Casa de Israel - בית ישראל


Desde " Casa de Israel " trabajamos para hacer frente al antisemitismo , la judeofobia y la negación o banalización de La Shoá ( Holocausto) .
No olvidamos las terribles persecuciones a las que fue sometido el pueblo judío a través de los siglos , que culminaron con la tragedia de La Shoá .
Queremos tambien poner en valor y reconocer la fundamental e imprescindible aportación de este pueblo y de la Instrucción de La Torá , en la creación de las bases sobre las que se sustenta la Civilización Occidental.

"... עמך עמי ואלהיך אלהי ..."

sábado, 6 de julio de 2019

Israel exhibe las primeras fotos de la historia, tomadas en Tierra Santa en el siglo XIX


Con imágenes que datan de cuando el Imperio Otomano controlaba el Medio Oriente, la Biblioteca Nacional israelí publicó estas increíbles tomas que muestran cómo era la vida en Jerusalén hace más de 150 años
Fotografía cedida por la Biblioteca Nacional de Israel, donde aparecen un grupo de turistas alemanes visitando la Explanada de las Mezquitas (Monte del Templo según la denominación judía y Noble Santuario o Al Aqsa según la musulmana) en el año 1903, al fondo la Cúpula de la Roca. EFE/Jacob Wahrman Archive
Fotografía cedida por la Biblioteca Nacional de Israel, donde aparecen un grupo de turistas alemanes visitando la Explanada de las Mezquitas (Monte del Templo según la denominación judía y Noble Santuario o Al Aqsa según la musulmana) en el año 1903, al fondo la Cúpula de la Roca. EFE/Jacob Wahrman Archive
La pobreza, el fervor religioso, la diversidad cultural y la historia impregnada en las piedras polvorientas de Jerusalén quedaron retratadas en las primeras fotografías tomadas en Tierra Santa, que la Biblioteca Nacional de Israel ha hecho públicas recientemente por vez primera.
Los retratos únicos de Jerusalén y otros lugares santos de hace 150 años, fueron tomados por algunos de los pocos fotógrafos profesionales de la época en sus viajes por Tierra Santa y muestran, además de los principales lugares de culto de las tres religiones monoteístas, situaciones cotidianas de la vida en el entonces territorio controlado por el Imperio Otomano.
Las bellas imágenes del Monte de los Olivos, el Muro de las Lamentos, el Monte del Templo, el Santo Sepulcro y las callejuelas de la Ciudad Vieja de Jerusalén, abren una rendija al público para imaginar la vida en aquella época, con edificios y paisajes que aún son reconocibles en la actualidad.
Personas judías rezando en el Muro Occidental, también conocido como Muro de las Lamentos, en la ciudad Vieja de Jerusalén, alrededor de 1880. EFE/Jacob Wahrman Archive
Personas judías rezando en el Muro Occidental, también conocido como Muro de las Lamentos, en la ciudad Vieja de Jerusalén, alrededor de 1880. EFE/Jacob Wahrman Archive
"La fotografía es uno de los métodos de archivo más atractivos", explica a Efe Gil Weissblei, archivero e investigador de la Biblioteca Nacional de Israel, que agrega que "es emocionante ver la enorme diferencia entre el pasado y el presente y lo que hemos logrado en esta ciudad (Jerusalén)" en el último siglo y medio.
Las empobrecidas calles de la ciudad, la diferencia entre el aspecto de turistas y peregrinos con el de los locales, el mal estado y falta de infraestructuras plasman la diferencia entre Tierra Santa y Europa en aquellos años.
La puerta de Damasco, una de las principales entradas a la Ciudad Vieja de Jerusalén. Fotografía tomada en 1899. EFE/Bruno Hentschel
La puerta de Damasco, una de las principales entradas a la Ciudad Vieja de Jerusalén. Fotografía tomada en 1899. EFE/Bruno Hentschel
La Puerta de Damasco, por ejemplo, en el centro de la parte oriental de la ciudad y que hoy en día tiene locales de comida, mercados, puestos ambulantes y una vida floreciente, aparece en una imagen de 1899 con aspecto abandonado, prácticamente despoblada y con un camino de tierra sin empedrar, por el que transitan camellos y caballos.
"Es una buena forma de poder vislumbrar el siglo XIX e imaginar como fue, puedes imaginarte a ti mismo dentro de esa fotografía, puedes sentir el paso del tiempo", menciona Weissblei, y remarca algo que en ese momento podía parecer obvio y hoy resulta mucho más difícil: "En ese entonces no había fronteras, por lo que los fotógrafos que visitaban la región iban sin problema de Damasco a Beirut y a Jerusalén". Un paso hoy prohibido por la enemistad entre Israel y sus vecinos, Siria y Líbano.
La vida cotidiana de un barrio cristiano. Fotografía tomada alrededor de 1870. Forma parte del álbum de Félix Bonfils. EFE
La vida cotidiana de un barrio cristiano. Fotografía tomada alrededor de 1870. Forma parte del álbum de Félix Bonfils. EFE
Las imágenes que ahora se exponen (alrededor de medio centenar) fueron en su mayoría donadas a la Biblioteca Nacional tanto por fotógrafos como por coleccionistas que las fueron comprando durante los años.
El método de impresión utilizado en la mayoría fue el de copia a la albúmina, un procedimiento de positivado en papel, en el cual las imágenes eran impresas en un papel muy fino cubierto de albúmina.
El peso, precio y dificultad de manejo de las cámaras fotográficas de la época generaban que fuera difícil para los turistas y peregrinos que visitaban la región tomar sus propias imágenes, así que fotógrafos profesionales vendían sus fotografías para que los visitantes agregaran a sus álbumes de viaje.
Gran parte de las que ahora se dan a conocer son obra de los fotógrafos Félix Bonfils -un francés que fue uno de los primeros fotógrafos comerciales en retratar Oriente Medio- y el italiano Luigi Fiorillo.
El interior de la Iglesia de la Natividad en Belén durante la década de 1880. Es el sitio más antiguo utilizado continuamente como lugar de culto en el cristianismo, y la basílica es la iglesia principal más antigua de Tierra Santa. Forma parte del álbum de L. Florillo. EFE/Jacob Wahrman Archive
El interior de la Iglesia de la Natividad en Belén durante la década de 1880. Es el sitio más antiguo utilizado continuamente como lugar de culto en el cristianismo, y la basílica es la iglesia principal más antigua de Tierra Santa. Forma parte del álbum de L. Florillo. EFE/Jacob Wahrman Archive
Sus retratos muestran con asombrosa claridad lo bien que se han preservado tanto edificios históricos y religiosos como las pequeñas callejuelas y rincones de la Ciudad Vieja, de las que hoy los turistas se llevan capturas muy similares.
Una de las principales diferencias radica, sin embargo, en el comportamiento y normas de conducta de la población, algo que queda en evidencia en la imagen del Muro de las Lamentos, sitio de culto más sagrado para la religión judía, donde se ve gente de distintas etnias y a hombres y mujeres mezclados, algo impensable en la actualidad, donde se segrega a las mujeres de los hombres.
La vista general del Monte de los Olivos y el jardín de Getsemaní en Jerusalén. Fotografía tomada durante la década de 1880. Forma parte del álbum de L. Florillo. EFE/Jacob Wahrman Archive La vista general del Monte de los Olivos y el jardín de Getsemaní en Jerusalén. Fotografía tomada durante la década de 1880. Forma parte del álbum de L. Florillo. EFE/Jacob Wahrman Archive
   




















puede aprender mucho más del siglo XIX en Palestina en base a estas fotografías que de memorias o libros", menciona Weissblei. "Se pueden ver cosas que no leerán en otro lugar o no encontrarán en absoluto", agrega.
Un ejemplo, señala: las manchas en las ropas de los residentes que ilustran un detalle que no cuentan los libros de historia, la suciedad de la gente, que vivía en condiciones higiénicas muy pobres en una Tierra Santa que, 150 años más tarde, sigue recibiendo el asombro de turistas y la fe de peregrinos entre sus calles y muros.
Por Pablo Duer / Fotos: EFE
Fuente :infobae.com

Antisemitismo: por qué pervive el odio a los judíos en España

A pesar de que son sólo el 0,1% de la población española, los ataques antisemitas no han dejado de crecer en nuestro país dentro de la ola de desprecio que recorre hoy toda Europa. Cinco siglos después de su expulsión, crece el acoso en las redes y las denuncias por delitos de odio antisemita

Collage sobre el cuadro 'Expulsión de los judíos de Sevilla', de Joaquín Turina y Areal. LUIS PAREJO

El pasado mes de abril, en un partido de Liga entre el Girona y el Espanyol, apareció en la grada de la afición visitante un cartel en el que se veía a Ana Frank con una camiseta del Barça. En febrero, alguien pintarrajeó una frase en el monumento a las víctimas de Mauthausen de Almería en la que se leía: "Almería libre de judíos". Justo dos años antes, un grupo de alumnos impidió una conferencia en la Universidad Autónoma de Madrid sobre el programa educativo israelí en las guarderías a cargo del profesor Haim Eshach. Y unos meses antes apareció una estrella de David ahorcada en la fachada de la embajada de Israel en la capital. En verano de 2015 el festival de música reggae Rototom de Benicàssim estuvo a punto de cancelar la actuación del cantante judío estadounidense Matisyahu por las amenazas de boicot. Dos meses después arrancaron la placa en recuerdo a las víctimas del Holocausto en el Parque de Invierno de Oviedo y otra en Torremolinos y destrozaron varias tumbas en la antigua parcela judía del cementerio de San Rafael, en Málaga. Cada cierto tiempo alguien va con un spray negro a la entrada de un pueblo burgalés llamado Castrillo Mota de Judíos y cambia el topónimo por Castrillo Mata Judíos.
-Es como una fina lluvia que se nota sobre todo en lo cotidiano.
-¿El auge del antisemitismo en toda Europa se percibe también en España?
-No creo que éste sea un país antisemita, pero sí hay importantes focos de antisemitismo. Y lo vemos cada día.
Quién responde es María Royo, directora de comunicación de la Federación de Comunidades Judías de España. Quedamos con ella frente a la sinagoga Beth Yaacov, en el barrio madrileño de Chamberí, la primera construida expresamente en nuestro país desde la expulsión de los judíos en el año 1492. A su alrededor se abrieron negocios como la carnicería de Elías, especializada en productos kosher, la pastelería Oliver Nicols, que sigue la tradición neoyorquina de vender brownies junto a una sinagoga, o el restaurante La Escudilla, con una carta de recetas sefardíes. También está Casa Benito, un local típico de comida castiza que no es judío pero hoy tiene judiones de la Granja en el menú.
El antisemitismo aquí es un golpe de baja intensidad al que no damos importancia, que no sale en los medios pero no cesa. Pum. Pum. Pum
Movimiento contra la Intolerancia
El centro de la comunidad judía de Madrid fue levantado en 1968, tiene cinco plantas y alberga dos espacios para la oración, varias salas para actividades sociales con una pantalla de televisión en la que emiten todo el día imágenes en directo del Muro de las Lamentaciones de Jerusalén y hasta un pequeño museo donde hay un trono dorado con terciopelo rojo en el que se practicaban las circuncisiones. Acceder al edificio, sin embargo, es como entrar en el Pentágono. Hay siete cámaras de seguridad rodeando la manzana, los viernes y sábados, con la celebración del sabbat, la Policía Nacional custodia los accesos y los días de fiesta grande como el Yom Kipur se cortan directamente todas las calles del entorno.
El periodista debe facilitar sus datos personales un día antes de la visita para que la seguridad privada del centro rastree su perfil. "Necesitamos saber a quién vamos a abrir nuestras puertas", nos advierten. En el acceso principal, un nuevo agente de seguridad con gorra de camuflaje vuelve a revisar nuestro DNI. "Ojalá no tuviera que hacerse todo esto", admite Royo. "A la vuelta de la esquina hay una parroquia con las puertas abiertas de par en par pero, ¿cuántos atentados hay contra cristianos en Occidente?".
Entre 2017 y 2018 se duplicó en EEUU el número de ataques contra ciudadanos judíos. En octubre de 2018, un hombre mató a 11 personas en una sinagoga de Pittsburgh en pleno rezo. Reino Unido lleva tres años superando sus registros históricos de incidentes antisemitas. En Alemania los ataques contra judíos crecieron un 19% el año pasado y en Francia aumentaron un 74% desde 2017. En marzo de 2018, dos hombres apuñalaron y quemaron en París a una superviviente del Holocausto de 85 años. Cada vez que hay algún incidente grave en el mundo o se recrudece el conflicto en Oriente Medio, las sinagogas y los colegios judíos en España se convierten en auténticos búnkeres.
"Sería estúpido ignorar la realidad. Tenemos enemigos y gente que nos quiere matar. También en nuestro país", denuncia Isaac Querub, presidente de la Federación de Comunidades Judías.

Un madrileño judío abre el armario que guarda los textos sagrados en la sinagoga de Chamberí.
En la Nochebuena de 1976 explotó una bomba en la sinagoga de Chamberí. Desde entonces no ha habido sucesos graves más allá de algún garabato. Según el informe sobre delitos de odio del Ministerio de Interior, en 2017 hubo sólo seis incidentes antisemitas en España, uno más que en 2016. En 2015 se contabilizaron nueve y en 2014, 24. El año pasado, sin embargo, Movimiento contra la Intolerancia tramitó un centenar de denuncias. El baile de cifras responde a la difícil catalogación de este tipo de ataques, que muchas veces se engloban erróneamente como xenofobia o como incidentes relacionados con las creencias religiosas.
"Estos datos revelan el déficit de análisis que sufrimos en España, donde no es que haya tolerancia hacia el antisemitismo pero sí un grado de elasticidad y condescendencia preocupante", lamenta Esteban Ibarra, presidente de Movimiento contra la Intolerancia. "El antisemitismo aquí ha entrado en una nueva dimensión, una constante de demolición. Es un golpe de baja intensidad al que no damos importancia, que no sale en los medios porque el colectivo judío no ha salido del armario, pero que tampoco cesa. Pum. Pum. Pum".
Ibarra denuncia un nuevo "clima antisemita" que se extiende peligrosamente a través de internet y que se impulsa desde tres vectores distintos: los movimientos neonazis, el integrismo yihadista y la extrema izquierda. Las tres vías se nutren del poso cultural antisemita que pervive en España. Isaac Querub cita al filósofo francés Charles Péguy: "Lo peor no es tener un alma perversa, sino un alma acostumbrada".
España es un país habituado al antisemitismo de forma casi inconsciente, un país en el que una judiada es, según la RAE, "una mala pasada o acción que perjudica a alguien". En el que se utilizan insultos como "perro judío" incluso en las tertulias del corazón. O en el que hay pueblos en los que a salir de copas en Semana Santa aún se le llama "salir a matar judíos".
"Existe un antisemitismo sociológico", explica Alejandro Baer, profesor de Sociología y director del Centro de Estudios del Holocausto y Genocidio de la Universidad de Minnesota. "Está en el ADN cultural español y tiene mucho que ver con que nunca ha habido una reflexión de fondo sobre el antisemitismo después del franquismo y su idea de las conspiraciones judeo masónicas. Franco ya no está, pasamos la Transición y parece que el antisemitismo desapareció por arte de magia, que muerto el perro se acabó la rabia. Pero no es así, se ha transmitido de generación en generación y ha pervivido".
El 66% de los españoles no cree que negar el Holocausto sea un problema frente al 38% de media en la Unión Europea
Eurobarómetro
Hace sólo una década, más de la mitad de los estudiantes de Secundaria encuestados para un estudio del Observatorio Estatal de Convivencia aseguraba que no querría sentarse en clase al lado de un judío, pese a que la inmensa mayoría jamás había conocido a uno. Diez años después, un eurobarómetro arroja resultados igualmente preocupantes. El 66% de los españoles no cree que negar el Holocausto sea un problema frente al 38% de media en la Unión Europea. Y sólo el 22% cree que el antisemitismo es algo preocupante.
En 2014, tras la victoria del Maccabi de Tel Aviv ante el Real Madrid en la Final Four de baloncesto, fue trending topic en toda España el hashtag #putosjudíos.
"La particularidad de España es que aquí ha pervivido el antisemitismo después de 500 años sin judíos, pese a que el pueblo judío es casi invisible", apunta María Royo.
Tan invisible es la comunidad judía que apenas representa el 0,1% de la población en España, un país en el que hay más antisemitismo que semitas.
"Pervive el estigma y se ve muy claro en las redes sociales: el estereotipo que vincula a cualquier judío por el mero hecho de serlo con cualquier cosa maligna, el poder, dinero, intereses oscuros, la conspiración..".
Repasen los ataques de Vox (en la línea de Víktor Orban) contra George Soros -"un personaje siniestro", según Santiago Abascal- o las constantes apelaciones de la izquierda al "poderoso lobby judío" tras la polémica por una viñeta del New York Times que parodiaba a Netanyahu.
"El caso español requiere una reflexión profunda que aún no se ha producido y que no llega porque la discusión está atravesada por el conflicto israelí y palestino y por un colapso comunicativo", apunta Alejandro Baer, que censura lo que llama "la retórica de la sospecha". Los colectivos propalestinos, muy movilizados en España, mantienen que las acusaciones de antisemitismo son un instrumento de los judíos para bloquear toda crítica al estado de Israel. Y, a su vez, los judíos creen que cualquier crítica a Israel, por muy justificada que pueda estar, esconde en realidad un sentimiento antisemita. "En esos términos de sospecha recíproca es imposible discutir sobre un antisemitismo que sí existe de fondo, independientemente del espectro ideológico, y que no se puede atribuir sólo a la derecha. La izquierda tiene una responsabilidad especial".
El caso español requiere una reflexión profunda que nunca llega porque la discusión está atravesada por el conflicto israelí y palestino
Alejandro Baer, sociólogo
La mayoría de colectivos judíos señalan en España a las sucursales del BDS (Movimiento Boicot, Desinversiones y Sanciones), oficialmente una campaña internacional "contra la colonización, el apartheid y la ocupación israelí" promovida en 2004 desde la sociedad civil palestina. En su página web aseguran que no están "contra los judíos ni contra los ciudadanos del estado de Israel", pero llaman al boicot contra "la supremacía judía" y el "colonialismo sionista".
El BDS estuvo tras el boicot al cantante Matisyahu en el Rototom o la campaña contra un partido de la Liga Mundial de waterpolo entre España e Israel que tuvo que celebrarse a puerta cerrada en noviembre de 2018. La Justicia ha anulado recientemente decenas de mociones de ayuntamientos españoles gobernados por la izquierda para adherirse a sus iniciativas.
"Para la extrema derecha somos marxistas y comunistas. Para la extrema izquierda, somos los usurpadores de la tierra de los palestinos. Y en general, el judío es el explotador, el rico, el del todopoderoso lobby", lamenta Isaac Querub.
-¿Cuánta gente creerá que este reportaje está patrocinado por ese todopoderoso lobby judío?
-Habrá un porcentaje que lo creerá y otro que, aunque sepa que no es así, lo promoverá.
Fuente : www.elmundo.es

sábado, 15 de junio de 2019

Shira Ish-Ran: "Los terroristas palestinos son antiisraelíes, pero también antisemitas, nos matan por ser judíos"



Shira y Amichai Ish-Ran, durante la entrevista. | C.Jorda - Seguir leyendo: https://www.libertaddigital.com/internacional/oriente-medio/2019-06-15/shira-ish-ran-los-terroristas-palestinos-son-antiisraelies-pero-tambien-antisemitas-nos-matan-por-ser-judios-1276640308/
Con Federico Jiménez Losantos entre los premiados, la pasada semana se entregaron las medallas de Dignidad y Justicia en un acto en Madrid que resultó emocionante, sobre todo, cuando se entregó la medalla de oro a título póstumo a los padres de Amiad Yisrael, que unas horas después nos recibieron en su hotel de Madrid, cansados pero felices por lo que habían vivido y por un viaje a España que "ha sido demasiado corto", nos dicen con una sonrisa, elogiando tanto España como Madrid "es un país precioso, hemos disfrutado mucho de estos días aquí".
Casualmente la entrevista tiene lugar justo seis meses después de que Shira Ish-Ran y su marido Amichai vivieran una de esas experiencias que te marcan para toda una vida: en diciembre pasado esperaban en una parada de autobús cuando fueron tiroteados -ellos y varias personas más- por un terrorista palestino. Shira, que estaba embarazada de 26 semanas, resultó herida de extrema gravedad, Amichai recibió tres impactos de bala en sus piernas, pese a lo que probablemente salvó la vida de su mujer al tratar de taponar sus heridas.
Ya en el hospital los médicos tuvieron que forzar el nacimiento del Amiad Yisrael, que lamentablemente sólo pudo mantenerse con vida durante tres días. Así, cuando aún estaba luchando por su propia vida, Shira perdió a su propio hijo.
¿Cómo se sienten sólo después de seis meses de pasar por algo así? Amichai trata de explicárnoslo: "Hay subidas y bajadas, depende de cuando lo preguntes", nos dice, "desde el punto de vista físico vamos sintiéndonos mejor", "la rehabilitación está yendo bien", interviene su mujer, "antes no podíamos andar y ahora andamos un poco, aunque todavía no podemos vivir nuestra vida normal, porque tenemos muchos dolores", explica.

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Shira y Amichal recibiendo la medalla de oro de Dignidad y Justicia.
Las secuelas son visibles aún sobre todo para Shira, que acudió al acto de Dignidad y Justicia con unas muletas, pero la mujer sentada frente a nosotros en un ambiente más informal está ya claramente en el camino de la recuperación absoluta y, de hecho, su cuerpo menudo y su rostro sonriente transmiten confianza y fortaleza.
"A veces estamos muy tristes y lloramos, pero tratamos de dar espacio también a esos sentimientos, sabiendo que hay un momento para cada uno y que todos son legítimos"
Pero probablemente el asunto es más complejo desde el punto de vista emocional: "La mayor parte del tiempo somos muy positivos y miramos al futuro, no queremos olvidar el pasado, sino seguir adelante con él", recalca Amichai, que admite que "sigue habiendo momentos muy duros", pero se muestra convencido de que "en general lo estamos haciendo bien". Su mujer profundiza un poco más en los malos momentos: "A veces estamos muy tristes y lloramos, pero tratamos de dar espacio también a esos sentimientos, sabiendo que hay un momento para cada uno y que todos son legítimos, que está bien sentir lo que sea. A partir de ahí seguimos adelante, está claro que siempre habrá un antes y un después, pero tratamos de construir una nueva vida".

Superación

¿Cómo superar algo así? ¿Cómo seguir adelante con la pérdida y el miedo? "Lo primero es la Fe en Dios -dice Amichai con la seguridad del que está muy convencido de lo que dice- creer que cualquier cosa que Él hace tiene sentido... y por supuesto el hecho de que mi esposa sigue viva y está aquí conmigo -añade con una sonrisa, alargando la mano y acariciando a su mujer, que le devuelve el gesto con otra sonrisa enternecedora-; y claro también nuestra familia, que ha estado ahí todo el tiempo; y los amigos e incluso gente de Israel y de todo el mundo que nos han mostrado su solidaridad y eso nos ha ayudado mucho".
Shira habla también de la Fe, de "saber que todo pasa por una razón, que no es nuestra culpa, aunque nosotros no podamos entender por qué pasó, hemos tratado de centrarnos más en el para qué, en qué quiere Dios de nosotros".
Pero no todo ha sido ayuda divina: "El Estado de Israel es increíble y nos ha proporcionado un montón de ayuda, muchísima gente: trabajadores sociales, abogados, profesionales de todas las áreas, psicólogos, personas que nos ha ayudado desde todos los puntos de vista a lidiar con la situación, financieramente, emocionalmente… todo lo que hemos necesitado", dice Shira, citando también a la sanidad Israelí y la acreditada experiencia con el terrorismo que por desgracia posee.
"El Estado de Israel es increíble y nos ha proporcionado un montón de ayuda"
Su historia conmovió al país entero, una oleada de solidaridad y empatía barrió Israel de norte a sur ante la desgracia de esa pareja tan joven, ellos no han podido olvidarlo tal y como nos cuenta Amichai: "Sentimos un gran abrazo de la sociedad israelí, mucha gente venía a vernos y nos escribían cartas, notas y mensajes, nos mandaban flores y comida, hasta hoy la gente sigue ofreciéndonos todo lo que pueden, nuestra historia llegó a mucha gente".
"En Israel hay un gran sentimiento de solidaridad -profundiza Shira hablando con orgullo de su país-, nos vemos como una gran familia y nosotros lo hemos vivido personalmente", dice. "Mientras estábamos en hospital decenas de personas venían a vernos cada día, gente a la que no conocíamos". Y además, no sólo les ha ocurrido en Israel: "Muchas personas no judías también se han acercado a nosotros, en Madrid, por ejemplo, ha sido increíble la cantidad de gente que se ha acercado a mostrar sus condolencias y también su apoyo a nosotros y a Israel. Ha sido una experiencia inolvidable".

"Increíble" ceremonia con Dignidad y Justicia

Un ejemplo de esa solidad y esa empatía había sido la propia ceremonia de entrega de las medallas de Dignidad y Justicia, "la ceremonia de hoy ha sido increíble -vuelve a usar, emocionada, esa palabra-, la cantidad de gente que se ha acercado a nosotros y nos han expresado su cariño, nos han abrazado…".
Shira nos cuenta la agradable sorpresa que ha supuesto ellos el viaje y el acto: "Cuando nos llamaron en Abril pensamos que la ceremonia sería algo pequeño, con poca gente y decimos que sí que vendríamos. Sólo un día antes empezamos a darnos cuenta de lo importante que era el evento, Amichai ni siquiera tenía un traje", nos dice entre risas, "ha sido muy especial, todo era muy agradable, estar entre esa gente que ha conseguido cosas tan importantes, escuchar la historia de lo que han hecho", Shira nos dice, y de hecho lo hace con un énfasis que no deja lugar a dudas, que "ser parte de eso" ha sido una experiencia impresionante.
Ambos recalcan que el recibimiento que han tenido en España ha sido "extraordinario" y ven a nuestro país como un ejemplo de tratamiento de las víctimas del terrorismo, "otros países en el mundo deberían hacer cosas parecidas a lo que ha ocurrido hoy en Madrid, dice Shira con evidente entusiasmo, "quedará para la historia que España fue el primer lugar en el que se trató a las víctimas del terrorismo con este respeto y este reconocimiento".

El terrorismo en Israel

Preguntamos a Amichai y Shira por qué Israel tienen tan difícil mostrarle al resto del mundo su batalla contra el terrorismo, por qué tantos en tantos lugares niegan a los israelíes el derecho a defenderse del terror. Amichai lo atribuye "en su mayor parte" a la "ignorancia de lo que realmente está pasando" y recuerda lo que es obvio, aunque en realidad no se dice mucho: que "aunque haya un conflicto el terrorismo no es la forma de resolverlo, no puedes ir por ahí pegando tiros a hombres, niños y mujeres embarazadas". Con todo, muestra su convencimiento de que "si realmente se explicasen los hechos las opiniones cambiarían e Israel se sentiría menos sólo en la lucha".
"Aunque haya un conflicto el terrorismo no es la forma de resolverlo, no puedes ir por ahí pegando tiros a hombres, niños y mujeres embarazadas"
Shira profundiza en la cuestión: "Mucha gente no entiende la verdadera esencia del conflicto, que no es una lucha por la tierra, son fanáticos musulmanes -obviamente "no todos los musulmanes", corre a aclarar- que quieren crear terror y destrucción". La prueba, en su opinión, es que "a los palestinos les hemos dado territorios, algo que fue realmente difícil pero lo hicimos, y no funcionó, lo que demuestra que la esencia del conflicto no es son los territorios".
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Shira y Amichal, entre el público del acto de Dignidad y Justicia.
"La yihad -recuerda- es una lucha por la religión, los yihadistas están luchando contra los judíos y contra los cristianos, es una batalla mucho más profunda, mucho más difícil de resolver que una pelea por el territorio", dice, convencida de que "si la gente entendiese eso Israel no estaría tan sólo".
Y no sólo eso, Shira añade algo más a su razonamiento, irguiéndose en el asiento como para darle más importancia a su siguiente frase: "Una de las razones por la que los yihadistas palestinos atacan a Israel es por antisemitismo, es parte de su agenda, son antiisraelíes pero también antisemitas, nos matan porque somos judíos".

Vivir en un asentamiento

Shira y Amichai viven en un asentamiento israelí en Samaria, parte de lo que en España conocemos como Cisjordania. Es lo que según muchos medios son las 'colonias ilegales' a cuyos habitantes se demoniza como "colonos" que viven en un entorno de constante peligro y enfrentamiento. Pero quizá esa no es toda la verdad: "Vivimos en un lugar increíble y llevamos toda nuestra vida viviendo allí -nos dice Amichai- la mayor parte del tiempo es un lugar pacífico y nunca nos imaginamos que algo así podía pasar, hemos estado cientos de veces desde que éramos niños en la misma parada de autobús en la que sufrimos el atentado".
Shira recuerda que la verdad es que "el terrorismo te puede alcanzar en cualquier lugar: ha pasado en Madrid, en Londres en Nueva York, el lugar donde vivas no es lo que realmente importa, así que ni siquiera hemos pensado en mudarnos".
Para ella su asentamiento es "un sitio pacífico en el que estamos felices" y en el que quieren "vivir en paz con los árabes a nuestro lado, que es lo que normalmente ocurre y las dos partes de benefician de ello".
"Nuestra victoria -vuelve a reflexionar Shira sobre el terror- es decirle a los terroristas que no tienen éxito, que no cambian nuestras vidas, que seguimos viajando, saliendo…". Aquí enlaza con el antisemitismo de los terroristas del que ha hablado un poco antes: "Quieren que no haya más judíos, acabar con nosotros, nuestra victoria es traer más judíos al mundo, y es lo que haremos con la ayuda de Dios: traer a este mundo más gente pacífica, moral y feliz".
Fuente: libertaddigital.com
- Seguir leyendo: https://www.libertaddigital.com/internacional/oriente-medio/2019-06-15/shira-ish-ran-los-terroristas-palestinos-son-antiisraelies-pero-tambien-antisemitas-nos-matan-por-ser-judios-1276640308/

sábado, 23 de marzo de 2019

Falleció Rafi Eitan , Z"L .


Rafi Eitan en el centro de la imagen

El veterano y respetado espía israelí Rafi Eitan, que encabezó la operación del Mosad en 1960 para capturar al nazi Adolf Eichman (posteriormente juzgado y ejecutado), falleció hoy a los 92 años.

Nació en 1926 en Ein Harud, un kibutz en el norte de Israel, en una familia de judíos inmigrantes rusos y al cumplir la mayoría de edad ingresó en la milicia judía Palmaj, donde tomó parte en multitud de misiones, entre ellas en la conocida como la "noche de los puentes", para destruir 11 puentes que conectaban la entonces Palestina bajo mandato británico con los países árabes vecinos

En la Guerra de la Independencia (1978), fue gravemente herido y al término de esa contienda ingresó en los servicios de Inteligencia, donde participó en decenas de misiones, la más relevante conocida la captura del nazi Adolf Eichman, cuando era jefe de la Unidad Conjunta de Operaciones de los servicios secretos israelíes.
Fue enviado a Buenos Aires para capturarlo y puesto al mando de la operación de captura en marzo de 1960, para lo que eligió a siete personas -de un grupo de 250 a su disposición- para trabajar exclusivamente en el caso.

Tras su labor en las altas esferas de las agencias de espionaje, Eitán pasó unos años en el sector privado y luego volvió a trabajar en seguridad, con diferentes puestos de asesor o altos cargos en corporaciones estatales, además de formar el partido político GIL, con el que llegó a ser ministro de Asuntos de los Pensionistas entre 2006 y 2009.

Z"L.
En una declaración el sábado por la noche, el primer ministro Benjamin Netanyahu dijo que Eitan “fue uno de los héroes de los servicios de inteligencia del Estado de Israel en innumerables misiones en nombre de la seguridad de Israel. Tomó parte en la captura y enjuiciamiento en Israel y Jerusalem del infame nazi Adolf Eichmann”.

Artículo original de © israelnoticias.com | Autorizado para su difusión incluyendo este mensaje y la dirección: https://israelnoticias.com/fallecimiento/lideres-israelies-fallecimiento-rafi-eitan/?fbclid=IwAR24yUn29tAYdpJNPZc8Rh3HGBaKVxBPD0l-iBDXHMsqBeYer7JPoXROu04
En una declaración el sábado por la noche, el primer ministro Benjamin Netanyahu dijo que Eitan “fue uno de los héroes de los servicios de inteligencia del Estado de Israel en innumerables misiones en nombre de la seguridad de Israel. Tomó parte en la captura y enjuiciamiento en Israel y Jerusalem del infame nazi Adolf Eichmann”.

Artículo original de © israelnoticias.com | Autorizado para su difusión incluyendo este mensaje y la dirección: https://israelnoticias.com/fallecimiento/lideres-israelies-fallecimiento-rafi-eitan/?fbclid=IwAR24yUn29tAYdpJNPZc8Rh3HGBaKVxBPD0l-iBDXHMsqBeYer7JPoXROu04
En una declaración el sábado por la noche, el primer ministro Benjamin Netanyahu dijo que Eitan “fue uno de los héroes de los servicios de inteligencia del Estado de Israel en innumerables misiones en nombre de la seguridad de Israel. Tomó parte en la captura y enjuiciamiento en Israel y Jerusalem del infame nazi Adolf Eichmann”.

Artículo original de © israelnoticias.com | Autorizado para su difusión incluyendo este mensaje y la dirección: https://israelnoticias.com/fallecimiento/lideres-israelies-fallecimiento-rafi-eitan/?fbclid=IwAR24yUn29tAYdpJNPZc8Rh3HGBaKVxBPD0l-iBDXHMsqBeYer7JPoXROu04
En una declaración el sábado por la noche, el primer ministro Benjamin Netanyahu dijo que Eitan “fue uno de los héroes de los servicios de inteligencia del Estado de Israel en innumerables misiones en nombre de la seguridad de Israel. Tomó parte en la captura y enjuiciamiento en Israel y Jerusalem del infame nazi Adolf Eichmann”.

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lunes, 28 de enero de 2019

Veronica Phillips: vida y devastación

Veronica Phillips - Seguir leyendo: https://www.libertaddigital.com/cultura/historia/2019-01-27/veronica-phillips-vida-y-devastacion-1276632072/

                                                        
Con motivo del Día Internacional de la Memoria de las Víctimas del Holocausto, que se celebra cada 27 de enero, Libertad Digital publica esta entrevista inédita a la superviviente de los campos nazis –y de las Marchas de la Muerte– Veronica Phillips, que tiene más de 90 años y vive en Johannesburgo.
A principios de 2016 fui a ver a Veronica Philips al piso en el que vivía entonces en el barrio de Killarney, una de las zonas de Johannesburgo con mayor presencia judía. "Eres el primero al que le cuento muchas de estas cosas", me dijo nada más comenzar la entrevista, y después me explicó que nunca había hablado con nadie, ni con su madre ni con su hermano, de muchos de los detalles de la tragedia que le tocó vivir en primera persona. "Solía ir a Hungría a ver a mi prima, con la que estuve allí, y nunca dije una palabra sobre lo que pasamos".
Como la propia Veronica, que había ido a la peluquería y se había maquillado para la entrevista, el apartamento transmitía amor y dedicación. Entre los muchos recuerdos expuestos en las paredes destacaban las fotos de numerosos niños: los hijos de sus familiares más cercanos esparcidos por todo el mundo. Además de asesinar a parte de su familia, los nazis privaron a Veronica de la posibilidad de ser madre. Durante su estancia en uno de los campos, los guardas obligaban a las mujeres a ingerir bromuro para evitar que menstruaran. "Debido a ello, no pude tener hijos, y he tenido 8 abortos", me dijo Veronica tratando de ahogar el llanto.

"Nunca olvidaré los gritos de esa pobre gente"

Veronica Philips se llamaba al nacer Veronika Katz, y vino al mundo a mediados de los años 20, en el seno de una familia religiosa en el distrito judío de Budapest. Veronica tuvo la desgracia de crecer en los tiempos de las Cruces Flechadas, uno de los movimientos antisemitas más crueles de Europa, que asesinaron a uno de sus primos delante de su madre y la deportaron junto al resto de judíos y gitanos húngaros después de que tomaran el poder, en 1944. Antes de ser enviada a los campos, Veronica fue forzada a trabajar en una fábrica de uniformes militares. Vigilados por sus verdugos, los judíos iban todos los días a sus puestos de trabajo vistiendo uniformes a rayas blancas y negras y estrellas amarillas. Una imagen de aquellas jornadas estremece a Veronica todavía hoy: los cruces flechadas intentando arrancar las barbas de los judíos religiosos en las calles de Budapest. "Los gritos de esa pobre gente nunca los olvidaré".
El 1 de diciembre de 1944, cuando ella tenía 18 años, llegó la deportación. Obligados por las Cruces Flechadas, Veronica y otros muchos judíos caminaron desde Budapest a una estación de tren de las afueras. "Nos pusieron a 80 en cada vagón y el tren comenzó a moverse". Las mujeres iban en la primera mitad del tren, los hombres en la segunda. Nadie sabía a dónde iban. Veronica iba con su prima. Su padre, en uno de los vagones posteriores. Su madre y su hermano se habían quedado en el gueto de Budapest. En una de las paradas que el tren hacía para que los deportados orinaran pudo ver a su padre, que le envió a Veronica un mensaje de optimismo y le dijo que sobrevivirían: estaban fuertes y sanos, podían trabajar; y no habían oído hablar de las cámaras de gas. Veronica volvió a su vagón, su padre al suyo, y las dos mitades del tren se separaron. Fue la última vez que Veronica vio a su padre.
Después de lo que a ella le parecieron diez días de viaje, el tren llegó a Ravensbrück, el campo de concentración para mujeres situado 90 kilómetros al norte de Berlín. "Las luces brillaban, los perros corrían arriba y abajo". Quienes sobrevivieron al viaje salieron del tren. Las guardias les ordenaron a gritos que se desnudaran, abrieron el agua durante cinco minutos para que se lavaran y les dieron la ropa de quienes habían muerto. La ropa, relata Verónica, estaba llena de pulgas. Algunas prendas tenían huevos de pulga. Cuando las prisioneras se las ponían, las larvas comenzaban a salir al sentir el calor de los cuerpos.
Veronica recuerda la brutalidad de las guardias, todas mujeres, pero también la de las mismas prisioneras: "Un día no teníamos agua y fui a uno de los barracones a beber. Las judías polacas que vivían allí empezaron a pegarnos. Ellas habían llegado antes al campo. No había solidaridad ni siquiera entre los propios judíos. Todos queríamos sobrevivir".

De las Marchas de la Muerte a la liberación

Los administradores del campo comenzaron a mandar gente a las cámaras de gas. Los nazis necesitaban a 120 prisioneras para trabajar en una fábrica de piezas de avión. Veronica fue seleccionada porque hablaba alemán, y consiguió meter a su prima en el grupo. De esta manera salvaron la vida. Las seleccionadas fueron trasladadas a Penig, un subcampo de Buchenwald más próximo a la fábrica, donde trabajaban de sol a sol. Desde allí veían los edificios en llamas que habían sido alcanzados por los bombardeos aliados. "Queríamos que nos bombardearan a nosotros también".

Con la derrota cerca, los alemanes evacuaron a los prisioneros de los campos y se replegaron con ellos hacia el interior de Alemania en las llamadas Marchas de la Muerte. "Mataban a todos los que se quedaban atrás, a quienes no podían seguir caminando porque estaban exhaustos. Bum, bum, bum, bum, bum; muertos". Para no ser ejecutados, los prisioneros se esforzaban en mantenerse al frente del grupo. No tenían comida y se alimentaban de hierba para seguir vivos. Veronica no recuerda cuántos días caminó bajo la custodia nazi. Las condiciones extremas del momento, con las bombas cayendo cerca y los aviones volando sobre sus cabezas, hacen difícil para ella recordar lo que pasó, y algunos detalles han ido desvaneciéndose con el tiempo. "Lo único que recuerdo es que fuimos liberados en Johanngeorgenstadt".
Era un día de mayo de 1945. Veronica recuerda que los soldados "venían de todas partes" y que había "muchos rusos", que eran "horribles". "Violaban a las mujeres, a todos esos huesos con piel", explica. Ella no pesaba más de 35 kilos cuando fue liberada. El único deseo de los supervivientes era volver a casa, aunque no sabían qué se encontrarían en casa, si es que aún tenían casa. Los aliados les alojaron en un lugar seguro y les dieron de comer carne de caballo. Veronica estuvo enferma cinco días. Los supervivientes regresaban a sus países en trenes, pero ella y su prima decidieron no viajar en los vagones por temor a ser violadas. Volvieron a Hungría escondidas en un tren de carga que transportaba petróleo. El hecho de que fueran las dos "muy pequeñas", dice, contribuyó a que nadie las descubriera.

El regreso a Hungría

Al bajar del tren "nos dieron la bienvenida los judíos húngaros de un comité que esperaba a la gente que volvía". Y entonces, en la estación de tren, vino el momento más difícil. Tras dejar atrás el infierno se enfrentaban por primera vez a cómo sería su nueva vida. "Comencé a decirme a mí misma: ¿qué me voy a encontrar?". Veronica, que intenta no llorar mientras lo revive en el salón de su casa de Johannesburgo, subió a un tranvía en dirección al que había sido su hogar. Al ver el aspecto que tenía, no le pidieron el billete. Durante aquel corto viaje lleno de angustia, no dejó de preguntarse qué se encontraría, si habría sobrevivido alguien o toda su familia había sido asesinada. "Por suerte, encontré a mi madre y a mi hermano", que habían visto el final de la guerra en Budapest, y "puedo decirte que no fue fácil".
La familia había perdido su apartamento y todas las demás posesiones, y alquilaba un piso en la capital húngara. "Como Budapest había sido bombardeado, no había pisos. Tres o cuatro familias vivían en un solo piso".
Veronica había perdido a todos sus primos varones y a su padre. Nunca hasta hoy ha sabido a dónde le llevó la mitad del tren en el que viajaba la última vez que se vieron. Veronica comenzó a ayudar a su tío en la tienda que este había conservado. Un día una mujer fue a la tienda y llamó mentirosa a su madre. "Cuando salió, corrí detrás de ella. Si la gente no me hubiera separado de ella la habría matado. Había salido toda la ira que llevaba dentro".
Un día, mientras planchaba en casa de una amiga, conoció al que sería su marido. Se le había estropeado la plancha, y el chico se ofreció a arreglársela. "Si yo no la puedo arreglar, ¿cómo vas a arreglarla tú?", le dijo con insolencia, y así comenzó todo. El chico se llamaba Hermann Fülöp, y era, como ella, un superviviente del Holocausto. El futuro marido de Veronica pasó buena parte de la guerra obligado a trabajar para los alemanes. Solo cuatro de los 240 hombres del grupo de Hermann Fülöp sobrevivieron a la guerra en Rusia. Después de la derrota nazi en Stalingrado, los alemanes se lo llevaron con ellos en su retirada, y acabó siendo enviado al campo de concentración de Bergen Belsen.
"Había sufrido mucho. Eran diez hermanos y solo cuatro sobrevivieron. El resto fueron asesinados en Auschwitz, junto con cuatro o cinco niños. Cuando le conocí, ya tenía el corazón roto", dice Veronica con la voz quebrada.

"Nos libramos del fuego para caer en las brasas"

Los nazis habían sido derrotados, pero la mitad de Europa en la que había nacido Veronica había quedado bajo el dominio comunista, y estaba lejos de poder disfrutar de la libertad. "Nos libramos del fuego para caer en las brasas". En 1956, el año del aplastamiento de la revolución contra el Gobierno impuesto por la Unión Soviética en Hungría, Veronica y su marido consiguieron atravesar el Telón de Acero para llegar a Austria, desde donde viajaron a Inglaterra para reunirse con otros miembros de la familia.
Fue precisamente en Inglaterra donde cambió su apellido de casada. "Nadie podía pronunciar Fülöp, así que cambiamos a Phillips". El matrimonio Phillips vivió 20 años en Inglaterra. "Al principio trabajé de limpiadora, y después comencé a hacer vestidos para mujer en casa". Con el tiempo Veronica volvió a estudiar y acabó la carrera de Microbiología, una materia de la que impartió clases en la universidad hasta que en 1976 se fue con toda su familia a Sudáfrica. Al principio trabajó como investigadora en un organismo público, para volver después a la enseñanza en la Universidad de Witwatersrand de Johannesburgo.

"No me gustan los alemanes"

"Todas esas pesadillas siguen repitiéndose en mi cabeza", dice Veronica sobre los recuerdos del Holocausto, y confiesa que sigue desconfiando del país que organizó la matanza de 6 millones de judíos en Europa. "No me gustan los alemanes", añade.

"Después de la liberación, los alemanes fueron hechos prisioneros. Caminaban con las manos en la cabeza y sentían el dolor que nosotros habíamos sentido antes. Fue algo digno de ver". Cuando le pregunto si ve relación entre la cultura germana y lo que ocurrió en los años 30 y 40, Veronica contesta que sí: "Cuando hacen algo, lo hacen bien. Y trabajan".
Hasta hace poco, Veronica viajaba cada poco tiempo a Israel, donde tiene sobrinos y sobrinos-nietos. ¿Cómo se siente allí? "Me hace sentir bien asomarme a la ventana y ver que hasta los barrenderos son judíos, es un país maravilloso. Lo que han construido los israelíes lo han hecho por amor, y nadie más ha hecho algo parecido". Veronica rompe a llorar: "Soy una persona emotiva", se disculpa y en medio del llanto cierra la entrevista: "No sé cómo sobreviví" 
Fuente :libertaddigital.com

domingo, 27 de enero de 2019

sábado, 26 de enero de 2019

Celebración en Santiago del Día de Recuerdo de las Víctimas de la Shoah ( Holocausto judío )


Ayer , 25 de Enero , se celebró en Santiago de Compostela , en el Salón Noble del Palacio de Fonseca de la Universidad de esa ciudad , el Día de Conmemoración de las Víctimas del Holocausto judío .
El acto fué organizado por la Comunidad Judía de Galicia y por la Asociación Galega de Amizade con Israel ( AGAI).
Intervinieron en el acto los Presidentes de ambas entidades y un representante de la Vicerrectoría de Cultura de la USC .
Además de esas intervenciones se proxectó el domumental 
" Shoah , los olvidados de la historia " .
El actó finalizó con el encendido de seis velas en recuerdo de los seis millones de judíos asesinados en ese genocidio.

6 velas encendidas en recuerdo de los 6.000.000 de judíos asesinados.
A la izquierda el profesor Fredy Sussman., Presidente de la Comunidad Judía de Galicia . 
                                     Interviniendo, el representante del Rectorado de la USC
Pedro Gómez-Valadés , Presidente de la Asociación Galega de Amizade con Israel ( AGAI)


Un miembro de la Comunidad judía leyendo una plegaria



El Presidente de AGAI encendiendo la primera vela












lunes, 21 de enero de 2019

Los judíos españoles premian al rey Felipe VI por su apoyo al judaísmo y a los sefardíes

La Federación de Comunidades Judías de España ha entregado este lunes a Felipe VI el premio Senador Ángel Pulido por su apoyo "continuo e inequívoco".

 

 Isaac Querub, Presidente de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), institución que representa oficialmente a los judíos españoles, ha entregado este lunes a SM el rey Felipe VI el premio Senador Ángel Pulido con el que se reconoce la labor de personas o instituciones que destaquen por su apoyo al Judaísmo y a las comunidades judías en España y en el mundo.
En este caso, el galardón ha recaído en el Rey por el respaldo "continuo e inequívoco" que la Corona ha prestado al renacimiento del legado judío y sefardí en España" y en el resto del mundo, así como a la amistad entre los pueblos de España e Israel.
Isaac Querub, Presidente de la FCJE, ha asegurado que "el premio Ángel Pulido lleva el nombre de una persona extraordinaria que sacó a los sefardíes del olvido histórico" y que "en su todavía breve reinado Felipe VI ha continuado ese espíritu y ha reconocido la memoria del sefardismo". En especial, Querub ha recordado cuando en noviembre de 2015 el Rey se dirigió a las comunidades sefardíes diciéndoles "¡cuánto os hemos echado de menos!".

El Premio

La FCJE instituyó este premio que reconociese aportaciones importantes al reconocimiento de personas o instituciones que hayan apoyado a las comunidades judías en todo el mundo, especialmente las sefardíes, y también a las que hayan destacado en la defensa de la libertad de conciencia, al pluralismo religioso y a la lucha contra el antisemitismo.
El Premio lleva el nombre de uno de los más destacados parlamentarios y personajes de la vida política española de la Restauración. Senador, doctor en medicina y escritor, Ángel Pulido Fernández tuvo su primer contacto con los judíos sefardíes en 1893, cuando viajaba en un vapor por el Danubio.
Poco tiempo después comenzó a trabajar intensamente en campañas dedicadas al acercamiento de los descendientes de los expulsados en 1492 al pueblo y las instituciones españolas.
Fuente :libertaddigital.com

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