Casa de Israel - בית ישראל


Desde " Casa de Israel " trabajamos para hacer frente al antisemitismo , la judeofobia y la negación o banalización de La Shoá ( Holocausto) .
No olvidamos las terribles persecuciones a las que fue sometido el pueblo judío a través de los siglos , que culminaron con la tragedia de La Shoá .
Queremos tambien poner en valor y reconocer la fundamental e imprescindible aportación de este pueblo y de la Instrucción de La Torá , en la creación de las bases sobre las que se sustenta la Civilización Occidental.

"... עמך עמי ואלהיך אלהי ..."

domingo, 25 de septiembre de 2011

Hoy en ABC , " El miedo de los israelíes al Estado palestino "


Ari Ascherman , presidente de "Rabbi for Human Rights"

La solicitud palestina para convertirse en Estado de pleno derecho de la ONU está en el Consejo de Seguridad, y desde el otro lado del muro los israelíes siguen la cuestión muy de cerca. El apoyo firme de Estados Unidos y la postura unificada de los principales partidos políticos del país son los pilares de la respuesta de Israel al órdago lanzado por Mahmud Abbás. La opinión pública se debate entre considerar este último capítulo del conflicto como un acto de propaganda de un Abbás a punto de la jubilación, o ir más allá y calificar lo ocurrido como la ruptura unilateral de los acuerdos de Oslo, lo que daría vía libre a las autoridades israelíes para adoptar medidas punitivas.

Después de varios años de estancamiento, Abbás ha logrado remover los cimientos de un conflicto en vías de convertirse en una situación irreversible debido a la política de hechos consumados aplicada por Israel y a las divisiones entre las fuerzas políticas palestinas.

El mandatario tiene previsto llegar a primera hora de la tarde a Ramala donde una multitud le dará la bienvenida tras su discurso en Nueva York. La emoción en las calles de Cisjordania es equiparable a la indiferencia impuesta por las autoridades de Hamás en una franja de Gaza oficialmente ajena y contraria a la propuesta de Estado formulada por el presidente palestino en las Naciones Unidas.

La desunión entre palestinos, la ausencia de una voz unificada, es otro de los argumentos que esgrimen desde Israel para rebajar las expectativas y tratar de que el proceso retorne a esa mesa de diálogo en la que, según Abbás, «en los últimos años hemos llamado a todas las puertas y recorrido todos los caminos» sin ningún éxito.

Cuatro israelíes de diferentes tendencias políticas analizan en voz alta este momento histórico:

El miedo de los israelíes al Estado palestino

Baruch Shalev, ex asesor de Sharon, hoy pacifista:

«La ocupación es el gran mal»:

El partido Likud sigue enviándole mensajes de texto a su móvil, pero hace años que dejó de asistir a las reuniones. Shalev fue asesor del ex primer ministro Ariel Sharon y destaca que «era un persona dura, pero con buen corazón: el problema es que el buen corazón era sólo con los judíos». Ahora forma parte de varias organizaciones no gubernamentales y es miembro activo del movimiento de indignados que logró congregar a 400.000 personas en las calles de Tel Aviv para protestar contra la política del gobierno de Netanyahu. «Si fuera Abbás, yo también optaría por la vía de Naciones Unidas porque aquí no tiene nada que hacer. La ocupación es el germen de todos los males y ha logrado corromper el sistema. Los colonos son pocos, pero bien organizados y tienen un gran control sobre los partidos políticos que no tienen el coraje suficiente para decir basta ya y hablar claro. La ocupación anula la sensibilidad y esto va a generar consecuencias trágicas».

El miedo de los israelíes al Estado palestino

Alan Baker, ex negociador del gobierno:

«Negociar es el único camino»

Tras pasar la mayor parte de su vida profesional como negociador del ministerio de Exteriores, lo que le llevó también a la ONU durante cuatro años, Baker fue embajador en Canadá. Su último cargo político antes de dirigir el Instituto de Asuntos Contemporáneos del «think tank» «Jerusalem Center for Public Affairs». Se ha sentado en la mesa con egipcios, jordanos, sirios y, sobre todo, palestinos. Está seguro de que «el paso dado por Abbás no cambiará nada sobre el terreno». «Todo ha sido un ejercicio de relaciones públicas de Mahmud Abbás. Los palestinos no están en posición de pedir ser un Estado de pleno derecho porque ni tienen fronteras definidas, ni están unidos entre ellos. Primero deben reunirse y hablar con una sola voz, después negociar con Israel y, en tercer lugar, acudir a la ONU... Paciencia y negociación, no queda otro camino hacia la paz.

El miedo de los israelíes al Estado palestino

Dany Bayan, líder de los colonos de Cisjordania:

«Los palestinos buscan pretextos»

Dirige desde 2007 el Consejo Yesha, el órgano público y político de los más de 300.000 judíos que viven en las históricas «Judea» y «Samaria» (Cisjordania). Nacido en Argentina hace 56 años, Dany Bayan fue uno de los mayores detractores de la decisión del actual gobierno de Benjamin Netanyahu de congelar la construcción de asentamientos durante diez meses en 2010.

«Todo lo que ha rodeado al asunto de Naciones Unidas se ha exagerado, y seguro que dentro de unos meses no recordaremos septiembre de 2011 como una etapa decisiva en el conflicto. El presidente Mahmud Abbás lo único que hace es utilizar los asentamientos como excusa para abandonar la mesa de negociaciones». «En realidad, este es un gesto que muestra que los palestinos no están dispuestos a negociar, no quieren alcanzar un acuerdo con Israel porque esto supondría la paz. Por otro lado, es inmoral negar el derecho de los judíos a vivir en ciertas partes de Palestina por motivos étnicos o religiosos. Si podemos vivir en Nueva York, ¿por qué no en nuestra patria?»

«La nota más positiva del movimiento de Abbás en Naciones Unidas es que por primera vez en cien años los dirigentes políticos palestinos parecen optar por la vía no violenta como fórmula de protesta. Quieren imitar el modelo de la Primavera Árabe y esto es una buena noticia».

El miedo de los israelíes al Estado palestino

Arik Ascherman, presidente del «lobby» religioso «Rabbi for Human Rights»:

«Estamos a las puertas de una nueva oleada de violencia»

La organización Rabinos por los Derechos Humanos lleva más de veinte años intentando establecer puentes entre las diferentes confesiones que conviven en Israel y Palestina. Cien rabinos de las distintas corrientes judías tratan de recordar a los ciudadanos el verdadero sentido de la tradición judía «en la que el ser humano está por encima de todo», según su director Arik Ascherman.

«El proceso que ahora ha comenzado tras la presentación de la demanda de Estado en la ONU va a ir mucho más despacio de lo que la gente cree y eso puede generar una gran frustración en el lado palestino».

¿Cómo se traducirá ese enfado? «Me temo que estamos a las puertas de una nueva oleada de violencia, una especie de tercera Intifada, y por eso las fuerzas de seguridad deben estar listas. El problema en estos casos es que preparándote para lo peor puedes terminar siendo tú quien provoques a la otra parte… Debemos prevenir tanto los ataques palestinos como los de los colonos más exaltados que son capaces de todo».

«La religión es parte del problema, pero también puede ser la solución. El que es fuerte de verdad es quien logra la paz con su enemigo. Todos los seres humanos hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios y no podemos tratar a los judíos como unos seres privilegiados porque esto nos lleva al extremismo político. Sólo de esta manera romperemos el estereotipo de israelí que se ha creado en las últimas décadas».

Fuente:abc.es

sábado, 24 de septiembre de 2011

La Trini emocionadísima y diciendo tonterías .

JIMÉNEZ: "AMBIENTE LLENO DE EMOCIONES"

El Gobierno español tilda de "histórico" el discurso de Abás en la ONU

La ministra de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional, Trinidad Jiménez, ha calificado este viernes de "histórico" el discurso pronunciado ante la Asamblea General de la ONU por el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, de quien ha considerado que "sabe muy bien que tiene que negociar para alcanzar la paz".

Según la interpretación de la jefa de la diplomacia española, que olvida las razones de seguridad a la hora del no reconocimiento de un estado, además de las propias condiciones que exigen las autoridades palestinas, el discurso tuvo como aspectos "más relevantes" que Abas escogiese la ONU "para buscar una salida" al conflicto en Oriente Próximo, algo que considera "muy positivo".

También ha planteado "su intención de negociar para alcanzar la paz". "Sabe muy bien que tiene que negociar para alcanzar la paz", ha añadido sobre Abás.

Abas presentó este viernes una solicitud para que Palestina sea reconocida como Estado miembro de la ONU, lo que le convertiría en el número 194 dentro de la organización. "Había un intenso ambiente de reconocimiento lleno de emociones", ha relatado Jiménez sobre este momento, en una entrevista a la Cadena Ser recogida por Europa Press.

La ministra ha aclarado que la Unión Europea "no está dividida" sobre la postura que deben adoptar los Veintisiete ante la iniciativa palestina y, en cambio, ha hecho hincapié en que este bloque está "haciendo algo muy positivo" que es "tratar de ayudar a las partes a que encuentren un punto de encuentro en el que se sientan cómodas".

En este sentido, ha explicado, la UE ejerce un "papel real de puente" entre israelíes y palestinos, en un escenario en el que todos los países están esforzándose "mucho" para estar "cómodos" a la hora de votar una posible resolución en la ONU o consensuar una posición común.

Jiménez no ha desvelado cuál será la postura que adoptará la UE en la ONU ni la posición de los Veintisiete en los varios escenarios que se pueden plantear en dicha organización, pero sí ha dejado claro que existe una idea común: "Todos compartimos que el fin del conflicto es que llegue a la consolidación de dos Estados que puedan vivir en paz y seguridad".

"No todos los países tenemos la misma aproximación, la misma sensibilidad", ha admitido. Para Jiménez, "la historia por supuesto que pesa", y ha apuntado que España ha mantenido una "posición tradicional" que es "más flexible, de mayor encuentro con el mundo árabe".

La ministra ha advertido de que las posiciones de israelíes y palestinos son "distantes y distintas" y que, por tanto, ahora corresponde a la comunidad internacional asumir la "responsabilidad" y la "obligación" de "empujarlos a que se encuentren de verdad y puedan lograr un acuerdo".

Sobre la posición de Estados Unidos, la ministra de Exteriores ha recordado el discurso pronunciado hace un año en la Asamblea General por el presidente norteamericano, Barack Obama, y en el que expresó su deseo de ver sentados a los palestinos como parte integrada en Naciones Unidas.

"Posiblemente en la actualidad el tema palestino no sería el asunto fundamental de este periodo de sesiones, si no hubiera pronunciado Obama ese discurso y si no se hubiera implicado", ha asegurado Jiménez.

Fuente:libertaddigital.com

Isaac Querub defiende en 'La Razón de...' la importancia del judaísmo en España


Soy consciente de la importancia que tiene esta invitación al representante de los judíos españoles a este foro por parte de La Razón, un medio conservador, abogado de la tradición, partidario de una España diversa y unida y cercano a la Iglesia Católica.

La Razón es un periódico libre que asume sus señas de identidad con orgullo y profesionalidad.

Por todo ello, estimado Mauricio, muchas gracias por tu invitación y por la oportunidad que brindas a los judíos de expresarse públicamente y en libertad.

Han transcurrido 500 años sin presencia judía en España, pues en 1492 los Reyes Católicos plantaron la semilla del moderno estado español prescindiendo de cualquier grupo o minoría que no fuese católica y que tuviese leyes y costumbres diferentes a la mayoría. Cierto es que desde finales del siglo XIV, los judíos ya no vivían tranquilos.

Con el advenimiento de la democracia, la Constitución de 1978, la Ley Orgánica de Libertad Religiosa de 1980 y el Convenio firmado con el Estado en 1992, los judíos que decidimos volver a España, dejamos de ser meramente tolerados para ser reconocidos como grupo de notorio arraigo histórico con plenos derechos.

En su histórica visita a la sinagoga de Madrid el 31 de marzo de 1992 para conmemorar el 5º centenario de la expulsión de los judíos de España, Su Majestad Don Juan Carlos I dijo: “Sefarad no es ya una nostalgia, sino un hogar en el que no debe decirse que los judíos se sienten como en su propia casa, porque los hispano-judíos están en su propia casa… Lo que importa no es la contabilidad de nuestros errores o aciertos, sino la voluntad de proyectar y analizar el pasado en función de nuestro futuro”.

Y sin duda, muchos progresos se han realizado. Los judíos estamos en casa, perfectamente integrados en el seno de la sociedad española junto al resto de religiones y ciudadanos, compartiendo las mismas inquietudes y sufriendo ahora los efectos de la crisis.

Nuestras comunidades desarrollan su actividad día a día haciendo especial hincapié en la educación de los niños y en el cuidado de los más necesitados. Barcelona y Madrid, además, han firmado acuerdos de cooperación con la Generalitat y con la Comunidad Autónoma de Madrid respectivamente.

El gobierno socialista ha instaurado en el calendario oficial el 27 de enero como el “Día Internacional del Recuerdo de las Víctimas del Holocausto y Prevención de Crímenes contra la Humanidad”, ha promovido Casa Sefarad Israel, dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, la Fundación Pluralismo y Convivencia, dependiente del Ministerio de Justicia, y ha logrado la incorporación de España como miembro de la International Task Force .

No obstante, la comunidad judía en España es numéricamente muy pequeña, como en el resto del mundo donde apenas alcanzamos el 0,2% de la población. En España no alcanzamos las cien mil almas.

La probabilidad de que cualquier ciudadano interactúe con cualquiera de nosotros es, por tanto, casi nula.

Ahora bien, todos parecen conocer a los judíos, a los de aquí, a los de más allá y a los de Israel.

De acuerdo con las últimas encuestas, un porcentaje importante de los estudiantes españoles no querría tener como compañero a un judío.

La imagen de los judíos sigue siendo, pues, distorsionada. Esta leyenda negra tiene sus raíces en la profunda oscuridad de la historia tanto en Europa como en España.

Ni Moisés, ni Jesucristo, ni Marx, ni Freud, ni Einstein- que contribuyeron al progreso de la civilización humana con planteamientos universalistas- han podido evitar la expansión del antisemitismo.

Al igual que sólo se tiran piedras a los árboles que dan frutos, la inteligencia suele ser objetivo prioritario del fanatismo, de la tiranía y de la barbarie.

El crimen del antisemitismo ha sido posible por la ignorancia, por la enseñanza del desprecio, por la indiferencia, por el silencio cobarde y, ya en el siglo XX, por la política de apaciguamiento.

Por ello fue posible que el país más culto de Europa, la Alemania nazi, planificara, alumbrara y ejecutara el mayor genocidio de la historia de la Humanidad, usando todos los recursos del estado moderno, asesinando sistemática e industrialmente a millones de personas, entre las cuales, millón y medio de niños, durante los años que duró la II Guerra Mundial.

Y ¿por qué?

Por ser judíos.

Sólo por eso.

“Peor que un crimen es un alma habituada”, decía Charles Peguy”. En efecto, la propaganda antisemita llevó a la Shoá.

Sin embargo el Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo en España parecen ignorarlo pese a la oposición de la Fiscalía de Cataluña y de la Fiscalía del Estado, cuando consideran que negar el Holocausto o vender exclusivamente propaganda antisemita que exhorta a la aniquilación del pueblo judío o del Estado de Israel no es delito, de acuerdo con una sentencia de julio de 2011.

La Federación de Comunidades Judías de España ha recurrido esta sentencia y deseamos que los magistrados reflexionen tomando en consideración el bien y el futuro de España.

Hoy, el antisemitismo tradicional-hábilmente manipulado por la extrema derecha, la extrema izquierda, los movimientos antisistema y las tiranías árabes- ha propiciado un antisemitismo de nuevo cuño, más sofisticado y venenoso, que pretende separar al pueblo judío de Israel, negar el Holocausto, deslegitimar y demonizar al Estado de Israel.

Ayer, Nasser, El Assad, Arafat, Gadafi; hoy, Ahmadinejad, Hamás, Hizbulá y otros pregonan abiertamente y sin pudor la desaparición del Estado de Israel.

¿Alguien cree todavía que alguno de estos dirigentes se interesó de veras por el bienestar de su pueblo o del pueblo palestino?

Fíjense. La ONU reconoció en noviembre de 1947 un estado para los judíos y un estado para los árabes palestinos en el territorio llamado Palestina que estaba bajo el mandato británico desde 1917 y que previamente estaba bajo la autoridad del Imperio Otomano.

Los judíos e Israel aceptaron dicha división y por tanto, reconocieron el derecho de los palestinos a su propio estado.

Los únicos países que votaron NO fueron los países árabes y que, tras la independencia de Israel en 1948, atacaron al recién nacido estado. Egipto y Jordania se anexionaron los territorios de Cisjordania y Gaza, destinados a los árabes palestinos, así como Jerusalén Oriental.

Por eso hasta hoy, los palestinos no tienen su estado.

Estos días asistimos a un nuevo órdago de la Autoridad Palestina rompiendo todos sus compromisos de negociación bilateral con Israel para alcanzar acuerdos concretos que hagan posible una paz con contenido y duradera.

¿Pero si los socios de gobierno de la Autoridad Palestina, el grupo terrorista Hamas, quieren, de acuerdo con su carta fundacional, la destrucción de Israel, qué futuro podemos augurar a un posible pero no probable estado palestino?

Por otra parte vemos cómo el primer ministro de Turquía Erdogán monta toda una estrategia propagandística contra Israel para alzarse con el liderazgo del mundo islámico aprovechando el aislamiento de Irán y la debilidad de Egipto, sin olvidar que su país ocupa militarmente desde hace 37 años un país soberano de la Unión Europea como es Chipre.

Apoyamos todos la “Primavera Árabe” y hemos de colaborar activamente y con inteligencia para que esas ansias de libertad y democracia den lugar a un “Verano Árabe” y que no se retroceda al peor de los inviernos.

Se desconoce la historia, se falsifican los hechos y la imagen de Israel en España es la de un lugar lejano donde los judíos mantienen un conflicto permanente subyugando o matando a palestinos pobres e indefensos y, sobre todo, a niños.

Por otra parte, se promueven campañas anti judías y anti israelíes exigiendo el boicot a universidades, centros de investigación, empresas o productos israelíes.

Se ignora, sin embargo, que el teléfono móvil se desarrolló por Motorola Israel, que el microprocesador Pentium fue conseguido en Intel Israel o que Israel es el líder mundial en número de científicos o técnicos con 145 por cada diez mil habitantes cuando en EEUU la proporción es de 85, en Japón de 70 y en Alemania de 60.

¿Por qué pues esa imagen tan errónea?

¿Por qué tanta desinformación cuando se trata de Israel, la única democracia auténtica en Oriente Medio, con ansias de paz?

¿Por qué se mantiene un silencio cómplice por parte de los medios cuando se cuestiona una y otra vez la legitimidad de Israel y la capitalidad de Jerusalén?

Sé que estoy en casa de periodistas libres y en territorio amigo.

Pero no puedo dejar pasar la oportunidad de denunciar una situación injusta, que atenta contra la verdad, - y esto es grave - genera prejuicios muy serios relativos al pueblo judío y a Israel en la población española y especialmente entre los más jóvenes.

Ruego encarecidamente, que entre todos, hagamos un esfuerzo de rigor intelectual en el tratamiento de la información y de las noticias relativas a Israel y al conflicto de Oriente Medio, evitando el doble rasero, la demonización de Israel y el agravio comparativo.

Nadie mejor que los periodistas y los profesores universitarios conocen el poder de la palabra, pues de las palabras pueden nacer el odio y la guerra o bien el entendimiento y la paz.

Podemos tolerar el error pero no la mentira.

La falsificación o la negación de lo evidente suelen ser percibidas con indiferencia por el público pero forman opinión y sus efectos resultan devastadores en mentes poco maduras o preparadas.

Por ello es de vital importancia que entre todos, especialmente me dirijo a los medios de comunicación, mantengamos una vigilancia constante sobre lo que se dice o transmite ya que la mentira, si además es impune, termina por afectar a la convivencia.

Los judíos no buscamos nunca ni la adulación ni que se nos otorgue la razón a cualquier precio.

Al contrario, somos un pueblo discutidor y solemos poner casi todo en tela de juicio. La convivencia bien entendida supone un debate continuo de ideas contrapuestas y de intereses divergentes. En una sociedad libre y diversa, debemos poder discrepar hasta alcanzar el consenso cuyo fundamento es la educación y el respeto por el otro.

Sensu contrario, la ignorancia, la soberbia y el relativismo en cuanto a los principios éticos conforman la madre de la irresponsabilidad y del fanatismo cuyas consecuencias conocemos todos.

Por todo ello, quiero desde esta tribuna agradecer la labor de FAES, auténtico think tank del Partido Popular, y, la de su Presidente, don José María Aznar, por el esfuerzo titánico y valiente a favor de la verdad, de la negociación bilateral entre palestinos e israelíes y de la dignidad de Israel.

Estamos viviendo momentos de zozobra a escala nacional e internacional debido a la crisis financiera y a la inestabilidad socio política de los países musulmanes y árabes, algunos, vecinos nuestros.

Al Qaeda y el islamismo radical apoyados por Irán fomentan el odio hacia Occidente, el antisemitismo, la discriminación de la mujer y otras minorías y pregonan la destrucción de Israel, amenazando con el uso de armas nucleares.

Conocemos todos el ansia de Europa, sobre todo en tiempos de crisis, de promover intereses económicos pero simulando a la vez la defensa de unos valores. También sabemos de la necesidad de los medios de comunicación de competir con los wikileaks y otros medios nuevos en la red buscando la noticia o transformando un conflicto en un reality show.

Pero que Israel tenga razón o no, que su seguridad esté en peligro o no, que el estado palestino sea viable o no….....no es relevante.

Como dice Florentino Portero “para Europa lo fundamental es que Israel deje de ser un problema en sus relaciones con el mundo árabe”.

Hemos de recordar, no obstante, que los principios son sólo principios cuando su aplicación resulta inconveniente.

Cuando el Papa Juan Pablo II, de bendita memoria, fue a Jerusalén, pronunció la siguiente oración en el Muro de las Lamentaciones; “Dios de nuestros padres, Tú has elegido a Abraham y a su descendencia para que tu Nombre sea llevado a los pueblos. Nosotros estamos profundamente doloridos por el comportamiento de cuantos a lo largo de la Historia, les han hecho sufrir, a esos que son tus hijos, y pidiéndote perdón, queremos comprometernos a vivir una fraternidad auténtica con el pueblo de la Alianza”.

Ciertamente emocionados con el contenido de esta oración y considerando las palabras del Papa Benedicto XVI pronunciadas durante su visita a la sinagoga de Roma el pasado 27 de enero de 2010, los judíos de España, invitamos a todos los ciudadanos, a los partidos políticos, a sus dirigentes, a los diputados a conocernos mejor, visitando nuestras comunidades, nuestras sinagogas, nuestros colegios así como todos los lugares de nuestro patrimonio histórico tan bien cuidado por la Red de Juderías Españolas.

Invitamos especialmente a los más jóvenes, a los profesores y a los periodistas a conocer Israel, con sus virtudes y sus defectos, sus universidades, sus museos, los lugares santos de todas las religiones y a formarse una opinión, la que sea, pero propia.

También queremos transmitir un mensaje de optimismo pues judíos y cristianos, españoles, israelíes y gente de buena fe del mundo entero, podemos resistir y hemos de resistir los envites del islamismo radical, del terrorismo del signo que sea o de la crisis, pero, juntos, hemos de comprometernos a defender los valores que son de nuestros Padres y de nuestros Hijos, los valores de la civilización occidental que son los valores judeo cristianos, pues nos asiste el derecho, la razón, el deseo de superación y, principalmente un mismo proyecto vital de bienestar y progreso.

Déjenme terminar con una anécdota contada por un pensador judío francés, André Neher, acerca de un poeta israelí llamado Levick que, siendo niño, estudiaba, junto al resto de compañeros, la escena bíblica del sacrificio de Isaac y cómo, en el último momento, Dios envió un ángel evitando su muerte.

Después el niño Levick le preguntó al profesor qué habría pasado si el ángel no hubiera llegado a tiempo. El profesor le contestó que los ángeles siempre llegan a tiempo y que nunca fallan.

Nosotros, señoras y señores, sabemos que los ángeles fallan, que han fallado muchas veces en Madrid, en Barcelona, en Bilbao, en Buenos Aires, en Casablanca, en New Delhi, en Nueva York, en Londres, en Jerusalén o en Tel Aviv.

Los ángeles pueden fallar.

Pero nosotros, hombres y mujeres de buena fe, no podemos fallar.

A finales de la semana que viene, los judíos celebraremos Rosh Hashaná, el nuevo año 5772, y con este motivo les deseo, a todos ustedes, a sus familias y, por extensión, a todos los españoles, salud, felicidad y prosperidad e, independientemente de las diferencias que nos enriquecen a todos, que haya paz y armonía en el mundo.

Muchas gracias.

Fuente:elimparcial.es

Discurso de Netanyahu en la ONU ( traducido al español)

Estáis en casa - Alfonso Ussía


Visita de Isaac Querub Caro a "La Razón"

El pasado jueves tuve el honor de presentar a Isaac Querub en «La Razón». Isaac Querub Caro es el presidente de la Federación de Comunidades Judías en España, español, hijo de Sefarad, conciso, directo, emotivo, culto y pacífico. También es del Atlético de Madrid. La intervención de Querub emocionó a todos los presentes, entre ellos dos obispos de la Iglesia católica, el Auxiliar de Madrid y el de Ávila. Estaba el ministro de la Presidencia, el siempre educado Ramón Jáuregui, que es el socialista con menos aspecto de socialista de cuantos conozco, y de muy buena cosecha, la de 1948. Intuyo que su postura respecto a Israel no es la misma que la de muchos de sus compañeros de partido, con esa Alianza de Civilizaciones absurda, y su permanente defensa del ingreso de Turquía en Europa, que significaría la entrada del Islam en la libertad de Occidente.

Porque la única nación occidental del Oriente Medio, la única democracia, no es otra que Israel, que hizo nacer un vergel en el desierto, mientras los árabes rechazaron la misma extensión de tierra para crear el Estado palestino.

Se habló del antisemitismo en España, la Patria de Isaac Querub. Su gran Patria es Israel, porque los judíos distribuidos por el mundo comparten el amor por sus raíces y el amor por sus antepasados. Isaac Querub estuvo muy educado y apuntó que el antisemitismo en España es un problema que viene de la ultraderecha y la ultraizquierda. No hay que irse tan lejos en la izquierda. Incluso en la izquierda moderada se abomina de los judíos, precisamente –no lo sé–, por haber constituido una nación democrática ejemplar que tiene que defenderse todos los días de los ataques de sus vecinos, que no desean su derrota, sino su aniquilación. Una nación con un nivel de inteligencia y preparación científica superior a la de los Estados Unidos o Alemania, que en su periodo nazi asesinó a millones de ellos. Un millón y medio de niños judíos fueron asesinados sólo por el hecho de ser judíos. Cuando Querub ofreció este dato con las mismas palabras, contagió a todos los asistentes la emoción profunda de sus sentimientos.

Aquí en España, en Sefarad, la cuna de los judíos españoles, el odio a Israel está instalado en la demagogia de las izquierdas. Los comunistas y socialistas, que disfrutan de la cultura y los avances judeocristianos, aborrecen a los hebreos. Entre los comunistas es lógico, por cuanto después de Hitler, el más eficiente asesino de judíos fue Stalin. Entre los socialistas me sorprende más su descerebrado apoyo a la Edad Media.

«Ni Moisés, ni Jesucristo, ni Marx, ni Freud, ni Einstein, que contribuyeron al progreso de la civilización humana con planteamientos universalistas, han podido evitar la expansión del antisemitismo». Einstein se lo tomó con humor: «Si mi Teoría de la Relatividad es acertada, Alemania dirá que soy alemán, y Francia que ciudadano del mundo. Pero si es errónea, Francia dirá que soy alemán y Alemania que soy judío».
Fuente:larazon.es
El representante de los judíos en España habló de paz, de libertad, de modernidad, de democracia, de entendimiento. Ni una expresión de desprecio o de odio a quienes los odian y desprecian. Israel nunca será aniquilada porque cree en sus gentes. Europa está obligada a definir con más firmeza su respaldo a Israel, al siglo XXI, tan alejado de la brutalidad del medievo. Isaac, estáis en casa.

"El País" , como siempre , se pone la "palestina" .

El País se viste hoy con un pañuelo palestino y habla del "desafío" de Abbas a EEUU e Israel: "es hora de la independencia". Publica un editorial y si no se supiera que el diario tiene sede en Madrid parecería haber sido editado en Ramala debido a la condescendencia con los palestinos. En conclusión: los israelíes deberían pedir perdón por haber nacido y deberían irse ya del país y si es tirándose al mar mejor. El texto sólo tiene exigencias a Israel y dice que "las negociaciones, más tiempo interrumpidas que en curso, han fracasado, básicamente, porque Israel se niega a cumplir la resolución 242 de la ONU. Y yo me pregunto. ¿Y los atentados indiscriminados contra civiles judíos? Pero sigue el diario de Prisa. Afirma que lo mínimo que exigiría Netanyahu sería el reconocimiento del Estado de Israel. Y aquí se ve ya el plumero: "eso equivale a renunciar al derecho de varios millones de refugiados palestinos a regresar a su tierra". Entonces, ¿qué hacemos? Pues al mar...si no al tiempo.
( Fuente:libertaddigital.com)
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La puerta a la ONU ( Editorial de " El País")

La suerte está echada; pero no tanto. El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, habló ayer ante la Asamblea General de la ONU y presentó la petición oficial de ingreso de un Estado inexistente llamado Palestina. Pero eso no significa que la votación de los 15 miembros del Consejo de Seguridad, instancia habilitada para entender del caso, deba pronunciarse de inmediato. Y si el Consejo se toma su tiempo, Washington demoraría cuando menos la interposición del veto si la votación fuera favorable a los intereses palestinos.
Porque Estados Unidos corre no solo el riesgo de que la calle árabe se subleve en ese caso en su contra. Aliados históricos de Washington, como Arabia Saudí y Jordania, ya han advertido que tras el veto nada podría ser igual. Son amenazas ya pronunciadas en ocasiones anteriores, pero que ahora podrían cumplirse. Y para Israel también es un respiro, puesto que sus relaciones son ya lo bastante malas con vecinos tan decisivos como Egipto y Turquía como para resignarse a que el veto las empeorara.

Y en ese plazo, que probablemente ahora comienza, cabe poca duda de que Washington ejercerá toda la presión de que sea capaz -que hasta ahora no ha sido gran cosa- para que se reanuden unas negociaciones directas entre israelíes y palestinos que comenzaron en Oslo en 1993 y no han dado ningún fruto hasta la fecha, ni han sido capaces siquiera de poner fin a la violencia en la zona. Las negociaciones, más tiempo interrumpidas que en curso, han fracasado, básicamente, porque Israel se niega a cumplir la resolución 242 de la ONU, que ordena la retirada de todos los territorios ocupados en la guerra de 1967 -y no como dijo el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, también ante la asamblea, de solo cualquier parte de ellos-, así como también la incapacidad o la falta de voluntad palestina de acabar con los atentados terroristas y así dar garantías de seguridad a Israel.

Para que esas negociaciones se reanuden, Israel debería detener la colonización en Cisjordania y Jerusalén Este, como exige la parte palestina y hasta implora el presidente Barack Obama, porque si lo que se discute es una retirada, la colonización continuada no parece ser el mejor camino para la paz. Pero a tenor de lo que dijo Netanyahu, lo mínimo que exigiría su Gobierno para congelar la progresiva ocupación del territorio sería que la Autoridad Palestina reconociera a Israel como Estado judío. Eso equivale a renunciar al derecho de varios millones de refugiados palestinos a regresar a su tierra, de la que huyeron o fueron expulsados por Israel en 1948 y 1967, o, en otro caso, ser compensados adecuadamente, como establece la resolución 194 de la ONU.

Estamos ante una nueva etapa del conflicto en forma de impasse. O en un plazo más o menos prolongado se reanudan las negociaciones o hay veto de Washington. Y esto es otro nombre para pandemonium.

Fuente:elpais.com

No al Estado palestino... aún - Editorial de Libertad Digital

Es difícil encontrar un objetivo más unánimemente compartido en todo Occidente, al menos de cara a la galería, que el de la partición de la llamada Palestina histórica, es decir, la convivencia en paz del Estado de Israel con un Estado de Palestina en el que se incorporaran tanto Gaza como Cisjordania. No ocurre así en el mundo árabe ni en Palestina, donde desde su misma creación en 1948 se han negado a reconocer el derecho de Israel a existir, manteniendo su empeño de expulsar a los judíos al mar, y fracasando en todas las guerras que han librado para conseguirlo.

Precisamente porque Israel es nuestra primera línea de defensa frente a la barbarie, pocas noticias podrían ser mejores que la creación de un Estado palestino, ese que se negaron a aceptar en 1948. Pero no de cualquier manera. Como dijera la ex primera ministra de Israel, Golda Meir, "la paz llegará cuando los árabes amen a sus hijos más de lo que nos odian a nosotros". Un Estado palestino con una Gaza en manos de Hamás y una Autoridad Nacional Palestina empeñada en seguir alimentando con antisemitismo a sus hijos no tendría una vida muy larga.

El problema es la ocupación, se ha dicho infinidad de veces. Pero cuando Israel ha abandonado la ocupación de forma unilateral en Gaza, lo único que se ha fomentado es el lanzamiento de cohetes contra civiles israelíes. No, el problema no es la ocupación. El problema es que los colegios palestinos enseñan en el odio al judío y las cadenas para niños fomentan al terrorista suicida como un héroe. El problema es que si un judío empieza a disparar contra los árabes recibe la inmediata condena del Gobierno israelí y el peso de la ley cae sobre él. En cambio, el terrorista palestino es homenajeado y su familia recibe una subvención de las autoridades.

Mientras esto siga así, ningún plan de paz ni ninguna decisión unilateral cambiará sustancialmente la situación. La petición de Abbas es un gesto de cara a la galería. El Consejo de Seguridad de la ONU retrasará previsiblemente cualquier decisión con la vana esperanza de que las negociaciones lleguen a alguna parte, y cuando finalmente haya que votar EEUU ya ha anunciado que impondrá su derecho de veto. No parece, por tanto, que la intención del líder de Al Fatah sea el reconocimiento del Estado palestino, sino recuperar apoyo interno.

La solución de los dos Estados parece la única viable para un futuro en paz. Israel ya ha demostrado en numerosas ocasiones –y en especial en Camp David el año 2000– su disposición a alcanzar un acuerdo. Cuando tanto los líderes como, sobre todo, el pueblo palestino tenga mayoritariamente la misma disposición, el acuerdo llegará. No parece que ese momento haya llegado.

Fuente:libertaddigital.com

Líbano .Tensa espera - GEES

¿Es insostenible la situación en el Líbano para los cascos azules de la UNIFIL? Llueven estos días las informaciones que afirman que así es. Ya en el último informe del secretario general de Naciones Unidas sobre la situación en el Líbano, de abril de 2011, se destacaba el aumento de las tensiones políticas en el complejo entramado libanés, difícil de entender para los extranjeros. Las especulaciones y declaraciones públicas sobre las actuaciones del Tribunal Especial para el Líbano, en su afán por descubrir la verdad sobre el asesinato del ex primer ministro Rafiq Hairiri, fueron algunos desencadenantes de las tensiones. Pero según el propio informe lo que más directamente afectaba a la situación de las tropas extranjeras, entre ellas españolas, era la creciente amenaza proveniente de las milicias de Hizbullah. En una frontera sirio-libanesa aún sin demarcar, el contrabando había rearmado considerablemente a este grupo terrorista que afirman mantener un importante arsenal, cuyo fin es "la defensa contra Israel", y reconoce que se afana por incrementarlo.

Tras la publicación del informe, hace casi seis meses, la situación no ha mejorado. Todo lo contrario. Se han podido ver despliegues armados y organizados de militantes de Hizbullah en varias partes de Beirut y otras ciudades como demostración de fuerza y con la intención de amenazar al propio Tribunal Especial de la ONU. Ha crecido también la tensión entre la población del sur, bastión de Hizbullah y aposento de la UNIFIL, y los cascos azules, que sufren cada vez más asaltos. Los propios militares subrayan cómo a los niños se les adoctrina como futuros guerreros de Hizbullah. También ha crecido la tensión en la frontera líbano-israelí con una creciente presencia de militares de ambos países, lo que ha llevado a la UNIFIL a subir el nivel de alerta. Israel además se prepara en la frontera para posibles disturbios ante la iniciativa de Abbas de lograr el reconocimiento de un Estado palestino. También preocupan y tensan la situación las incursiones en territorio libanés de tropas sirias en busca de aquellos que huyen de la represión de Assad.

Michael Williams, enviado especial de la ONU para el Líbano, ha alertado sobre esta crítica situación. También ha manifestado su temor a que Francia, Italia y España se retiren en caso de sufrir algún ataque más. Conviene recordar los dos últimos atentados contra tropas de la UNIFIL sufridos, respectivamente, por tropas italianas y francesas en mayo y julio de este año. No es algo descabellado porque los occidentales no toleran las bajas y, menos aún, en una supuesta misión de paz. Lo grave, en el caso español, es que no se reconozca la situación de creciente tensión que allí se está viviendo. Para más enjundia, según la prensa italiana su país podría volver a asumir el mando de la misión, ahora en manos españolas, después de que España "haya renunciado a cualquier rol internacional" y haya comunicado a la ONU su intención de no continuar con el mando de la misión. ¿Será verdad?

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos
Fuente:libertaddigital.com

EEUU pide por carta a 31 países que voten en contra de la petición palestina a la ONU

Un grupo de 70 líderes del Congreso de EEUU ha pedido a 31 países, entre ellos España, que rechacen las "acciones unilaterales" de Palestina en busca de su adhesión a Naciones Unidas.

En su carta, el presidente del subcomité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de EEUU, el republicano Steve Chabot, y otros 69 legisladores calificaron la histórica solicitud palestina como "una inminente amenaza para la paz en Oriente Medio".

La misiva ha sido enviada después de que el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Abu Mazen, presentara este viernes ante la ONU la solicitud formal de adhesión de Palestina al organismo mundial.

En la carta, los congresistas piden un voto "en contra de cualquier resolución que permita a la misión Palestina su adhesión plena o como Estado observador ante la ONU".

"Nos oponemos firmemente a este esfuerzo desestabilizador y contraproducente y pedimos respetuosamente que se opongan a cualquier resolución de la ONU que lo promueva", indicaron los legisladores.

Haciéndose eco de la postura del Gobierno de EEUU, los legisladores dijeron que comparten el apoyo a "una paz real y duradera entre Israel y los palestinos" pero que ésta sólo puede producirse "mediante negociaciones directas entre Israel y los palestinos, no con resoluciones en la ONU".

Presiones del lobby judío

Según los congresistas, entre ellos Ileana Ros-Lehtinen, Pete Sessions y la precandidata presidencial republicana Michele Bachmann, un apoyo de la ONU a la ANP torpedearía las oportunidades para las negociaciones directas.

El Centro para Políticas Responsables, que rastrea las donaciones a los líderes políticos, señaló que algunos signatarios de la carta recibieron fondos de los grupos de presión judíos en EEUU.

Ros-Lehtinen recibió, entre 1989 y 2010, 562.509 dólares en donaciones de los "comités de acción política" (PAC, en inglés) pro-israelíes, y para 2011-2012 unos 14.000 dólares, según el centro no partidista.

La carta se envió a Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Bosnia-Herzegovina, Bulgaria, Colombia, Chipre, la República Checa, Dinamarca, España, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Francia, Gabón, Grecia, Holanda, Hungría, Irlanda, Italia, Latvia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Nigeria, Polonia, Portugal, el Reino Unido, Rumania y Suecia

Fuente:elmundo.es

viernes, 23 de septiembre de 2011

Israel también dice¡¡ basta,basta,basta !!de tanta mentira . ¿ Alguien les impidió haber tenido su estado desde 1948 ?


Abbas, ante la ONU: "Ha llegado también el tiempo de la primavera palestina"

Palestina ha presentado oficialmente ante Naciones Unidas la petición para su reconocimiento como Estado de pleno derecho. El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, ha pedido hoy ante la Asamblea General de la ONU el respaldo de la comunidad internacional a su propuesta para que Palestina sea miembro de pleno derecho de Naciones Unidas en lo que sería "la mayor contribución jamás hecha para conseguir la paz en Tierra Santa" y "una victoria para la paz, la libertad, la justicia, la ley y la legitimidad internacional".
Antes de su discurso, Abbas ha entregado la carta de demanda oficial de ingreso en la ONU al secretario general, Ban Ki-moon, que deberá revisar si técnicamente es conforme al artículo cuatro de la Carta de Naciones, para después remitirla al Consejo de Seguridad, aunque no hay un plazo fijado. "Como presidente del Estado de Palestina, he presentado al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, una propuesta para la admisión de Palestina sobre las bases de las fronteras de 1967 con Jerusalén como su capital, como miembro de pleno derecho de Naciones Unidas", ha declarado Abbas.

El presidente palestino ha tendido la mano, en nombre de la Autoridad Palestina, a las autoridades israelíes para solucionar de manera pacífica el conflicto en Oriente Próximo. "Yo les digo: 'Construyamos un futuro juntos para nuestros hijos, donde puedan disfrutar de la paz, de la seguridad y de la prosperidad. Construyamos los puentes del diálogo en lugar de muros de separación y puestos de control, y construyamos unas relaciones de cooperación basadas en la equidad y la paridad entre dos estados vecinos, en lugar de entablar políticas de ocupación, asentamientos, guerra y la eliminación mutua", ha afirmado.

Pero luego ha sido contundente en su reivindicación: "Tras 63 años de sufrir llega la hora de decir ya basta, ya basta, ya basta, ha llegado la hora de acabar con el sufrimiento de los refugiados palestinos. Ha llegado también el tiempo de la 'primavera palestina' no solo la primavera árabe, la hora de la independencia", ha declarado Abbas. En su discurso, Abbas ha argumentado la reclamación histórica de su pueblo a tener un estado conforme a las fronteras de 1967, que incluyen Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este.

Abbas ha destacado que "la cuestión palestina está íntimamente ligada a las Naciones Unidas, aspiramos a que la ONU tenga un mayor papel en el esfuerzo hacia la paz y hacia conseguir derechos y legitimidad para los palestinos". "En los años hemos llamado a todas las puertas y recorrido todos los caminos", ha dicho Abbas. "Hemos considerado todas las ideas y propuestas. Todos esos esfuerzos fueron frustrados por el gobierno de Israel, que rompió las negociaciones de paz", ha explicado.

El líder de los palestinos ha repasado lo hecho en el último año para avanzar en la paz y ha críticado la política israelí de los asentamientos. Ha acusado a las fuerzas ocupantes israelíes de tener como objetivos de sus ataques a civiles inocentes. "Hoy mismo se ha asesinado a palestinos que se manifestaban pacíficamente", ha declarado. El presidente de la Autoridad Nacional Palestina ha asegurado que" los asentamientos israelíes amenazan la solución del conflicto y la supervivencia de la autoridad palestina".

Abbas ha pedido al Consejo de Seguridad que vote a favor de Palestina como un Estado miembro con todos los derechos dentro de Naciones Unidas. "El Estado palestino debería de haberse constituido hace años", ha reflexionado. "Ha llegado la hora para mi valiente pueblo de vivir libres y en un Estado independiente". "Tenemos un objetivo: ser. Y seremos", ha declarado Abbas en referencia a la independencia de un futuro Estado palestino.

Oposición frontal de Netanyahu

La delegación palestina ya ha señalado que Ban Ki-Moon ha garantizado que el trámite de la petición oficial como Estado de pleno derecho no se verá sujeto a ningún retraso políticamente motivado. En el Consejo de Seguridad, el máximo órgano de decisiones de la ONU, la petición debe lograr una mayoría de nueve votos y ningún veto de los cinco países con ese derecho (EE UU, Francia, Reino Unido, Rusia y China), lo que ya se sabe que no ocurrirá porque el presidente estadounidense, Barack Obama, ya ha anunciado que lo vetará. Una vez que la carta llegue al Consejo de Seguridad, éste órgano no dispone de un plazo determinado para analizarla y según los expertos, su análisis se podría demorar varias semanas.

En su discurso ante la Asamblea General tras Mahmud Abbas, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha defendido su oposición a la propuesta palestina, ya que considera esa petición como unilateral y perjudicial para una resolución del conflicto de Oriente Próximo. Nethanyahu ha hecho recuento de una larga retahíla de "agravios sufridos en la ONU" desde que se decretó el nacimiento de Israel, hace 63 años. "Israel ha ofrecido paz desde que nació y seguimos ofreciéndola hoy, lo hemos logrado ya con Egipto y Jordania", ha afirmado. "Y eso a pesar de que somos la única democracia real en Oriente Próximo", ha dicho el primer ministro. Ha añadido que, a veces, en la ONU, "los villanos han sido protagonistas". "Con los palestinos buscamos un paz larga y duradera", ha afirmado Netanyahu. "Sé que esa no es la imagen que siempre se tiene de Israel", ha reconocido.

En una crítica indirecta a las Naciones Unidas, Netanyahu ha contado que un rabino le dijo, hace años: "La ONU es una casa de muchas mentiras. A veces, en lugares como ese una sola luz basta para iluminar con la verdad". Y ha añadido: "Yo aquí no vengo a que me aplaudan, vengo a decir la verdad y esa vedad es que nosotros queremos paz". Netanyahu se ha mostrado alineado con la postura de EE UU afirmando que "las fuerzas malignas de hoy en día son las del radicalismo islamista". Intentando hacer hincapié en las tragedias provocadas por el terrorismo yihadista para tocar la sensibilidad occidental, ha recordado los atentados del 11-S en EE UU y los del 11-M en Madrid, como muestra de ello.

En vista de la intensa jornada de hoy, crucial desde el punto de vista político y diplomático, Israel decretó ayer el estado de alerta, por temor a una escalada de la tensión por la iniciativa palestina. La misión diplomática de Israel ante la ONU ha estado difundiendo durante toda la mañana un discurso privado de hoy de Abbas en el que ha dicho, antes de comparecer ante la Asamblea General, que "no reconocería a un estado judío" aunque lograra la soberanía. Las negociaciones directas entre palestinos e israelíes están estancadas desde hace un año, debido a la negativa de Israel a evitar los nuevos asentamientos de colonos. Se espera que Netanyahu se centre en la idea de que los palestinos quieren reclamar su propia soberanía cuando oficialmente no reconocen al estado israelí. En total, 36 países de la ONU no reconocen a Israel, 22 de ellos miembros de la Liga Árabe.

Hoy también intervendrán la Asamblea de la ONU otros líderes internacionales como el presidente de El Salvador, Mauricio Funes; o los cancilleres de Venezuela, Nicolás Maduro, y de Ecuador, Ricardo Patiño, quienes expondrán su visión de la situación palestina, así como otros asuntos relacionados con sus países y Latinoamérica.

Fuente:elpais.com

¿Un estado palestino? No cuente con ello - Jeff Jacoby

Si la autoridad palestina deseara sinceramente el reconocimiento internacional como estado soberano, Mahmoud Abbás no habría venido a Nueva York esta semana a solicitar el ingreso en la Asamblea General de las Naciones Unidas. No tendría ninguna necesidad, dado que Palestina lleva ocupando desde hace tiempo su asiento en las Naciones Unidas.

Después de todo, si el estado palestino fuera el verdadero objetivo de Abbás, lo habría podido lograr para su pueblo hace tres años. En el año 2008, el entonces Primer Ministro israelí Ehud Olmert propuso la creación de un estado palestino soberano en un territorio equivalente (después de los intercambios territoriales) al 100% de Cisjordania y Gaza con servidumbre de paso entre las dos porciones de tierra además de una capital en el barrio árabe de Jerusalén. Pese a ello Abbás rechazó la oferta israelí. Y desde entonces se ha negado incluso a mantener negociaciones.

"Es nuestro derecho legítimo exigir el ingreso formal del estado de Palestina en las Naciones Unidas", anunciaba Abbás en Ramala el pasado viernes, "para poner fin a una injusticia histórica logrando la libertad y la independencia, como los demás pueblos del planeta".

Pero durante la mayor parte del siglo, cuando se les ha presentado la oportunidad de construir un estado propio los árabes de Palestina han dicho siempre que no. Dijeron que no en el año 1937, cuando el gobierno británico, que por entonces gobernaba Palestina, propuso dividir el territorio en estados árabe y judío independientes. Los líderes árabes volvieron a decir que no en 1947, eligiendo ir a la guerra en lugar de aceptar la decisión de las Naciones Unidas de dividir Palestina entre sus poblaciones judía y árabe. Cuando Israel ofreció en el año 1967 renunciar a los territorios que había logrado a cambio de la paz con sus vecinos, la respuesta oficial del mundo árabe, manifestada en una cumbre celebrada en Jartoum, no fue única, sino triple: "Nada de paz con Israel, nada de negociaciones con Israel, nada de reconocimiento de Israel".

En Camp David en el año 2000, el primer ministro de Israel, Ehud Barak, ofreció a los palestinos un estado soberano que compartiría el control de Jerusalén e incluiría miles de millones de dólares en compensaciones a los refugiados palestinos. Yasser Arafat rechazó la oferta, y reinició la mortal guerra terrorista conocida como Segunda Intifada.

Hay muchos pueblos apátridas en este mundo que desean un país propio, grupos étnicos muchos de ellos con siglos de historia y lenguaje y cultura característicos. Para los kurdos y los tamiles y los tibetanos –cuya búsqueda infructuosa de una nación-estado es ignorada por el mundo– debe ser demencial contemplar a la comunidad internacional devanarse los sesos en su afán de proclamar, una y otra vez, la necesidad de un estado palestino. Y tienen que estar desconcertados con la constante negativa de los palestinos a dar un sí por respuesta.

No obstante, no hay ningún misterio. La raison d'être del movimiento palestino nunca ha sido la creación y la construcción de una patria palestina. Siempre ha sido la negación de una patria judía soberana. Ésa es la razón de que nunca hayan fructificado las propuestas bienintencionadas de "una solución de dos estados", con independencia de lo seriamente que las propusieran presidentes estadounidenses o secretarios generales de las Naciones Unidas. Ésa es la razón de que los estatutos no sólo de Hamás sino del supuestamente moderado partido Fatáh de Abbás sigan instando a "la lucha armada" hasta que "el estado sionista sea demolido". Y ésa es la razón de que Abbás y el resto de líderes palestinos insistan en que el estado palestino sea explícitamente árabe y musulmán, pero negándose inflexiblemente a reconocer que Israel es el estado judío legítimo.

"El nacionalismo palestino", dijo Edward Said en una entrevista en el año 1999, "se basa en expulsar a todos los israelíes". Por desgracia, se sigue basando en lo mismo.

La pasada semana, para dar el pistoletazo de salida a la campaña que pretende su reconocimiento como estado en las Naciones Unidas, la Autoridad Palestina protagonizaba una marcha publicitada a bombo y platillo hasta las oficinas de las Naciones Unidas en Ramala, donde entregaron un escrito destinado al Secretario General Ban Ki Moon. Los funcionarios eligieron a Latifa Abú Hmeid para encabezar la manifestación y entregar el escrito. "Fue elegida", informaba el diario palestino Al-Ayam, "porque es el símbolo del sufrimiento palestino como resultado de la ocupación".

Lo que omitió el periódico es que Abú Hmeid es la madre de cuatro asesinos, que cumplen un total de dieciocho cadenas perpetuas por su implicación en múltiples atentados terroristas. Según el colectivo Palestinian Media Watch, no es la primera vez que Abú Hmeid ha sido oficialmente distinguida. El año pasado, la Autoridad Palestina le concedía el Galardón de la Determinación y la Generosidad y un ministro en el gobierno elogiaba públicamente sus virtudes: "Ella es quien dio a luz a los luchadores, y merece que le guardemos respeto y honores".

Esta es la atroz y sangrienta cultura que los líderes palestinos quieren que las Naciones Unidas declaren como estado de pleno derecho. Lo que asombra no es que hagan la petición, sino que haya gente que crea que debería concedérsela.

Jeff Jacoby, columnista del Boston Globe.
Fuente:libertaddigital.com

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Obama: 'La paz no llegará con declaraciones y resoluciones de la ONU'

Ante los 193 países miembros de la ONU, Barack Obama pidió a los palestinos que no se empeñen en ser el Estado número 194 porque un asiento en ese foro diplomático será irrelevante para su vida sin un pacto con Israel.

"La paz no llegará a través de declaraciones y resoluciones en la ONU. Si fuera tan fácil, ya se habría conseguido. Al final, son los israelíes y los palestinos que deben vivir codo con codo y -no nosotros- los que deben alcanzar un acuerdo sobre los temas que los dividen, sobre las fronteras y la seguridad, sobre los refugiados y sobre Jerusalén", dijo Obama, que sólo recibió un aplauso templado en la Asamblea General de Naciones Unidas.

"La paz depende del compromiso entre gente que debe vivir junta durante mucho tiempo después de que hayamos terminado nuestros discursos y hayamos contado nuestros votos. Ésa es la lección de Irlanda del Norte, donde los antiguos enemigos superaron las diferencias. Ésta es la lección de Sudán, donde un acuerdo negociado llevó a un Estado independiente. Y ése es el camino para un Estado palestino, subrayó el presidente de EEUU, que animó, enfático, a las partes a ponerse en la piel del otro".

Nueva negociación

Hace un año, en este mismo foro, Obama pidió un Estado palestino independiente y miembro de Naciones Unidas, pero, como reconoce ahora él mismo, nada ha mejorado. "Creía entonces -y creo ahora- que los palestinos se merecen un Estado propio. Pero también dije que la paz genuina sólo la pueden conseguir entre los israelíes y los palestinos", dijo.

El presidente aseguró que siguen valiendo los principios para una nueva negociación que propuso en mayo, si bien EEUU ya no defiende tan claramente algunos de los parámetros básicos de entonces, como las fronteras de 1967 con intercambios limitados.

"Los israelíes deben tener un acuerdo que garantice su seguridad. Los palestinos deben saber cuál es la base de su Estado", insistió Obama, que se declaró "frustrado" y admitió que el conflicto que ha estallado esta semana en Naciones Unidas es "una prueba" para la política exterior de EEUU.

El escaso éxito de Obama

Al principio de su mandato, Obama se presentó como el presidente capaz de reconciliar al mundo musulmán con Occidente, pero desde su discurso de El Cairo en junio de 2009 sobre el "nuevo comienzo" el conflicto palestino-israelí sólo ha empeorado.

Las negociaciones de paz están bloqueadas, los asentamientos israelíes han sido causa de irritación entre Washington y Tel Aviv y ahora la Administración está enfrentada a los palestinos al amenazarles con el veto en el Consejo de Seguridad.

Su política en Oriente Próximo incluso está pasando al presidente de EEUU una factura doméstica con su electorado más local. Los demócratas perdieron la semana pasada unos comicios en un distrito de Queens y, en las encuestas, una parte de los votantes, mayoritariamente judíos, citaban la tensión con Israel como uno de los motivos fundamentales de su preferencia republicana.

Plan para reconducir a los palestinos

La UE y EEUU ya se han resignado a que Palestina pida este viernes ser un Estado de pleno derecho en Naciones Unidas en el Consejo de Seguridad, pero intentan diseñar un plan para reconducir a los palestinos a una demanda de menos peso.

La obsesión americana es que no tener que enfrentarse al veto en el Consejo y el presidente intentará convencer a israelíes y palestinos para que se vuelvan a sentar a negociar la convivencia de dos Estados con un calendario claro, intercambio de territorios y la capitalidad de Jerusalén Este para Palestina.

Obama se ha reunido con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Obama intentó recomponer la tensa relación con Tel Aviv. "Los lazos entre EEUU e Israel no se pueden romper", dijo el presidente de EEUU a Netanyahu. Obama insistió en que Naciones Unidas servirá de poco. "No se puede imponer la paz a las partes. Tiene que ser negociada", recalcó.

En cualquier caso, el primer ministro israelí se mostraba confiado en que el pulso de los palestinos en la ONU "no tendrá éxito" y alabó a Washington por amenazar con vetar la solicitud palestina de pertenencia en el Consejo de Seguridad. Obama, según Netanyahu, se podría colgar por esto "una medalla al honor".

El presidente de EEUU verá después a Abu Mazen, quien durante el discurso del presidente de EEUU en la Asamblea General se echó varias veces la mano a la enfrente con gesto de desaprobación.

Después de la petición palestina, el Consejo de Seguridad podría tardar meses en su debate. El plan alternativo de una resolución ante la Asamblea General -con la que Palestina sólo podría ser Estado observador- podría votarse, en cambio, en cuestión de pocas semanas, aunque fuera de la reunión inaugural de este año.

El Cuarteto de Oriente Próximo (UE, EEUU, Rusia y la ONU) pretende completar ese plan con una declaración donde se establezca un calendario claro de nuevas negociaciones de paz.

Fuente:elmundo.es

martes, 20 de septiembre de 2011

Obama y los judíos - Mario Noya

El apoyo de los judíos norteamericanos al Partido Demócrata es tan abrumador, y está tan emparentado con el empecinamiento, que ha habido quien ha bromeado con que quizá sólo podría descender al 65% en caso de que Obama lanzara una bomba atómica sobre Tel Aviv. Pero igual Obama solo, sin ayudas nucleares ni coñas, con esa bocaza suya, consigue que los moíshes se sacudan el polvo ideológico y provoquen un terremoto de aquí te espero en el mapa político yanqui. Yes, he can!

Los judíos americanos llevan cosa de un siglo votando demócrata contra viento y marea: sólo al huracán Carter –qué contrameta se le resistiría a Jimmy Calamidad– han castigado con un porcentaje de voto inferior al 50 (¡pero incluso entonces –1980– el demócrata fue el candidato preferido del electorado judío! Carter, 45%; Reagan, 39%; Anderson, 14%). El porcentaje que cosecharon Roosevelt y Johnson es de esos que ya apenas se atreven a adjudicarse los tiranos más desvergonzados: un abracadabrante 90%; el resto de los candidatos del partido del asno, ya digo, tampoco tiene motivos para quejarse: el respaldo promedio ha sido del 75%.

Obama superó tal cifra en las presidenciales de 2008: obtuvo el voto del 78% de los judíos que acudieron a las urnas, a pesar de las suspicacias que generaban en una parte de ellos su estrechísima relación –durante muy largos años– con el infame reverendo Jeremiah Wright –tan racista como su cuate antisemita Louis Farrakhan–, la fobia antiisraelí de su exasesora Samantha Powers, su colegueo con el proterrorista Rashid Khalidi o declaraciones como ésta, que pronunció en Iowa durante las primarias de 2007: "Nadie sufre más que el pueblo palestino". Lo votaron porque sí –la inercia de ese centenario voto en bloque, el empecinamiento y por ahí seguido–; porque son bien progres estos judíos yanquis –probablemente el colectivo (con perdón) más progre del país–, y Obama se había labrado fama de tal como senador (en Washington y en Illinois); porque era negro –se pongan como se pongan los supremacistas de la Nación del Islam, los judíos estuvieron a partir un piñón con los negros en el movimiento por los derechos civiles–... y porque en la Aipac de 2008 se marcó un discurso prosionista que no se lo saltaría un colono samaritano, pongamos por caso:

Todo acuerdo con el pueblo palestino debe comprender la preservación de la identidad de Israel como Estado judío, [un Estado] con fronteras reconocidas, seguras y defendibles. [En cuanto a] Jerusalén, seguirá siendo la capital de Israel y debe mantenerse indivisa.

Pero fue ganar las elecciones y ponerse Obama a tirar al monte cual macho cabrío. En estos tres años, los desaires, desplantes y críticas a Israel han menudeado. Dan Senor elaboraba el otro día en el Wall Street Journal un memorial de agravios; y Laura Meckler –en el mismo periódico pero hace ya cuatro meses– se hacía eco de las quejas de influyentes seguidores judíos del 44º presidente norteamericano. "A algunos les preocupa (...) que esté presionando más a los israelíes que a los palestinos para que abran conversaciones de paz, y dicen estar disgustados por que Mr. Obama aún no haya visitado Israel". Aún no lo ha hecho, y apenas le queda un año de mandato. Quien sí lo hizo, en marzo de 2010, fue su vicepresidente, Joe Biden; pero casi mejor que no lo hiciera, pues se marchó dando un portazo, en lo que ha acabado por ser uno de los momentos más bochornosos de las relaciones israelo-americanas, junto con la recepción que se le infligió a Bibi Netanyahu en la Casa Blanca sólo unos días más tarde. "Estoy muy disgustado con él", confesaba Robert Copeland, un promotor inmobiliario de Virginia Occidental, a Meckler en el artículo de marras. "Su Administración ha fallado a Israel. Ha denigrado al pueblo de Israel".

Las declaraciones del señor Copeland, generoso contribuyente a las campañas demócratas que ya ha decidido no votar por Obama en las presidenciales del año que viene, son del mes de mayo, cuando Mr. O. soliviantó a Israel y a buena parte de la comunidad judía norteamericana al apostar por una solución al conflicto israelo-palestino con las fronteras previas a la Guerra de los Seis Días (1967) como marco. Esas fronteras ponen a Jerusalén fuera de Israel. Jerusalén, ya saben, que debía seguir siendo la capital del Estado judío y "mantenerse indivisa", según el propio mandatario yanqui.

Obama consiguió entonces la machada de que sólo el 6% de los judíos israelíes –mero margen de error muestral– lo viera como proisraelí. Para un clamoroso 50%, Barack Hussein era, más que neutral (sólo lo veía así un 36%), directamente propalestino.

Por si todo esto fuera poco, el señor presidente viene mostrando una alucinante tendencia a olvidarse de Israel cuando alude a los lugares amenazados por el terrorismo, y demostrando ser un auténtico peligro para la economía norteamericana. Así que, lo dicho, igual obra el contramilagro y consigue que los judíos le den la espalda, lo que –ha editorializado el Washington Times– representaría un maremoto en la política norteamericana de una magnitud nunca vista desde que, a mediados del siglo XX, los negros abandonaran a los republicanos y se pusieran a votar demócrata en masa.

La posibilidad va asomando la patita en encuestas de todo tipo: una del año pasado citada por Meckler cifraba en un 46% el número de judíos que podrían decantarse por un candidato distinto a Obama en 2012; otra, del mismo instituto –republicano– de opinión y citada por Senor, vaticina que sólo el 64% de los judíos que donaron fondos a Obama en 2008 volverá a financiarle en la próxima campaña. Según Gallup, hoy en día sólo un 55% de los judíos apoya a Obama, cifra sensiblemente inferior al 78% que le votó hace tres años, mientras que los niveles de rechazo judío a su figura han crecido ocho puntos en sólo tres meses, para situarse en un notable 40%.

Las encuestas, ciertamente, son lo que son, y cualquier político en horas bajas puede quitarles hierro. "Los votos son otra cosa", sentencian entonces sabihondos, en modo toreo de salón. Pero, si no les ha dado por engañarse a sí mismos más de lo que suelen engañar a los votantes, paran de inmediato las orejas. No vaya a ser que por entre los cortinajes aparezca el toro Ratón y les haga un destrozo irreparable.

Yo, si fuera Obama, las pararía. Porque los judíos le están sondeando no sólo desde las encuestas, también, ya, desde los mismísimos colegios electorales.

El pasado día 13 –¡martes!–, el distrito 9º de Nueva York, el más judío del país, votó republicano por primera vez desde los años 20. El católico Robert Turner se impuso al judío ortodoxo David Weprin por un amplísimo 54-46 (%) gracias al crucial apoyo del electorado hebreo, que votó bastante más al republicano y bastante menos al demócrata que el resto del vecindario: 59 a 39. Los judíos que dijeron considerar "muy importante" la cuestión israelí se volcaron con el republicano, directa y contundentemente: 71-22.

Ese distrito (NY-9) suele votar demócrata en una proporción de 3 a 1, y votó por Obama en las presidenciales de 2008 en un 55%.

Entre los apoyos cosechados por el católico Turner se cuenta el del prominente judío Ed Koch, alcalde de Nueva York durante tres legislaturas (1978-1989), que en su día otorgó su confianza a su correligionario político Barack Obama. Ya no. "Fue un desaire", ha llegado a decir en referencia a la recepción a que fue sometido Netanyahu en marzo. "Saqué la impresión de que el presidente era hostil a Israel". Por su parte, el congresista demócrata por Nueva York Eliot Rangel declaraba en fechas recientes al New York Times:

Desde hace tiempo veo entre mis electores una gran insatisfacción a cuenta de las declaraciones que sobre Israel hacen Obama y los miembros de su Administración. [El presidente] sigue reteniendo el voto de la mayoría de los judíos, pero no me sorprendería si perdiera entre 10 y 20 puntos de respaldo.

Obama, que no va precisamente sobrado de popularidad, no está como para perder apoyos. Menos aún, a esa escala. Especialmente entre un electorado tan fiel... y que pudiera ser tan decisivo en estados como la Florida y Pensilvania, que a su vez podrían ser determinantes en noviembre de 2012.

¿Qué debe hacer, el presidente de la esperanza, para no perder el respaldo de sus compatriotas judíos? Pues dejar de hacer el Carter, tanto en el plano económico como en el de la política exterior. Atender a las señales que le están lanzando. No meterles el dedo en el ojo. Leer con atención los anuncios que le dedican en la prensa (ese "Es tiempo de estar con Israel" está tomado de su discurso ante la Aipac en 2008).

Que lo haga, sí. Por el bien de todos. Pero, de todas formas, ¿no ha llegado la hora de que los judíos le den la patada? El periodista Jeff Dunetz no se anda con dudas ni medias tintas y ha preparado esta respuesta antológica:

Durante la Administración de Bush [padre], probablemente el más antiisraelí de los presidentes americanos antes de éste [Obama], el secretario de Estado –James Baker– reflexionó una vez sobre si su postura antiisraelí perjudicaría las posibilidades de reelección de Bush entre los votantes judíos. Su famosa respuesta fue: "Que se jodan los judíos; de todas formas no van a votarnos". Hoy, la Administración Obama muestra una actitud similar. "Que se jodan los judíos; ¡hagamos lo que hagamos, van a votarnos!".

Desgraciadamente, puede que tengan razón. El dinero de los judíos irá a las arcas demócratas aunque el presidente sea el más antiisraelí de la historia, y los legisladores son demasiado cobardes para desafiarle públicamente. Ojalá que, el año que viene, cuando llegue el momento de votar, los judíos americanos espabilen y se huelan la tostada. Si esta Administración es tan antiisraelí ahora, estando como está en plena campaña por su reelección, tiemblo de pensar qué pasaría en su segundo mandato, cuando ya no necesitase el apoyo de los judíos.

MARIO NOYA, jefe de Suplementos de LIBERTAD DIGITAL.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Israel pide a España ramas de palma ante la negativa de Egipto




El Ministerio de Agricultura de Israel ha emitido de forma urgente una licencia especial para permitir la importación de ramas de palma de España para la festividad judía de Sucot, después de que su principal proveedor, Egipto, suspendiera la exportación. El Cairo ha prohibido la venta de ramas de palma -objeto de uso litúrgico en esa festividad judía que este año se celebra en octubre- tanto a Israel como a las comunidades judías en el extranjero, informa hoy el diario Haaretz.
Tras la decisión de Egipto, que pone de relieve el delicado estado de las relaciones entre los dos países vecinos, Israel ha decidido recurrir a España, Jordania y la franja de Gaza para impedir que se origine una escasez de este preciado elemento en vísperas de la fiesta. El Ministerio de Agricultura israelí requerirá que las ramas que lleguen al país sean inspeccionadas a fin de evitar la propagación de enfermedades que afectan a las plantas.
El Estado judío importa año tras año cerca de 700.000 ramas de palma en vísperas de Sucot, lo que representa un 40 por ciento del total de la demanda anual. Además, otros 700.000 de los dos millones de palmas consumidas por las comunidades judías en el extranjero, principalmente en EEUU y Canadá, proceden generalmente de la Península del Sinaí, en Egipto. El Ministerio de Agricultura egipcio indicó que la prohibición para exportar este vegetal estará en vigor hasta finales de año, de acuerdo al rotativo de Tel Aviv.




Fuente:publico.es

Palestina-Israel: último asalto - GEES


En el sexagenario conflicto entre los palestinos y el estado de Israel, lo esencial ha sido siempre sencillo e inmutable. Lo accesorio: complejo, lleno de retruécanos y sutiles detalles, conectado a circunstancias internas y contextos externos siempre cambiantes.
En lo básico, Israel quiere un estado con fronteras oficialmente reconocidas, ante todo por sus vecinos, y físicamente seguras, es decir, con los dispositivos necesarios para que no sean arrolladas militarmente con facilidad. Los palestinos, con una diversidad importante de matices entre ellos, conciben sus derechos irrenunciables de forma que niegan las exigencias no menos irrenunciables de los israelíes. Con esas premisas llevamos más de 40 planes de paz y todo parece que lo que la historia aconseja es ser escéptico. No es una cuestión de líderes, aunque estos cuentan. Especialmente el desastroso liderazgo que han padecido los palestinos a la largo de su reciente proceso de formación de una conciencia nacional, producto directo de la resistencia contra el estado judío. Cualquier líder de cualquiera de las partes que en aras de la paz hiciera concesiones inaceptables para su pueblo, estaría condenado.
En estos momentos Israel se ve acosado por todas partes, e incluso la extraordinaria cohesión interna que siempre ha demostrado ante el peligro –compatible con un pluralismo tan variado que jamás existen mayorías parlamentarias absolutas de un partido- se encuentra, si no amenazada, al menos sacudida por la protesta económico-social. Aunque se las ha visto muy negras, quizás sea este su peor momento en tiempos de paz.
Este es el momento elegido por la Autoridad Palestina para lanzar un desafío a Israel reclamando alguna forma de reconocimiento de estatalidad para ese extraño ente por parte de las Naciones Unidas. Aquí tenemos un caso extremo de complejidad y sutileza en los detalles. Abundan las disputas jurídicas sobre lo que se solicita y sobre cómo se pide, pero el debate más importante, como es habitual en política, es acerca de las posibles consecuencias. El marco de negociación existente a lo largo de la última década es el llamado Proceso de Oslo que, acuchillado implacablemente por dos intifadas, está lejos de haber llegado al estado palestino. Frente al desesperanzado clamor universal, las partes interesadas se aferran a que el muerto que otros certifican sólo está moribundo. Sobre esa base los palestinos se vuelven hacia la instancia internacional antes de dejarlo morir irremisiblemente, mientras que el gobierno israelí considera que eso es violar flagrantemente el acuerdo, que ponía como exigencia insoslayable la negociación directa entre las partes, a la que los portavoces de Netanyahu dicen estar dispuestos en todo momento.
Tras muchas amenazas y dudas Abbás se decide por llevar el tema a la Asamblea General el próximo 23. Su administración tiene hasta ahora en Naciones Unidas el status de Entidad Observadora. Lo que solicita es el de Estado Observador No Miembro que, paradójicamente, no implica no sólo la aceptación como miembro, como queda claro en su denominación, sino, en sublime paradoja, ni siquiera el reconocimiento oficial de la condición de estatalidad, puesto que eso en la Carta fundacional queda reservado al Consejo de Seguridad, a donde Abbás no se ha decidido a recurrir no ya para no toparse con el inevitable veto de los Estados Unidos sino para no tener que forzarlos a emitirlo.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Fuente:libertaddigital.com

domingo, 18 de septiembre de 2011

Por lo menos a estos hay que reconocerles una virtud , no mienten. Abas piensa lo mismo pero no lo dice

Hamás solo apoyará un Estado palestino si éste no reconoce a Israel

El grupo terrorista Hamás indicó este domingo que apoyará la declaración de un Estado palestino independiente por el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, siempre que no reconozca a Israel ni ceda "una sola pulgada" del territorio histórico palestino, tal y como informa Efe.

El primer ministro de Hamás, Ismail Haniye, en una intervención ante el Consejo Legislativo establecido por la banda terrorista en Gaza, se refirió a la intención de Abás de acudir a la ONU en busca de reconocimiento internacional y la admisión de Palestina como estado miembro de pleno derecho.

Haniye reiteró que la postura de Hamás es la de no respaldar la petición de Abás, pero dijo que sí lo haría en el caso de que se hiciera según los planteamientos del movimiento terrorista.

"Nosotros estamos a favor de la declaración de un Estado palestino en cualquier tierra liberada", explicó el líder terrorista, que agregó que después ese estado debería desvincularse de los acuerdos firmados con Israel, no reconocer al estado judío y no ceder ni una pulgada de lo que denominan "Palestina histórica", un territorio difuso que no en realidad no ha existido nunca como entidad jurídica.

La postura de Haniye no supone ninguna novedad, ni en cuanto a su política hacia la iniciativa de Abás, que Hamás ha rechazado desde el principio por no haberla coordinado con ellos; ni por su posición ante Israel, ya que el grupo terrorista explicita en su carta fundacional que acabar con el estado hebreo es uno de sus objetivos fundamentales.

"Hemos estado poniéndoles al tanto en todo momento, yo mismo he hablado a diario con ellos", dijo ayer el negociador palestino Nabil Shaat, quien reconoció que, quizá, no se han hecho "los esfuerzos suficientes" para convencer a Hamás de que apoye la iniciativa en la ONU, o por lo menos que no la critique en publico.

Fuente:libertaddigital.com