Casa de Israel - בית ישראל


Desde " Casa de Israel " trabajamos para hacer frente al antisemitismo , la judeofobia y la negación o banalización de La Shoá ( Holocausto) .
No olvidamos las terribles persecuciones a las que fue sometido el pueblo judío a través de los siglos , que culminaron con la tragedia de La Shoá .
Queremos tambien poner en valor y reconocer la fundamental e imprescindible aportación de este pueblo y de la Instrucción de La Torá , en la creación de las bases sobre las que se sustenta la Civilización Occidental.

"... עמך עמי ואלהיך אלהי ..."

domingo, 1 de marzo de 2015

¿Se quedará Europa sin comunidades judías?

Cementerio judío de Cracovia

Los atentados en Francia, en Bélgica o en Dinamarca han puesto en las portadas un viejo fenómeno: el antisemitismo. Hacía mucho tiempo que los judíos no morían en Europa por ser judíos… o quizá no tanto. Lo cierto es que, al menos en ciertos medios y en algunas instancias oficiales, la cuestión ha cobrado un protagonismo que no tenía.
Estuvo muy presente, como no podía ser de otra manera, en la celebración del 70 aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz, en la que se vio cuán urgente es recordar el pasado para que no se repita. Al mismo tiempo, experimentos periodísticos nos demuestran que las ciudades europeas no son el paraíso de tolerancia que pensábamos.
La pregunta surgió y rápidamente hubo respuestas: tanto Hollande como Manuel Valls han repetido en numerosas ocasiones que los judíos franceses tienen su hogar en Francia, pero lo cierto es que miles de personas han emigrado a Israel en los últimos años.
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Al mismo tiempo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu animaba a los judíos europeos a emigrar a su país en unas declaraciones que no han gustado mucho en los gobiernos europeos e incluso a algunas personalidades judías relevantes.
Pero más allá de las polémicas políticas, lo cierto es que la sensación de que nuestro continente está dejando de ser un espacio seguro para los judíos se extiende entre las comunidades de los distintos países y, sobre todo, en los medios.

¿Qué ocurre en España?

Desde Libertad Digital hemos tratado de calibrar la profundidad de esta preocupación y para ello hemos preguntado a algunas personalidades relevantes entre los judíos europeos, entre ellas el presidente de la Federación Española de Comunidades Judías, Isaac Querub, que nos muestra su "inmensa inquietud y enorme preocupación" por lo que está ocurriendo, si bien no es algo que se haya destapado en los últimos meses ni siquiera en los últimos años: "Desde 2006 hay un incremento de la hostilidad, la agresividad y en resumen del antisemitismo", nos dice evocando el caso de Ilan Halini, un joven judío francés que fue secuestrado y torturado durante tres semanas hasta la muerte.
En nuestro país "no ha habido agresiones, pero sí un incremento de la hostilidad", nos cuenta Querub recordando los "17.000 tuits antisemitas" que se produjeron tras la derrota del Real Madrid en la Final Four de baloncesto frente al Maccabi de Tel Aviv.
"El antisemitismo ha sido marginal en España –nos explica Isaac Querub- porque somos un porcentaje muy pequeño de la población", pero el "caldo de cultivo está ahí" y de ese caldo de cultivo "surge la tragedia".
Para Querub, además, es importante señalar que no es una cuestión que deba preocupar sólo a las comunidades hebreas, y lo explica con una metáfora: "Los judíos somos como el pájaro del minero que detectaba el gas grisú: porque el antisemitismo afecta a todos".
¿Qué hacer? A largo plazo Querub habla de educación y de "los valores judeocristianos, que son los nuestros, que es nuestro patrimonio y lo que queremos para nuestros hijos". A corto plazo es más contundente: "Legislación y acciones policiales y militares. No sólo tenemos el derecho de defendernos sino también el deber".
Preguntamos a Isaac Querub por el llamado de Netanyahu a los judíos para que emigren a Israel y lo pone en la perspectiva de la campaña electoral en la que está inmerso el primer ministro israelí, además de que "es lógico" que un mandatario de Israel "invite a los judíos a que vayan si no están a gusto en sus países".
Sin embargo, recalca que la española es "una comunidad pequeña pero que está perfectamente integrada, compartimos con el resto de los españoles las mismas inquietudes y problemas". Además, incide en que los poderes públicos "están haciendo su trabajo y nos sentimos protegidos. Se lo han tomado muy en serio", concluye.

Más incidentes que nunca

Cambiamos de país para una perspectiva diferente y contactamos con Mike Whine, director del Community Security Trust, una institución británica dedicada específicamente a la seguridad de la comunidades judías.
Whine nos habla de una comunidad judía británica floreciente, con "un éxito sin precedentes" representada al más alto nivel "en las artes, la política y las profesiones liberales". Sin embargo, no toda la realidad es tan positiva: "Los incidentes antisemitas y el discurso están aumentando, especialmente en 2014, cuando se registraron los mayores niveles" en mucho tiempo. De hecho, nos cuenta que su organización registró "1.168 incidentes antisemitas" en 2014, casi el doble que el año anterior. También es cierto, matiza, que "la mitad de ellos se produjo en julio y agosto", coincidiendo con la incursión de Israel en Gaza.
Pero la tendencia es más profunda, según Mike Whine: "El antisemitismo en Europa ha ido en aumento desde la década de los noventa", con la llegada de generaciones que ya no habían vivido el Holocausto y el surgimiento de la "alianza de la extrema izquierda con los palestinos" , habitualmente envuelta "en ideologías antisemitas profundamente arraigadas". Las encuestas, nos recuerda, señalan también ese incremento.

Distintos antisemitismos

No obstante, hay que señalar diferencias importantes: "En Europa Central y del Este el antisemitismo por lo general surge como consecuencia de culpar a los judíos de colapso económico y con el auge del ultranacionalismo". En Europa occidental, por el contrario está más relacionado con el islamismo "que penetra las comunidades musulmanas" y en no pocas ocasiones con la alianza "tóxica" de éste con "la extrema izquierda antisionista y antisemita".
Por otro lado, Whine distingue entre dos amenazas para los judíos europeos diferentes pese a estar, obviamente, muy relacionadas: el antisemitismo y el terrorismo. "Sabemos que Al Qaeda y el Estado Islámico –como también Irán y sus proxys como Hezbolá- promueven el terrorismo específicamente contra objetivos judíos". Whine explica que puede que no sean sus objetivos principales, pero aún así esto representa "un cambio cualitativo en la amenaza, y tiene que tenerse en cuenta adecuadamente en la planificación contra el terror de los estados".
La cuestión de fondo es que "el antisemitismo es el núcleo de la ideología islamista, pero esto no ha sido entendido por los estados europeos hasta hace poco" nos explica nuestro interlocutor. Afortunadamente, "ahora sí comprenden la amenaza" y se están defendiendo contra ella, "algunos con eficacia" y otros, por desgracia, "no tan bien".
El mensaje de Whine tiene una parte que, en cierto sentido, es optimista: "La diferencia entre la actualidad y los años 30 y 40 es que el antisemitismo entonces fue promovido por los estados, mientras que ahora surge de las calles y los estados, generalmente, están apoyando a las comunidades judías y les ayudan a defenderse".
Para terminar preguntamos también a Mike Whine por las palabras de Netanyahu, que él atribuye completamente a la campaña electoral, no obstante sí que cree que las declaraciones del primer ministro israelí recuerdan "que es responsabilidad de los estados proteger a sus ciudadanos judíos, que son los contribuyentes como todos los demás".

"La situación ha empeorado"

Nuestro último interlocutor es Ronald S. Lauder, el presidente de Congreso Mundial Judío (WJC por sus siglas en inglés) y, probablemente, el máximo representante mundial de todas las comunidades judías fuera de Israel.
Lauder tiene muy claro que "la situación ha empeorado en los últimos meses y años", y nos recuerda los ataques terroristas "en Toulouse, en Bruselas, en París y ahora en Copenhague" o la "oleada de antisemitismo a raíz de la operación israelí en Gaza el verano pasado".
Para Lauder "hay una verdadera sensación de inseguridad" y muchos judíos se preguntan si ellos o sus hijos "tendrán un futuro en Europa". No son meras especulaciones: "Según una encuesta hecha en 2013, es decir, antes de los últimos atentados, cerca de la mitad de los judíos europeos teme ser víctima de un ataque antisemita".
Un ataque que él no duda que se va a producir: "No sabemos cuándo ni dónde será el próximo atentado, pero podría ser en cualquier lugar", por eso la "amenaza yihadista necesita ser tratada con urgencia por todos los países de Europa, ningún país es inmune, cualquiera puede convertirse en la próxima víctima de los extremistas" máxime cuando "no es sólo una amenaza para judíos sino a nuestras sociedades libres en su conjunto".

"El antisemitismo siempre ha estado ahí"

"El antisemitismo siempre ha estado ahí –nos dice Lauder-, pero mientras que hace unas décadas la mayoría tenía mucho cuidado de no decir cosas contra los judíos en público, hoy muchos se sienten envalentonados para hacerlo".
"Es quizás la forma más antigua de odio racial –nos explica nuestro interlocutor- y a pesar del Holocausto todavía está vivo y coleando en Europa". Por eso es tan importante "que Europa reconozca el desafío y luche contra el antisemitismo por todos los medios".
Por último, preguntamos al presidente del WJC por las declaraciones de Netanyahu, que él ve como algo bastante normal: "Lo que dijo no era muy diferente de lo que la mayoría de sus predecesores ha dicho, que siempre hay un lugar para los judíos en Israel".
No obstante, Lauder duda de la eficacia del llamamiento: "Creo que las personas no toman la decisión de emigrar en base a las declaraciones de los dirigentes políticos" y, en cualquier caso, pide un esfuerzo por proteger la permanencia de judíos fuera de Israel: "La respuesta correcta a los ataques terroristas no debería ser un éxodo masivo de los judíos europeos, sino una lucha de principios para salvaguardar la vida judía en Europa".
"Fue un milagro que la vida judía floreciese de nuevo en Europa después del Holocausto, y no debemos permitir que sea destruida. Si lo hacemos –concluye Ronald Lauder- los terroristas y los antisemitas habrían ganado".
Seguramente el presidente del WJC tiene razón y quizás lo peor de todo sea que no habrían ganado sólo a judíos sino a todos nosotros, a todos los europeos. Efectivamente, las comunidades judías europeas son un pájaro que nos alerta del grisú de la barbarie, probablemente por ahora el pequeño pájaro no se asfixie, pero empieza a sentirse más que incómodo: debemos estar muy alerta.
Fuente: C.Jordá - libertaddigital.com

viernes, 27 de febrero de 2015

"Contra Israel vale todo" - Elías Cohen


Los libelos de sangre, que tuvieron lugar especialmente durante la Baja Edad Media europea, eran acusaciones, orales o escritas, de asesinatos rituales de niños cristianos por parte de los judíos. Servían, dado su contenido, para fomentar ataques y pogromos contra las comunidades judías autóctonas y justificar las leyes antisemitas que se aplicaban contra ellas.
El primer libelo de sangre conocido se produjo antes del surgimiento del cristianismo: fue perpetrado por el estudioso griego Apión, en el siglo I a. C., y Flavio Josefo lo refutó con suContra Apión. El último registrado en Europa tuvo lugar en Polonia en 1946, cuando, tras una acusación falsa de secuestro y asesinato ritual, la Policía, la inteligencia militar y militantes del Partido Polaco de los Trabajadores asesinaron a 42 judíos supervivientes del Holocausto.
Durante las últimas décadas, y sobre todo desde el estallido de la Primera Intifada, hay un nuevo frente de guerra abierto en el conflicto entre israelíes y palestinos: el de la información. En este contexto, se ha desplegado una maquinaria de manipulación mediática con el objetivo de dañar la imagen de Israel y aislarlo internacionalmente: las acusaciones sin fundamento que se vierten contra el Estado judío son los libelos de sangre modernos.
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Los ejemplos son sustanciosos, y en su difusión desempeñan un papel fundamental medios de comunicación tenidos por serios y prestigiosos.
En agosto de 1982 el presidente de los EEUU, Ronald Reagan, pidió a Israel que detuviera sus ataques en el Líbano después de que el Washington Post publicara una foto en portada -filtrada por la OLP- de un bebé sin brazos y con quemaduras, víctima supuestamente de un bombardeo de la aviación israelí. Posteriormente se descubrió que el bebé tenía brazos y que las quemaduras se las provocó un ataque de la OLP en Beirut Oriental. El Washington Post acabó pulicando una rectificación… en la página decimocuarta.
El 30 de septiembre de 2000 la muerte del niño palestino Mohamed al Durah provocó que se lanzaran toda la clase de improperios contra Israel y se dice que alentó a cientos de palestinos a unirse a la lucha armada contra Israel durante la Segunda Intifada. El canal de televisión France 2 sigue manteniendo que Al Durah murió bajo fuego israelí, pero el caso ha sido llevado a los tribunales.
En 2002, cuando el Ejército israelí entró en Yenín, líderes e intelectuales europeos acusaron a los israelíes de estar haciendo lo mismo que los nazis en Auschwitz o el gueto de Varsovia; después que la nada sospechosa Human Rights Watch cifrara en 52 los palestinos muertos –26 de ellos arma en mano–, por 13 soldados israelíes, no hubo más que silencio; pero las manifestaciones callejeras en las que se comparaba a Israel con los nazis fueron televisadas hasta en el último rincón del mundo.
En verano de 2006, durante la Segunda Guerra de Líbano, la agencia de noticias Reuters no tuvo más remedio que despedir al fotógrafo Adnan Haj por manipular fotografías de los ataques israelíes con el objetivo de mostrar más devastación.
Y ahora las inundaciones de Gaza
En los últimos días, la Franja de Gaza ha padecido inundaciones. Las causas han sido puramente meteorológicas, como en 2013. Pero esta vez algunos medios no han querido perder la oportunidad de airear un libelo contra Israel.
Examinemos el caso, porque es de juzgado de guardia.
En el día de ayer, Al Yazira publicaba una noticia en la que acusaba a Israel de haber inundado Gaza abriendo las presas del sur del país. Para sustentar la acusación el canal qatarí se hacía eco de las palabras del general Said al Arabia, jefe de la agencia de defensa civil de la Franja:
Israel abrió las compuertas, sin previo aviso, ayer por la noche, causando graves daños a las aldeas de Gaza próximas a la frontera… más de 40 viviendas quedaron anegadas y 80 familias que encuentran actualmente en refugios como consecuencia de ello.
Hispan TV, la televisión de habla hispana del Gobierno de Irán, difundió la noticia, así como Vice News. El libelo fue propalado también por France Presse, que produjo un vídeo en el cual habitantes de la Franja acusaban a Israel de las inundaciones.
Hay un pequeño problema en todo esto: en el sur de Israel no hay presas.
El Daily Mail británico publicó una noticia encabezada con este titular:
Cientos de palestinos se quedan sin casa después de que Israel abriera las presas de los ríos e inundara Gaza… horas antes la compañía eléctrica del Estado judío cortó la electricidad en ciudades de la Margen Occidental.
El Mail fue más allá que Al Yazira, Hispan TV, Vice News o AFP e intentó conectar los cortes eléctricos en las ciudades de Nablús y Yenín -por una deuda de 2.000 millones de shekels (unos 450 millones de euros), mientras los altos cargos de la ANP no viven precisamente en la miseria-, que tuvieron lugar por espacio de 45 minutos el pasado lunes, con las inundaciones en Gaza, provocadas por las fuertes lluvias de los últimos días.
El Mail corrigió el titular y eliminó las referencias a las inexistentes presas del sur de Israel, pero siguió manteniendo la acusación de que la inundación fue provocada.
A los que sostenemos que se manipula mediáticamente contra Israel con el objetivo de denigrar su posición e imagen internacional (a tenor de lo que se desprende de una encuesta de la BBC realizada en 2013, la estrategia ha dado sus frutos) a través de la actualización de los temas y libelos antisemitas clásicos nos han llamado de todo. Desde que estamos a sueldo del Mosad hasta que somos unos llorones victimistas. Pero no hay descalificación que pueda derribar a un dato objetivo. Siempre estaremos con el 2+2=4 antes que con los que acusan falsariamente a Israel de genocida.
El caso de la inundación provocada de Gaza no hace sino corroborar lo que llevamos años denunciando: contra Israel, en los medios, vale todo; y en muchas ocasiones la intención no es informar sino difamar.
Fuente:libertaddigital.com

«Todavía quedan muchas historias fascinantes del Holocausto por contar»




David Safier (Bremen, 1966) ha arrancado las sonrisas de lectores de todo el mundo. Solo en Alemania ha vendido cuatro millones de ejemplares. Pero decidió cambiar completamente de registro en 28 días, que se desarrolla durante el levantamiento del gueto de Varsovia de 1943. Mira, la protagonista, es una joven de 16 años que malvive gracias al estraperlo de alimentos y que se une a la resistencia. «Tenía tantas ganas de escribir esta historia que me prohibí pensar en mis lectores más fieles», asegura. 
-¿A qué se debe este cambio radical del humor al horror?
-Quería escribir esta historia desde hacía veinte años. En 1992, cuando era un joven periodista, me pidieron que pronunciara un discurso sobre el levantamiento del gueto de Varsovia en la catedral de Bremen. Leí mucho sobre el tema y me fascinó, porque en ese acontecimiento se puede ver lo peor y lo mejor de lo que es capaz el ser humano, la mayor grandeza y la mayor cobardía. Cientos de personas dieron lo mejor de sí mismas, incluso la vida, para que otras se salvaran, pero algunas se salvaron a costa de entregar a los nazis a sus propios padres o a sus hijos. La pregunta esencial de esta novela es ¿qué tipo de persona quieres ser, como te comportarías en una situación así?
-Entre lo peor estaban también los policías judíos que colaboraban con los nazis.
-La policía judía ayudaba a los nazis a mantener el orden en el gueto y luego colaboró en las deportaciones. Para los jóvenes judíos era una oportunidad para ganar dinero y, además, pensaban que de esa manera lograrían seguir vivos. Algunos policías judíos entregaron a sus propios padres para sobrevivir. Pero es importante tener en cuenta que incluso los policías judíos eran víctimas de los nazis.
-Acabaron matando a muchos de ellos.
-Sí, muchos fueron asesinados y algunos cambiaron de bando y se unieron a la resistencia porque no podían asimilar lo que estaban haciendo. Es una parte muy importante de la historia del gueto y por eso hice que el hermano de la protagonista fuera policía.
-Una de las preguntas que se han hecho es por qué los judíos opusieron en general poca resistencia.
-Existe esa imagen de que se dejaron llevar a los campos de exterminio como animales al matadero, pero espero que los lectores reconsideren esa idea cuando lean el libro, que cuenta esta lucha de David contra Goliat, de 1.200 jóvenes judíos que resistieron durante 28 días a un enemigo brutalmente superior. En primer lugar, los judíos no se podían imaginar lo que iba a pasar. Incluso para los miembros de la resistencia en el verano de 1942 la existencia de los campos de exterminio era inimaginable. En segundo lugar, los nazis nunca dijeron vamos a mataros a todos. Jugaron la carta de la esperanza. Los judíos pensaron que algunos podían morir, pero nosotros sobreviviremos. Los nazis actuaron de manera muy pérfida, cambiaban las reglas continuamente, en un momento decían que los que tuvieran determinados papeles podían vivir y a las dos semanas decían que no servían. Los miembros de la resistencia no decidieron levantarse hasta que perdieron toda esperanza y comprendieron que el plan era matarlos a todos y que tan solo estaba en su mano decidir cómo querían morir. 
-El tema también le atrajo por su propia experiencia familiar.
-Mi padre sufrió la persecución nazi, escapó de Austria en 1938, se fue a Palestina y luego a Israel. Mi abuelo fue asesinado en Buchenwald en 1940, mi abuela murió en el gueto de Lodz, en Polonia. Fue una experiencia traumática para la familia, que todavía me influye hoy. En casa nunca se hablaba de eso.
-¿Escribir esta novela ha tenido una función terapéutica para usted?
-Sí, aunque no la escribí por motivos terapéuticos, pero me ayudó a entender algunos miedos que tengo. Antes de escribirla tenía pesadillas sobre persecuciones tres o cuatro veces a la semana. Ahora tengo muchas menos, solo dos o tres al mes. Escribir esta novela me ha hecho reflexionar también sobre mi herencia judía. He entendido que la definición de lo que soy no está solo en mis manos.
-¿Le resultó más difícil escribir esta novela que las anteriores?
-Hay dos categorías de dificultad. Si nos referimos al proceso de escritura es mucho más difícil escribir humor, pero emocionalmente ha sido mucho más intenso escribir este libro.
-Por sus antecedentes como novelista de humor se podría haber pensado que abordaría este tema como, por ejemplo, hizo Roberto Benigni en La vida es bella, pero ha seguido un camino realista.
-Leer sobre el gueto de Varsovia para documentarme fue una experiencia muy emocional, eran hechos muy dramáticos. Decidí centrarme en las emociones, el drama y el suspense. Jamás pensé abordarlo como una comedia, ni me lo planteé. Pero descubrí que se representaban obras de teatro en el gueto, entre ellas algunas comedias, antes por supuesto de que se iniciaran las deportaciones masivas. Me chocó mucho que, bajo esas circunstancias, se escribieran y representaran comedias. 
-¿Qué mensaje tiene su libro?
-No hay un mensaje moral definido. Lo que muestra es un espectro muy amplio de distintas reacciones y comportamientos humanos. Los hubo heroicos como el del pedagogo Janusz Korczak, que decidió morir, a pesar de que podía haberse salvado, para acompañar a los niños de su orfanato hasta el final. No juzgo, no digo si es bueno o no tomar las armas, si esto o aquello está bien o mal, sino que dejo que lo haga el lector. 
-Usted ha dicho que en Alemania se enseña lo que fue el Holocausto ya en las escuelas, pero no desde el punto de vista de las emociones, de cómo afectó a seres humanos concretos.
-Esa es mi impresión. Seguramente habrá profesores que lo hagan de una forma diferente, pero como norma general se estudian los hechos, cómo fueron asesinados los judíos, cómo y cuándo lo hicieron los nazis. Cuando yo estudiaba sí había un libro que trasladaba cómo la gente se sentía en esa época, Cuando Hitler robó el conejo rosa, hoy no hay ninguno parecido que muestre la parte emocional. En todas las historias que nos enseñan sobre esa época los sentimientos pasan a un segundo plano, en mi novela lo más importante es la experiencia emotiva de los personajes.
-¿Quedan historias del holocausto por contar?
-Aún quedan muchas historias del Holocausto interesantes y fascinantes por contar, que dan otras perspectivas  de los acontecimientos. Le voy a poner ejemplo, una historia sobre la que he escrito un guion para una película. En 1933 había un joven boxeador gitano que boxeaba al estilo de Mohamed Alí y tenía mucho éxito con las mujeres. Disputó el campeonato nacional alemán y, aunque había ganado claramente a los puntos, los nazis no estaban dispuestos a permitir que un gitano fuera el campeón de Alemania y decidieron dar la victoria al oponente. Todo el estadio se rebeló y obligó a los nazis a darle el título. Al final se lo dieron, pero un día después recibió una carta en la que le informaban de que ya no era el campeón y tenía que repetir el combate, dentro de seis semanas, con otro boxeador de una categoría superior y, además, le decían que su estilo de boxear era antialemán y tenía que cambiarlo. Sabía que iba a perder el combate, pero lo que hizo fue pintarse todo el cuerpo y la cara de blanco, teñirse de rubio y peleó el estilo alemán. Perdió en el séptimo asalto, aunque estuvo a punto de ganar, pero puso en evidencia a los nazis. Es una historia real muy interesante porque se ha hablado mucho de los judíos y mucho menos de los gitanos, que también fueron víctimas del Holocausto. Es una historia que habla de integridad personal. 
-¿Cómo acabó su historia?
-Estaba casado con una alemana y tenía un hijo pequeño. A pesar de que los amaba mucho, comprendió que si seguía con ellos los ponía en riesgo y tuvo que abandonarlos. Fue obligado a luchar en el ejército alemán hasta que acabó en un campo de concentración. Allí le obligaron a boxear contra los oficiales de las SS y tenía que perder. Murió en 1944. Parece ser que fue ejecutado después de que tratara de escapar.
Fuente:Lavozdegalicia.es

jueves, 19 de febrero de 2015

Ser judío en Malmoe - Santiago Navajas


Malmoe es una paradisiaca localidad de la civilizada Suecia. Elegida en cuarto lugar entre lasciudades verdes de Europa, cuenta con una orquesta sinfónica y una universidad, una surtida programación de ópera y teatro, y su equipo de fútbol ha ganado varias veces la liga nacional. Con varias galerías de arte, a veces se la denomina la Ciudad Sueca del Arte. Por otra parte, es el principal puerto nórdico para la importación de coches. ¿Qué más se puede pedir? Malmoe representa la perfección escandinava, con su avanzado Estado de Bienestar y su sociedad culta y tolerante. Salvo que seas judío.
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La sinagoga de Malmoe se erigió en 1903. Pero de un tiempo a esta parte lo que más la carecteriza son los apedreamientos de que es objeto. Esto al menos es lo que nos cuenta el periodista sueco Peter Ljunggren en el documental Judehatet i Malmö ("Odio al judío en Malmoe"), en el que se pasea por la ciudad tocado con una kipá y luciendo una estrella de David. A ver qué pasa. Y lo que pasa es que es acosado, insultado y amenazado.
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Como suele suceder, el antisemitismo se disfraza de antisionismo y está muy vinculado a inmigrantes musulmanes de Oriente Medio. Lo que sirve de excusa para la salida del armario del antisemitismo autóctono.
A través de las experiencias de los judíos que han sufrido acoso, el documental nos ofrece una situación pavorosa, que está llevando al éxodo judío de la ciudad, en la que lo peor, sin embargo, no son las amenazas de muerte, los insultos étnicos y las alusiones a Hitler y Auschwitz que tienen que soportar en sus vidas diarias los hebreos, sino la sensación de impotencia y desamparo cuando no hay ningún castigo ni correctivo para los ofensores. La impunidad que protege a los antisemitas se pone de manifiesto en el caso de una profesora que tuvo que dejar de impartir clase porque la dirección del instituto en el que trabajaba hacía caso omiso de las vejaciones que tenía que soportar por parte de algunos de sus alumnos, que jamás recibieron una amonestación, un apercibimiento, un castigo. En Suecia si le dices a un profesor "bastardo" se te cae el pelo, pero si le llamas "bastardo judío" entonces harán la vista gorda en aras del multiculturalismo, el tercermundismo y lo-que-Israel-le-está-haciendo-a-Palestina.
¿Podría ser todo mero victimismo judío? ¿Quizás estamos ante una posible exageración de una presunta conspiración judeo-masónica-marxista? Para despejar las dudas Ljunggren luce la kipá y la estrella de David por las calles de Malmoe. A ver qué pasa. Y lo que pasa es que efectivamente tiene que soportar comentarios, insultos y amenazas más o menos veladas: "Judío de mierda", "Judío diabólico", "Os vamos a matar a todos".
Afortunadamente, hay también un atisbo para la esperanza. Un musulmán, Siavosh Derakhti, trabaja para la armonía entre judíos y musulmanes en Suecia denunciando el antisemitismo que se expande entre los más brutos y resentidos de la comunidad islámica.
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Al final del documental se pregunta a dos políticas, del Gobierno y la oposición locales, si siendo judío se puede estar tranquilamente en Malmoe. La respuesta de ambas es que no. Lo que es especialmente preocupante porque el problema no reside tanto en los racistas y xenófobos sino en aquellos que pudiendo implantar una tolerancia cero contra todas estas conductas hacen todo lo contrario. Así, el anterior alcalde, el izquierdista Reepalu, acusó a los judíos de la violencia que padecían porque no habían condenado "los crímenes israelíes en Gaza". Lo que supone convertirse en cómplice pasivo del antisemitismo desde la hipócrita solidaridad con Palestina.
Fuente:libertaddigital.com

lunes, 16 de febrero de 2015

¿Es Reino Unido antisemita? “Es difícil vivir siendo judía. Algunos dejan de hablarte”

Un grupo de hombres judíos en el barrio londinense de Golders Green ( Reuters)

Tenía buenas vibraciones. Se habían intercambiado varios emails y la profesora le había comentado que su perfil era muy interesante. Quería conocerla para dirigir su tesis. Y la reunión fue muy bien, hasta que Alina (nombre ficticio) se arremangó y dejó al descubierto la pulsera que llevaba con la estrella de David. La cara de la docente libanesa cambió por completo y la entrevista se dio por terminada. No ofreció explicaciones, pero Alina sabía que recibiría un mensaje notificándola que tenía que encontrar otro tutor. No se equivocó.
Hasta que no llegué a la universidad nunca había vivido el antisemitismo, pero allí me dejaron las cosas claras desde el primer año. Los árabes te dejan de hablar y vives cosas como la “semana del apartheid” o “Boicot a Israel”. Hacen incluso representaciones del Muro de las Lamentaciones, al que tiran pelotas de papel que simulan bombas. Mientras no haya violencia, en la facultad está todo permitido. Libertad de expresión”, explica a El Confidencial.
'Hasta la universidad nunca había vivido el antisemitismo. Allí me dejaron las cosas claras’
La cita tiene lugar en Golders Green, al norte de Londres, una de las zonas judías por excelencia. Muchos hombres llevan la kipá -que cubre parcialmente la cabeza- y tanto las casas como los comercios tienen en el marco de la puerta la Mezuzá -el pergamino con dos versículos de la Torá-. Los restaurantes, con letreros en hebreo, ofrecen comida kosher y el viernes, cuando se pone el sol, las calles se quedan desérticas por la celebración del sabbat.  Sí, sigo en Londres. Pero no tengo en ningún momento la sensación de estar en un ghetto. Los símbolos podrían pasar desapercibidos para las personas que no estén al corriente de estas tradiciones. Y la joven de 22 años que cruza la puerta del Starbucks donde hemos quedado, lleva vaqueros ajustados y botas de tacón.

"Es difícil vivir siendo judío. Donde sea"
Pongo el periódico sobre la mesa para hablar del reportaje que ocupa los titulares. La influyente ONG judía Fundación de Seguridad de la Comunidad (CST, por sus siglas en inglés) ha registrado 1.168 incidentes antisemitas en 2014. La cifra es la más alta desde que empezaron los datos en 1984 y supone más del doble de los 535 episodios de 2013.
Londres y Manchester han sido escenario de la mayoría de los ataques, gran parte llevados a cabo en las redes sociales. Julio y agosto fueron los meses más polémicos, coincidiendo con los bombardeos israelíes en Gaza. Pero tras los atentados de París, la seguridad se ha incrementado e incluso las excursiones programadas por los colegios para visitar sinagogas se han suspendido. La comisión parlamentaria contra el antisemitismo -formada en verano- ha propuesto que los usuarios que difundan el odio racial deberían tener cancelada, por ley, su cuenta en Twitter y Facebook.
“¿Es aún difícil vivir siendo judío?”, pregunto. “Es difícil vivir donde sea y para quien sea. El mundo está loco”, responde. La madre de Alina nació en Marruecos, pero luego se fue a vivir a Málaga. Su padre es de Oporto y hasta bien entrados los 80, su familia no decía a nadie que era judía. Tenía aún miedo a la Inquisición española del Siglo XV -fundada por los Reyes Católicos- y mantenían sus oraciones y incluso sus nombres reales en secreto.
Alina vivió en Portugal hasta los 10 años. Después, sus padres decidieron mudarse con ella y sus dos hermanas a Gibraltar. “Eso sí que es una maravilla. Los cristianos, judíos y árabes conviven sin problemas, incluso las generaciones más mayores tienen trato los unos con los otros”, explica.

Cuando vino a Londres, todo cambió. Se matriculó en la universidad de Middlesex -una de las más valoradas- situada muy cerca de Golders Green. “Por mi apariencia nadie diría que soy judía. Vamos, que somos normales. En el primer año, conoces a mucha gente, pero cuando se enteraban de que eras judía, algunos te dejaban de hablar. Encontrabas problemas para tener compañeros de prácticas. Y algunos incluso me decían ‘tú, israelita de mierda’, cuando yo no soy ni siquiera de Israel y mi madre habla árabe”, señala.
Fue entonces cuando decidió montar una asociación - Jewish Society- e invitar a ponentes que no fueran ni rabinos ni guardasen ninguna relación. “La cuestión era romper mitos e invitamos a los actos a la responsable de la asociación palestina, pero era como hablar con una pared. Y no la culpo, porque hay gente que ha sido educada en el odio”, recalca.
-“¿Has pasado alguna vez miedo?”.
-“Sí, cuando me pilló una manifestación contra Israel en medio de Londres y llevaba un collar con símbolos hebreos.
-“¿Has ocultado alguna vez tus orígenes, por miedo a represalias?
-“Si ves a un profesor en la universidad con una pulsera que pone Libertad Pueblo Palestino, intentas no hacer mucho ruido porque quieres terminar la carrera”.
Salimos a pasear por la calle principal y entramos a un pequeño establecimiento de falafel. Las croquetas de garbanzos también son motivo de polémica entre árabes e judíos. Los primeros acusan a los segundos de haberse apropiado de la receta.
Shomrim, los ‘guardias’ que protegen a los judíos
Uno no se espera la escena que se encuentra en el interior, al menos en este barrio. Shlomo, responsable del negocio, es judío y Adam, el único empleado, es musulmán. “Él es mi guardaespaldas”, bromea el jefe cuando le pregunto si han sufrido altercados en el último año. Mientras muestra con orgullo un reportaje que les dedicaron en una revista alemana, Adam enseña la mano. “Hay cinco dedos y todos son diferentes, pues en este asunto pasa lo mismo. Hay gente buena y mala en todos los lados. Esto es un trabajo como cualquier otro. Y ni mi familia ni mis amigos me han dicho nunca nada”, recalca.
En la librería de al lado, el dependiente asegura que no ha cambiado nada “porque siempre ha sido, es y será lo mismo”. “Solo puedo decir que es más fácil vivir aquí que en Israel”, matiza.
En la calle hay distintas opiniones. Mientras unos aseguran que sí han experimentado más tensiones en los últimos cinco años, otros dicen que viven tranquilos. Un anciano vestido con ropas tradicionales decide entrar en el debate. “Un político dijo en una ocasión que todos los hombres tienen un sentimiento antisemita dentro y solo necesitan de una chispa para encender el fuego”, dice. “Pero al mismo tiempo te digo que la CST es una mierda. Es una ONG que recibe subvenciones y tiene que hacer ruido para que le sigan dando dinero. Aunque ellos ni nos protegen ni nada. Los que verdaderamente están haciendo un buen trabajo son los del Shomrim”, añade.
‘¿Es difícil vivir siendo judío? Es difícil vivir donde sea. El mundo está loco’
Traducido al hebreo como “guardias” se trata de una especie de cuerpo de policía formado por voluntarios, que vela por la seguridad de las zonas donde vive esta comunidad, incluyendo Golders Green, Hendon y Barnet.
Sus miembros, que reciben formación de la Policía Metropolitana, llevan uniformes completos con chalecos a prueba de cuchilladas y cuentan incluso con coches patrulla muy similares a los utilizados por los agentes de Scotland Yard. Los voluntarios del Shomrim -alrededor de 90- están capacitados para detener a los sospechosos hasta que llegue la Policía real y cuentan con una línea telefónica operativa las 24 horas.
La sede central está Stamford Hill, al noreste de Londres, donde viven más de 20.000 jaredíes. Se trata de judíos estrictamente ortodoxos que remontan su ascendencia al Siglo XVIII. Los hombres llevan tirabuzones y van vestidos con sombrero negro y levitas. Las mujeres tienen media melena y la falda por debajo de la rodilla. Se trata de una de las comunidades más cerradas del Reino Unido.
Aquí sí que uno llega a sentirse fuera de lugar. La presencia del foráneo llama la atención e incluso levanta recelo entre los varones, que se niegan a mirarte a la cara cuando preguntas por el informe de la CST. Ellas se muestran quizá un poco más comunicativas. “Sí que ha aumentado la violencia. Ayer mismo, mi hermano iba por la calle y un coche se paró a su lado. Le dijo “te voy a cortar la cabeza, judío de mierda”, explica una mujer acompañada de dos niños pequeños, vestidos igual que los adultos.
Cazenove Road, una de las arterias que salen de la calle principal, podría ser, a priori, uno de las zonas calientes. A un lado, está el colegio judío de primaria Simon Marks. Al otro, una de las mezquitas más grandes de la ciudad. Pero, según los pocos residentes que quieren hablar, la calma es la tónica general en la mayoría de los días. La Shomrim señala además que “los voluntarios están para ofrecer seguridad a la vecindad local, independientemente de su origen étnico o afiliación religiosa”.
Una esvástica pintada en las paredes de la sinagoga de Finsbury Park, en Londres (Reuters).
Una esvástica pintada en las paredes de la sinagoga de Finsbury Park, en Londres (Reuters).
Mayor número de ataques islamófobos
La Policía del distrito de Hackney -donde pertenece el barrio- alaba su labor. Ante la pregunta de si recibirían el mismo apoyo grupos musulmanes que plantearan tener patrullas similares un portavoz recalca: “Mientras se encuentren dentro del límite estipulado por las leyes de Inglaterra no habría ningún problema”.
La cuestión es: ¿es necesario tener también a guardas musulmanes? Según las cifras de la Policía Metropolitana, el año pasado hubo 358 delitos antisemitas en la capital, en comparación con los 162 de 2013, lo que representa un aumento del 121%. Aún así, el número de ataques islamófobos sigue siendo superior. Se registraron 611 delitos, un 11,3% comparado con los 549 de 2013.
Las cifras del CST referentes a la capital indican que los incidentes antisemitas en 2014 se incrementaron en un 137%. Se registraron 583 episodios, en comparación con los 246 de 2013. Por su parte, una encuesta de Populus señala que el 37% de los británicos considera que el antisemitismo sí es un problema que ha empeorado en la última década. El primer ministro, David Cameron, ha calificado el informe de CST de "muy importante" y la ministra del Interior, Theresa May, ha dicho que “el Reino Unido sin judíos no sería Reino Unido”.
 Fuente: Elconfidencial.com

domingo, 8 de febrero de 2015

Tel Aviv, la vida en un país on line. La ciudad más inteligente del mundo es un experimento digital en cada esquina .


En la periferia de Israel, donde no llegan los focos, muchos la ven como la dama más bella, popular, vibrante y moderna. Algunos, sin embargo, la acusan de egocéntrica, esnob y presumida. Nadie discute su preparación y sofisticación. Tel Aviv, centro cultural, económico, tecnológico y de ocio, lidera una nueva forma de vida. "La ciudad más inteligente del mundo", como sentenció el último Smart City Expo World Congress celebrado en Barcelona.
Los 418.600 habitantes de esta villa mediterránea son conejos de laboratorio en un experimento digital con inteligentes sensores, parkings, guarderías y esquinas. «En Tel Aviv, el futuro ya está aquí», dicen con orgullo en el Ayuntamiento alegando que el concepto de Smart City está cambiando el cuerpo y alma de la vida urbana. Ya sea al comprar el pan, asistir a una obra de teatro, aparcar el coche o leer la prensa. Todo gracias a tarjetas digitales, mapas guiados, aplicaciones en smartphones y Wi-Fi gratuito en todas las calles, plazas y playas de la ciudad.
«En lo que se refiere a innovación y start ups, Tel Aviv está considerada la ciudad más importante tras Silicon Valley. Tenemos unas 700 start ups. Per cápita, más que nadie en el mundo», indica Hila Oren, la fundadora y directora general de la empresa municipal Tel Aviv Global. Es también la madre espiritual de la «Librería», un espacio en el sur de la ciudad que permite a pequeñas empresas tecnológicas crecer y creer en su idea. En la llamada Start Up Nation, la capital no es Jerusalén, sino Tel Aviv. Oren nos cuenta una anécdota: «Ayer, nada más entrar en el parking del Teatro Habima, identificaron mi número. Recibí inmediatamente un sms y un número para devolver la llamada. Pago automático. De esta forma, no pierdo tiempo en buscar la máquina para pagar. Este sistema agiliza el proceso y es más barato».
Oren cree que el acceso a Internet desde cualquier parte de Tel Aviv fue decisiva para ganar el certamen en Barcelona. «Somos la única ciudad en el mundo que tiene Wi Fi gratuito en todas sus calles, incluido en la playa, autobuses, centros comerciales, etcétera. El alcalde, Ron Huldai, defiende que si un ciudadano tiene derecho a recibir agua y electricidad también debe tener acceso a Internet».
El joven Amitai Gindel enseña a este diario «la joya de la corona»: la tarjeta digital que deja atrás la Tel Aviv analógica. «Hace dos años, el Ayuntamiento decidió una nueva estrategia para acercarse al ciudadano y luchar contra la idea de que es un organismo frío, grande y burocrático. Digital Card se especializa en lo que realmente necesita su portador y le ayuda en función de su edad, ámbitos de interés, trabajo, hábitos diarios, necesidades de sus hijos, etcétera», comenta Gindel, mánager de este proyecto.
Más de 100.000 habitantes usan ya la tarjeta. Un número muy alto teniendo en cuenta que sólo los mayores de 13 años pueden recibirla. Maor Gillerman es uno de ellos. Nacido en esta ciudad hace 38 años, puede calibrar los cambios en el llamado «Estado de Tel Aviv». «Hoy todo es digital. Lo que usted llama Smart City, para mí es algo normal y natural. Por ejemplo, inscribir con mi tarjeta a mis tres hijos en las guarderías y escuelas o aparcar en la calle», comenta en el norte de la ciudad.
Otro ejemplo. Minutos antes de empezar una obra de teatro, quedan 50 entradas libres. El Gran Hermano avisa a los habitantes que sabe que les gusta el teatro y les ofrece ir a un precio irrisorio.
Aunque suele tener los pies bien enraizados en el caro suelo de Tel Aviv, el argentino-israelí Sergio Vinitsky sigue en las nubes. Como delegado de Fira Barcelona en Israel, se siente orgulloso. «Todos quedaron impresionados en el congreso al ver cómo un país de apenas ocho millones de habitantes vino con 17 empresas que exponían sus productos y 43 ciudades representadas. De Inglaterra, por ejemplo, sólo había siete», dice a EL MUNDO antes de recalcar: «Muchos israelíes fueron no sólo a exponer, sino a aprender qué se hace en el mundo».
Según él, «existe gran interés en España en el concepto Smart City en Israel porque aquí lo que no falta son las ideas. Es una potencia en todo lo que respecta a procesamiento de datos, párking, semáforos, sensores inteligentes y tecnología aplicada a los ciudadanos». ¿Qué aconsejaría a los alcaldes españoles de cara al futuro? «Que definan lo que quieren hacer y dónde quieren llegar en la ciudad. Mi lema es definir, estudiar y por último implementar. Estar en constante interacción con lo que pasa para el feedback», contesta.
Oren ve un futuro marcado por una economía municipal compartida. «Puede nacer una moneda del ayuntamiento para, por ejemplo, comprar a otro ciudadano una bici o pagar clases privadas», pronostica.
La vitalidad y creatividad de la ciudad se explica también por su juventud. El 30% de los habitantes de Tel Aviv tienen entre 18 y 35 años. El motor de la burbuja convertida en forma de vida.
Fuente: Sal Emergui para elmundo.es

sábado, 24 de enero de 2015

En este video podeis ver a JAIME EINSTEIN y a su esposa Pilar en una simpática entrevista en Galilea ( Israel) . Bendita sea la memoria de Jaime.Z"L.


Ayer falleció mi amigo JAIME EINSTEIN . "Zijronó LiBerajá" . Bendita sea su memoria . A Pilar, su esposa , a sus hijos y al resto de su familia les decimos ,"Hamakom ienajem etjem betoj sheár avelei Zión virushalayim. Quiera el Señor consolaros junto con todos los dolientes de Sión y Jerusalén."

Conocí a Jaime de la mano de un amigo común , Mario Zareceansky , con motivo de la presentación del libro de Jaime , " El Esplendor" en la ciudad de Ferrol. Ese día tuvo  , junto con Mario , la deferencia de visitar " Casa de Israel" y ese es el momento que recoge esta foto. No volví a ver  más a Jaime personalmente , pero mantenía con él conversaciones a traves de Facebook . Jaime era un hombre agradable, muy amable, sencillo y cercano a todos.Un gran escritor , un gran judío , un gran israelí , un gran amante de , como él decía , " mi Cuba linda" ( habia nacido en Matanzas - Cuba) y como no un enamorado , nunca mejor dicho , de Sefarad , la tierra de su esposa Pilar. .Bendita sea la memoria de Jaime , que siempre llevaré en mi corazón. 
                                                                               
Cartel que realicé personalmente para anunciar la presentación del " El Esplendor" en la ciudad de Ferrol , un 3 de Octubre de hace cuatro años , quiero recordar

Un ejemplar de " El Esplendor" que Jaime me regaló

Dedicado por  Jaime con mucho afecto

Dice asi su dedicatoria . " A mi buen amigo de El Ferrol , hermano del alma del pueblo de Israel. Admiro mucho tu dignidad y entereza, no todo el mundo la tiene .¡ Que El Dio te bendiga ! Un abrazo fraternal . JAIME

domingo, 18 de enero de 2015

El 'español' , hijo de un judío de nacionalidad egipcia que fue expulsado de su país a principios de los 60 por su sangre sefardí , que inventó la cura de la hepatitis C.


Cuando era un joven científico, Raymond Schinazi viajaba cada verano a España para visitar a su familia. Su padre, de nacionalidad egipcia, fue expulsado de su país a principios de los 60 por su sangre sefardí y sólo encontró su refugio en la fábrica de Campofrío en Burgos. Pero los Schinazi no querían que su prometedor retoño se criara en otra dictadura, así que le enviaron a Bath (Inglaterra) para que estudiara Ciencias Químicas.
Nadie imaginaba que, cuatro décadas más tarde, aquel espabilado chaval se convertiría en el creador de fármacos que salvarían millones de vidas. El más destacado es Sovaldi, su droga contra la hepatitis C, una enfermedad que aniquila medio millón de vidas al año. Nunca ha habido un lanzamiento farmacológico más rentable que la píldora milagro del doctor Schinazi. Pero su astronómico precio -hasta 60.000 euros por tratamiento- ha provocado una polémica a la altura de su eficacia: numerosos gobiernos, incluido el español, se resisten a recetárselo a todos los enfermos.
-Sí, soy el padre de Sovaldi -proclama orgulloso Schinazi, de 64 años, desde un congreso médico en San Francisco-. Yo fundé Pharmasset, el laboratorio que lo descubrió, contraté a los científicos, conseguí la financiación, aporté las ideas básicas de la investigación...
Un grueso acento yanki camufla los orígenes egipcios de Raymond Schinazi. Aunque, a veces, salta al castellano que aprendió de sus ancestros para subrayar alguna frase: "Adoro España, ¡es mi segundo hogar!". El químico detalla con pasmosa naturalidad el número de vidas que han salvado los inventos de su laboratorio: "Según mis cálculos, sólo los retrovirales contra el VIH han evitado siete millones de muertes". ¿Y el Sovaldi? "¡Tiene aún más potencial! A largo plazo, curará a decenas de milllones de pacientes. Por eso, no entiendo a qué esperan los gobiernos para dárselo a los enfermos".

Sovaldi, su droga contra la hepatitis C
-¿Conoce la polémica que ha provocado su fármaco en España? Los enfermos incluso han organizado encierros para que se lo receten de forma gratuita.
-Por supuesto. Y creo que el gobierno debe actuar ya. Tiene que recetárselo de inmediato a los enfermos más graves, porque si no morirán. Además, pueden contagiárselo a otras personas, con lo que se agravaría el problema.
-En pleno recorte sanitario, ¿está justificado pagar tanto por un fármaco?
-La alternativa es no hacer nada. Unos enfermos morirán, otros recibirán trasplantes, el resto sufrirá cirrosis o cáncer y serán hospitalizados decenas de veces... A la larga, saldrá mucho más caro. Eso sí, los gobiernos deben negociar con la farmacéutica para rebajar los precios todo lo posible.

El ejemplo egipcio

Así ocurrió en su país natal, donde la hepatitis C es una epidemia colosal: sufren la peor tasa de contagios del mundo -el 10% de la población- por el uso de agujas contaminadas en campañas de vacunación en los años 60 y 70. Schinazi admite que ayudó "indirectamente" al gobierno egipcio para que negociara una rebaja con Gilead, la multinacional que le compró la patente en 2011. Hoy, el tratamiento sólo cuesta 900 dólares a los egipcios, la centésima parte que en EEUU.
-Otros países, como India, también disfrutan de Sovaldi a precios humanitarios. ¿A qué se debe esta diferencia de precios?
-La farmacéutica negocia precios asequibles con los países pobres, que no pueden pagar la tarifa estándar. Imagino que nadie estará en contra de ayudar al Tercer Mundo, ¿no? España, pese a todos sus problemas económicos, puede pagar más que Egipto.
[Los críticos de la farmacéutica argumentan, sin embargo, que estos acuerdos buscan evitar que los fabricantes de genéricos indios copien por las bravas el Sovaldi. Así, Gilead cobra un pequeño canon y, sobre todo, protege los mercados de países de ingresos altos y medios, los más lucrativos para estos fármacos de última generación].
-¿Estaría dispuesto a mediar para que España, su "segundo hogar", disfrute de mejores precios?
-Me encantaría. El precio depende del PIB del país. Creo que los españoles pueden acordar una tarifa más baja que Francia. [Allí el tratamiento de 12 semanas cuesta 41.000 euros, mientras que España, según se ha publicado, pagará unos 25.000 euros].
'35.000 euros me parece un precio justo para España. A largo plazo, se gastaría más dinero en trasplantes'
-Para usted, ¿cuál es un precio justo para el Sovaldi en España?
-Creo que unos 35.000 euros por curar a una persona de una enfermedad mortal es asumible para un país rico como España. Además, a largo plazo, te ahorras dinero en trasplantes, en tratamientos oncológicos... Y no olvidemos que el fármaco irá bajando de precio en los próximos años.
-Pero fabricar el Sovaldi cuesta la centésima parte de ese precio. Explique a los españoles por qué tienen que pagar tanto.
-El fabricante tiene que recuperar los 11.000 millones de dólares que les costó comprar la patente. También debe costear los fármacos que nunca triunfan en el mercado. Y, por supuesto, ha de obtener beneficios para sus accionistas. Sin eso, nadie financiaría las investigaciones para descubrir nuevos tratamientos. Puede sonar duro, pero es algo que he aprendido a lo largo de mi carrera.
Esta biografía arranca en 1950 en Alejandría. Cuando nació Schinazi, la ciudad egipcia aún conservaba la tolerancia cosmopolita del viejo Oriente Medio. Pero el paraíso se esfumó con el estridente nacionalismo de Gamal Abdel Nasser y la crisis de Suez de 1956. Los Schinazi, como todas las familias sefardíes de Egipto, vieron confiscados sus bienes a comienzos de los 60. De golpe, esta próspera familia de comerciantes se vio arrinconada en un campo de refugiados a las afueras de Nápoles.
El padre buscó cobijo en su antigua nación, España, de la que sus antepasados sefardíes fueron expulsados en 1492. A través de un contacto, obtuvo un trabajo en las oficinas de Campofrío en Burgos, donde trabajó casi dos décadas y llegó a ejercer de director de exportaciones. Sin embargo, el joven Raymond se marchó a Inglaterra, donde cursó el bachillerato con la beca de una ONG que ayudaba a los refugiados judíos.
Raymond Schinazi siempre tuvo clara su vocación científica. La heredó de su tío, André Nahmias, toda una eminencia mundial en el estudio del virus del herpes. Así, obtuvo una plaza en la Universidad de Bath, donde se sacó la licenciatura. Luego completó el doctorado con una tesis sobre la elipticina, un fármaco contra el cáncer extraído de plantas.
Eso sí, cada verano, Schinazi se reunía con su clan en tierras españolas. Juntos recorrieron todo el país: la playa, las montañas, las principales ciudades... "Estoy muy agradecido a tu país por acoger a mi familia cuando más lo necesitaba", asegura hoy. "Gracias a España, mi padre obtuvo un trabajo, pudo prosperar y mantener a su familia. No lo olvidamos".

'Que nos ayude'

En Burgos, la tierra de sus ancestros, Francisco Javier aguarda inquieto a que Schinazi devuelva el favor a España a través de su píldora mágica. Hace 22 años que le diagnosticaron hepatitis C y sufre una cirrosis galopante, pero aún no ha conseguido que su médico le recete Sovaldi. "Si el doctor ayuda a que el gobierno nos pague las medicinas, le estaríamos eternamente agradecidos", ruega este enfermo de 63 años, sorprendido al descubrir la conexión burgalesa del medicamento que tanto ansía.
Pero, antes de idear este fármaco, Schinazi tuvo que mudarse a EEUU, donde centró sus primeras investigaciones en las distintas variantes del herpes. Así siguió hasta los años 80, cuando se descubrió que un virus causaba el sida. El científico decidió volcar todas sus energías en desarrollar un fármaco contra la enfermedad más temida del momento. "Habíamos aprendido mucho del virus del herpes, pero nos faltaba aplicar este conocimiento al VIH", explica.
Su trabajo fue vital para el desarrollo de los cócteles de fármacos que han convertido el letal virus en una suerte de mal crónico. A finales de los años 90, de su equipo salieron retrovirales tan populares como la Emtricitabina. Según los cálculos de la Universidad de Emory (Atlanta), donde se encuentra su laboratorio, hasta el 94% de los que recibieron algún tratamiento contra el virus en aquella época se beneficiaron de drogas diseñadas por Schinazi.
Mientras el VIH acaparaba la atención popular, la epidemia de la hepatitis C cabalgaba sigilosa. Durante décadas, ni siquiera estaba confirmada la existencia de la enfermedad: hasta 1989, cuando fue identificada formalmente, se la conocía como "hepatitis ni A ni B". Y eso que era -y es- un problema sanitario de primera magnitud: hoy afecta a más de 150 millones en todo el mundo y mata cada año a 500.000 enfermos, de los que 10.000 viven en España.
Sin embargo, apenas existían fármacos. Los compuestos que se empleaban para combatirlo, como el interferon, tenían una eficacia limitada y terribles efectos secundarios. Pero Schinazi estaba seguro de que si aplicaba sus conocimientos sobre el VIH a este virus, podría desarrollar un tratamiento eficaz: "Me dije a mí mismo: 'Este virus está a la espera de que alguien lo cure'".

El milagro

En 1998, Schinazi creó una empresa, Pharmasset, para financiar sus investigaciones. Su trabajo cristalizó en la molécula PSI-7977, que presentó 13 años más tarde en un congreso médico en San Francisco. La eficacia del fármaco sorprendió a los hepatólogos allí congregados: los 10 pacientes que lo habían tomado durante tres meses se habían curado por completo, sin recaídas. ¿Milagroso?
Dos semanas después, la multinacional Gilead compró Pharmasset -en realidad, sólo les interesaba la molécula PSI-7977- por 11.100 millones de dólares. De ellos, 440 millones correspondían a las acciones de Schinazi. Fue un negocio lucrativo para todos: en el primer semestre de 2014, Gilead facturó 5.800 millones de dólares por el Sovaldi, todo un récord para un fármaco debutante.
Hoy, el científico ya trabaja en nuevos medicamentos para otras dos enfermedades. Una es la hepatitis B: "Creo que podremos curarla fácilmente". La otra, el VIH: "Eso es más difícil: no creo que viva lo suficiente para ver la cura definitiva". Pero, si le dieran a elegir un mal que le gustaría exterminar, elige un tercero: "Me encantaría acabar con el virus de la gripe: aunque no le demos importancia, mata a millones de personas al año", reflexiona Schinazi, divorciado, con una hija y dos nietos.

Extinción definitiva

Pero la búsqueda de nuevos compuestos no es su única ocupación. También trabaja en la promoción del Sovaldi como herramienta para erradicar la hepatitis C del mundo. Según él, si la OMS se coordinara con las principales potencias sanitarias, el mal podría extinguirse de la Tierra en 20 años. "Aquí no estamos hablando de un retroviral que sólo frena la enfermedad, como con el VIH, sino de una cura completa", argumenta. "Si damos el fármaco a todos los enfermos, ya no se la contagiarán a nadie más. Sería maravilloso".
En el caso de España, aboga por tratar de inmediato a los enfermos más graves. Luego, crearía un plan a largo plazo -"unos 10 años es suficiente"- para ir curando al resto de infectados antes de que desarrollen cáncer, cirrosis y otras complicaciones. "A largo plazo, saldría más barato", insiste. "También se podría establecer un sistema de copago para los pacientes más ricos".
-Usted ha cobrado 440 millones por su trabajo. ¿Está justificado tanto beneficio?
-Cuando estaba mendigando para pagar mis investigaciones, que costaron más de 200 millones de dólares, cualquiera podría haber comprado mi empresa por un precio modesto. Pero sólo me hicieron una oferta cuando quedó claro que nuestro fármaco iba a ser eficaz y rentable. ¿Eso es justo? Hay que premiar a la gente que asume riesgos. Es la única forma de que la ciencia avance.
-¿A qué ha dedicado el dinero de la venta de su fármaco?
-Admito que tengo la vida resuelta. Pero también doné 20 millones a mi universidad, monté una fundación, hago donaciones a organizaciones benéficas y he reinvertido en nuevas investigaciones, porque mi principal deber como científico es salvar vidas... Ah, también pagué muchos impuestos aquel año. ¡Deberían poner mi nombre a una calle!
Fuente:elmundo.es

domingo, 28 de diciembre de 2014

Cynthia Ozick: «Europa debería afrontar de nuevo su despiadada historia»

Puttermesser», inédita en español


Los caprichos de la industria editorial española han hecho que Cynthia Ozick (Nueva York, 1928), una de las grandes de la literatura anglosajona del siglo XX, haya pasado más o menos desapercibida en nuestro país. «Los papeles de Puttermesser» (Mardulce), novela inédita hasta ahora en español, es una espléndida oportunidad para reivindicar la figura de esta «Emily Dickinson del Bronx».
Su obra, crecida al amparo de Henry James (su héroe literario), ha definido como pocas las sombras de la inmigración, las cicatrices del Holocausto (ella es judía) y la construcción de la identidad cuando todo, salvo uno mismo, está perdido. A sus 86 años, Ozick sigue escribiendo sin premura ni descanso y respondió, vía e-mail, la llamada de ABC Cultural. Lo hizo a su manera, tomándose «la libertad de abordar muchas» de las preguntas que recibió «como un todo puntillista, en lugar de tratar de responderlas una a una».
«Para empezar -asegura la escritora-, su pregunta más intrigante: sí, creo en la verdadera existencia de la musa; conozco bien su carácter y la puedo describir. Es implacable. Acecha siempre en segundo plano, suspendida del techo o agazapada bajo una silla. Si intentas asustarla, permanece obstinadamente presente, molestando, reprendiendo, exigiendo. Interrumpe las comidas, no te deja dormir, y si echas una cabezadita, te persigue en sueños.»
«A mí me invadió por primera vez -añade Ozick- cuando era muy joven, y nunca desde entonces me ha concedido un momento de paz. La reconocí de inmediato, incluso de niña. Así que cuando me preguntan, como usted ahora, qué me lleva a escribir una novela y si he nacido para ser novelista, sólo puedo decir que yo no he tenido nada que ver, me ha sido impuesto; nunca ha sido una cuestión de personalidad.»
«En cualquier caso -concluye la autora-, pasaron años antes de que me sintiese capaz de afirmar que era escritora. Aunque escribía constantemente, no me permití dicha afirmación hasta que dispuse de un número adecuado de publicaciones. Para entonces, por supuesto, me había convertido en una especie de fanática, ‘‘normal’’ en apariencia, pero una anomalía en la sociedad (como lo es, por naturaleza, todo escritor obsesionado con las palabras), y prefería las ideas a la cháchara, y respirar libre en soledad y en el silencio de la noche. Es entonces cuando uno se libera de la musa y de sus incesantes arengas: viendo que ya no es útil (¡como si alguna vez lo hubiese sido, esa bribona!), huye al fin.»
- ¿Alguna vez ha pensado en el alivio que supondría decir basta, ya no escribo más?
- Me pregunto si esta cuestión está relacionada con la famosa confesión de Philip Roth: «Se acabó la lucha». Esto da a entender que el escritor ha estado, casi en todo momento, libre de la abrumadora interrupción externa. Un escritor que está sometido a interrupciones constantes no encontrará alivio en que se le permita parar, sino en que se le permita seguir, seguir y seguir.
- Ha escrito poesía, novelas, relatos cortos, ensayos...
- Escribí poesía de manera obsesiva en la adolescencia y hasta mediada la treintena. Alguien -¿T. S. Eliot o Goethe?- comentó que todo autor es poeta hasta los 35, pero sólo los verdaderos poetas lo siguen siendo; los demás pasan a ser meros escritores. La atracción de los relatos era, supongo, mayor. Un relato corto, construido como está sobre un solo destello revelador, su «epifanía», se acerca más en esencia a un poema. Pero una novela permite muchos de esos destellos, porque teje y teje su complejidad con múltiples hilos.
- ¿Cree usted en la literatura?
- Ah (suspira), sí. Por eso no acepto ningún enfoque, aparentemente literario, sobre la edad de un escritor. La palabra y la obra son intemporales. De modo que cuando me pregunta si el sentimiento que experimenté con mi primera publicación es distinto al que siento ahora, me siento sencillamente perpleja. La publicación (¡impresión, semiobsoleta impresión!) produce un sentimiento de culminación del que ningún escritor, novato o veterano, puede prescindir.
- ¿Tiene una noción platónica del escritor?
- Sí. La palabra disuelve el tiempo. Con ella podemos asociarnos con los antiguos, y penetrar en todos los credos y mensajes del mundo, y atisbar indicios del conocimiento y la sabiduría y, en último término, del amor y la mortalidad.
- ¿Puede un escritor evitar la ambición? ¿Qué opina del reconocimiento? ¿Piensa que sus libros la sobrevivirán?
- La ambición no tiene importancia literaria; es ansia de poder y fama. Aun así, puede ir, y a menudo ha ido, asociada con la escritura. Pero el de escritor es en esencia un trabajo humilde, plagado de hirientes dudas sobre uno mismo; aunque escribir sin reconocimiento significa un eclipse demoledor y doloroso. Estoy segura de que mis libros no me sobrevivirán: ¿con qué frecuencia lo hemos visto entre nuestros contemporáneos, aquellos que en otro tiempo estuvieron en boca de todos (y yo no lo estoy) y, al morir, mueren dos veces?
- El Holocausto figura en muchos de sus relatos. ¿Siente que es un tema que debe afrontar en su obra?
- Es un «tema» (qué palabra tan anodina para una matanza tan masiva y brutal) que me busca y me atrapa, incluso contra mi voluntad. Pero es Europa en particular, a pesar de las beaterías de sus múltiples monumentos, la que debería afrontar de nuevo su despiadada historia. En especial en este momento, cuando el «nunca más» se ha transformado en el «hagámoslo otra vez» de Hamás. Un sentimiento cordialmente, a veces alegremente, acompañado por un aterrador resurgimiento del antisemitismo en las grandes capitales de Europa.
- ¿Cuáles son las razones de ese antisemitismo?
- Siguen dando viejas «razones» como el libelo de sangre, nuevas «razones» como las mentiras, los engaños y los bulos demonizadores del antisemitismo, que hoy lleva la máscara fraudulenta del antisionismo. No faltan las falsedades derogatorias que adoptan la apariencia de una «razón». Quizá todo antijudío mantenga oculto un retrato de su propia alma y, al reflejarse en él, le revele la verdadera razón para odiar a los judíos: la depravación hasta la médula del que odia.

Mujer para archivar

domingo, 23 de noviembre de 2014

El Gobierno de Netanyahu aprueba el proyecto que definirá Israel como Estado judío

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en Jerusalén.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en Jerusalén. REUTERS


Nueva crisis política -adornada con acusaciones y serias advertencias de adelanto electoral- amenaza la coalición que gobierna Israel. La polémica que esta vez enfrenta a los ministros es la aprobación del Gobierno (14 a favor y seis en contra) de una iniciativa de ley para declarar Israel como "Estado del pueblo judío y su hogar nacional con un sistema democrático que garantiza los derechos individuales de todos sus ciudadanos".
Pero antes de pasar por el Parlamento, el texto del proyecto (fusión de dos iniciativas individuales presentadas por diputados derechistas) será reemplazado con retoques por el primer ministro, Benjamin Netanyahu, moderando los elementos de mayor tinte nacionalista.
La votación ha sido precedida de una fuerte discusión -a veces a gritos- en la reunión del ejecutivo celebrada este domingo en Jerusalén.
"En una situación tan delicada a nivel de seguridad, ¿no es una tapadera esta ley para una prebenda política? Es mejor que mantengamos una discusión profunda antes de que destrocéis el país", le espetó la ministra de Justicia, la centrista Tzipi Livni, al jefe de Gobierno.
Netanyahu respondió acusándola de "defender una posición débil que no nos ayuda en nuestra realidad" y de ser la culpable de la votación en el Gobierno, en alusión a su decisión de abortar la que iba a tener lugar la semana pasada en una comisión ministerial. O en la defensa de Livni de la ley contra el diario gratuito 'Israel Hayom' que apoya a Netanyahu.
Los ministros centristas afirman que la iniciativa tal y como ha sido presentada hoy "es innecesaria, daña la democracia e ignora a los ciudadanos árabes con el único objetivo de obtener más votos en las primarias del Likud".
Netanyahu negó las acusaciones: "Israel es un Estado judío y democrático. Hay algunos que quieren que la democracia supere al carácter judío y otros que éste sea más importante que el principio democrático. Lo que yo propongo es garantizar la igualdad entre los dos valores".
Según él, "esta ley es vital para reforzar la naturaleza de Israel como Estado nacional del pueblo judío precisamente ahora que hay que quienes lo ponen en duda a nivel internacional e interno". No se refirió sólo a determinados dirigentes y miembros del sector árabe israelí "que niegan nuestros derechos nacionales" sino, sobre todo, al rechazo palestino (Abu Mazen) a dicho reconocimiento.

'La solución de dos Estados'

"No entiendo a los que defienden la solución de dos Estados para los dos pueblos (Israel y Palestina), pero al mismo tiempo rechazan esta ley. Reconocen el Estado nacional palestino, pero se oponen al Estado nacional judío", concluyó Netanyahu.
No están solos los dirigentes de izquierda, diputados árabes y algunos analistas que acusan a Netanyahu. Antes de votar en contra, el ministro de Finanzas y líder del partido con más diputados, el centrista Yair Lapid, envió un envenenado mensaje a Netanyahu y los diputados que presentaron la iniciativa: "Israel debe ser un Estado judío pero también democrático. El proyecto de ley que hoy se presenta en el Gobierno es malo y redactado de forma pésima. Está destinado sólo a las necesidades de las primarias del Likud. Es una ley que Ben Gurion, Beguin y Jabotinsky no hubieran aceptado".
Los críticos del proyecto denuncian que el carácter de Israel ya está definido en la declaración de Independencia de Ben Gurion (14 de mayo del 48) ,en la que se reconoce tanto "el derecho del pueblo judío a establecerse en su Estado" como "la total igualdad de derechos sociales y políticos a todos sus habitantes, sin consideración de religión, raza o sexo".
En el proyecto se garantiza "la igualdad de los derechos individuales para todos los ciudadanos independientemente de su raza, religión o sexo" pero se aclara que "el derecho nacional en Israel está reservado al pueblo judío".
Lapid y Livni denuncian que la iniciativa tal y como está redactada hoy no tiene en cuenta el sector árabe que constituye el 20% de la población israelí en unos momentos de mucha tensión interna y externa.
Mientras el diputado del Likud y promotor de la propuesta, Zeev Elkin, dice que "el objetivo es que la ley defina por fin después de muchos años que Israel no sólo es una democracia sino también el hogar nacional de todos los judíos".
La oposición acusa al Gobierno de "irresponsabilidad en momentos de gran tensión". "Si la declaración de independencia era suficiente cuando éramos sólo 600.000 habitantes, ¿por qué no lo es ahora para Netanyahu?", se pregunta el líder laborista Yitzhak Herzog.
Antes de convertirse en ley, el proyecto deberá someterse a muchas reuniones, interpretaciones, discusiones, amenazas de elecciones anticipadas y peleas mediáticas.
Fuente:elmundo.es