si perdiera entre 10 y 20 puntos de respaldo.

Obama, que no va precisamente sobrado de popularidad, no está como para perder apoyos. Menos aún, a esa escala. Especialmente entre un electorado tan fiel... y que pudiera ser tan decisivo en estados como la Florida y Pensilvania, que a su vez podrían ser determinantes en noviembre de 2012.

¿Qué debe hacer, el presidente de la esperanza, para no perder el respaldo de sus compatriotas judíos? Pues dejar de hacer el Carter, tanto en el plano económico como en el de la política exterior. Atender a las señales que le están lanzando. No meterles el dedo en el ojo. Leer con atención los anuncios que le dedican en la prensa (ese "Es tiempo de estar con Israel" está tomado de su discurso ante la Aipac en 2008).

Que lo haga, sí. Por el bien de todos. Pero, de todas formas, ¿no ha llegado la hora de que los judíos le den la patada? El periodista Jeff Dunetz no se anda con dudas ni medias tintas y ha preparado esta respuesta antológica:

Durante la Administración de Bush [padre], probablemente el más antiisraelí de los presidentes americanos antes de éste [Obama], el secretario de Estado –James Baker– reflexionó una vez sobre si su postura antiisraelí perjudicaría las posibilidades de reelección de Bush entre los votantes judíos. Su famosa respuesta fue: "Que se jodan los judíos; de todas formas no van a votarnos". Hoy, la Administración Obama muestra una actitud similar. "Que se jodan los judíos; ¡hagamos lo que hagamos, van a votarnos!".

Desgraciadamente, puede que tengan razón. El dinero de los judíos irá a las arcas demócratas aunque el presidente sea el más antiisraelí de la historia, y los legisladores son demasiado cobardes para desafiarle públicamente. Ojalá que, el año que viene, cuando llegue el momento de votar, los judíos americanos espabilen y se huelan la tostada. Si esta Administración es tan antiisraelí ahora, estando como está en plena campaña por su reelección, tiemblo de pensar qué pasaría en su segundo mandato, cuando ya no necesitase el apoyo de los judíos.

MARIO NOYA, jefe de Suplementos de LIBERTAD DIGITAL.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Israel pide a España ramas de palma ante la negativa de Egipto




El Ministerio de Agricultura de Israel ha emitido de forma urgente una licencia especial para permitir la importación de ramas de palma de España para la festividad judía de Sucot, después de que su principal proveedor, Egipto, suspendiera la exportación. El Cairo ha prohibido la venta de ramas de palma -objeto de uso litúrgico en esa festividad judía que este año se celebra en octubre- tanto a Israel como a las comunidades judías en el extranjero, informa hoy el diario Haaretz.
Tras la decisión de Egipto, que pone de relieve el delicado estado de las relaciones entre los dos países vecinos, Israel ha decidido recurrir a España, Jordania y la franja de Gaza para impedir que se origine una escasez de este preciado elemento en vísperas de la fiesta. El Ministerio de Agricultura israelí requerirá que las ramas que lleguen al país sean inspeccionadas a fin de evitar la propagación de enfermedades que afectan a las plantas.
El Estado judío importa año tras año cerca de 700.000 ramas de palma en vísperas de Sucot, lo que representa un 40 por ciento del total de la demanda anual. Además, otros 700.000 de los dos millones de palmas consumidas por las comunidades judías en el extranjero, principalmente en EEUU y Canadá, proceden generalmente de la Península del Sinaí, en Egipto. El Ministerio de Agricultura egipcio indicó que la prohibición para exportar este vegetal estará en vigor hasta finales de año, de acuerdo al rotativo de Tel Aviv.




Fuente:publico.es

Palestina-Israel: último asalto - GEES


En el sexagenario conflicto entre los palestinos y el estado de Israel, lo esencial ha sido siempre sencillo e inmutable. Lo accesorio: complejo, lleno de retruécanos y sutiles detalles, conectado a circunstancias internas y contextos externos siempre cambiantes.
En lo básico, Israel quiere un estado con fronteras oficialmente reconocidas, ante todo por sus vecinos, y físicamente seguras, es decir, con los dispositivos necesarios para que no sean arrolladas militarmente con facilidad. Los palestinos, con una diversidad importante de matices entre ellos, conciben sus derechos irrenunciables de forma que niegan las exigencias no menos irrenunciables de los israelíes. Con esas premisas llevamos más de 40 planes de paz y todo parece que lo que la historia aconseja es ser escéptico. No es una cuestión de líderes, aunque estos cuentan. Especialmente el desastroso liderazgo que han padecido los palestinos a la largo de su reciente proceso de formación de una conciencia nacional, producto directo de la resistencia contra el estado judío. Cualquier líder de cualquiera de las partes que en aras de la paz hiciera concesiones inaceptables para su pueblo, estaría condenado.
En estos momentos Israel se ve acosado por todas partes, e incluso la extraordinaria cohesión interna que siempre ha demostrado ante el peligro –compatible con un pluralismo tan variado que jamás existen mayorías parlamentarias absolutas de un partido- se encuentra, si no amenazada, al menos sacudida por la protesta económico-social. Aunque se las ha visto muy negras, quizás sea este su peor momento en tiempos de paz.
Este es el momento elegido por la Autoridad Palestina para lanzar un desafío a Israel reclamando alguna forma de reconocimiento de estatalidad para ese extraño ente por parte de las Naciones Unidas. Aquí tenemos un caso extremo de complejidad y sutileza en los detalles. Abundan las disputas jurídicas sobre lo que se solicita y sobre cómo se pide, pero el debate más importante, como es habitual en política, es acerca de las posibles consecuencias. El marco de negociación existente a lo largo de la última década es el llamado Proceso de Oslo que, acuchillado implacablemente por dos intifadas, está lejos de haber llegado al estado palestino. Frente al desesperanzado clamor universal, las partes interesadas se aferran a que el muerto que otros certifican sólo está moribundo. Sobre esa base los palestinos se vuelven hacia la instancia internacional antes de dejarlo morir irremisiblemente, mientras que el gobierno israelí considera que eso es violar flagrantemente el acuerdo, que ponía como exigencia insoslayable la negociación directa entre las partes, a la que los portavoces de Netanyahu dicen estar dispuestos en todo momento.
Tras muchas amenazas y dudas Abbás se decide por llevar el tema a la Asamblea General el próximo 23. Su administración tiene hasta ahora en Naciones Unidas el status de Entidad Observadora. Lo que solicita es el de Estado Observador No Miembro que, paradójicamente, no implica no sólo la aceptación como miembro, como queda claro en su denominación, sino, en sublime paradoja, ni siquiera el reconocimiento oficial de la condición de estatalidad, puesto que eso en la Carta fundacional queda reservado al Consejo de Seguridad, a donde Abbás no se ha decidido a recurrir no ya para no toparse con el inevitable veto de los Estados Unidos sino para no tener que forzarlos a emitirlo.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Fuente:libertaddigital.com

domingo, 18 de septiembre de 2011

Por lo menos a estos hay que reconocerles una virtud , no mienten. Abas piensa lo mismo pero no lo dice

Hamás solo apoyará un Estado palestino si éste no reconoce a Israel

El grupo terrorista Hamás indicó este domingo que apoyará la declaración de un Estado palestino independiente por el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, siempre que no reconozca a Israel ni ceda "una sola pulgada" del territorio histórico palestino, tal y como informa Efe.

El primer ministro de Hamás, Ismail Haniye, en una intervención ante el Consejo Legislativo establecido por la banda terrorista en Gaza, se refirió a la intención de Abás de acudir a la ONU en busca de reconocimiento internacional y la admisión de Palestina como estado miembro de pleno derecho.

Haniye reiteró que la postura de Hamás es la de no respaldar la petición de Abás, pero dijo que sí lo haría en el caso de que se hiciera según los planteamientos del movimiento terrorista.

"Nosotros estamos a favor de la declaración de un Estado palestino en cualquier tierra liberada", explicó el líder terrorista, que agregó que después ese estado debería desvincularse de los acuerdos firmados con Israel, no reconocer al estado judío y no ceder ni una pulgada de lo que denominan "Palestina histórica", un territorio difuso que no en realidad no ha existido nunca como entidad jurídica.

La postura de Haniye no supone ninguna novedad, ni en cuanto a su política hacia la iniciativa de Abás, que Hamás ha rechazado desde el principio por no haberla coordinado con ellos; ni por su posición ante Israel, ya que el grupo terrorista explicita en su carta fundacional que acabar con el estado hebreo es uno de sus objetivos fundamentales.

"Hemos estado poniéndoles al tanto en todo momento, yo mismo he hablado a diario con ellos", dijo ayer el negociador palestino Nabil Shaat, quien reconoció que, quizá, no se han hecho "los esfuerzos suficientes" para convencer a Hamás de que apoye la iniciativa en la ONU, o por lo menos que no la critique en publico.

Fuente:libertaddigital.com

sábado, 17 de septiembre de 2011

Tunick desnuda y fotografía el Mar Muerto


Más de 1.000 israelíes desnudos ante el objetivo de una cámara en las impresionantes vistas del Mar Muerto. Más de 1.000 mujeres y hombres de todas las edades (de 18 a 77) flotando sin ropa en las saladas aguas como inédito retrato. Al amanecer, el fotógrafo estadounidense Spencer Tunick ha sumado una pieza más a su colección internacional de desnudos masivos. Una de las más polémicas y esperadas.

"Deseamos concienciar al mundo del gradual deterioro del Mar Muerto debido a la sequía", argumenta el artista culminando un proyecto parecido más a una secreta operación de comando.

Tunick y sus 1.000 estrellas desnudas (en su mayoría israelíes pero también turistas de países como España, EEUU, Suiza o Gran Bretaña) evitaron revelar el lugar y la hora de la foto. De hecho, lo tenían prohibido tras firmar un documento de confidencialidad para evitar posibles manifestaciones de protesta o la llegada de curiosos.

La sigilosa operación empezó a las 11 de la noche. Los elegidos entre 3.000 candidatos fueron citados en seis diferentes puntos de Israel para salir en autobús a la zona del Mar Muerto. A las seis de la mañana y tras ser instruidos por Tunick, se desnudaron y sonrieron a la cámara del fotógrafo estadounidense judío convirtiéndose en piezas de un puzzle que pasará a la posteridad del Mar Muerto. El escenario elegido finalmente fue la playa Mineral y no faltó el conocido barro terapéutico.

Antes de ponerse manos a la obra, Tunick confesó que "el Mar Muerto es el más emocionante y difícil de los casi 100 proyectos que he realizado en mi vida".

Liberación del cuerpo y el espíritu

La joven Ilana, que se ha desnudado con su marido, afirma "no entender el revuelo causado ya que se trata de algo completamente inofensivo".

"Yo me he desnudado porque creo que Israel es el único país en Oriente Medio donde se puede hacer una foto de desnudo masivo. Es la liberación del cuerpo y el espíritu", afirma Raffe Gold (25) al diario 'Jerusalem Post'.

Aunque no ayudó económicamente la iniciativa, el ministerio israelí de Turismo considera que puede contribuir a que el Mar Muerto triunfe en el Certamen de las Siete Maravillas de la Naturaleza.

El principal obstáculo de Tunick no fue encontrar voluntarios sin complejos, sino la oposición de algunos rabinos y diputados. "El Mar Muerto es el punto más bajo del mundo pero Tunick lo ha bajado aún más con este vergonzante acto", dijo el parlamentario Zvulun Orlev mientras el ultraortodoxo Nissim Zeev lo llamó "prostitución disfrazada de arte".

Arte o provocación, moral u obsceno, de buen o mal gusto, Tunick ha desnudado Tierra Santa.

Fuente:elmundo.es

viernes, 16 de septiembre de 2011

Abu Mazen anuncia que pedirá un Estado de pleno derecho a la ONU

"Acudimos al Consejo de Seguridad a reclamar nuestros derechos legítimos. Vamos con la gran esperanza que nuestro Estado sea aceptado como miembro de pleno derecho. El Estado independiente y libre debe tener la capital en Jerusalén Este y basarse en las fronteras del '67. Vamos a la ONU armados con el sacrificio de nuestros mártires", ha anunciado Abu Mazen en Ramala confirmando la opción que menos deseaban Israel y Estados Unidos.

Abu Mazen ha acusado a Israel de "imponer hechos consumados en el terreno con su política de construcción de colonias y negociaciones para perder el tiempo". Según el rais, si Palestina es reconocida como Estado de pleno derecho, habrá consecuencias como, por ejemplo, "nuestros presos en Israel no serán considerados terroristas o criminales sino presos de guerra".

"Somos el único pueblo en el mundo que sigue viviendo bajo ocupación generación tras generación. Yo pregunto al mundo, ¿Por qué?", ha declarado tras aclarar que no desea aislar "el Estado reconocido de Israel sino sus políticas". "El mundo simpatiza con nuestros derechos. Ha sido 63 años de sufrimiento", concluyó.

Abu Mazen es consciente que su propuesta, si consigue la mayoría en el Consejo de Seguridad -15 miembros-, será vetada por Estados Unidos que expresa su apoyo a un Estado palestino como resultado de las negociaciones con Israel y no como medida unilateral. Tras el veto norteamericano, Abu Mazen se conformaría con la Asamblea General de la ONU donde tiene una clara mayoría para el reconocimiento de un Estado observador que no sería miembro de la ONU.

Los emisarios de EEUU y la UE, llegados de urgencia a la zona, se hicieron a la idea que los palestinos acudirán a la ONU y no renovaría el diálogo directo como pide el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. De ahí que ahora busquen una fórmula de compromiso que podría ser el reconocimiento de un Estado en las fronteras del '67 pero sin ser miembro de la ONU. Al estilo del Vaticano. Sería menos de lo que conseguiría en el Consejo de Seguridad pero un poco más que el actual estatus (entidad).

En cualquier caso y pese a que en el terreno no hará cambios, Abu Mazen conseguiría un gran éxito diplomático internacional poniendo en aprietos a Israel y a Estados Unidos. El dirigente de la OLP y asesor de Abu Mazen, Mohamed Shtaye, no tiene miedo a una posible represalia de Washington como por ejemplo reducir la ayuda económica a la Autoridad Nacional Palestina (ANP). "No será el fin del mundo. Estados Unidos puede cesar sus ayudas económicas pero la Unión Europea es el principal donante, luego están los países árabes, Escandinavia o Latinoamérica", ha dicho Shtaye a ELMUNDO.es.

Antes del discurso de Abu Mazen, Israel pidió la vuelta a las negociaciones afirmando que "la medida unilateral palestina ignora el diálogo directo y tendrá graves y duras consecuencias".

El duelo diálectico, histórico y político se traslada la semana que viene a la sede de la ONU.

Fuente:elmundo.es

miércoles, 14 de septiembre de 2011

El ministro de Exteriores israelí advierte de "graves consecuencias" por la declaración del Estado palestino

El gabinete de Lieberman lanza un vídeo en el que afirma que lo que los palestinos quieren es el fin del Estado israelí


El ministro israelí de Asuntos Exteriores, Avigdor Lieberman, ha advertido hoy de que una declaración unilateral de un Estado palestino tendrá "consecuencias graves", después de que la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) anunciara ayer que solicitará a la ONU dicha admisión. El jefe de la diplomacia israelí no ha especificado, no obstante, cuáles serán esas "graves consecuencias". En una conferencia sobre agricultura celebrada en el kibutz Revivim, en el sur de Israel, Lieberman ha añadido que su país "ha mostrado enorme generosidad hacia los palestinos, pero eso no nos ha traído la paz".

El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, solicitará al Consejo de Seguridad de la ONU la admisión de Palestina como Estado independiente y miembro de pleno derecho en la organización el próximo 22 de septiembre, informaron ayer fuentes oficiales palestinas. Lieberman ha enfatizado que Israel no acatará ninguna declaración unilateral palestina y ha confiado en que "el sentido común prevalezca" y se pueda "alcanzar un modus vivendi que permita las negociaciones".

Las palabras de Lieberman coinciden con el lanzamiento por parte de su gabinete de un nuevo vídeo a través de las redes sociales y en YouTube, para tratar de contrarrestar las campañas palestinas por todo el mundo a favor del reconocimiento de un Estado en la ONU y en el que se asegura que su objetivo final es la "destrucción del Estado judío". El vídeo, protagonizado por el viceministro de Asuntos Exteriores, Dani Ayalón, hace un repaso selectivo por la historia del conflicto árabe-sraelí desde principios del siglo XX, enfatizando con un permanente y rotundo "NO" la postura de los árabes y de los palestinos hacia la existencia de Israel.

"El liderazgo palestino quiere un Estado menos", por lo que "quiere el final del Estado judío", dice Ayalón en un comunicado de su oficina, y en el que resalta el titular del vídeo: "La verdad sobre el proceso de paz". Según la nota, la filmación "demuestra que la razón por la que no hay un exitoso proceso de paz es por las décadas de obstinación (árabe contra Israel)". "La razón principal del conflicto no es la presencia de Israel en la Margen Occidental (del río Jordán, es decir Cisjordania), sino la sucesiva oposición de los líderes palestinos a una soberanía judía", añade.

Fuente.elpais.com

martes, 13 de septiembre de 2011

Islam y moderado , casi siempre son antónimos , y sino que se lo pregunten al Embajador de Israel en El Cairo.


El líder del Gobierno rebelde promete un islam moderado y mayor cuota para las mujeres


En la plaza Verde de Trípoli, debajo de la ventana en la que apareció hace unos meses Muamar el Gadafi para llamar ratas a los rebeldes y amenazarlos con todo tipo de represiones si no deponían su actitud, apareció anoche de forma sorpresiva el presidente del Gobierno provisional de Libia, Mustafá Abdel Yalil, para emitir dos mensajes importantísimos a la población: Libia se regiría bajo los designios de la ley islámica o sharía y las mujeres se incorporarán a las tareas de Gobierno.

Ante unas diez mil personas, la mayoría jóvenes, Yalil dijo: "Buscamos un Estado de Derecho, y de prosperidad donde la sharía sea la única fuente de legislación y eso requiere unas condiciones previas". Yalil, que era ministro de Justicia con Muamar el Gadafi antes de unirse a la revuelta, llegó el domingo a Trípoli por vez primera desde que empezaron las protestas y solo tardó un día en aparecer en público. Por la mañana se estaba levantando un escenario en la plaza, pero nadie sabía quién iba a hablar o a actuar allí. Temeroso ante un posible atentado de los leales a Gadafi, Yalil apareció casi por sorpresa en la plaza y advirtió que no se tolerarán las ideologías extremistas.

Tal vez consciente del informe que iba a publicar hoy Amnistía Internacional sobre los abusos y torturas por parte de los rebeldes a los hombres leales a Gadafi, Yalil se mostró en contra de las represalias y de tomarse la justicia por su mano. "Necesitamos que funcionen pronto los tribunales y que ellos decidan", declaró.

Una nación con un islam moderado

La inmensa mayoría de las jóvenes que asistieron al acto llevaban el cabello cubierto con velo. Para ellas tuvo el nuevo presidente un mensaje muy prometedor: "Somos una nación musulmana, con un islam moderado, y vamos a mantener eso. Estáis con nosotros y nos habéis apoyado, sois el arma contra cualquiera que trate de secuestrar esta revolución". Les prometió más cuota de poder en la nueva Libia.

Alaa Murabirt, de 22 años, estudiante de medicina. Junto a una amiga científica, dirige la ONG La Voz De Las Mujeres Libias. Ambas con sus respectivos velos, acudieron a la plaza Verde y quedaron encantadas con las palabras del presidente: "Sé que vamos a desempeñar un papel determinante en este país, este es nuestro momento. En esta revolución hemos visto hasta qué punto las mujeres estamos preparadas para asumir más poderes de los que hemos visto hasta ahora. Nuestros hermanos y nuestros padres nos han visto salir a las calles al lado de ellos y saben cómo nos hemos implicado en la revolución".

Sin embargo, el camino que queda por recorrer en Libia aún es largo y tortuoso. Entre los 45 miembros del Consejo Nacional de Transición, el organismo que dirige el país, solo hay una mujer. El primer ministro, Mahmud Yibril, compareció el sábado en una conferencia, habló de aumentar los miembros del Consejo, de admitir también a representantes de las cuatro ciudades sitiadas, pero en ningún momento mencionó a las mujeres.

Mientras hablaba, explotaban los juegos artificiales al lado de la plaza y jugaban los niños en dos camas elásticas que había frente al escenario. Cuando terminó su discurso, comenzaron las ráfagas de tiros de celebración con la que cada noche descargan la adrenalina los milicianos rebeldes.

Fuente:elpaís.com

Israel y la 'solución' cubana - Leandro Fleischer

La protesta de las carpas, que empezó como un reclamo al Gobierno israelí debido al alto costo de la vida –con especial énfasis en el precio de la vivienda–, está tomando otro rumbo. Sus jóvenes líderes decidieron "cambiar el modo de lucha" y abandonar las carpas. Oh casualidad, justo cuando se acaban las vacaciones de los estudiantes es que deciden dar este paso. Aparentemente, estos indignados tenían demasiado tiempo libre.

La protesta, apoyada desde un principio por gran parte de la prensa local, tuvo un tinte romántico y fue y es mostrada como una "movilización espontánea" de "jóvenes idealistas" que luchan por mejorar la calidad de vida de los israelíes ¿Y cómo pretenden hacerlo? Pues pidiendo al Gobierno "acción", "más intervención" para acabar con el capitalismo "desalmado y destructor" y ayudar tanto a la clase media como a los pobres.

El epicentro de la protesta se encontraba en el Bulevard Rothschild de Tel Aviv, que prácticamente se transformó en un centro turístico, con jóvenes fumando en narguiles, bandas de música, charlas ideológicas, artistas callejeros, vendedores ambulantes y, por sobre todas las cosas, grupos de todo tipo (de artistas, de médicos, de maestros...) denunciando que merecen un trato mejor, o sea, que se les dé más dinero a costa de los demás.

Si bien ya no quedan muchas carpas, la hipocresía y la ignorancia, símbolos de este movimiento, siguen intactas.

Lo cierto es que argumentos por parte de los manifestantes nunca hubo; con todo, hay que reconocer que la protesta fue muy rica en consignas baratas, sin el menor respaldo lógico. "Justicia Social", "Estado de Bienestar", "Más impuestos a los ricos", "Educación gratuita", "Medicina gratuita", "Igualdad", "Basta de puerco capitalismo", "Basta de monopolios": estos son algunos de los argumentos que se han esgrimido.

Tuve la posibilidad de visitar el campamento del Bulevard Rothschild –así como de asistir a diversas manifestaciones multitudinarias– con mis compañeros del Nuevo Movimiento Liberal –cuya meta es la defensa la libertad económica e individual–, a fin de explicar a la gente cuál es el verdadero problema de Israel. Me encontré con todo tipo de opiniones, por lo general basadas en la ignorancia. No todos eran comunistas fanáticos o socialistas, es verdad, pero todos tenían algo en común: pedían al Gobierno "acción" para controlar el mercado y mejorar los precios o ayudar a las personas necesitadas. Uno podía encontrarse con extremistas pidiendo prácticamente la abolición de la propiedad privada –a la que por otra parte no acaban de renunciar–, o con gente un poco más moderada abogando por "modelos socialistas equilibrados exitosos, como el sueco, el holandés o el canadiense".

La señorita Dafni Lif, supuesta líder y organizadora –Facebook mediante– de esta nueva revolución, aunque muchos piensan que es un títere de peces gordos de izquierda, ha reconocido en reiteradas ocasiones que a ella no se le pueden pedir soluciones porque es "una simple estudiante de cine". Sin embargo, eso no la detuvo, y junto con sus amigotes decidió presentar una lista de exigencias al Gobierno, exigencias que no tiene mucho sentido enumerar: el lector puede imaginarse que se trata de subir impuestos (con la vista puesta en los niveles de ingresos), crear nuevos tributos y ampliar la regulación que pesa sobre el mercado.

Lo que no terminan de entender los manifestantes es que en Israel ya existe un Estado de Bienestar, eso que ellos llaman "justicia social". Las regulaciones son muy abundantes en casi todos los ámbitos. Los israelíes deben pagar impuestos directos sin cuento (sobre las ganancias, para financiar la salud y el seguro social, etc.), y buena parte de lo que les queda se les va de las manos al hacer frente a los impuestos indirectos. Los servicios aduaneros prohíben la importación de productos extranjeros o cobran a los exportadores potenciales impuestos ridículos, que ahuyentan a empresas que bien podrían competir en el mercado local para reducir los precios. Son justamente las regulaciones lo que explica en buena medida el panorama de sueldos bajos y precios altos, no la falta de ellas.

Los israelíes trabajan, aproximadamente, medio año para ellos y medio año para el Estado. Exigir que se añadan políticas socialistas a las políticas socialistas ya existentes es un absurdo; ¿pretenden exigir comunismo a la cubana o a la norcoreana?

Sin nos vamos al ámbito de la vivienda, las regulaciones son interminables. En primer lugar, el 93% de los terrenos pertenece al Estado. Si uno quiere construir, tiene que hacer frente a todo tipo de limitaciones: los burócratas deciden cuántos pisos puede tener un edificio, de qué tamaño deben ser los departamentos; está prohibido construir departamentos residenciales en edificios de oficinas o en hoteles; se cobran impuestos sobre las plusvalías. Etcétera. Este maremágnum de regulaciones hace que la oferta baje y la demanda suba, lo que, como no podía ser de otra forma, empuja los precios hacia arriba. El control de precios por parte del Gobierno, otra exigencia de los manifestantes, reduciría la inversión en vivienda, por lo que no sólo subirían los precios, sino que habría escasez.

Israel es un país pequeño, pero territorio no falta. El problema surge cuando los jóvenes se niegan a vivir fuera de Tel Aviv o en la periferia y el Gobierno limita la construcción tanto en el centro como en las zonas del extrarradio.

Imitar el modelo sueco, el holandés o el canadiense, como exigen los más moderados, no es una mala idea, ciertamente; y es que, en el ranking de libertad económica, Suecia se encuentra en el puesto número 22, Holanda en el 15 y Canadá en el 6, mientras que Israel se tiene que conformar con el 43º. Para llegar a ser como uno de esos países hay que empezar por liberar el mercado, no limitarlo más. Por la otra punta del ranking descollan Cuba y Corea del Norte...

Si quieren que la economía mejore, los protestatarios deben pedir una rebaja de los impuestos para todas las clases sociales. Debe haber menos regulación e intervención estatal si se quiere potenciar la inversión y no ahuyentarla, si se quiere que haya sana competencia y justicia verdadera.

No entiendo por qué no exigen el cierre de tantos ministerios inútiles, como los que se encargan de la religión, la cultura, los deportes, el turismo, etc. No entiendo cómo no exigen la privatización de servicios como la luz, el agua, correos, los puertos y aeropuertos, la medicina, la educación, etc., que redundaría en una reducción de los precios y una mejora de la calidad, y los ciudadanos ya no serían víctimas del chantaje de funcionarios conchabados con sindicatos mafiosos. No entiendo cómo no comprenden que quitar capital a los ricos derivaría en despidos y por lo tanto en un incremento del desempleo y la pobreza. No entiendo cómo no se dan cuenta de que, si damos dinero a todos los claman que se lo merecen, la producción caería vertiginosamente. No entiendo cómo exigen medidas que perjudicarían sobremanera a la clase media, que tanto dicen defender. No entiendo cómo no perciben que los monopolios están siempre al servicio del Estado o a empresarios amigos de los gobernantes de turno. No es tan difícil.

Para terminar, me veo en la obligación de aclarar que la protesta es legítima, pero las soluciones que los manifestantes proponen empeorarían aún más las cosas. Sí, en este caso, el remedio cubano sería bastante peor que la enfermedad que sufre Israel.

LEANDRO FLEISCHER, miembro del Nuevo Movimiento Liberal (Israel).

Fuente:libertaddigital.com

lunes, 12 de septiembre de 2011

¡¡ Iluso !!

Obama: 'EEUU nunca estará en guerra contra el Islam'

"Nada puede torcer la voluntad de unos EEUU verdaderamente unidos". Con estas palabras, Barack Obama arrancaba así su único discurso en el décimo aniversario del 11-S. "No somos perfectos, pero nuestra democracia es duradera, y esa democracia... también nos da la oportunidad de perfeccionar nuestra unión", aseguró el presidente estadounidense.

El mandatario también recordó en su intervención en el Kennedy Center de Washington los cambios que ha experimentado la sociedad estadounidense. "Nos aferramos a nuestras libertades. Somos más vigilantes contra quienes nos amenazan, y hay inconvenientes que vienen aparejados a nuestra defensa común", declaró.

Obama también repitió en este discurso que cierra los actos de conmemoración de los atentados que "Estados Unidos nunca estará en guerra contra el Islam ni contra ninguna otra religión", algo que se ha convertido en una máxima durante su mandato.

Horas antes, Barack Obama y George W. Bush desfilaron juntos en un paseo plácido por el lugar del atentado que hace diez años cambió millones de vidas. Era un final simbólico.

La décima ceremonia de recuerdo del 11-S cierra una era, de guerras, alertas y terror, para Estados Unidos y el resto del mundo. Los seis momentos de silencio �uno por cada impacto y uno por el colapso de cada torre�, la lectura de 2.983 nombres y el repiqueteo de las iglesias por los muertos tenían un aire especialmente solemne. Puede ser el último funeral colectivo con tanto despliegue de medios.

Obama y Bush pasearon en silencio en el primer encuentro para los dos en este lugar. El presidente y su predecesor, con sus esposas, caminaron despacio, con gesto grave, ellos vestidos de azul, ellas completamente de negro. Se pararon delante de uno de los estanques del monumento conmemorativo para leer y tocar los nombres grabados.

Sesenta gaiteros y tamborileros desfilaron entre los árboles y las nuevas cascadas. Se desplegó la bandera raída que hondeó hace diez años tras los ataques. Yo Yo Ma tocó Bach en chelo y Paul Simon interpretó 'El sonido del silencio'. Estaba previsto que cantara 'Puente sobre aguas turbulentas', pero cambió por una opción algo menos dramática. Con una gorra azul del parque conmemorativo y su guitarra, el ex de Garfunkel sacó un hilillo de voz.

Los políticos -entre ellos, el actual presidente y su predecesor, el actual alcalde de Nueva York y su predecesor- intervinieron con poesías, cartas y rezos, nada de discursos. Obama leyó el salmo 46, que casi parece una recreación del atentado y de las guerras de esta década: "Dios es nuestro amparo y fortaleza. Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida y se desplomen los montes en el corazón de la mar". El salmo tiene un mensaje desafiante para el enemigo: "El Señor está con nosotros".

El alcalde, Michael Bloomberg, citó a 'Macbeth'. Y Bush, el más aplaudido, hizo una defensa de sus guerras. Leyó la carta de Abraham Lincoln en 1864 a una viuda que había perdido cinco hijos en la guerra civil, Lydia Bixby. Para consolarla, el presidente le decía que los sacrificados estarían en "el altar de la libertad".

Sólo el vicepresidente Joe Biden dijo unas palabras algo más políticas de agradecimiento a la 'Generación del 11-S', los militares, los espías y los voluntarios que han luchado y muerto en los últimos diez años. "No los olvidaremos", dijo Biden, con la voz algo temblorosa.

La letanía de nombres fue más larga de lo habitual. Más de 300 familiares de víctimas enunciando todos los grabados en los estanques, los nombres de quienes murieron en las Torres, en el Pentágono y en el descampado de Pensilvania, pero también de los seis asesinados en el atentado en el World Trade Center en 1993. Obama hizo después el tour de los otros lugares del 11-S. Voló a Pensilvania para depositar flores en las tumbas. Y volvió a Washington pararecordar a los muertos del Pentágono.

En Nueva York, el centro del recuerdo, miles de personas guardaban silencio, lloraban o cantaban 'mazing Grace' en un día casi tan azul como ese martes de hace diez años. Los familiares dejaban rosas blancas y notas encima de los nombres de los muertos, que acariciaban una y otra vez.

Muchos siguen contando aquel día con todos los detalles. "Es duro, pero no quiero que se olvide", explica Desiree Bouchat, consultora y superviviente del 11-S. Su oficina estaba en el piso 101 de la Torre Sur y ella cogió el último ascensor que funcionó antes de que el avión, el segundo, se estampara contra su rascacielos. Tres veces al mes cuenta su historia a los turistas y curiosos que pagan 10 dólares por hacer el tour de la Zona Cero organizado por un grupo de afectados.

Pero el escenario ha cambiado. Ya no merece la etiqueta de 'Zona Cero'. Y, de hecho, los periódicos americanos empiezan a referirse al lugar como "el sitio donde el World Trade Center fue destruido". La plaza está renovada. El rascacielos central ya se eleva 81 pisos mientras otros crecen alrededor. El parque conmemorativo se puede visitar. En el barrio vive el doble de población que en 2001 y los hoteles se han triplicado.

Despliegue policial

El recuerdo del horror sólo se siente por el despliegue policial, especialmente amplio por la alerta terrorista de esta semana.

El jueves, la policía pidió la colaboración ciudadana para detectar actividades sospechosas por un supuesto plan para hacer estallar coches en Nueva York y Washington. "Los servicios de inteligencia incluso filtraron datos de a quién buscaban: tres terroristas, dos de ellos nacionalizados americanos de origen egipcio y yemení. Dos (supuestamente) acababan de llegar a EEUU mientras el tercero podría haberse quedado en Europa. Pero el FBI reconoce ahora que no ha logrado identificar a los sospechosos y cada vez se decanta más por la posibilidad de que no existan.

Estados Unidos quiere pasar página. Por primera vez, la mayoría de ciudadanos están convencidos de que un atentado es poco o nada probable. Sólo el 9% teme que un ataque sea "muy probable", según una encuesta del 'New York Times'. En estos últimos diez años, las autoridades policiales y militares aseguran haber desmontado 40 complots en Estados Unidos, 13 de ellos en Nueva York, incluido el del coche bomba de Times Square en mayo de 2010.

El décimo aniversario tiene la mística del año redondo y los conciertos, las charlas o las actuaciones en las calles se multiplican. En Nueva York, las tiendas despliegan carteles de recuerdo. Citarella, un supermercado gourmet, ha decorado su escaparate con una bandera dibujada con gambas (las rayas) y vieras (las estrellas).

Pero este 11-S también trae aire de despedida. El alcalde Bloomberg ya ha insinuado que éste puede ser el último año en que se lean todos los nombres de los muertos. Él es uno de los que más claramente ha pedido a las víctimas que pasen página, tal vez uno de los mensajes del día.

El gobernador de Nueva Jersey leyó una poesía de Mary Lee Hall, que invita a seguir adelante: 'For my sake turn again to life and smile' (por mí, vuelve a la vida y a la sonrisa).

Fuente:elmundo.es

sábado, 10 de septiembre de 2011

Más dinero de Occidente para financiar el islam , no la democracia . Más dinero de Occidente para que ataquen a Israel y a sus embajadas .

El G8 destina 38.000 millones para reformas "democráticas" en países árabes

Los países del Partenariado de Deauville (Túnez, Egipto, Marruecos y Jordania) recibirán ayudas de 38.000 millones de dólares de aquí a 2013 de las instituciones financieras multilaterales para alentar los procesos democráticos.

Esta cifra se anunció al término de la reunión de ministros de Finanzas del G8 (los siete más ricos y Rusia), que también van a ofrecer asistencia financiera de carácter bilateral a esos cuatro estados en una cuantía todavía por determinar.

El ministro francés de Finanzas, François Baroin, cuyo país ejerce la presidencia del G8 este año, opinó que "el compromiso bilateral debería aumentar en proporciones similares" a lo que lo ha hecho el monto del multilateral desde la cumbre de Deauville, el pasado 27 de mayo.

En aquel entonces se habló de 40.000 millones de dólares, de los cuales 20.000 millones corresponderían a los organismos financieros multilaterales, que ahora han subido la cifra a los 38.000 millones antes citados.

Eso significa que, de confirmarse las proyecciones de Baroin, los países beneficiarios del Partenariado de Deauville dispondrán en total de una suma próxima a los 80.000 millones de dólares.

Francia concretó su aportación bilateral a través de su titular de Finanzas, quien dijo que ésta será de 2.700 millones de euros, cuando en Deauville la cantidad de partida prometida se limitaba a 1.100 millones.

De los 38.000 millones de dólares de las instituciones multilaterales, 10.700 millones los pondrá el Banco Mundial, 7.600 millones el Banco Africano de Desarrollo, 7.500 millones el Banco Europeo de Inversiones y 5.000 millones el Banco Islámico de Desarrollo.

Otros 3.200 millones provendrán del Fondo Árabe para el Desarrollo Social y Económico, 2.500 del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, 1.200 millones del Fondo Monetario Árabe y 400 millones del Fondo para el Desarrollo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Cada uno de estos organismos detallará si se trata de créditos, donaciones o fondos en otras modalidades.

Preguntado sobre si los miembros del G8 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia) esperan obtener ventajas comerciales o de otro tipo por esas ayudas, Baroin respondió que esa cuestión "estuvo ausente" de los debates.

Por su parte, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, puso el acento en la implicación de su institución en Oriente Medio y el Norte de África, donde su capacidad de financiación ronda los 35.000 millones de dólares.

Una ayuda que va dirigida de forma especial a los países árabes que son importadores de petróleo y que en los últimos tiempos se han visto enfrentados a la escalada de los precios del "oro negro".

Lagarde mostró su disposición para que el fondo ofrezca "toda su experiencia" a los países de la zona.

A esta segunda cita del Partenariado de Deauville asistió, en calidad de observador, el Consejo Nacional de Transición libio (CNT), al que se ha propuesto que se integre en este grupo.

Además, el CNT vio reforzada su legitimidad con su reconocimiento por el FMI como representante de Libia, indicó Lagarde, quien avanzó que el fondo enviará una misión al país norteafricano en cuanto las condiciones de seguridad lo permitan.
Fuente:libertaddigital.com

Egipto recurre a la Ley de Emergencia para proteger la embajada israelí

Egipto ha expresado su "pleno compromiso" a la hora de proteger las misiones diplomáticas en su territorio, al tiempo que ha señalado que aplicará todas las disposiciones incluidas en la Ley de Emergencia, en vigor desde hace 30 años y que prevén medidas policiales y judiciales excepcionales para mantener la seguridad y evitar nuevos incidentes como los registrados este viernes. La derogación de la norma había sido una promesa de la junta militar tras la caída del régimen de Hosni Mubarak.

El ministro de Información Osama Hasan Heikal ha precisado a través de la televisión estatal que el Gobierno "tomará todas las medidas legales para transferir a los detenidos y quienes hayan incitado o participado en los incidentes a un tribunal de emergencia de la Seguridad del Estado".

[foto de la noticia]

La Ley de Emergencia, promulgada en 1981 tras el asesinato del ex presidente Anuar al Sadat, es un viejo fantasma de la oposición política egipcia, castigada con detenciones arbitrarias y largos periodos de arresto. Hasan Heikal ha reconocido que las fuerzas de seguridad emplearán todas las medidas necesarias, inclusive el derecho a la defensa propia para preservar la seguridad y estabilidad del país.

La aplicación íntegra de esta legislación también permitirá llevar a juicio ante el denominado Tribunal del Estado de Emergencia a todos aquellos detenidos o implicados por instigar o participar en actos violentos.

El ministro ha recalcado que el saqueo de la legación diplomática es un comportamiento que amenaza al estado egipcio y cuya prevención requiere de decisivas medidas de excepcionalidad.

Como anticipo, militares y policías han reforzado su presencia en los aledaños de la embajada israelí en la capital egipcia. Por su parte, Israel ha manifestado su deseo de que su embajador, Yitzhak Levanon, retorne a El Cairo "pronto", según ha informado un portavoz del primer ministro Benjamin Netanyahu.

"Estamos pidiendo que nuestro embajador regrese pronto y bajo las medidas de seguridad adecuadas", ha señalado Roni Sofer a la radio del Ejército de Israel en declaraciones recogidas por Reuters. Los violentos enfrentamientos que tuvieron lugar la noche del viernes entre agentes y manifestantes dejaron 1.049 heridos, 300 de ellos agentes del orden, y al menos 3 fallecidos.

El primer ministro del Reino Unido, David Cameron, había conminado a las autoridades egipcias a cumplir con su obligación internacional de proteger la sede diplomática, al tiempo que ha urgido a las autoridades del país a "respetar sus responsabilidades bajo la Convención de Ginebra de proteger la propiedad y el personal diplomáticos".

Fuente:elmundo.es

Estos son los lodos de aquellos polvos provovados por el " discurso de El Cairo " de Obama .


Obama pide a El Cairo «que cumpla con sus obligaciones internacionales»

El presidente de Estados Unidos ha exigido a Egipto que proteja la Embajada israelí y ha telefoneado al primer ministro israelí, Benjamin Netanyaju para expresar su «gran preocupación»


El presidente de EEUU, Barack Obama, telefoneó hoy al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para expresarle su "gran preocupación" sobre el asalto a la Embajada israelí en El Cairo.

En un comunicado, la Casa Blanca indicó que "el presidente expresó su gran preocupación sobre la situación en la Embajada y la seguridad de los israelíes que desempeñan funciones en ella".

Obama revisó los pasos que EEUU da "a todos los niveles" para ayudar a resolver la situación sin nueva violencia.

También pidió al Gobierno de Egipto que cumpla sus obligaciones internacionales para salvaguardar la seguridad de la legación diplomática israelí.

"El presidente y el primer ministro se mostraron de acuerdo en permanecer en estrecho contacto hasta que la situación se haya resuelto", agregó el comunicado.

Un grupo de manifestantes egipcios derribó hoy un muro de la Embajada de Israel en El Cairo en unas protestas que dejaron al menos 218 heridos, mientras que parte de un edificio del Ministerio del Interior fue incendiado, según la agencia oficial de noticias MENA.

Miles de egipcios salieron hoy a las calles para reivindicar más cambios en el proceso de transición democrática que vive el país norteafricano.

La manifestación convocada en la céntrica plaza de Tahrir transcurrió sin incidentes hasta que un grupo numeroso de manifestantes llegó hasta la sede diplomática israelí para echar abajo un muro que había sido levantado recientemente para proteger a la legación israelí.

Con martillos, barras y hasta sus propias manos, forzaron la barrera de unos tres metros de alto, hasta que finalmente esta cedió y las fuerzas de seguridad decidieron intervenir.

El saldo provisional de heridos en los choques entre policías y manifestantes es de 218 personas, según la agencia oficial, que también informó de que una persona se encaramó al edificio y consiguió retirar la bandera israelí.

Las protestas contra esta Embajada se llevan a cabo después de que el pasado mes de agosto un ataque israelí en la frontera del Sinaí matase a cinco soldados egipcios, lo que derivó en una crisis diplomática entre los dos países.


El embajador abandona Egipto tras un ataque que Israel considera 'muy grave'


El embajador israelí en Egipto, Yitzhak Levanon, y varios miembros del personal de la Embajada, regresaron a su país tras el asalto a la legación diplomática en el Cairo. La delegación ha llegado a Israel, según han confirmado medios locales, sin incidentes, sin hacer declaraciones e inmersa en la preocupación e indignación ante las imágenes de su Embajada indefensa y atacada por una multitud de egipcios. Los últimos en ser evacuados en un avión militar enviado especialmente a El Cairo han sido los seis guardaespaldas israelíes de la Embajada que se quedaron atrapados en el edificio atacado. Durante el asalto, uno de ellos conversó por teléfono con el primer ministro Benjamin Netanyahu que le prometió "usar todos los medios para sacarlos de allí".

Netanyahu ha afirmado que "el ataque contra nuestra embajada es un hecho muy grave" al tiempo que ha destacado "el hecho de que al final las autoridades egipcias reaccionaron de forma determinante". Además, ha insistido en que "Egipto no puede pasar por alto este ataque tan grave contra las relaciones de paz con Israel, ya que son una violación de las normas internacionales". Y, en declaraciones al diario digital 'Ynet', ha realcado que se ha tratado de un "incidente serio" que "podría haber sido peor si los agitadores hubieran logrado atravesar la puerta". Al mismo tiempo, ha agradecido su ayuda al presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

El ministro de Exteriores de Israel, Avigdor Lieberman, acudió a última hora de la noche al centro de emergencia creado en su ministerio para seguir los acontecimientos y sobre todo está en contacto con el embajador y personal diplomático en El Cairo. En la capital egipcia sólo quedará ahora, mientras Israel decide su reacción, el cónsul para asuntos internos, que mantendrá viva la actividad diplomática en este periodo.

El asalto contra la Embajada de Israel en El Cairo ha centrado la conversación telefónica mantenida esta madrugada entre Netanyahu, y presidente norteamericano, Barack Obama. De hecho, EEUU ha sido un canal importante de las peticiones de Netanyahu y el ministro de Defensa, Ehud Barak al liderazgo egipcio para que restaure la calma y frene el asalto al edificio de la legación diplomática en la capital egipcia.

"El presidente ha expresado su gran inquietud por la situación en la Embajada y por la seguridad de los israelíes que allí trabajan", han resumido en un comunicado desde la Casa Blanca. "El presidente Obama hace un llamamiento al Gobierno egipcio para que cumpla sus compromisos internacionales y garantice la seguridad de la embajada de Israel".

Pese a que el asalto ha coincidido con la entrada de la jornada festiva del Shabat, los principales órganos politicos y militares de Israel se han reunido con carácter de urgencia en Jerusalén y Tel Aviv. "Es un hecho muy grave y sin precedentes", definen fuentes de la Oficina del primer ministro israelí en Jerusalén ante el asalto y la inicial pasividad de las fuerzas de seguridad egipcias.

"Egipto debe cumplir su compromiso de defender nuestra Embajada y proteger nuestros representantes y símbolos soberanos como la bandera", ha pedido el viceministro de Exteriores, Danny Ayalon. En este ministerio, destacan que "los dos países llevamos a cabo una investigación conjunta para aclarar la muerte de los cinco policías egipcios durante el triple atentado terrorista que acabó con la vida de ocho israelíes".

Desde entonces y pese a la tensión creciente, los líderes de Israel y Egipto siguen en estrecho contacto. Una comunicación que se ha intensificado de forma dramática en las últimas horas a raíz del asalto en la Embajada en El Cairo.

Fuente:elmundo.es

Tres muertos y más de 1.000 heridos en el asalto a la embajada israelí en Egipto

Con martillos, barras metálicas, cuerdas e incluso sus propias manos. Varias partes del muro construido esta semana para proteger la embajada israelí de El Cairo han cedido la madrugada del pasado viernes ante la embestida de unos dos mil manifestantes. Furiosos por la muerte de cinco policías egipcios el pasado agosto en un ataque aéreo israelí sobre la frontera de ambos países, los allí congregados han protagonizado unos violentos enfrentamientos que, hasta el momento, se han saldado con tres muertos y 1.049 heridos, entre ellos 300 policías. Según han informado el ministerio de Sanidad y fuentes gubernamentales, 217 personas fueron hospitalizadas y 832 recibieron primeros auxilios, la mayoría de las lesiones fueron cortes y pequeñas contusiones.

Las protestas continúan frente a la legación diplomática con llamadas al cierre de la embajada, la salida definitiva del embajador, la suspensión de las exportaciones de gas y la cancelación del acuerdo de paz de Camp David. Las fuerzas de seguridad han acordonado la zona para evitar nuevos ataques al edificio de la legación.

Cuando los altercados no han cesado del todo, las consecuencias políticas llaman a la puerta. Fuentes cercanas del Gobierno de transición al diario estatal Al Ahram habían asegurado a lo largo de la mañana que el primer ministro egipcio Essam Sharaf podría comunicar la dimisión de su Gabinete al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas. La decisión, que habría sido discutida en una reunión de crisis, se debería a la incapacidad para impedir el asalto a la legación diplomática. Finalmente, la junta militar ha rechazado la renuncia de Sharaf, según ha informado la televisión Al Arabiya.

El actual primer ministro, que accedió al cargo el pasado 3 de marzo, y el resto de miembros de su gabinete tienen previsto mantener un encuentro este sábado con el mariscal Husein Tantaui, máxima autoridad de la junta militar y jefe "de facto" del país desde la caída de la dictadura.

Entre los daños causados por los choques, varios camiones de la policía han sido quemados. El Ministro del Interior egipcio Mansur al Esawy ha declarado el estado de alerta y cancelado las vacaciones de todos los policías. El Gobierno de Essam Sharaf celebrará este sábado una reunión de crisis para afrontar el asalto a la embajada, donde continua la tensión. Varios centenares de militares y decenas de vehículos blindados se han desplegado entorno al edificio.

Durante la madrugada, las fuerzas de seguridad egipcias lograron evacuar a seis israelíes que permanecían bloqueados en el interior de la embajada, mientras que su embajador, Yitzhak Levanon, también pudo salir en un avión militar desde El Cairo y ha aterrizado sin incidentes en Israel. El diplomático, que estaba acompañado de su familia y del personal de la legación, no ha querido hacer ningún comentario en torno a esta crisis. Al igual que él, docenas de israelíes también alcanzaron el aeropuerto. En la embajada ha quedado un diplomático, el cónsul para asuntos internos de la delegación, que continuará allí hasta que Israel decida su respuesta.

Mientras, los heridos han sido trasladados a distintos hospitales de El Cairo y 19 personas han sido detenidas por los altercados. Una fuente judicial ha señalado que el Fiscal General egipcio Abdul Maguid Mahmud trasladará a los arrestados a la Fiscalía militar para iniciar la investigación por las acusaciones de motín, incitación a las masas y amenaza de la paz y la seguridad pública.

Miembros de la fiscalía tuvieron que abandonar los hospitales en los que tomaban declaración a los heridos después de ser atacados. Además, se ha realizado una autopsia del cuerpo del general Reza Saad Eddin, un militar retirado que sufrió un ataque al corazón tras presenciar las escenas de caos en la legación diplomática.

Una jornada de creciente tensión

Alrededor de la medianoche unos 30 manifestantes lograron acceder a una estancia del piso inferior de la legación diplomática y comenzaron a lanzar desde la ventanas miles de páginas de documentos confidenciales en hebreo y árabe, que corresponderían a la embajada israelí. Algunos documentos, que llevaban estampados los sellos de la legación, serían correos de funcionarios israelíes a sus homólogos egipcios. Los folios quedaron esparcidos por la calle.

La policía, que durante horas permaneció impasible y fue incapaz de evitar el asalto, utilizó botes de gases lacrimógenos para dispersar a la multitud. Algunos disparos fueron escuchados en zonas cercanas a la embajada israelí en la capital egipcia, situada en el barrio de Giza y en el margen oeste del Nilo.

Al atardecer la multitud celebraba la caída de varios fragmentos de una pared de cemento coloreada con la enseña egipcia, que mide 2 metros y medio y se extiende a lo largo de unos 100 metros. El muro fue levantado por las autoridades para proteger el edificio residencial que alberga la legación diplomática del estado hebreo después de que el mes pasado un manifestante lograra escalar 15 pisos y sustituir la bandera israelí por la egipcia.

Retirada de la bandera

Este sábado, por segunda vez en menos de un mes, volvía a repetirse la imagen. Tras la destrucción del muro, un manifestante egipcio ha retirado la bandera israelí que ondeaba sobre la legación diplomática -izada en el último piso del edificio- y la ha arrojado a la calle ante los gritos de alegría de otros manifestantes. Además, han ondeado la bandera palestina.

La policía militar y las fuerzas de seguridad trataron sin éxito de proteger la barrera, atacada por manifestantes divididos y organizados en pequeños grupos. La multitud ha coreado lemas revolucionarios como "Levanta la cabeza, eres egipcio", popularizado en los 18 días de revolución que forzaron la salida del ex presidente Hosni Mubarak.

Estos incidentes coinciden con la celebración este viernes de una nueva manifestación en la céntrica y simbólica plaza de Tahrir para, con la ausencia de los sectores islamistas, reclamar a la junta militar que gobierna el país mayor rapidez en las reformas y el fin de los juicios militares a civiles. Varias organizaciones de derechos humanos denuncian que unos 12.000 civiles han sido sometidos a la justicia militar desde el triunfo de la revolución.

Preocupación en Israel

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu y el titular de Defensa, Ehud Barak mantienen urgentes consultas tras el ataque a su Embajada en El Cairo exigiendo al liderazgo egipcio que intervenga para defender su "legación y el personal israelí tal y como corresponde entre dos países con relaciones diplomáticas". "Es un hecho muy grave", definen fuentes de la Oficina del primer ministro en Jerusalén sin ocultar su preocupación, informa Sal Emergui.

Sobre la gravedad de los hechos en su Embajada en la capital egipcia, Netanyahu ha conversado esta madrugada por teléfono con el presidente norteamericano, Barack Obama. Según un comunicado, el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, ha solicitado "ayuda para proteger la embajada de los manifestantes" a su homólogo en Estados Unidos, Leon Panetta, y al enviado especial de la administración Obama, Dennis Ross.

Las relaciones entre Egipto e Israel, pacificadas por el Tratado de 1979, pasan por horas muy bajas. La sociedad del primer país árabe que selló la paz con el estado judío, liberada del autócrata que heredó el acuerdo, protesta por el asesinato de cinco policías egipcios en la ofensiva que Israel lanzó en la frontera en respuesta a la cadena de atentados que el 18 de agosto se cobró la vida de ocho compatriotas en el sur del país.

Varias organizaciones egipcias reclaman la expulsión del embajador israelí, la revisión de los acuerdos de Camp David y de los tratados económicos con el país vecino. Además, solicitan a las autoridades que secunden a Turquía, que el 2 de septiembre retiró a su embajador en Israel y dejó bajo mínimos sus relaciones con el Estado hebreo por el ataque a la Flotilla de la Libertad el año pasado.

Fuente:elmundo.es

viernes, 9 de septiembre de 2011

¿ Donde están los impresentables que hablaban de las maravillas de la "primavera árabe" ?


Un grupo de manifestantes trata de hacer caer el muro

Destruyen el muro construido para proteger la embajada israelí en El Cairo

Con martillos, barras metálicas, cuerdas e incluso sus propias manos. Varias partes del muro construido esta semana para proteger la embajada israelí de El Cairo han cedido este viernes ante la embestida de unos dos mil manifestantes, furiosos con la muerte de cinco policías egipcios el pasado agosto en un ataque aéreo israelí sobre la frontera de ambos países. Según la televisión estatal egipcia, 88 personas han resultado heridas en enfrentamientos cerca de la embajada.

Al atardecer la multitud celebraba la caída de varios fragmentos de una pared de cemento coloreada con la enseña egipcia, que mide 2 metros y medio y se extiende a lo largo de unos 100 metros. El muro fue levantado por las autoridades para proteger el edificio residencial que alberga la legación diplomática del estado hebreo después de que el mes pasado un manifestante lograra escalar 15 pisos y sustituir la bandera israelí por la egipcia.

Este sábado, por segunda vez en menos de un mes, volvía a repetirse la imagen. Tras la destrucción del muro, un manifestante egipcio ha retirado la bandera israelí que ondeaba sobre la legación diplomática -izada en el último piso del edificio- y la ha arrojado a la calle ante los gritos de alegría de otros manifestantes, según AFP. Decenas de documentos han sido lanzados además desde las ventanas de la embajada y han quedado esparcidos por el suelo.

La policía militar y las fuerzas de seguridad trataron sin éxito de proteger la barrera, atacada por manifestantes divididos y organizados en pequeños grupos. La multitud ha coreado lemas revolucionarios como "Levanta la cabeza, eres egipcio", popularizado en los 18 días de revolución que forzaron la salida del ex presidente Hosni Mubarak.

El incidente ha coincidido con la celebración este viernes de una nueva manifestación en la céntrica y simbólica plaza cairota de Tahrir para, con la ausencia de los sectores islamistas, reclamar a la junta militar que gobierna el país mayor rapidez en las reformas y el fin de los juicios militares a civiles. Varias organizaciones de derechos humanos denuncian que unos 12.000 civiles han sido sometidos a la justicia militar desde el triunfo de la revolución.

Peocupación en Israel

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu y el titular de Defensa, Ehud Barak mantienen urgentes consultas tras el ataque a su Embajada en El Cairo exigiendo al liderazgo egipcio que intervenga para defender su "legación y el personal israelí tal y como corresponde entre dos paises con relaciones diplomáticas". "Es un hecho muy grave", definen fuentes de la Oficina del primer ministro en Jerusalén sin ocultar su preocupación, informa Sal Emergui.

Las relaciones entre Egipto e Israel, pacificadas por el Tratado de 1979, pasan horas bajas. La sociedad del primer país árabe que selló la paz con el estado judío, liberada del autócrata que heredó el acuerdo, protesta por el asesinato de cinco policías egipcios en la ofensiva que Israel lanzó en la frontera en respuesta a la cadena de atentados que el 18 de agosto se cobró la vida de ocho compatriotas en el sur del país.

Varias organizaciones egipcias reclaman la expulsión del embajador israelí, la revisión de los acuerdos de Camp David y de los tratados económicos con el país vecino. Además, solicitan a las autoridades que secunden a Turquía, que el 2 de septiembre retiró a su embajador en Israel y dejó bajo mínimos sus relaciones con el Estado hebreo por el ataque a la Flotilla de la Libertad el año pasado

Fuente:elmundo.es

jueves, 8 de septiembre de 2011

Turquía escoltará con buques de guerra a sus barcos que vayan a la Franja de Gaza

Barcos de guerra de la armada de Turquía escoltarán cualquier navío turco de ayuda humanitaria que vaya a la Franja de Gaza, según ha afirmado el primer ministro tuco Recep Tayip Erdogan en una entrevista en la televisión Al Yazira este jueves.

El político también ha dicho que su país ha tomado medidas para evitar que Israel explote unilateralmente los recursos naturales del este del Mediterráneo, de acuerdo con la traducción de los extractos de la entrevista en el canal árabe, que se llevó a cabo en turco.

Estas declaraciones se hacen en el marco de una grave crisis diplomática entre ambos países, provocada por el asalto israelí al Mavi Marmara.

Recientemente, Ankara decidió expulsar al embajador israelí y suspender sus relaciones económico-militares. Desde el Estado israelí, acusan a Erdogan de convertir Turquía en una república islámica.

Fuente:elmundo.es

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Hitler y los judíos - Jorge Vilches

El negacionista y el polemista son dos figuras de seudohistoriador ya pasadas de moda. Ha ocurrido en Gran Bretaña, Francia, Alemania e Italia, hace un par de décadas, y aquí en España también. El debate sobre su obra se ha tornado irrelevante, y suscitan una gran indiferencia, por mucho que reiteren sus provocaciones.

Sus escritos, reiterativos y llenos de autocitas, carecen de repercusión más allá del círculo de sus acólitos, quienes incondicionalmente aplauden cualquiera de sus palabras. En realidad, no son verdaderos debates, sino campañas de publicidad que sólo benefician la economía del polemista. Quizá el caso más señalado haya sido el de David Irving, que ha negado, entre otras cosas, el Holocausto (Shoá) y que Hitler tuviera conocimiento de los campos de exterminio. A gran distancia de esta farsa está el debate suscitado por la sugerente y controvertida obra del historiador y politólogo Daniel J. Goldhagen titulada Los verdugos voluntarios de Hitler: los alemanes corrientes y el Holocausto (1997). Al hilo de esto, merece la pena recordar el vínculo entre Hitler y el antisemitismo en Alemania.

Hitler no dio jamás una orden escrita para matar judíos –hay quien señala que hubo una orden secreta en 1941, aunque no hay constancia–; sin embargo, los que organizaron las matanzas siguieron sus ideas, palabras y textos. El antisemitismo era una obsesión para Hitler, cuya argumentación procede en gran medida de la obra de Dietrich Eckhart El bolchevismo de Moisés a Lenin (1920). Sus planteamientos eran bastante simples. Los judíos, decía, habían destruido el orden natural en la Antigüedad con el cristianismo y, en el siglo XX, con el comunismo. Los judíos, además, habían perturbado el orden racial, pues ellos mantenían la pureza de su raza al tiempo que contaminaban otras, en especial la aria. Por último, los judíos tenían un plan de dominio mundial que ejecutaban infiltrándose en sectores, instituciones y partidos. Esta invención paranoica procedía de un fraude antisemita elaborado en el siglo XIX por la policía rusa, los célebres Protocolos de los sabios de Sión. Así las cosas, la raza aria era víctima de los judíos, cuya injerencia impedía a aquélla realizar su destino.

El discurso hitleriano insistía en que Alemania era una víctima acosada por sus enemigos exteriores, las otras potencias europeas, y por los interiores, principalmente los judíos, a los que consideraba el origen de "ideas destructoras" como la democracia, el liberalismo, el cristianismo o el bolchevismo. El nazismo recogía aquí la raíz del rancio tradicionalismo europeo contrario a la Ilustración y a la libertad, que perduró en Alemania como resultado de una construcción nacional romántica tardía, protagonizada por Prusia y su espíritu. El nacionalismo cultural y racial fue alimentado por las instituciones alemanas durante la Primera Guerra Mundial, y luego por una paz humillante.

Prueba de esa mentalidad generalizada fue la obra de Arthur Moeller van der Bruck El Tercer Reich (1923), donde se hablaba de la conspiración judía, el espacio vital alemán y la necesidad de desquite por la "humillación" de 1918. Alfred Rosenberg, en El mito del siglo XX (1930), identificaba –siguiendo al francés J. A. de Gobineau y, en especial, al H. S. Chamberlain de Los fundamentos del siglo XIX (1899)– el progreso de la Humanidad con el dominio de la raza aria, que alcanzaría su cénit con Hitler. Éste, por su parte, escribió en Mi lucha (1924) que había tres categorías de hombres: los creadores, que eran los arios; los conservadores, las otras razas, y los destructores: los judíos. Por eso, afirmaba, luchaba contra los semitas.

Hitler.En cuanto a los ejes ideológicos sobre los que se forjó el nazismo en los años 20, fueron tres: el imperio (Reich), la lucha de razas (Rassenkampf) y el espacio vital (Lebensraum).

El éxito del nazismo en la sociedad alemana no se explica sólo por la torpeza y el fracaso de los partidos que levantaron la República de Weimar, también en el propio discurso hitleriano, que incidía en aquellas cuestiones que mejor encajaban en la mentalidad del momento, entre las que se contaban el racismo, la xenofobia y el victimismo nacional.

El antisemitismo estaba muy arraigado en toda Europa, incluida la URSS, y en Estados Unidos, por lo que la identificación del "enemigo interior" era bien sencilla: los judíos, su obra política y económica, y todos aquellos que no saludaran su discriminación. De poco hubiera valido la acción propagandística de Goebbels si no hubiera tenido una audiencia dispuesta a escuchar y a creer. Por eso las leyes eugenésicas de 1933, que tenían el objetivo de depurar la raza aria, aprobadas nada más llegar el NSDAP al poder, fueron tan bien aceptadas. Esas leyes se asentaban sobre un sentimiento y una mentalidad muy arraigados, que posibilitaría la aceptación o cuando menos la indiferencia de buena parte de la sociedad ante el exterminio de los enemigos interiores. Eso sí, como señala Hans Mommsen, no se puede obviar que hubo alemanes que se resistieron a esa política.

En el genocidio pueden distinguirse dos etapas: la signada por las operaciones aisladas de los Gauleiters –jefes del partido nazi en cada región–, las SS, la Gestapo y los Einsatzgruppen –escuadrones de la muerte–, y la que se desarrolla a partir de la Conferencia de Wannsee (enero de 1942), donde se decidió la Solución Final, es decir, la eliminación sistemática de los judíos en campos de la muerte y de trabajo.

Reparemos un instante en la primera etapa. A las leyes eugenésicas de 1933 les siguieron otras como la Ley sobre el Delincuente Habitual (1933), que señalaba a comunistas, liberales, mendigos, homosexuales y judíos –entre otros–; la Ley de Servicio Civil, que permitía la expulsión de jueces, abogados y profesores judíos; la Ley contra la Masificación de los Colegios Alemanes (1933), que reducía al 1,5% la cuota de judíos en colegios y universidades, y las denominadas Leyes de Núremberg (Ley para la Protección de la Sangre y el Honor Alemanes y Ley de Ciudadanía del Reich, ambas de 1935), que privaron de derechos a los judíos, deshumanización que preparaba el camino al genocidio.

Ese maridaje entre ley y mentalidad social culminó con el pogromo de la Noche los Cristales Rotos (1938), que causó 91 muertos y numerosas pérdidas materiales. A esto siguió el internamiento de 30.000 judíos en campos de concentración y la expropiación de numerosas empresas y riquezas personales. Después se prohibió a los judíos ir al cine, visitar jardines públicos y algunos hoteles. Hasta 1938 los judíos pudieron dejar el país a cambio de dejarse expropiar. Un año después sólo quedaban 180.000 en Alemania, a los que se pensó deportar primero a Madagascar, luego a Pripiet (Ucrania), y finalmente a Galitzia (Polonia). Esta política desembocó en la primera masacre colectiva de judíos, en Babi Yar (Polonia), donde los Einsatzgruppen fusilaron a 33.771 personas en septiembre de 1941.

La segunda etapa comenzó, como dije, tras la Conferencia de Wannsee. El ministro de Justicia, Thierack, solicitó y consiguió la aprobación de Hitler para "liberar al pueblo alemán de polacos, rusos, judíos y gitanos, de modo que los territorios anexionados qued[en] libres para los alemanes". Para que la colonización de 750.000 alemanes fuera posible fueron ejecutados 330.000 polacos, y otros 860.000 fueron deportados al Gobierno General o al Reich como trabajadores forzados. Con la orden firmada por Hitler, se les transfirió a los campos de Himmler, donde la mitad murió en pocos meses.

Hitler siguió de cerca y aprobó la persecución y el genocidio de los judíos. Himmler fue explícito al respecto en un discurso que pronunció en Posen (Poznan) el 24 de enero de 1944:

Cuando el Führer me dio la orden de poner en práctica la solución final de la cuestión judía, me pregunté si podía exigir a mis hombres una tarea tan terrible (...) Pero se trataba de una orden del Führer, ante la cual no se podía dudar. Entre tanto, la tarea se ha llevado a cabo y ya no existe una cuestión judía.

No se sabe a ciencia cierta el número de muertos, pero se calcula que al menos cinco millones y medio de seres humanos fueron exterminados, aunque otros hablan de seis y hasta de siete millones. A partir de 1943, los discursos de Roosevelt y Churchill insistían en que la guerra serviría para hacer justicia a los autores del genocidio. En el año 1946 fueron sometidos a juicio en Núremberg una veintena de altos dirigentes nazis, como Göring, Hess y Ribbentrop. Para entonces Hitler, Goebbels, Himmler y Bormann se habían suicidado. Los subalternos fueron juzgados por las autoridades alemanas de ambas zonas.

El proceso no fue totalmente satisfactorio. El vicepresidente del Tribunal, el británico Peter Calvocoressi, aseguró que el juicio debía haber incluido a muchas más personas del establishment político y militar alemán. Se tenía la certeza –como refleja la película El juicio de Núremberg (1961), de Stanley Kramer– de que la aceptación o la participación en el exterminio fue moneda corriente en la sociedad alemana, y de que muchos habían mirado hacia otro lado. No en vano, en la segunda mitad del siglo XX los alemanes han intentado sobrellevar su pasado responsabilizando a unos personajes concretos, los nazis, en vez de al país.

Fuente:libertaddigital.com