Casa de Israel - בית ישראל


Desde " Casa de Israel " trabajamos para hacer frente al antisemitismo , la judeofobia y la negación o banalización de La Shoá ( Holocausto) .
No olvidamos las terribles persecuciones a las que fue sometido el pueblo judío a través de los siglos , que culminaron con la tragedia de La Shoá .
Queremos tambien poner en valor y reconocer la fundamental e imprescindible aportación de este pueblo y de la Instrucción de La Torá , en la creación de las bases sobre las que se sustenta la Civilización Occidental.

"... עמך עמי ואלהיך אלהי ..."

viernes, 27 de febrero de 2015

«Todavía quedan muchas historias fascinantes del Holocausto por contar»




David Safier (Bremen, 1966) ha arrancado las sonrisas de lectores de todo el mundo. Solo en Alemania ha vendido cuatro millones de ejemplares. Pero decidió cambiar completamente de registro en 28 días, que se desarrolla durante el levantamiento del gueto de Varsovia de 1943. Mira, la protagonista, es una joven de 16 años que malvive gracias al estraperlo de alimentos y que se une a la resistencia. «Tenía tantas ganas de escribir esta historia que me prohibí pensar en mis lectores más fieles», asegura. 
-¿A qué se debe este cambio radical del humor al horror?
-Quería escribir esta historia desde hacía veinte años. En 1992, cuando era un joven periodista, me pidieron que pronunciara un discurso sobre el levantamiento del gueto de Varsovia en la catedral de Bremen. Leí mucho sobre el tema y me fascinó, porque en ese acontecimiento se puede ver lo peor y lo mejor de lo que es capaz el ser humano, la mayor grandeza y la mayor cobardía. Cientos de personas dieron lo mejor de sí mismas, incluso la vida, para que otras se salvaran, pero algunas se salvaron a costa de entregar a los nazis a sus propios padres o a sus hijos. La pregunta esencial de esta novela es ¿qué tipo de persona quieres ser, como te comportarías en una situación así?
-Entre lo peor estaban también los policías judíos que colaboraban con los nazis.
-La policía judía ayudaba a los nazis a mantener el orden en el gueto y luego colaboró en las deportaciones. Para los jóvenes judíos era una oportunidad para ganar dinero y, además, pensaban que de esa manera lograrían seguir vivos. Algunos policías judíos entregaron a sus propios padres para sobrevivir. Pero es importante tener en cuenta que incluso los policías judíos eran víctimas de los nazis.
-Acabaron matando a muchos de ellos.
-Sí, muchos fueron asesinados y algunos cambiaron de bando y se unieron a la resistencia porque no podían asimilar lo que estaban haciendo. Es una parte muy importante de la historia del gueto y por eso hice que el hermano de la protagonista fuera policía.
-Una de las preguntas que se han hecho es por qué los judíos opusieron en general poca resistencia.
-Existe esa imagen de que se dejaron llevar a los campos de exterminio como animales al matadero, pero espero que los lectores reconsideren esa idea cuando lean el libro, que cuenta esta lucha de David contra Goliat, de 1.200 jóvenes judíos que resistieron durante 28 días a un enemigo brutalmente superior. En primer lugar, los judíos no se podían imaginar lo que iba a pasar. Incluso para los miembros de la resistencia en el verano de 1942 la existencia de los campos de exterminio era inimaginable. En segundo lugar, los nazis nunca dijeron vamos a mataros a todos. Jugaron la carta de la esperanza. Los judíos pensaron que algunos podían morir, pero nosotros sobreviviremos. Los nazis actuaron de manera muy pérfida, cambiaban las reglas continuamente, en un momento decían que los que tuvieran determinados papeles podían vivir y a las dos semanas decían que no servían. Los miembros de la resistencia no decidieron levantarse hasta que perdieron toda esperanza y comprendieron que el plan era matarlos a todos y que tan solo estaba en su mano decidir cómo querían morir. 
-El tema también le atrajo por su propia experiencia familiar.
-Mi padre sufrió la persecución nazi, escapó de Austria en 1938, se fue a Palestina y luego a Israel. Mi abuelo fue asesinado en Buchenwald en 1940, mi abuela murió en el gueto de Lodz, en Polonia. Fue una experiencia traumática para la familia, que todavía me influye hoy. En casa nunca se hablaba de eso.
-¿Escribir esta novela ha tenido una función terapéutica para usted?
-Sí, aunque no la escribí por motivos terapéuticos, pero me ayudó a entender algunos miedos que tengo. Antes de escribirla tenía pesadillas sobre persecuciones tres o cuatro veces a la semana. Ahora tengo muchas menos, solo dos o tres al mes. Escribir esta novela me ha hecho reflexionar también sobre mi herencia judía. He entendido que la definición de lo que soy no está solo en mis manos.
-¿Le resultó más difícil escribir esta novela que las anteriores?
-Hay dos categorías de dificultad. Si nos referimos al proceso de escritura es mucho más difícil escribir humor, pero emocionalmente ha sido mucho más intenso escribir este libro.
-Por sus antecedentes como novelista de humor se podría haber pensado que abordaría este tema como, por ejemplo, hizo Roberto Benigni en La vida es bella, pero ha seguido un camino realista.
-Leer sobre el gueto de Varsovia para documentarme fue una experiencia muy emocional, eran hechos muy dramáticos. Decidí centrarme en las emociones, el drama y el suspense. Jamás pensé abordarlo como una comedia, ni me lo planteé. Pero descubrí que se representaban obras de teatro en el gueto, entre ellas algunas comedias, antes por supuesto de que se iniciaran las deportaciones masivas. Me chocó mucho que, bajo esas circunstancias, se escribieran y representaran comedias. 
-¿Qué mensaje tiene su libro?
-No hay un mensaje moral definido. Lo que muestra es un espectro muy amplio de distintas reacciones y comportamientos humanos. Los hubo heroicos como el del pedagogo Janusz Korczak, que decidió morir, a pesar de que podía haberse salvado, para acompañar a los niños de su orfanato hasta el final. No juzgo, no digo si es bueno o no tomar las armas, si esto o aquello está bien o mal, sino que dejo que lo haga el lector. 
-Usted ha dicho que en Alemania se enseña lo que fue el Holocausto ya en las escuelas, pero no desde el punto de vista de las emociones, de cómo afectó a seres humanos concretos.
-Esa es mi impresión. Seguramente habrá profesores que lo hagan de una forma diferente, pero como norma general se estudian los hechos, cómo fueron asesinados los judíos, cómo y cuándo lo hicieron los nazis. Cuando yo estudiaba sí había un libro que trasladaba cómo la gente se sentía en esa época, Cuando Hitler robó el conejo rosa, hoy no hay ninguno parecido que muestre la parte emocional. En todas las historias que nos enseñan sobre esa época los sentimientos pasan a un segundo plano, en mi novela lo más importante es la experiencia emotiva de los personajes.
-¿Quedan historias del holocausto por contar?
-Aún quedan muchas historias del Holocausto interesantes y fascinantes por contar, que dan otras perspectivas  de los acontecimientos. Le voy a poner ejemplo, una historia sobre la que he escrito un guion para una película. En 1933 había un joven boxeador gitano que boxeaba al estilo de Mohamed Alí y tenía mucho éxito con las mujeres. Disputó el campeonato nacional alemán y, aunque había ganado claramente a los puntos, los nazis no estaban dispuestos a permitir que un gitano fuera el campeón de Alemania y decidieron dar la victoria al oponente. Todo el estadio se rebeló y obligó a los nazis a darle el título. Al final se lo dieron, pero un día después recibió una carta en la que le informaban de que ya no era el campeón y tenía que repetir el combate, dentro de seis semanas, con otro boxeador de una categoría superior y, además, le decían que su estilo de boxear era antialemán y tenía que cambiarlo. Sabía que iba a perder el combate, pero lo que hizo fue pintarse todo el cuerpo y la cara de blanco, teñirse de rubio y peleó el estilo alemán. Perdió en el séptimo asalto, aunque estuvo a punto de ganar, pero puso en evidencia a los nazis. Es una historia real muy interesante porque se ha hablado mucho de los judíos y mucho menos de los gitanos, que también fueron víctimas del Holocausto. Es una historia que habla de integridad personal. 
-¿Cómo acabó su historia?
-Estaba casado con una alemana y tenía un hijo pequeño. A pesar de que los amaba mucho, comprendió que si seguía con ellos los ponía en riesgo y tuvo que abandonarlos. Fue obligado a luchar en el ejército alemán hasta que acabó en un campo de concentración. Allí le obligaron a boxear contra los oficiales de las SS y tenía que perder. Murió en 1944. Parece ser que fue ejecutado después de que tratara de escapar.
Fuente:Lavozdegalicia.es

jueves, 19 de febrero de 2015

Ser judío en Malmoe - Santiago Navajas


Malmoe es una paradisiaca localidad de la civilizada Suecia. Elegida en cuarto lugar entre lasciudades verdes de Europa, cuenta con una orquesta sinfónica y una universidad, una surtida programación de ópera y teatro, y su equipo de fútbol ha ganado varias veces la liga nacional. Con varias galerías de arte, a veces se la denomina la Ciudad Sueca del Arte. Por otra parte, es el principal puerto nórdico para la importación de coches. ¿Qué más se puede pedir? Malmoe representa la perfección escandinava, con su avanzado Estado de Bienestar y su sociedad culta y tolerante. Salvo que seas judío.
malmoe-5
La sinagoga de Malmoe se erigió en 1903. Pero de un tiempo a esta parte lo que más la carecteriza son los apedreamientos de que es objeto. Esto al menos es lo que nos cuenta el periodista sueco Peter Ljunggren en el documental Judehatet i Malmö ("Odio al judío en Malmoe"), en el que se pasea por la ciudad tocado con una kipá y luciendo una estrella de David. A ver qué pasa. Y lo que pasa es que es acosado, insultado y amenazado.
Publicidad
Como suele suceder, el antisemitismo se disfraza de antisionismo y está muy vinculado a inmigrantes musulmanes de Oriente Medio. Lo que sirve de excusa para la salida del armario del antisemitismo autóctono.
A través de las experiencias de los judíos que han sufrido acoso, el documental nos ofrece una situación pavorosa, que está llevando al éxodo judío de la ciudad, en la que lo peor, sin embargo, no son las amenazas de muerte, los insultos étnicos y las alusiones a Hitler y Auschwitz que tienen que soportar en sus vidas diarias los hebreos, sino la sensación de impotencia y desamparo cuando no hay ningún castigo ni correctivo para los ofensores. La impunidad que protege a los antisemitas se pone de manifiesto en el caso de una profesora que tuvo que dejar de impartir clase porque la dirección del instituto en el que trabajaba hacía caso omiso de las vejaciones que tenía que soportar por parte de algunos de sus alumnos, que jamás recibieron una amonestación, un apercibimiento, un castigo. En Suecia si le dices a un profesor "bastardo" se te cae el pelo, pero si le llamas "bastardo judío" entonces harán la vista gorda en aras del multiculturalismo, el tercermundismo y lo-que-Israel-le-está-haciendo-a-Palestina.
¿Podría ser todo mero victimismo judío? ¿Quizás estamos ante una posible exageración de una presunta conspiración judeo-masónica-marxista? Para despejar las dudas Ljunggren luce la kipá y la estrella de David por las calles de Malmoe. A ver qué pasa. Y lo que pasa es que efectivamente tiene que soportar comentarios, insultos y amenazas más o menos veladas: "Judío de mierda", "Judío diabólico", "Os vamos a matar a todos".
Afortunadamente, hay también un atisbo para la esperanza. Un musulmán, Siavosh Derakhti, trabaja para la armonía entre judíos y musulmanes en Suecia denunciando el antisemitismo que se expande entre los más brutos y resentidos de la comunidad islámica.
malmoe-7
Al final del documental se pregunta a dos políticas, del Gobierno y la oposición locales, si siendo judío se puede estar tranquilamente en Malmoe. La respuesta de ambas es que no. Lo que es especialmente preocupante porque el problema no reside tanto en los racistas y xenófobos sino en aquellos que pudiendo implantar una tolerancia cero contra todas estas conductas hacen todo lo contrario. Así, el anterior alcalde, el izquierdista Reepalu, acusó a los judíos de la violencia que padecían porque no habían condenado "los crímenes israelíes en Gaza". Lo que supone convertirse en cómplice pasivo del antisemitismo desde la hipócrita solidaridad con Palestina.
Fuente:libertaddigital.com

lunes, 16 de febrero de 2015

¿Es Reino Unido antisemita? “Es difícil vivir siendo judía. Algunos dejan de hablarte”

Un grupo de hombres judíos en el barrio londinense de Golders Green ( Reuters)

Tenía buenas vibraciones. Se habían intercambiado varios emails y la profesora le había comentado que su perfil era muy interesante. Quería conocerla para dirigir su tesis. Y la reunión fue muy bien, hasta que Alina (nombre ficticio) se arremangó y dejó al descubierto la pulsera que llevaba con la estrella de David. La cara de la docente libanesa cambió por completo y la entrevista se dio por terminada. No ofreció explicaciones, pero Alina sabía que recibiría un mensaje notificándola que tenía que encontrar otro tutor. No se equivocó.
Hasta que no llegué a la universidad nunca había vivido el antisemitismo, pero allí me dejaron las cosas claras desde el primer año. Los árabes te dejan de hablar y vives cosas como la “semana del apartheid” o “Boicot a Israel”. Hacen incluso representaciones del Muro de las Lamentaciones, al que tiran pelotas de papel que simulan bombas. Mientras no haya violencia, en la facultad está todo permitido. Libertad de expresión”, explica a El Confidencial.
'Hasta la universidad nunca había vivido el antisemitismo. Allí me dejaron las cosas claras’
La cita tiene lugar en Golders Green, al norte de Londres, una de las zonas judías por excelencia. Muchos hombres llevan la kipá -que cubre parcialmente la cabeza- y tanto las casas como los comercios tienen en el marco de la puerta la Mezuzá -el pergamino con dos versículos de la Torá-. Los restaurantes, con letreros en hebreo, ofrecen comida kosher y el viernes, cuando se pone el sol, las calles se quedan desérticas por la celebración del sabbat.  Sí, sigo en Londres. Pero no tengo en ningún momento la sensación de estar en un ghetto. Los símbolos podrían pasar desapercibidos para las personas que no estén al corriente de estas tradiciones. Y la joven de 22 años que cruza la puerta del Starbucks donde hemos quedado, lleva vaqueros ajustados y botas de tacón.

"Es difícil vivir siendo judío. Donde sea"
Pongo el periódico sobre la mesa para hablar del reportaje que ocupa los titulares. La influyente ONG judía Fundación de Seguridad de la Comunidad (CST, por sus siglas en inglés) ha registrado 1.168 incidentes antisemitas en 2014. La cifra es la más alta desde que empezaron los datos en 1984 y supone más del doble de los 535 episodios de 2013.
Londres y Manchester han sido escenario de la mayoría de los ataques, gran parte llevados a cabo en las redes sociales. Julio y agosto fueron los meses más polémicos, coincidiendo con los bombardeos israelíes en Gaza. Pero tras los atentados de París, la seguridad se ha incrementado e incluso las excursiones programadas por los colegios para visitar sinagogas se han suspendido. La comisión parlamentaria contra el antisemitismo -formada en verano- ha propuesto que los usuarios que difundan el odio racial deberían tener cancelada, por ley, su cuenta en Twitter y Facebook.
“¿Es aún difícil vivir siendo judío?”, pregunto. “Es difícil vivir donde sea y para quien sea. El mundo está loco”, responde. La madre de Alina nació en Marruecos, pero luego se fue a vivir a Málaga. Su padre es de Oporto y hasta bien entrados los 80, su familia no decía a nadie que era judía. Tenía aún miedo a la Inquisición española del Siglo XV -fundada por los Reyes Católicos- y mantenían sus oraciones y incluso sus nombres reales en secreto.
Alina vivió en Portugal hasta los 10 años. Después, sus padres decidieron mudarse con ella y sus dos hermanas a Gibraltar. “Eso sí que es una maravilla. Los cristianos, judíos y árabes conviven sin problemas, incluso las generaciones más mayores tienen trato los unos con los otros”, explica.

Cuando vino a Londres, todo cambió. Se matriculó en la universidad de Middlesex -una de las más valoradas- situada muy cerca de Golders Green. “Por mi apariencia nadie diría que soy judía. Vamos, que somos normales. En el primer año, conoces a mucha gente, pero cuando se enteraban de que eras judía, algunos te dejaban de hablar. Encontrabas problemas para tener compañeros de prácticas. Y algunos incluso me decían ‘tú, israelita de mierda’, cuando yo no soy ni siquiera de Israel y mi madre habla árabe”, señala.
Fue entonces cuando decidió montar una asociación - Jewish Society- e invitar a ponentes que no fueran ni rabinos ni guardasen ninguna relación. “La cuestión era romper mitos e invitamos a los actos a la responsable de la asociación palestina, pero era como hablar con una pared. Y no la culpo, porque hay gente que ha sido educada en el odio”, recalca.
-“¿Has pasado alguna vez miedo?”.
-“Sí, cuando me pilló una manifestación contra Israel en medio de Londres y llevaba un collar con símbolos hebreos.
-“¿Has ocultado alguna vez tus orígenes, por miedo a represalias?
-“Si ves a un profesor en la universidad con una pulsera que pone Libertad Pueblo Palestino, intentas no hacer mucho ruido porque quieres terminar la carrera”.
Salimos a pasear por la calle principal y entramos a un pequeño establecimiento de falafel. Las croquetas de garbanzos también son motivo de polémica entre árabes e judíos. Los primeros acusan a los segundos de haberse apropiado de la receta.
Shomrim, los ‘guardias’ que protegen a los judíos
Uno no se espera la escena que se encuentra en el interior, al menos en este barrio. Shlomo, responsable del negocio, es judío y Adam, el único empleado, es musulmán. “Él es mi guardaespaldas”, bromea el jefe cuando le pregunto si han sufrido altercados en el último año. Mientras muestra con orgullo un reportaje que les dedicaron en una revista alemana, Adam enseña la mano. “Hay cinco dedos y todos son diferentes, pues en este asunto pasa lo mismo. Hay gente buena y mala en todos los lados. Esto es un trabajo como cualquier otro. Y ni mi familia ni mis amigos me han dicho nunca nada”, recalca.
En la librería de al lado, el dependiente asegura que no ha cambiado nada “porque siempre ha sido, es y será lo mismo”. “Solo puedo decir que es más fácil vivir aquí que en Israel”, matiza.
En la calle hay distintas opiniones. Mientras unos aseguran que sí han experimentado más tensiones en los últimos cinco años, otros dicen que viven tranquilos. Un anciano vestido con ropas tradicionales decide entrar en el debate. “Un político dijo en una ocasión que todos los hombres tienen un sentimiento antisemita dentro y solo necesitan de una chispa para encender el fuego”, dice. “Pero al mismo tiempo te digo que la CST es una mierda. Es una ONG que recibe subvenciones y tiene que hacer ruido para que le sigan dando dinero. Aunque ellos ni nos protegen ni nada. Los que verdaderamente están haciendo un buen trabajo son los del Shomrim”, añade.
‘¿Es difícil vivir siendo judío? Es difícil vivir donde sea. El mundo está loco’
Traducido al hebreo como “guardias” se trata de una especie de cuerpo de policía formado por voluntarios, que vela por la seguridad de las zonas donde vive esta comunidad, incluyendo Golders Green, Hendon y Barnet.
Sus miembros, que reciben formación de la Policía Metropolitana, llevan uniformes completos con chalecos a prueba de cuchilladas y cuentan incluso con coches patrulla muy similares a los utilizados por los agentes de Scotland Yard. Los voluntarios del Shomrim -alrededor de 90- están capacitados para detener a los sospechosos hasta que llegue la Policía real y cuentan con una línea telefónica operativa las 24 horas.
La sede central está Stamford Hill, al noreste de Londres, donde viven más de 20.000 jaredíes. Se trata de judíos estrictamente ortodoxos que remontan su ascendencia al Siglo XVIII. Los hombres llevan tirabuzones y van vestidos con sombrero negro y levitas. Las mujeres tienen media melena y la falda por debajo de la rodilla. Se trata de una de las comunidades más cerradas del Reino Unido.
Aquí sí que uno llega a sentirse fuera de lugar. La presencia del foráneo llama la atención e incluso levanta recelo entre los varones, que se niegan a mirarte a la cara cuando preguntas por el informe de la CST. Ellas se muestran quizá un poco más comunicativas. “Sí que ha aumentado la violencia. Ayer mismo, mi hermano iba por la calle y un coche se paró a su lado. Le dijo “te voy a cortar la cabeza, judío de mierda”, explica una mujer acompañada de dos niños pequeños, vestidos igual que los adultos.
Cazenove Road, una de las arterias que salen de la calle principal, podría ser, a priori, uno de las zonas calientes. A un lado, está el colegio judío de primaria Simon Marks. Al otro, una de las mezquitas más grandes de la ciudad. Pero, según los pocos residentes que quieren hablar, la calma es la tónica general en la mayoría de los días. La Shomrim señala además que “los voluntarios están para ofrecer seguridad a la vecindad local, independientemente de su origen étnico o afiliación religiosa”.
Una esvástica pintada en las paredes de la sinagoga de Finsbury Park, en Londres (Reuters).
Una esvástica pintada en las paredes de la sinagoga de Finsbury Park, en Londres (Reuters).
Mayor número de ataques islamófobos
La Policía del distrito de Hackney -donde pertenece el barrio- alaba su labor. Ante la pregunta de si recibirían el mismo apoyo grupos musulmanes que plantearan tener patrullas similares un portavoz recalca: “Mientras se encuentren dentro del límite estipulado por las leyes de Inglaterra no habría ningún problema”.
La cuestión es: ¿es necesario tener también a guardas musulmanes? Según las cifras de la Policía Metropolitana, el año pasado hubo 358 delitos antisemitas en la capital, en comparación con los 162 de 2013, lo que representa un aumento del 121%. Aún así, el número de ataques islamófobos sigue siendo superior. Se registraron 611 delitos, un 11,3% comparado con los 549 de 2013.
Las cifras del CST referentes a la capital indican que los incidentes antisemitas en 2014 se incrementaron en un 137%. Se registraron 583 episodios, en comparación con los 246 de 2013. Por su parte, una encuesta de Populus señala que el 37% de los británicos considera que el antisemitismo sí es un problema que ha empeorado en la última década. El primer ministro, David Cameron, ha calificado el informe de CST de "muy importante" y la ministra del Interior, Theresa May, ha dicho que “el Reino Unido sin judíos no sería Reino Unido”.
 Fuente: Elconfidencial.com

domingo, 8 de febrero de 2015

Tel Aviv, la vida en un país on line. La ciudad más inteligente del mundo es un experimento digital en cada esquina .


En la periferia de Israel, donde no llegan los focos, muchos la ven como la dama más bella, popular, vibrante y moderna. Algunos, sin embargo, la acusan de egocéntrica, esnob y presumida. Nadie discute su preparación y sofisticación. Tel Aviv, centro cultural, económico, tecnológico y de ocio, lidera una nueva forma de vida. "La ciudad más inteligente del mundo", como sentenció el último Smart City Expo World Congress celebrado en Barcelona.
Los 418.600 habitantes de esta villa mediterránea son conejos de laboratorio en un experimento digital con inteligentes sensores, parkings, guarderías y esquinas. «En Tel Aviv, el futuro ya está aquí», dicen con orgullo en el Ayuntamiento alegando que el concepto de Smart City está cambiando el cuerpo y alma de la vida urbana. Ya sea al comprar el pan, asistir a una obra de teatro, aparcar el coche o leer la prensa. Todo gracias a tarjetas digitales, mapas guiados, aplicaciones en smartphones y Wi-Fi gratuito en todas las calles, plazas y playas de la ciudad.
«En lo que se refiere a innovación y start ups, Tel Aviv está considerada la ciudad más importante tras Silicon Valley. Tenemos unas 700 start ups. Per cápita, más que nadie en el mundo», indica Hila Oren, la fundadora y directora general de la empresa municipal Tel Aviv Global. Es también la madre espiritual de la «Librería», un espacio en el sur de la ciudad que permite a pequeñas empresas tecnológicas crecer y creer en su idea. En la llamada Start Up Nation, la capital no es Jerusalén, sino Tel Aviv. Oren nos cuenta una anécdota: «Ayer, nada más entrar en el parking del Teatro Habima, identificaron mi número. Recibí inmediatamente un sms y un número para devolver la llamada. Pago automático. De esta forma, no pierdo tiempo en buscar la máquina para pagar. Este sistema agiliza el proceso y es más barato».
Oren cree que el acceso a Internet desde cualquier parte de Tel Aviv fue decisiva para ganar el certamen en Barcelona. «Somos la única ciudad en el mundo que tiene Wi Fi gratuito en todas sus calles, incluido en la playa, autobuses, centros comerciales, etcétera. El alcalde, Ron Huldai, defiende que si un ciudadano tiene derecho a recibir agua y electricidad también debe tener acceso a Internet».
El joven Amitai Gindel enseña a este diario «la joya de la corona»: la tarjeta digital que deja atrás la Tel Aviv analógica. «Hace dos años, el Ayuntamiento decidió una nueva estrategia para acercarse al ciudadano y luchar contra la idea de que es un organismo frío, grande y burocrático. Digital Card se especializa en lo que realmente necesita su portador y le ayuda en función de su edad, ámbitos de interés, trabajo, hábitos diarios, necesidades de sus hijos, etcétera», comenta Gindel, mánager de este proyecto.
Más de 100.000 habitantes usan ya la tarjeta. Un número muy alto teniendo en cuenta que sólo los mayores de 13 años pueden recibirla. Maor Gillerman es uno de ellos. Nacido en esta ciudad hace 38 años, puede calibrar los cambios en el llamado «Estado de Tel Aviv». «Hoy todo es digital. Lo que usted llama Smart City, para mí es algo normal y natural. Por ejemplo, inscribir con mi tarjeta a mis tres hijos en las guarderías y escuelas o aparcar en la calle», comenta en el norte de la ciudad.
Otro ejemplo. Minutos antes de empezar una obra de teatro, quedan 50 entradas libres. El Gran Hermano avisa a los habitantes que sabe que les gusta el teatro y les ofrece ir a un precio irrisorio.
Aunque suele tener los pies bien enraizados en el caro suelo de Tel Aviv, el argentino-israelí Sergio Vinitsky sigue en las nubes. Como delegado de Fira Barcelona en Israel, se siente orgulloso. «Todos quedaron impresionados en el congreso al ver cómo un país de apenas ocho millones de habitantes vino con 17 empresas que exponían sus productos y 43 ciudades representadas. De Inglaterra, por ejemplo, sólo había siete», dice a EL MUNDO antes de recalcar: «Muchos israelíes fueron no sólo a exponer, sino a aprender qué se hace en el mundo».
Según él, «existe gran interés en España en el concepto Smart City en Israel porque aquí lo que no falta son las ideas. Es una potencia en todo lo que respecta a procesamiento de datos, párking, semáforos, sensores inteligentes y tecnología aplicada a los ciudadanos». ¿Qué aconsejaría a los alcaldes españoles de cara al futuro? «Que definan lo que quieren hacer y dónde quieren llegar en la ciudad. Mi lema es definir, estudiar y por último implementar. Estar en constante interacción con lo que pasa para el feedback», contesta.
Oren ve un futuro marcado por una economía municipal compartida. «Puede nacer una moneda del ayuntamiento para, por ejemplo, comprar a otro ciudadano una bici o pagar clases privadas», pronostica.
La vitalidad y creatividad de la ciudad se explica también por su juventud. El 30% de los habitantes de Tel Aviv tienen entre 18 y 35 años. El motor de la burbuja convertida en forma de vida.
Fuente: Sal Emergui para elmundo.es

sábado, 24 de enero de 2015

En este video podeis ver a JAIME EINSTEIN y a su esposa Pilar en una simpática entrevista en Galilea ( Israel) . Bendita sea la memoria de Jaime.Z"L.


Ayer falleció mi amigo JAIME EINSTEIN . "Zijronó LiBerajá" . Bendita sea su memoria . A Pilar, su esposa , a sus hijos y al resto de su familia les decimos ,"Hamakom ienajem etjem betoj sheár avelei Zión virushalayim. Quiera el Señor consolaros junto con todos los dolientes de Sión y Jerusalén."

Conocí a Jaime de la mano de un amigo común , Mario Zareceansky , con motivo de la presentación del libro de Jaime , " El Esplendor" en la ciudad de Ferrol. Ese día tuvo  , junto con Mario , la deferencia de visitar " Casa de Israel" y ese es el momento que recoge esta foto. No volví a ver  más a Jaime personalmente , pero mantenía con él conversaciones a traves de Facebook . Jaime era un hombre agradable, muy amable, sencillo y cercano a todos.Un gran escritor , un gran judío , un gran israelí , un gran amante de , como él decía , " mi Cuba linda" ( habia nacido en Matanzas - Cuba) y como no un enamorado , nunca mejor dicho , de Sefarad , la tierra de su esposa Pilar. .Bendita sea la memoria de Jaime , que siempre llevaré en mi corazón. 
                                                                               
Cartel que realicé personalmente para anunciar la presentación del " El Esplendor" en la ciudad de Ferrol , un 3 de Octubre de hace cuatro años , quiero recordar

Un ejemplar de " El Esplendor" que Jaime me regaló

Dedicado por  Jaime con mucho afecto

Dice asi su dedicatoria . " A mi buen amigo de El Ferrol , hermano del alma del pueblo de Israel. Admiro mucho tu dignidad y entereza, no todo el mundo la tiene .¡ Que El Dio te bendiga ! Un abrazo fraternal . JAIME

domingo, 18 de enero de 2015

El 'español' , hijo de un judío de nacionalidad egipcia que fue expulsado de su país a principios de los 60 por su sangre sefardí , que inventó la cura de la hepatitis C.


Cuando era un joven científico, Raymond Schinazi viajaba cada verano a España para visitar a su familia. Su padre, de nacionalidad egipcia, fue expulsado de su país a principios de los 60 por su sangre sefardí y sólo encontró su refugio en la fábrica de Campofrío en Burgos. Pero los Schinazi no querían que su prometedor retoño se criara en otra dictadura, así que le enviaron a Bath (Inglaterra) para que estudiara Ciencias Químicas.
Nadie imaginaba que, cuatro décadas más tarde, aquel espabilado chaval se convertiría en el creador de fármacos que salvarían millones de vidas. El más destacado es Sovaldi, su droga contra la hepatitis C, una enfermedad que aniquila medio millón de vidas al año. Nunca ha habido un lanzamiento farmacológico más rentable que la píldora milagro del doctor Schinazi. Pero su astronómico precio -hasta 60.000 euros por tratamiento- ha provocado una polémica a la altura de su eficacia: numerosos gobiernos, incluido el español, se resisten a recetárselo a todos los enfermos.
-Sí, soy el padre de Sovaldi -proclama orgulloso Schinazi, de 64 años, desde un congreso médico en San Francisco-. Yo fundé Pharmasset, el laboratorio que lo descubrió, contraté a los científicos, conseguí la financiación, aporté las ideas básicas de la investigación...
Un grueso acento yanki camufla los orígenes egipcios de Raymond Schinazi. Aunque, a veces, salta al castellano que aprendió de sus ancestros para subrayar alguna frase: "Adoro España, ¡es mi segundo hogar!". El químico detalla con pasmosa naturalidad el número de vidas que han salvado los inventos de su laboratorio: "Según mis cálculos, sólo los retrovirales contra el VIH han evitado siete millones de muertes". ¿Y el Sovaldi? "¡Tiene aún más potencial! A largo plazo, curará a decenas de milllones de pacientes. Por eso, no entiendo a qué esperan los gobiernos para dárselo a los enfermos".

Sovaldi, su droga contra la hepatitis C
-¿Conoce la polémica que ha provocado su fármaco en España? Los enfermos incluso han organizado encierros para que se lo receten de forma gratuita.
-Por supuesto. Y creo que el gobierno debe actuar ya. Tiene que recetárselo de inmediato a los enfermos más graves, porque si no morirán. Además, pueden contagiárselo a otras personas, con lo que se agravaría el problema.
-En pleno recorte sanitario, ¿está justificado pagar tanto por un fármaco?
-La alternativa es no hacer nada. Unos enfermos morirán, otros recibirán trasplantes, el resto sufrirá cirrosis o cáncer y serán hospitalizados decenas de veces... A la larga, saldrá mucho más caro. Eso sí, los gobiernos deben negociar con la farmacéutica para rebajar los precios todo lo posible.

El ejemplo egipcio

Así ocurrió en su país natal, donde la hepatitis C es una epidemia colosal: sufren la peor tasa de contagios del mundo -el 10% de la población- por el uso de agujas contaminadas en campañas de vacunación en los años 60 y 70. Schinazi admite que ayudó "indirectamente" al gobierno egipcio para que negociara una rebaja con Gilead, la multinacional que le compró la patente en 2011. Hoy, el tratamiento sólo cuesta 900 dólares a los egipcios, la centésima parte que en EEUU.
-Otros países, como India, también disfrutan de Sovaldi a precios humanitarios. ¿A qué se debe esta diferencia de precios?
-La farmacéutica negocia precios asequibles con los países pobres, que no pueden pagar la tarifa estándar. Imagino que nadie estará en contra de ayudar al Tercer Mundo, ¿no? España, pese a todos sus problemas económicos, puede pagar más que Egipto.
[Los críticos de la farmacéutica argumentan, sin embargo, que estos acuerdos buscan evitar que los fabricantes de genéricos indios copien por las bravas el Sovaldi. Así, Gilead cobra un pequeño canon y, sobre todo, protege los mercados de países de ingresos altos y medios, los más lucrativos para estos fármacos de última generación].
-¿Estaría dispuesto a mediar para que España, su "segundo hogar", disfrute de mejores precios?
-Me encantaría. El precio depende del PIB del país. Creo que los españoles pueden acordar una tarifa más baja que Francia. [Allí el tratamiento de 12 semanas cuesta 41.000 euros, mientras que España, según se ha publicado, pagará unos 25.000 euros].
'35.000 euros me parece un precio justo para España. A largo plazo, se gastaría más dinero en trasplantes'
-Para usted, ¿cuál es un precio justo para el Sovaldi en España?
-Creo que unos 35.000 euros por curar a una persona de una enfermedad mortal es asumible para un país rico como España. Además, a largo plazo, te ahorras dinero en trasplantes, en tratamientos oncológicos... Y no olvidemos que el fármaco irá bajando de precio en los próximos años.
-Pero fabricar el Sovaldi cuesta la centésima parte de ese precio. Explique a los españoles por qué tienen que pagar tanto.
-El fabricante tiene que recuperar los 11.000 millones de dólares que les costó comprar la patente. También debe costear los fármacos que nunca triunfan en el mercado. Y, por supuesto, ha de obtener beneficios para sus accionistas. Sin eso, nadie financiaría las investigaciones para descubrir nuevos tratamientos. Puede sonar duro, pero es algo que he aprendido a lo largo de mi carrera.
Esta biografía arranca en 1950 en Alejandría. Cuando nació Schinazi, la ciudad egipcia aún conservaba la tolerancia cosmopolita del viejo Oriente Medio. Pero el paraíso se esfumó con el estridente nacionalismo de Gamal Abdel Nasser y la crisis de Suez de 1956. Los Schinazi, como todas las familias sefardíes de Egipto, vieron confiscados sus bienes a comienzos de los 60. De golpe, esta próspera familia de comerciantes se vio arrinconada en un campo de refugiados a las afueras de Nápoles.
El padre buscó cobijo en su antigua nación, España, de la que sus antepasados sefardíes fueron expulsados en 1492. A través de un contacto, obtuvo un trabajo en las oficinas de Campofrío en Burgos, donde trabajó casi dos décadas y llegó a ejercer de director de exportaciones. Sin embargo, el joven Raymond se marchó a Inglaterra, donde cursó el bachillerato con la beca de una ONG que ayudaba a los refugiados judíos.
Raymond Schinazi siempre tuvo clara su vocación científica. La heredó de su tío, André Nahmias, toda una eminencia mundial en el estudio del virus del herpes. Así, obtuvo una plaza en la Universidad de Bath, donde se sacó la licenciatura. Luego completó el doctorado con una tesis sobre la elipticina, un fármaco contra el cáncer extraído de plantas.
Eso sí, cada verano, Schinazi se reunía con su clan en tierras españolas. Juntos recorrieron todo el país: la playa, las montañas, las principales ciudades... "Estoy muy agradecido a tu país por acoger a mi familia cuando más lo necesitaba", asegura hoy. "Gracias a España, mi padre obtuvo un trabajo, pudo prosperar y mantener a su familia. No lo olvidamos".

'Que nos ayude'

En Burgos, la tierra de sus ancestros, Francisco Javier aguarda inquieto a que Schinazi devuelva el favor a España a través de su píldora mágica. Hace 22 años que le diagnosticaron hepatitis C y sufre una cirrosis galopante, pero aún no ha conseguido que su médico le recete Sovaldi. "Si el doctor ayuda a que el gobierno nos pague las medicinas, le estaríamos eternamente agradecidos", ruega este enfermo de 63 años, sorprendido al descubrir la conexión burgalesa del medicamento que tanto ansía.
Pero, antes de idear este fármaco, Schinazi tuvo que mudarse a EEUU, donde centró sus primeras investigaciones en las distintas variantes del herpes. Así siguió hasta los años 80, cuando se descubrió que un virus causaba el sida. El científico decidió volcar todas sus energías en desarrollar un fármaco contra la enfermedad más temida del momento. "Habíamos aprendido mucho del virus del herpes, pero nos faltaba aplicar este conocimiento al VIH", explica.
Su trabajo fue vital para el desarrollo de los cócteles de fármacos que han convertido el letal virus en una suerte de mal crónico. A finales de los años 90, de su equipo salieron retrovirales tan populares como la Emtricitabina. Según los cálculos de la Universidad de Emory (Atlanta), donde se encuentra su laboratorio, hasta el 94% de los que recibieron algún tratamiento contra el virus en aquella época se beneficiaron de drogas diseñadas por Schinazi.
Mientras el VIH acaparaba la atención popular, la epidemia de la hepatitis C cabalgaba sigilosa. Durante décadas, ni siquiera estaba confirmada la existencia de la enfermedad: hasta 1989, cuando fue identificada formalmente, se la conocía como "hepatitis ni A ni B". Y eso que era -y es- un problema sanitario de primera magnitud: hoy afecta a más de 150 millones en todo el mundo y mata cada año a 500.000 enfermos, de los que 10.000 viven en España.
Sin embargo, apenas existían fármacos. Los compuestos que se empleaban para combatirlo, como el interferon, tenían una eficacia limitada y terribles efectos secundarios. Pero Schinazi estaba seguro de que si aplicaba sus conocimientos sobre el VIH a este virus, podría desarrollar un tratamiento eficaz: "Me dije a mí mismo: 'Este virus está a la espera de que alguien lo cure'".

El milagro

En 1998, Schinazi creó una empresa, Pharmasset, para financiar sus investigaciones. Su trabajo cristalizó en la molécula PSI-7977, que presentó 13 años más tarde en un congreso médico en San Francisco. La eficacia del fármaco sorprendió a los hepatólogos allí congregados: los 10 pacientes que lo habían tomado durante tres meses se habían curado por completo, sin recaídas. ¿Milagroso?
Dos semanas después, la multinacional Gilead compró Pharmasset -en realidad, sólo les interesaba la molécula PSI-7977- por 11.100 millones de dólares. De ellos, 440 millones correspondían a las acciones de Schinazi. Fue un negocio lucrativo para todos: en el primer semestre de 2014, Gilead facturó 5.800 millones de dólares por el Sovaldi, todo un récord para un fármaco debutante.
Hoy, el científico ya trabaja en nuevos medicamentos para otras dos enfermedades. Una es la hepatitis B: "Creo que podremos curarla fácilmente". La otra, el VIH: "Eso es más difícil: no creo que viva lo suficiente para ver la cura definitiva". Pero, si le dieran a elegir un mal que le gustaría exterminar, elige un tercero: "Me encantaría acabar con el virus de la gripe: aunque no le demos importancia, mata a millones de personas al año", reflexiona Schinazi, divorciado, con una hija y dos nietos.

Extinción definitiva

Pero la búsqueda de nuevos compuestos no es su única ocupación. También trabaja en la promoción del Sovaldi como herramienta para erradicar la hepatitis C del mundo. Según él, si la OMS se coordinara con las principales potencias sanitarias, el mal podría extinguirse de la Tierra en 20 años. "Aquí no estamos hablando de un retroviral que sólo frena la enfermedad, como con el VIH, sino de una cura completa", argumenta. "Si damos el fármaco a todos los enfermos, ya no se la contagiarán a nadie más. Sería maravilloso".
En el caso de España, aboga por tratar de inmediato a los enfermos más graves. Luego, crearía un plan a largo plazo -"unos 10 años es suficiente"- para ir curando al resto de infectados antes de que desarrollen cáncer, cirrosis y otras complicaciones. "A largo plazo, saldría más barato", insiste. "También se podría establecer un sistema de copago para los pacientes más ricos".
-Usted ha cobrado 440 millones por su trabajo. ¿Está justificado tanto beneficio?
-Cuando estaba mendigando para pagar mis investigaciones, que costaron más de 200 millones de dólares, cualquiera podría haber comprado mi empresa por un precio modesto. Pero sólo me hicieron una oferta cuando quedó claro que nuestro fármaco iba a ser eficaz y rentable. ¿Eso es justo? Hay que premiar a la gente que asume riesgos. Es la única forma de que la ciencia avance.
-¿A qué ha dedicado el dinero de la venta de su fármaco?
-Admito que tengo la vida resuelta. Pero también doné 20 millones a mi universidad, monté una fundación, hago donaciones a organizaciones benéficas y he reinvertido en nuevas investigaciones, porque mi principal deber como científico es salvar vidas... Ah, también pagué muchos impuestos aquel año. ¡Deberían poner mi nombre a una calle!
Fuente:elmundo.es

domingo, 28 de diciembre de 2014

Cynthia Ozick: «Europa debería afrontar de nuevo su despiadada historia»

Puttermesser», inédita en español


Los caprichos de la industria editorial española han hecho que Cynthia Ozick (Nueva York, 1928), una de las grandes de la literatura anglosajona del siglo XX, haya pasado más o menos desapercibida en nuestro país. «Los papeles de Puttermesser» (Mardulce), novela inédita hasta ahora en español, es una espléndida oportunidad para reivindicar la figura de esta «Emily Dickinson del Bronx».
Su obra, crecida al amparo de Henry James (su héroe literario), ha definido como pocas las sombras de la inmigración, las cicatrices del Holocausto (ella es judía) y la construcción de la identidad cuando todo, salvo uno mismo, está perdido. A sus 86 años, Ozick sigue escribiendo sin premura ni descanso y respondió, vía e-mail, la llamada de ABC Cultural. Lo hizo a su manera, tomándose «la libertad de abordar muchas» de las preguntas que recibió «como un todo puntillista, en lugar de tratar de responderlas una a una».
«Para empezar -asegura la escritora-, su pregunta más intrigante: sí, creo en la verdadera existencia de la musa; conozco bien su carácter y la puedo describir. Es implacable. Acecha siempre en segundo plano, suspendida del techo o agazapada bajo una silla. Si intentas asustarla, permanece obstinadamente presente, molestando, reprendiendo, exigiendo. Interrumpe las comidas, no te deja dormir, y si echas una cabezadita, te persigue en sueños.»
«A mí me invadió por primera vez -añade Ozick- cuando era muy joven, y nunca desde entonces me ha concedido un momento de paz. La reconocí de inmediato, incluso de niña. Así que cuando me preguntan, como usted ahora, qué me lleva a escribir una novela y si he nacido para ser novelista, sólo puedo decir que yo no he tenido nada que ver, me ha sido impuesto; nunca ha sido una cuestión de personalidad.»
«En cualquier caso -concluye la autora-, pasaron años antes de que me sintiese capaz de afirmar que era escritora. Aunque escribía constantemente, no me permití dicha afirmación hasta que dispuse de un número adecuado de publicaciones. Para entonces, por supuesto, me había convertido en una especie de fanática, ‘‘normal’’ en apariencia, pero una anomalía en la sociedad (como lo es, por naturaleza, todo escritor obsesionado con las palabras), y prefería las ideas a la cháchara, y respirar libre en soledad y en el silencio de la noche. Es entonces cuando uno se libera de la musa y de sus incesantes arengas: viendo que ya no es útil (¡como si alguna vez lo hubiese sido, esa bribona!), huye al fin.»
- ¿Alguna vez ha pensado en el alivio que supondría decir basta, ya no escribo más?
- Me pregunto si esta cuestión está relacionada con la famosa confesión de Philip Roth: «Se acabó la lucha». Esto da a entender que el escritor ha estado, casi en todo momento, libre de la abrumadora interrupción externa. Un escritor que está sometido a interrupciones constantes no encontrará alivio en que se le permita parar, sino en que se le permita seguir, seguir y seguir.
- Ha escrito poesía, novelas, relatos cortos, ensayos...
- Escribí poesía de manera obsesiva en la adolescencia y hasta mediada la treintena. Alguien -¿T. S. Eliot o Goethe?- comentó que todo autor es poeta hasta los 35, pero sólo los verdaderos poetas lo siguen siendo; los demás pasan a ser meros escritores. La atracción de los relatos era, supongo, mayor. Un relato corto, construido como está sobre un solo destello revelador, su «epifanía», se acerca más en esencia a un poema. Pero una novela permite muchos de esos destellos, porque teje y teje su complejidad con múltiples hilos.
- ¿Cree usted en la literatura?
- Ah (suspira), sí. Por eso no acepto ningún enfoque, aparentemente literario, sobre la edad de un escritor. La palabra y la obra son intemporales. De modo que cuando me pregunta si el sentimiento que experimenté con mi primera publicación es distinto al que siento ahora, me siento sencillamente perpleja. La publicación (¡impresión, semiobsoleta impresión!) produce un sentimiento de culminación del que ningún escritor, novato o veterano, puede prescindir.
- ¿Tiene una noción platónica del escritor?
- Sí. La palabra disuelve el tiempo. Con ella podemos asociarnos con los antiguos, y penetrar en todos los credos y mensajes del mundo, y atisbar indicios del conocimiento y la sabiduría y, en último término, del amor y la mortalidad.
- ¿Puede un escritor evitar la ambición? ¿Qué opina del reconocimiento? ¿Piensa que sus libros la sobrevivirán?
- La ambición no tiene importancia literaria; es ansia de poder y fama. Aun así, puede ir, y a menudo ha ido, asociada con la escritura. Pero el de escritor es en esencia un trabajo humilde, plagado de hirientes dudas sobre uno mismo; aunque escribir sin reconocimiento significa un eclipse demoledor y doloroso. Estoy segura de que mis libros no me sobrevivirán: ¿con qué frecuencia lo hemos visto entre nuestros contemporáneos, aquellos que en otro tiempo estuvieron en boca de todos (y yo no lo estoy) y, al morir, mueren dos veces?
- El Holocausto figura en muchos de sus relatos. ¿Siente que es un tema que debe afrontar en su obra?
- Es un «tema» (qué palabra tan anodina para una matanza tan masiva y brutal) que me busca y me atrapa, incluso contra mi voluntad. Pero es Europa en particular, a pesar de las beaterías de sus múltiples monumentos, la que debería afrontar de nuevo su despiadada historia. En especial en este momento, cuando el «nunca más» se ha transformado en el «hagámoslo otra vez» de Hamás. Un sentimiento cordialmente, a veces alegremente, acompañado por un aterrador resurgimiento del antisemitismo en las grandes capitales de Europa.
- ¿Cuáles son las razones de ese antisemitismo?
- Siguen dando viejas «razones» como el libelo de sangre, nuevas «razones» como las mentiras, los engaños y los bulos demonizadores del antisemitismo, que hoy lleva la máscara fraudulenta del antisionismo. No faltan las falsedades derogatorias que adoptan la apariencia de una «razón». Quizá todo antijudío mantenga oculto un retrato de su propia alma y, al reflejarse en él, le revele la verdadera razón para odiar a los judíos: la depravación hasta la médula del que odia.

Mujer para archivar

domingo, 23 de noviembre de 2014

El Gobierno de Netanyahu aprueba el proyecto que definirá Israel como Estado judío

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en Jerusalén.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en Jerusalén. REUTERS


Nueva crisis política -adornada con acusaciones y serias advertencias de adelanto electoral- amenaza la coalición que gobierna Israel. La polémica que esta vez enfrenta a los ministros es la aprobación del Gobierno (14 a favor y seis en contra) de una iniciativa de ley para declarar Israel como "Estado del pueblo judío y su hogar nacional con un sistema democrático que garantiza los derechos individuales de todos sus ciudadanos".
Pero antes de pasar por el Parlamento, el texto del proyecto (fusión de dos iniciativas individuales presentadas por diputados derechistas) será reemplazado con retoques por el primer ministro, Benjamin Netanyahu, moderando los elementos de mayor tinte nacionalista.
La votación ha sido precedida de una fuerte discusión -a veces a gritos- en la reunión del ejecutivo celebrada este domingo en Jerusalén.
"En una situación tan delicada a nivel de seguridad, ¿no es una tapadera esta ley para una prebenda política? Es mejor que mantengamos una discusión profunda antes de que destrocéis el país", le espetó la ministra de Justicia, la centrista Tzipi Livni, al jefe de Gobierno.
Netanyahu respondió acusándola de "defender una posición débil que no nos ayuda en nuestra realidad" y de ser la culpable de la votación en el Gobierno, en alusión a su decisión de abortar la que iba a tener lugar la semana pasada en una comisión ministerial. O en la defensa de Livni de la ley contra el diario gratuito 'Israel Hayom' que apoya a Netanyahu.
Los ministros centristas afirman que la iniciativa tal y como ha sido presentada hoy "es innecesaria, daña la democracia e ignora a los ciudadanos árabes con el único objetivo de obtener más votos en las primarias del Likud".
Netanyahu negó las acusaciones: "Israel es un Estado judío y democrático. Hay algunos que quieren que la democracia supere al carácter judío y otros que éste sea más importante que el principio democrático. Lo que yo propongo es garantizar la igualdad entre los dos valores".
Según él, "esta ley es vital para reforzar la naturaleza de Israel como Estado nacional del pueblo judío precisamente ahora que hay que quienes lo ponen en duda a nivel internacional e interno". No se refirió sólo a determinados dirigentes y miembros del sector árabe israelí "que niegan nuestros derechos nacionales" sino, sobre todo, al rechazo palestino (Abu Mazen) a dicho reconocimiento.

'La solución de dos Estados'

"No entiendo a los que defienden la solución de dos Estados para los dos pueblos (Israel y Palestina), pero al mismo tiempo rechazan esta ley. Reconocen el Estado nacional palestino, pero se oponen al Estado nacional judío", concluyó Netanyahu.
No están solos los dirigentes de izquierda, diputados árabes y algunos analistas que acusan a Netanyahu. Antes de votar en contra, el ministro de Finanzas y líder del partido con más diputados, el centrista Yair Lapid, envió un envenenado mensaje a Netanyahu y los diputados que presentaron la iniciativa: "Israel debe ser un Estado judío pero también democrático. El proyecto de ley que hoy se presenta en el Gobierno es malo y redactado de forma pésima. Está destinado sólo a las necesidades de las primarias del Likud. Es una ley que Ben Gurion, Beguin y Jabotinsky no hubieran aceptado".
Los críticos del proyecto denuncian que el carácter de Israel ya está definido en la declaración de Independencia de Ben Gurion (14 de mayo del 48) ,en la que se reconoce tanto "el derecho del pueblo judío a establecerse en su Estado" como "la total igualdad de derechos sociales y políticos a todos sus habitantes, sin consideración de religión, raza o sexo".
En el proyecto se garantiza "la igualdad de los derechos individuales para todos los ciudadanos independientemente de su raza, religión o sexo" pero se aclara que "el derecho nacional en Israel está reservado al pueblo judío".
Lapid y Livni denuncian que la iniciativa tal y como está redactada hoy no tiene en cuenta el sector árabe que constituye el 20% de la población israelí en unos momentos de mucha tensión interna y externa.
Mientras el diputado del Likud y promotor de la propuesta, Zeev Elkin, dice que "el objetivo es que la ley defina por fin después de muchos años que Israel no sólo es una democracia sino también el hogar nacional de todos los judíos".
La oposición acusa al Gobierno de "irresponsabilidad en momentos de gran tensión". "Si la declaración de independencia era suficiente cuando éramos sólo 600.000 habitantes, ¿por qué no lo es ahora para Netanyahu?", se pregunta el líder laborista Yitzhak Herzog.
Antes de convertirse en ley, el proyecto deberá someterse a muchas reuniones, interpretaciones, discusiones, amenazas de elecciones anticipadas y peleas mediáticas.
Fuente:elmundo.es

martes, 18 de noviembre de 2014

Rabi Levin Kaman, Rabi Moshé Tasberski , Rabi Arie Klpinski, Rab Abraham Shmuel Golgbefg Z"L


Dos terroristas palestinos matan a cuatro israelíes en un ataque en una sinagoga de Jerusalén


Z"L

Z"L

Se trata del ataque terrorista más grave de los últimos años en Jerusalén. Armados con una pistola y un hacha, dos palestinos han asesinado a cuatro civiles israelíes y herido a otros ocho en una sinagoga en el barrio de Har Nof, al oeste de la ciudad. Tras atacar a los fieles judíos en el interior del recinto religioso, los dos agresores han sido abatidos por policías que llegaron posteriormente.
El grupo islamista Hamas ha aplaudido el atentado cometido por dos primos y habitantes de un barrio de Jerusalén Este -Ghassan y Uday Abu Jamal- y lo ha definido como "una acción de calidad, heroica, y respuesta natural". Pero ha sido el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), el grupo que ha reivindicado el atentado, afirmando que "es una forma de resistencia que debe aumentar".
"Es una acción terrorista y cobarde contra personas inocentes que sólo querían rezar y que nace de la incitación a la odio y violencia en las redes y medios de comunicación dependientes de la Autoridad Palestina de Abu Mazen. Hamas y otros grupos extremistas alientan estas acciones, por ejemplo, pidiendo venganza por la muerte de un palestino, anteayer, que según la autopsia y la policía no fue atacado sino se suicidó", ha afirmado el ministro israelí de Seguridad Interna, Yitzhak Aharonovich.
"Estaba rezando cuando de repente escuché disparos y gritos de Ala Akbar. Vi cómo uno disparaba a la gente y el otro atacaba con un arma punzante. Conseguí salir de la sinagoga y llamar a la policía", ha contado el joven Yossi a EL MUNDO. Entre los muertos, se halla el jefe de la academia religiosa, el rabino Moshe Tabarski (60). A su vez, tres de las víctimas mortales tenían a su vez la nacionalidad estadounidense y una cuarta la británica.
"Dos terroristas irrumpieron en el complejo de la sinagoga y empezaron a atacar a los que llegaron a rezar en el servicio matutino. Ha sido una matanza terrible", ha afirmado otro testigo a la radio de Jerusalén, revelando que la sinagoga no contaba con guarda de seguridad.
Terroristas de Hamas portan una foto de los asesinos.
Los autores del atentado en la sinagoga de Jerusalén.

Desde los servicios de emergencia, relatan que "a las 7 de la mañana, recibimos la llamada de la sinagoga para pedir asistencia urgente en un ataque muy grave con muchos heridos".
Varios ataques palestinos -ya sea con atropellos o apuñalamientos- han provocado la muerte de seis israelíes en el último mes.
El ataque de esta mañana en la sinagoga de Har Nof devuelve la ciudad a los peores tiempos de la Segunda Intifada y eleva aún más la tensión en una ciudad que pensaba que había recuperado la calma. Sobre todo tras la cumbre tripartita en Ammán entre el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, el rey Abdalá II de Jordania y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que hicieron un llamamiento a la calma en Jerusalén.
La forma y sobre todo el escenario elegido (una sinagoga) convierten este atentado en una "acción estratégica" que pueden cambiar las relaciones entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP).
"Respondemos con mano dura a este cruel asesinato de judíos que fueron a rezar", ha comunicado el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

Reunión de urgencia

Todas las críticas del Gobierno israelí están enfocadas hacia lo que definen como "provocaciones e incitación a la violencia de Abu Mazen".
No sólo Hamas o la Yihad Islámica justifican el ataque. El dirigente de Al Fatah, Tawfik Tirawi, ha afirmado que el ataque contra la sinagoga "es la respuesta palestina a todos los crímenes de Israel contra el pueblo palestino y sus lugares santos".
Dos horas después del atentado, agentes israelíes han llegado a las casas de los dos atacantes en el barrio Jabel Mukaber y han interrogado a sus familiares. Poco después, Netanyahu ha anunciado la destrucción de las casas de los dos terroristas.
Fuente :elmundo.es

domingo, 16 de noviembre de 2014

Murio el gran matemático judío Alexander Grothendieck . Z"L.

Nació en Berlín en 1928 , en el seno de una familia judía de ideas revolucionarias.Su padre ,anarquista ruso , fue perseguido por el Zar, por los comunistas y finalmente por los nazis . Murió en Auschwitz .Él y su madre fueron internado por el gobierno de Vichy en un campo de concentración en los Pirinesos.

"El sueño al que me refiero no tiene escenario, ninguna acción o actividad en concreto. No contenía más que una imagen congelada, una que al mismo tiempo parecía asombrosamente viva. Era una cabeza humana vista de perfil derecho". Este texto, onírico, eléctrico de emoción, es un texto prohibido. Su autor, Alexander Grothendieck decidió el 3 de enero de 2010, desde un exilio autoimpuesto, prohibir toda reproducción presente o futura de su trabajo. Así, uno de los matemáticos más brillantes del siglo XX, que pretendía refundar la matemática con la geometría algebraica, alzaba un muro de silencio sobre su trabajo.
Ayer, Grothendieck murió a los 86 años en el hospital de Saint-Girons, región pirenaica del sur de Francia. Lo hizo sin mostrar grieta alguna en ese muro. Pero no todos los colegas que admiran su trabajo están dispuestos a cumplir su voluntad. Roy Lisker, uno de los fundadores de la página web grothendieckcircle.org, ha tomado la dirección contraria a sus otros socios de dicha página y ha continuado el trabajo de traducir al inglés su mezcla de autobiografía y matemática del más alto vuelo Cosechas y siembras. ¿Por qué? Lo explica en su web: "Nadie, por genial que sea, puede reclamar la posesión del conocimiento científico. Las patentes, sí; pero las matemáticas aún no han sido patentadas".
La relevancia de Grothendieck en la definición de la geometría algebraica es enorme: tres de los siete Problemas del Milenio, los mayores desafíos matemáticos del siglo, están relacionados con su obra. Se le considera fundador de la teoría K, una de las piezas clave de la topología. Grothendieck tenía un talento único para unificar, como resume Colin McLarty, profesor de matemáticas de la Universidad Case Western Reserve de Cleveland: “Su visión de las matemáticas era que no había que aproximarse a un problema con una ingente cantidad de conocimiento técnico. La clave para él era concebir el problema con tal nitidez que se resolviera por sí mismo”. McLarty asevera también que es muy difícil seguir su camino, porque aunque los pasos de su método son "sencillos de comprender" la enorme longitud de sus ensayos, y la necesidad de contener todos esos pasos para comprender su razonamiento, hacen extremadamente difícil continuar su legado. Harvey Shoolman, profesor de la Universidad Metropolitana de Londres y cofundador de grothendieckcircle, lamenta el adiós del genio: "Probablemente no volvamos a ver a alguien así por muchas generaciones. Se ha despedido, pero ahora ocupa su lugar junto con Arquímedes, Fermat, Newton, Leibniz, Gauss, Galois y Riemann como un pináculo del éxito en el más difícil y a la vez esencial de los desafíos de la humanidad". 
La carta en la que Alexander Grothendieck expresa el deseo de que sus obras no sean públicas, a 3 de enero de 2010.
Nadie sabe con certeza qué ocurrió en la mente de Grothendieck para que en 1988 renunciara al mundo y se retirara a su hogar pirenaico para aislarse. Pero hurgar en su pasado es encontrarse con la tragedia, con el compromiso político y con la renuncia a recibir honores por el alcance de su genio. Nació en Berlín en 1928, hijo de un judío anarquista ruso, Alexandre Shapiro, y de una socialista revolucionaria, Hanka Grothendieck. El horror de los campos le quitó a su padre, que falleció en Auschwitz en 1942. Grothendieck viviría con estatuto de apátrida la mayor parte de su vida.
París lo conectó con las mentes matemáticas del momento tras su paso por la universidad de Montpellier. En el seminario Henri Cartan conoce entre otros a Lauren Schwartz, ganador de la Medalla Fields por su trabajo en la teoría de distribuciones. Schwartz se convirtió en su director de tesis y asistió atónito a la creatividad desplegada por su pupilo.
Grothendieck estableció en sus textos curiosas metáforas para expresar su concepción matemática. Habló sobre dos tipos de matemáticos, el que abriría una nuez con martillo y cincel y el que, pacientemente, la sumerge en agua y espera, con el paso de los meses, a que el líquido penetre y se pueda partir cerrando la mano sin más. Otra bella metáfora presente en sus notas que expresa cómo funcionaba su mente habla de las mareas: "Lo ignoto que quiere ser conocido se me presentaba como una porción de tierra, o una dura magra, resistiéndose a la penetración... El océano avanza insensible en silencio, nada parece suceder, nada se mueve, el agua está tan lejos que apenas puedes escucharlo... Y sin embargo finalmente rodea la sustancia resistente".
Sus teorías le valieron el máximo reconocimiento de la matemática, la medalla Fields, en 1966. Grothendieck, pacifista y ecologista radical, se negó a recogerla en Moscú, por la persecución que recibían los disidentes del régimen comunista soviético y la actuación de la URSS en los países de Europa oriental. Fue un primer paso en una espiral de compromiso político y progresivo alejamiento de la comunidad científica. Participa en las revueltas de mayo del 68 en París, cada vez más convencido que la vía académica era una vía muerta. En 1970 dimite del Institute des Hautes Études Scientifiques (IHES), institución de la que fue una de sus máximas figuras fundadoras. Viaja también Vietnam para protestar contra la guerra. Los años 80 son de enorme producción. En solo un año, del 80 al 81, escribe el manuscrito La larga marcha a través de la teoría Galois. Larga, en efecto, pues fueron 1.600 páginas. También lo es Cosechas y siembras, autobiografía de 1.000 páginas. De esta época también es Bosquejo de un programa, dos volúmenes que más tarde publicaría la Universidad de Cambridge. Un último portazo a los honores lo dio en 1988 cuando renunció al premio Crafoord —gestionado por la Real Academia Sueca de las Ciencias para premiar a las disciplinas fuera de los Nobel—. En 1991 comienza su retiro definitivo en los Pirineos, en una aldea pirenaica cuya ubicación no comparte con ningún amigo.
Antes de su muerte ayer, ecos de Grothendieck han llegado a cuentagotas en estas últimas tres décadas. Liberation publica en 2012 que la universidad de Montpellier guarda un legado de 20.000 páginas del autor, sus anotaciones y reflexiones durante los setenta y ochenta. Inédito y sin publicarlo, por expreso deseo de su autor. En 2010 llegó la carta , pidiendo que se retirara su obra de todas las librerías y webs. Las razones, un misterio. Aunque tal vez el final de ese sueño que describe en el arranque de su autobiografía encierre alguna clave: “Reviviendo este sueño en la confortable quietud de mi cama, me vi forzado por un deseo natural a ponerle un nombre a esta aparición. No tuve que pensar mucho: una vez que la cuestión arraigó, era más que obvio que la cabeza que había visto en mi sueño no era otra que la mía”.

La carta del no

Declaración de mi intención de denegar el permiso para que mi obra sea publicada
por Alexandre Grothendieck
No tengo ninguna intención de publicar o reimprimir ninguna obra o texto de la que sea autor, de la manera que fuera, en digital o en papel, sea en la forma de trabajos completos o extractos, sean trabajos de interés personal o científico, o sean cartas personales dirigidas a otros, y también todas las traducciones de los textos de los que soy el autor.
Todas las ediciones o transmisión de dichos textos que se han producido en el pasado sin mi permiso expreso, o que pudieran producirse en el futuro mientras yo viva, que se hagan o que se hayan hecho en oposición a mi testamento, como está específicamente precisado en él, serán vistas a mis ojos como ilegítimas.
Al punto en que tenga conocimiento de ellas, insistiré a los creadores de estas ediciones pirata, o de cualquier otra edición incluyendo, sin mi permiso expreso, textos de mi puño y letra (amén de las posibles citas de unas pocas líneas como mucho), que las eliminen inmediatamente del mercado; que los directores de las librerías que almacenan copias de mis obras, hagan que esas obras desaparezcan de una vez. 
Escrita en mi residencia. 3 de enero de 2010 AG

viernes, 14 de noviembre de 2014

La nueva alcaldesa de Collado Villalba utilizó la expresión 'perra judía' en el examen de Aguirre


La nueva alcaldesa de Collado Villalba (Madrid), Mariola Vargas, ha pedido "perdón" a la comunidad judía por haber utilizado la expresión de "perra judía" el pasado miércoles durante el "examen" que promovió esta semana la presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, a los candidatos de su formación a las Alcaldías.
Durante esta "prueba" ante medios de comunicación y miembros de su partido, al ser preguntada reiteradamente por la pérdida salarial que la conllevaba estar en el Ayuntamiento, la ya alcaldesa lanzó en un determinado momento la expresión "No soy una perra judía". Seguidamente, reconoció que ganaba mil euros más al mes como médico.
En declaraciones a los medios de comunicación, tras jurar el cargo como alcaldesa de la localidad, Vargas ha señalado que ya ha pedido perdón "por escrito" a la Federación Española de Comunidades Judías porque utilizó una "expresión coloquial" que fue "muy desafortunada". "Utilicé una expresión coloquial, muy madrileña, pero muy desafortunada", ha reconocido.
"Sabéis que yo soy una mujer muy religiosa y mi doctrina me indica todo lo contrario, que tengo que rezar por todo el mundo. Cuando dije perro judío era una expresión coloquial, sin más", ha asegurado.
Preguntada por si se sintió como una "cobaya" al participar en el "examen" ha negado este extremo y ha señalado que las "medidas de transparencia" al principio "pueden resultar extrañas".
"Yo no creo que haya sido una cobaya. Las medidas de transparencia, cuando se imponen pues al principio pueden resultar extrañas y cada uno puede sacar sus propias conclusiones de los hechos acaecidos. A mí me pareció una medida de transparencia. Yo ya he dicho algo, me he retratado públicamente y si resulta que mañana tengo una cuenta en Suiza, pues he mentido, obviamente", ha asegurado.
 
 

jueves, 13 de noviembre de 2014

Margallo abre la puerta a que España reconozca a" Palestina"sin un acuerdo previo con Israel


El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, ha abierto este jueves la puerta por vez primera a que España reconozca el Estado palestino sin que se alcance antes un acuerdo previo con Israel.
El ministro se reunió esta mañana en el Congreso de los Diputados con Trinidad Jiménez (PSOE), José María Beneyto (PP) y Jordi Xuclá (CiU) con el objetivo de consensuar un pronunciamiento de esta Cámara acerca del reconocimiento del Estado palestino, han confirmado a Europa Press algunos de los asistentes a este encuentro.
Si en las últimas semanas el jefe de la diplomacia no se había mostrado partidario de dar este paso si no existía antes un acuerdo con Israel para el establecimiento de un Estado palestino, hoy se ha referido a la posibilidad de que España reconozca de forma bilateral a Palestina cuando exista el convencimiento de que "la negociación no avanza".
"España reconocerá a Palestina cuando creamos que va a favorecer la negociación o cuando nos convenzamos de que la negociación no avanza", ha afirmado en el marco de una comida organizada por la Asociación de Periodistas Europeos.
No obstante, el ministro se ha mostrado convencido de que este paso no debe darse con un mero propósito "simbólico", sino que tiene que servir para "favorecer la solución" al conflicto, que pasa necesariamente por la solución de los dos Estados por la que apuesta la comunidad internacional.
Eso sí, ha reconocido que el Estado palestino solo será viable cuando surja de un acuerdo con Israel, con el que hay que negociar toda una serie de cuestiones como la fijación de las fronteras, el retorno de los refugiados o el estatus de Jerusalén.

Evitar un 'espectáculo' de división

El ministro también ha defendido que la UE se mueva de manera coordinada con respecto a esta cuestión y evite dar el "espectáculo" de división que se produjo cuando la Asamblea General de la ONU votó la solicitud de Palestina de ser reconocida como Estado observador no miembro.
El martes de la próxima semana, el Pleno del Congreso debatirá y votará una proposición no de ley presentada por el PSOE y que busca instar al Gobierno a que reconozca el Estado palestino, emulando los movimientos que recientemente han adoptado el Parlamento británico y el irlandés, y se dispone a hacer también la Asamblea francesa.
La propuesta socialista no establece una fecha límite para proceder a este procedimiento para dejar así al Ejecutivo margen suficiente para "manejar sus tiempos", según ha explicado a Europa Press la portavoz de Exteriores del PSOE en el Congreso, Trinidad Jiménez, quien ha añadido que la pelota está ahora en el tejado del PP, que es quien tiene que decidir aún su posición ante este debate.
Fuente:elmundo.es