Casa de Israel - בית ישראל


Desde " Casa de Israel " trabajamos para hacer frente al antisemitismo , la judeofobia y la negación o banalización de La Shoá ( Holocausto) .
No olvidamos las terribles persecuciones a las que fue sometido el pueblo judío a través de los siglos , que culminaron con la tragedia de La Shoá .
Queremos tambien poner en valor y reconocer la fundamental e imprescindible aportación de este pueblo y de la Instrucción de La Torá , en la creación de las bases sobre las que se sustenta la Civilización Occidental.

"... עמך עמי ואלהיך אלהי ..."

sábado, 25 de marzo de 2017

España vs Israel en "El Molinón" (Gijón) . La venganza de Goliat.

Ayer tuvimos el privilegio de asistir al partido de futbol entre las selecciones nacionales de España e Israel , que se celebró en el Estadio de El Molinón , en la hermosa ciudad de Gijón. Partido oficial de clasificación para el Mundial de Rusia 2018.
Que mejor ejemplo , tratándose de Israel y de la potente selección de España , que el relato bíblico de el enfrentamiento entre el gigante filisteo Goliat y el joven David.

" Los filisteos juntaron sus ejércitos para la guerra, y se congregaron en Soco, que es de Judá, y acamparon entre Soco y Azeca, en Efes-damim. 
 También Saúl y los hombres de Israel se juntaron, y acamparon en el valle de Ela, y se pusieron en orden de batalla contra los filisteos. 
........
 Salió entonces del campamento de los filisteos un paladín, el cual se llamaba Goliat, de Gat, y tenía de altura seis codos y un palmo.
 Y traía un casco de bronce en su cabeza, y llevaba una cota de malla; y era el peso de la cota cinco mil siclos de bronce.
Sobre sus piernas traía grebas de bronce, y jabalina de bronce entre sus hombros.
 El asta de su lanza era como un rodillo de telar, y tenía el hierro de su lanza seiscientos siclos de hierro; e iba su escudero delante de él.
Y se paró y dio voces a los escuadrones de Israel, diciéndoles: ¿Para qué os habéis puesto en orden de batalla? ¿No soy yo el filisteo, y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí.
 Si él pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros seremos vuestros siervos; y si yo pudiere más que él, y lo venciere, vosotros seréis nuestros siervos y nos serviréis.
Y añadió el filisteo: Hoy yo he desafiado al campamento de Israel; dadme un hombre que pelee conmigo.
 Oyendo Saúl y todo Israel estas palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron gran miedo.
Y todos los varones de Israel que veían aquel hombre huían de su presencia, y tenían gran temor. 
.......
  Entonces habló David a los que estaban junto a él, diciendo: ¿Qué harán al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del D-os viviente? 
 Y dijo David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo.
.........
  Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre del SEÑOR de los ejércitos, el D-os de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado.
El SEÑOR te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay D-os en Israel. 
 Y metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con la honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra.
 Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano."

1ª SAMUEL 17 

En el relato bíblico , estaban en peligro el ejército y el pueblo de Israel , por eso se produjo el milagro.
En el día de ayer nada de eso estaba en peligro , por lo que el gigante Goliat del futbol , España , venció al joven David del futbol , la selección de Israel . No hubo sorpresas , no era necesario un milagro ( Israel en si mismo es un milagro y no debe desperdiciarlos en temas lúdicos ) y por eso ocurrío lo inevitable , España ganó casi sin despeinarse , por 4 - 1, a la selección del país del rey David.

A continuación podeis ver  un pequeño reportage fotográfico del acontecimiento.


En la habitación del hotel preparándonos para la " batalla"


Aunque lo pudiera parecer , no es un talit .....sabíamos que seríamos pocos , por lo que tendríamos que estar bien visibles.
Bajamos asi de la habitación , y ya os podeis imaginar ...la zona de recepción llena de gente , mirados por todo el mundo .....pero en ese momento , una pareja de mediana edad , con el dedo pulgar en alto nos dijo ( con acento extranjero, posiblemente israelies )..¡¡ Viva Israel !! ...los saludamos tambien pulgar en alto y salimos ya a la calle muy contentos por este primer encuentro con algunos de los nuestros.


Camino del estadio de El Molinón ....como no estamos acostumbrados a acontecimientos de este tipo , Mamen me decía , ..." no veo a nadie con banderas....."


Ya enfrente del estadio ...Mamen tenía razón , no se veían muchas banderas ...de Israel ninguna en aquel momento ...eramos el blanco de todas las miradas .
Detras de nosotros un niño le decía a su padre , " ¿ porque llevan las dos banderas ? "...el padre le contestó , " defenderán a los dos equipos ".
Y no se equivocaba mucho el padre del niño extrañado ....amamos a España porque es nuestra nación...y amamos profundamente a Israel porque es nuestra vocación y la llevamos en nuestro corazón junto a todo el pueblo judío.
Estando en este lugar se nos acercó un matrimonio israelí , ella hispano-israelí ( de Madrid ) para hablar con nosotros y expresarnos su agradecimiento por estar alli , sin miedos , con la bandera de Israel . Estabán muy emocionados por encontrar a gente que comprende a Israel en medio de tanta incomprensión  . Fue también para nosotros un encuentro muy gratificante.
Recibimos también la felicitación de seguidores de España y alguno nos pidio hacer una foto con él , a lo que accedimos muy gustosamente.


Esta foto nuestra aparece hoy en el diario " El País "



Aficionados esperando la llegada de los autobuses con las selecciones , sobre todo el autobus de la selección de España


En poco tiempo , con alegría , vimos que ya no estábamos solos .
Un grupo de seguidores de Israel , entre ellos , Aida Oceransky (6ª por la izquierda ) , Presidenta de la Comunidad Israelíta del Principado de Asturias y también Pilar Diez ( 2ª por la izquierda ) , esposa de nuestro querido , admirado y añorado Jaime Einstein , Z"L.


Éramos pocos , pero llamativos.



Ya con las entradas en la mano , invitación de la Embajada de Israel en España , nos disponemos a entrar en el estadio.


Mamen entrando en el estadio.


Aqui están nuestros asientos.






Los jugadores de Israel calentando antes de empezar el partido


El orden es su fuerte , como se puede comprobar



Unos israelíes cerca de donde nosotros estábamos.


Un matrimonio de Asturias , seguidores de Israel , sentados a nuestro lado.


Todo preparado para la salida de las selecciones



Las dos selecciones preparándose para la ceremonia de los Himnos nacionales.





La calidad no es buena , pero es muy emocionante poder escuchar el Hatikvá en España en un acto como este.


Va a comenzar el partido


Ya en juego


En la esquina norte del estadio se encontraba el mayor número de seguidores israelíes


Dos seguidores israelíes con unas pelucas muy originales.


Pilar Diez con la banderade Israel.


En el descanso del partido


Y sigue el partido


El peligro rondando en la portería israelí


Piqué en el centro


Las cosas no iban nada bien para Israel.


Ni que decir tiene que la mayoría de seguidores de la selección española era aplastante.
Nosotros eramos pocos , pero valientes.


En la segunda parte , Israel a la izquierda de la imagen


Falta peligrosa a favor de España.


Gol de España


Se acbó el partido ..España 4  - Israel 1
Intercambio de camisetas y buena sintonía entre ambas selecciones.


Terminado el partido los seguidores israelíes se dirigen a la esquina norte a saludar al mayor grupo de seguidores que se encuentra en ese lugar.


Nadie esperaba el milagro ni tampoco era necesario para la supervivencia de Israel , como si lo fue cuando David venció a Goliat .
2500 años despues Goliat se vengó de David disfrazado de David Silva , Iniesta ,Piqué, Sergio Ramos , de Gea , ...etc....

Lo pasamos muy bien y queremos destacar el respeto del público de Gijón  con la selección de Israel , a pesar de que un grupo de extremistas antisemitas y antiisraelíes , intentó en los días previos  que sucediera lo contrario .
Un 10 también para la policía española que montó un gran dispositivo de seguridad para que nada nos ocurriera a los que asistíamos al partido y en especial a la delegación y selección israelí.



La manifestación contra Israel apenas tiene seguimiento en Gijón

Dos aficionados con las banderas de España y de Israel  -ALBERTO MORENTE (EFE)
                              Aqui aparecemos mi esposa y yo ( el responsable de este blog ) .
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El vocero que dirigía la cabeza de la manifestación en favor de boicotear el Estado de Israel proclamó que su ideal era “internacionalista”, pero los signos inscritos en la bandera gigante de Palestina que portaban sus correligionarios, unos metros por detrás, obligaba a sospechar en un provincianismo exacerbado: “Stop Xenocidiu. Gobiernu Cómplice”. A la cola de la multitud, de unas 300 personas, el coro remataba: “¡España e Israel, la misma mierda es!”.

La plaga de polillas que devora el patatal de San Tirso preocupa un poco menos a los vecinos de Gijón que la movilización que organizaron los colectivos agrupados en torno a Izquierda Unida y Xixón Sí Puede en favor del boicot al Estado de Irael. La ciudad apenas interrumpió su discurrir tranquilo mientras los activistas, los políticos y las fuerzas de seguridad se preparaban para un conflicto apenas perceptible.
Aprovechando que la selección española de fútbol recibe a Israel este viernes a las 20:45 en El Molinón, y al hilo de la campaña del movimiento BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones), coordinada mundialmente por el Comité Nacional Palestino, la izquierda más combativa de Gijón elevó la voz de una protesta que les confiere identidad y visibilidad. La manifestación que pretendía denunciar “el genocidio” y el “apartheid” que es “constitutivo” del Estado de Israel, salió de la Plaza del Parchís, en el centro de Gijón, y contó con el seguimiento de entre 200 y 300 personas.
En enero de 2016 el pleno del ayuntamiento de Gijón aprobó con los votos de Izquierda Unida, Xixón Sí Puede y el PSOE una declaración formal denunciando la violación sistemática de los derechos humanos por parte de Israel y pidiendo el boicot a sus bienes y servicios. En diciembre, la federación española de fútbol concedió a Gijón la sede del partido España-Israel, quinto encuentro de la serie de clasificación para el Mundial de 2018. Desde la federación se advirtió más tarde que, a la hora de tomar la decisión, nadie conocía en Las Rozas la peculiar posición de Gijón en relación al estado hebreo. Alarmado ante la posibilidad de generar un conflicto indeseado, el PSOE dio un paso al costado y el pasado 9 de marzo se unió al Foro Asturias, partido de la alcaldesa Carmen Moriyón, para revocar el acuerdo favorable al BDS. El PP y Ciudadanos, que habían tachado la declaración inicial de “antisemita” abandonaron la sala en protesta por lo que ahora consideran un procedimiento revocatorio irregular. En Gijón, el enredo ideológico solo es equiparable a la confusión burocrática.
El vocero de la manifestación indicó que la movilización no pretendía persuadir a los aficionados de que no acudieran al partido. Pero pidió la expulsión de la selección de Israel de las competiciones de la FIFA porque representaba a un país que vulneraba los derechos humanos. También advirtió el portavoz de que rechazaban cualquier acto de “xenofobia”, “racismo”, “antisemitismo”, “antisionismo” o de “incitación a la violencia”. Pero sus acompañantes lucían carteles con leyendas como: “El sionismo asesina niños”.
A la media hora de iniciada la marcha, no quedaban rastros ni del sonido del tambor ni de banderas al viento. Con el partido de fútbol a punto de empezar, la mayoría de los habitantes de la ciudad, los indiferentes, acudían al café, al bar, a la verdulería, a casa, y también al estadio a asistir a un encuentro que tampoco parecía emocionarlos demasiado. En El Molinón, con capacidad para 31.000 espectadores, apenas se cubrió un tercio del aforo. Fue la peor entrada que se recuerda en los últimos años en un estadio que se llena cada vez que juega el Sporting.
"La gente ha estado muy cariñosa con nosotros", dijo Elisha Levy, el seleccionador de Israel, cuando le preguntaron por el público español dentro del campo. El Molinón no solo registró una entrada muy mala para sus estándares. La muchedumbre, normalmente alborotadora, pareció tibia y serena hasta rozar el sopor. Los que más ruido hicieron fueron los integrantes de la afición israelí, concentrada en un grupo de unas decenas de personas que no dejaron de cantar desde un córner.  
Fuente :www. elpais.com ( Diego Torres )

lunes, 20 de marzo de 2017

La israelofobia de la ONU, en datos - Pablo Molina

 



La última resolución del Consejo de Seguridad de la ONU en contra de Israel ha provocado una fuerte polémica, tanto por su contenido como por el hecho excepcional de que se aprobó con la anuencia de EEUU. La ya famosa Resolución 2334 tacha de ilegales los asentamientos israelíes en los territorios en disputa y los declara fuera de la legalidad internacional, a la vez que los considera "un gran obstáculo para conseguir la solución de los dos Estados, así como una paz firme, duradera y completa". La propuesta fue firmada por Venezuela, Malasia, Nueva Zelanda y Senegal, salió adelante con los votos a favor de 14 miembros del Consejo y referida la abstención de EEUU por orden de Obama, una de sus últimas decisiones ejecutivas antes de abandonar la Casa Blanca.
La 2334 ha puesto sobre el tapete nuevamente la discusión sobre el sesgo antiisraelí de la ONU, en vista de su fijación con el Estado judío, la única democracia de Oriente Medio, mientras pasa por alto violaciones sistemáticas de los derechos humanos por parte de las tiranías de esa región y del resto del mundo.
Pues bien, como para zanjar definitivamente esta cuestión, un grupo de investigadores del Cesifo, institución alemana dedicada a la realización de estudios sobre economía y política internacional, ha analizado en un documento todas las resoluciones aprobadas por la ONU entre enero de 1990 y junio de 2013. El resultado, en lo que respecta al Estado de Israel, no ofrece la menor duda.
En ese periodo, Israel fue objeto de reprensión por parte de la ONU en 422 ocasiones, mientras que los demás países en su conjunto sólo recibieron 295 resoluciones negativas. Para hacerse una idea de la fijación de la ONU con el Estado judío, baste saber que el siguiente país en número de resoluciones en contra es Sudáfrica, con 59, y eso teniendo en cuenta que en los dos primeros años que comprende este estudio aún funcionaba el régimen del apartheid. Más abajo figuran Corea del Norte, con 38 menciones negativas en las resoluciones del Consejo de Seguridad, e Irán, con tan solo 21.
A lo largo de esos veintitrés años, Israel recibió como promedio el 65% de todas las condenas anuales expresadas en las distintas resoluciones de la ONU. Ningún otro país, incluidas dictaduras tan terribles como la cubana o la norcoreana, llegó siquiera a acumular un 5% de reprimendas.
En los años que comprende el estudio han tenido lugar conflictos sangrientos con millones de víctimas civiles, a pesar de lo cual ninguno de los países responsables de estas catástrofes humanas –autores en ocasiones de genocidios y auténticas limpiezas étnicas– han recibido, ni por asomo, la misma atención que Israel.
Algunos ejemplos:
– 1991-1999. Guerras de los Balcanes: 200.000 muertos.

– 1991. Guerra civil en Somalia: más de 500.000 muertos.

– 1991-2002. Guerra civil en Sierra Leona: 100.000 muertos.
– 1994. Genocidio de Ruanda: 800.000 víctimas en 100 días.
– Guerras de Chechenia: 1994-96 (100.000 muertos ) y 1999-2000 (50.000 muertos).
– 1998-2004. Guerra del Congo: 4 millones de víctimas.
– 2001-2014. Guerra de Afganistán: 35.000 muertos.
– 2011-… Guerra de Siria: 500.000 muertos.
En ese mismo periodo, en el que Irán desarrolló una intenta campaña de desestabilización internacional que incluyó la comisión de atentados masivos como la voladura de la embajada de Israel en Argentina y de la sede de la AMIA en Buenos Aires (22 y 86 muertos, respectivamente); en el que Corea del Norte desarrolló –como la propia República Islámica– un programa nuclear ilegal y amenazó constantemente a sus vecinos; en los que regímenes árabes como los del Baaz en Siria e Irak perpetraron matanzas sin cuento contra sus propios súbditos y financiaron y prestaron ayuda a grupos terroristas abiertamente israelófobos; en ese mismo periodo, sí, el Estado judío se retiró de Gaza y el Líbano, firmó la paz con Jordania y contribuyó decisivamente a la creación de la Autoridad Palestina, una serie de decisiones con las que los Gobiernos de Israel tomaron medidas dolorosas para tratar de forjar una paz duradera con sus vecinos.
El estudio del Cesifo trata de desentrañar los mecanismos sociológicos que hacen que los países de la ONU voten en bloque contra Israel de manera continua. Pero, más allá de las causas últimas de esta fijación antiisraelí, lo que parece quedar fuera de toda duda es que la comunidad internacional trata al Estado judío comparativamente con un rigor que muchos israelíes tachan de muy próximo al puro antisemitismo.
En realidad, los propios responsables de la ONU son conscientes del sesgo israelófobo de la organización. Su anterior secretario general, Ban Ki Moon, reconoció antes de abandonar el cargo que la organización solía cargar las tintas injustamente contra el Estado judío. La nueva embajadora de EEUU en la ONU, Nikki Haley, parte también de esa base para forjar su estrategia al frente de su delegación y se ha fijado como objetivo combatir la tendenciosidad antiisraelí. Vista la trayectoria de las Naciones Unidas… contra Israel, no cabe duda de que tiene una ardua tarea por delante.
© Revista El Medio
Fuente;libertaddigital.com

domingo, 19 de febrero de 2017

Así está Israel luchando (y ganando) la ciberguerra - Carmelo Jordá


                                                                        

                              Nadar Zafrir, Daniel Gold, Evitar Mataya y Ofir Hason | C.Jordá

En un tiempo en el que la guerra convencional ha aprendido a distinguir entre objetivos militares y civiles, en el que ya no se entienden y se toleran con dificultad los bombardeos indiscriminados que, por ejemplo, caracterizaron la II Guerra Mundial, la ciberguerra ha vuelto a poner en el centro del peligro a los civiles y sus infraestructuras: un ataque informático puede detener la generación eléctrica en un país y dejar a buena parte a oscuras o sin calefacción, tal y como ya ocurrió en Ucrania en diciembre 2015; o saquear un Banco Central, como pasó en Bangladesh en febrero del año pasado; o parar toda la actividad en internet durante medio día y nada más y nada menos que en toda la Costa Este en Estados Unidos…
Las líneas entre lo militar y la delincuencia común se vuelven extremadamente difusas hoy en día y por eso desde Israel, un país que se sabe especialmente amenazado por sus enemigos fuera y dentro del ciberespacio, hay una seria preocupación por las implicaciones de estos ataques tanto con fines bélicos como simplemente criminales. Así, con la colaboración del sector público y del privado se está diseñando una estrategia global de prevención que cubra un aspecto y otro.
Durante una semana hemos recorrido Israel con un grupo de periodistas internacionales para conocer qué está haciendo el estado hebreo en un campo en el que ha logrado, como en tantas cosas alrededor de la tecnología, ser uno de los líderes mundiales.

Una preocupación al más alto nivel

Lo primero que queda claro en cuanto empiezas a profundizar en el tema es que Israel está desplegando una estrategia compleja y completa que ha estado impulsada desde los poderes públicos y, sobre todo, por una persona: Benjamin Netanyahu, al que más allá de filiaciones políticas todo el mundo reconoce un compromiso con las nuevas tecnologías y un papel esencial en su desarrollo en Israel.
Durante la celebración en Tel Aviv de la feria Cybertech nos explica esta estrategia Evitar Mataya, el director general de Dirección Nacional de Internet (National Cyber Directorate, hasta ahora National Cyber Bureau), que además presume –y con razón– del éxito israelí en el campo de las nuevas tecnologías: "Tenemos diez compañías en el Nasdaq y exportamos 4.000 millones de dólares al año, lo que nos convierte en el segundo país del mundo tras Estados Unidos".

 Un éxito que ahora quieren trasladar al mundo de la ciberseguridad tanto desde el punto de vista económico como teniendo en cuenta las necesidades de defensa del país: "Estamos buscando soluciones a nivel estatal que nos permitan identificar y prevenir la penetración en diferentes organizaciones".

La idea es crear algo que coloquialmente se ha dado en llamar Cyber Dome, en referencia al sistema Iron Dome (cúpula de hierro) que protege al país de los misiles. Se habla mucho del Cyber Dome en Israel. Aunque nadie sabe exactamente lo que será, Mataya no lo ve como un único sistema sino como "una combinación de varios, muchos" pero con una coordinación y una integración "a nivel del Estado".
Un trabajo para el que la Dirección Nacional de Internet cuenta con la industria: ya están trabajando grandes multinacionales, con empresas israelíes e incluso con start ups. Con unas y otras, a distintos niveles y en diferentes proyectos, la institución pública realiza una labor de coordinación.

Pero, sobre todo, Evitar Mataya nos transmite cómo esa preocupación por la ciberseguridad llega a las más altas esferas en el país: "Hay que estar preparados porque vamos a ver de todo", asegura, recordando que "en la última operación en Gaza vimos ataques y sabemos que, si vuelve a pasar algo allí o en el Líbano, volveremos a tenerlos", nos dice, apostando por un futuro en el que "habrá coordinación entre las ofensivas en el campo de batalla y los ciberataques".
"En un país como Israel en cada momento se están desarrollando decenas de ataques serios", nos explica Mataya, asegurando además que no es una peculiaridad: "En todos los sitios es así, y la cantidad depende sobre todo del tamaño de cada país".
Para enfrentarse a ellos en su oficina trabajan ya más de 100 personas "y serán cientos en un futuro cercano". Entre ellos perfiles como analistas tecnológicos, pero también gente del derecho, o de la empresa. Expertos que llegan de la industria, de la universidad, de las fuerzas de seguridad y, por supuesto, de las famosísimas unidades tecnológicas de las Fuerzas Armadas de Israel (IDF, por sus siglas en inglés).

Cuidado con la "casa de cristal"

El papel de la IDF es, efectivamente, fundamental, y para hablar de ello nos reunimos con un alto oficial de la rama ciber de la IDF, cuyo nombre y cargo concreto no estamos autorizados a revelar, según nos advierten sus asistentes justo antes de empezar la charla.
Con uniforme azul de la fuerza aérea nuestro interlocutor nos habla de la "jungla" en la que se ha convertido el mundo ciber, una selva, eso sí, en la que "con tocar una hoja tienes una información completa sobre todo lo que pasa en el bosque".
Un nuevo mundo que viene marcado por la llegada masiva del internet de las cosas y de su implicación, muy similar, en el campo militar. Un mundo que, además, está creciendo exponencialmente: "Hoy en día hay 4.000 millones de objetos conectados a la red, pero en cuatro años serán 72.000 millones, una progresión que hace necesaria una ciberdefensa mucho más compleja".

Todo, además, en "un espacio global" y en "un juego global" en el que ya no hay fronteras. Y es que la ciberguerra "desafía la idea misma de los estados nación, por poner un ejemplo, ¿qué leyes se aplican en un ataque a Israel con servidores de un país y lanzado desde otro?".
¿Qué es lo más importante en este entorno tan duro? Nuestro interlocutor lo tiene claro: "La defensa, la forma estratégica en la que defines tu defensa es esencial, porque si no tienes una buena defensa da igual tu capacidad de ataque: es como tener una casa de cristal y ponerte en la puerta a tirar pedradas a los que pasan".
Una defensa que tiene que tener en cuenta que "los ataques son siempre a objetivos civiles porque es más fácil y tu enemigo siempre atacará a tu eslabón más débil". Eso hace que sea necesaria una "estrategia nacional" con "instituciones que se encarguen a nivel nacional también de lo civil" y ofrecer incentivos adecuados a cada ámbito de la economía, "no regulaciones sino incentivos, porque tú no te mueves por la mañana por regulaciones sino por incentivos", puntualiza.
En conjunto, nuestro interlocutor ve la ciberguerra y el cibercrimen como "una nueva misión para los ejércitos de todos los países" que debe ser fundamental para un problema con el que nos enfrentaremos durante mucho tiempo: "Nos llevó siglos acabar con la piratería y aún así no hemos acabado con ella del todo, con el cibercrimen pasará lo mismo".

La élite de la élite: la Unidad 8.200

Esa participación del estamento militar en la defensa cibernética es especialmente eficaz en Israel, un país en el que el vínculo y las relaciones entre el ejército y la sociedad civil son mucho más fuertes. Un ejemplo perfecto de ello es Nadav Zafrir, actualmente CEO de Team 8, una compañía que él mismo ha fundado y que está dedicada a crear empresas especializadas en distintos aspectos de la ciberdefensa.


Pero antes de eso pasó 25 años trabajando para el Estado, muchos de ellos en el ejército, donde llegó a ser el máximo responsable de la conocida Unidad 8.200, el grupo de élite de la IDF para todo lo relacionado con Internet.
Zafrir describe la importancia que históricamente ha tenido la inteligencia militar para Israel: "Era fundamental, porque anticiparte con ella te daba el tiempo para llamar a los reservistas, era uno de los pilares de la defensa".
Para ello era necesario mantenerse "a la cabeza de la tecnología", pero eso en el siglo XX "no significaba supermodernidad". Hoy ya no es así: "Ahora con los móviles, internet, la convergencia entre la tecnología militar y civil" para estar en cabeza sí es necesaria esa "supermodernidad".
Zafrir nos habla también del impresionante proceso que se sigue en todo el país para reclutar a los mejores para esta unidad: "Se empieza a buscar a la gente con talento cuando están en el instituto, pero en lugar de preguntarles qué saben hacer, se trata de predecir lo que son capaces de aprender rápido".

Cuando la selección se hace tan pronto "tienes la posibilidad de elegir primero", pero luego "hay que entrenarlos muy rápido" y de una forma que, en ocasiones, no está siquiera al alcance de las universidades: "Les entrenan en el ejército porque de otra forma no estarían lo suficientemente actualizados", aunque en muchos casos también se les facilita una formación universitaria completa que la gran mayoría de los israelíes tienen que posponer hasta después de su servicio militar.
El resultado es excepcional: "Si eliges la gente correcta, los entrenas bien y les das los medios para trabajar, los frutos son maravillosos", nos dice. "Muchas cosas que creías que eran imposibles las resuelven en un momento" no sólo por su habilidad técnica o por sus conocimientos, sino en muchas ocasiones "porque tienen la capacidad de afrontar los problemas de una forma diferente, inesperada".
Cada año unos cientos de israelíes –por supuesto no podemos saber el número concreto–entran en esta unidad para cumplir su servicio militar, que es de 32 meses para los hombres y 24 para las mujeres. Tras ese plazo "unos pocos se mantienen, pero el 90% va rotando", y a los que dejan el ejército se los rifan en el sector privado, pero quizá no por lo que todos podríamos pensar: "Lo que se llevan de verdad relevante del ejército no son secretos militares, sino la forma de acercarse a los problemas, la actitud, el proceso".

Del Iron Dome al Cyber Dome

Daniel Gold es uno de esos nombres que levantan un respeto unánime en Israel, no sólo porque hoy en día sea el responsable de I+D del Ministerio de Defensa, sino por su brutal currículum tanto fuera como dentro del ejército, en el que llegó a ser brigadier general.


Durante una cena en Tel Aviv Gold nos explica las líneas generales de su trabajo en el Ministerio, en un departamento que, en contra de lo que se podría pensar, invierte un presupuesto enorme "en investigación casi pura": su labor se centra en los primeros pasos "hasta que pruebas que tu idea se puede llevar a la práctica" y, luego, del desarrollo final ya se encargan otros.
Se han identificado hasta once áreas prioritarias a las que se dedican los mayores esfuerzos y, obviamente, la ciberseguridad es una de ellas. Las inversiones son muy importantes, algunas dentro del ejército, pero también muchas en la industria privada que, Gold también insiste en esto, es igualmente importante para el sistema de ciberdefensa del país.

Ya hemos hablado del Cyber Dome que Israel está intentando crear y uno de sus grandes impulsores es Daniel Gold, casualmente –o no– la gran mente detrás del desarrollo del Iron Dome. Gold también nos explica algunas sus ideas al respecto: por supuesto no piensa en un único sistema centralizado sino en la combinación de muchos, pero sí tiene claro que es necesario que proporcione "una imagen completa de todo lo que pasa, como se tiene por ejemplo en el control aéreo".
"El mayor reto" de ese futuro Cyber Dome es "proteger las infraestructuras básicas civiles" que prácticamente sin que nos demos cuenta resultan esenciales para nuestras vidas: la redes de electricidad, los gaseoductos, los sistemas en los bancos…

El campo de prácticas del campo de batalla

Más allá de las grandes soluciones nacionales, si hay un lugar que enseña y evidencia el nivel de preparación del Israel para la ciberguerra puede que sea CyberGym, una empresa dedicada, precisamente, a que todo el mundo esté preparado para esos cibertaques.


Como un inmejorable símbolo de cómo ha cambiado el país en las últimas décadas, CyberGym ocupa parte de los terrenos y los edificios de una antigua granja agrícola en las cercanías de una gran central eléctrica. Lo que eran campos de naranjos ahora son edificios con las últimas tecnologías y las viejas casas de los agricultores forman un complejo ultramoderno en el que entrenarse para repeler un ciberataque.
Nos lo explica Ofir Hason, CEO y cofundador de la empresa que es fruto de la colaboración entre la Israel Electric Corporation y otras compañías: "Aquí todo es real: los ordenadores, los daños, lo que ocurre". El procedimiento es aparentemente simple: hay un "equipo rojo" que trata de sabotear los sistemas del cliente, un "equipo azul" que se defiende y un "equipo blanco" que monitoriza el entrenamiento para que nada indeseado ocurra.
"Los hackers son equipos extraordinariamente bien entrenados" nos cuenta Hason, que pueden reproducir "prácticamente cualquier ataque importante que haya ocurrido" en cualquier lugar del mundo. Por supuesto, antes de empezar se pacta lo que denomina "el nivel de amenaza: desde un hacker normal y corriente hasta un grupo terrorista patrocinado por un estado".


Lo más llamativo es que las propias instalaciones, prácticamente todo lo que vemos, son también elementos para el entrenamiento: valla de seguridad electrificada, las cámaras, las cerraduras, hasta la luz o el aire acondicionado son parte del sistema de entrenamiento. Hay también controles industriales como los que encontraríamos en los centros de gestión de una fábricas o unas instalaciones energéticas.
El entrenamiento no sólo se ocupa de la cuestión técnica sino que también se entrena a las empresas para contener un ataque desde el punto de vista institucional: capear la tormenta ante una junta de accionistas, en las redes sociales o con la prensa, así como a reducir los posibles costes en mercados bursátiles.
El lema de la compañía es"Espera lo inesperado"(Expect de unexpected), y lo cierto es que resulta imposible definir mejor en dos palabras lo que es la ciberdefensa en esa "jungla" que son las redes del siglo XXI.
La sensación es que, por difícil que parezca, Israel lo está consiguiendo y, encima, haciendo de ello un buen negocio.

Fuente: libertaddigital.com - C.Jordá



domingo, 12 de febrero de 2017

Masada y el Mar Muerto: donde Israel se vuelve increíble - Carmelo Jordá









Incluso en un país tan pequeño como Israel Masada está lejos: dos horas de autobús desde Tel Aviv en las que uno tiene la sensación de recorrer casi un continente empezando por la gran ciudad moderna y terminando en el desierto absolutamente árido, pero además pasando entre medias por las pequeñas aldeas o por zonas casi boscosas.
Lo mejor, no obstante, empieza cuando en mitad de una pronunciada pendiente la carretera deja su derecha una vistosa señal que marca el nivel del mar. A partir de ahí nos adentramos no sólo en un desierto que cada kilómetro parece más árido y más agresivo, sino en un terreno que tiene algo de mágico, ya que no de desconocido: las profundidades del punto más bajo que alcanza la tierra firme en todo el planeta.
Un poco más adelante llegamos prácticamente a la orilla cada vez más lejana del Mar Muerto: sus aguas espesas están tan quietas que si tiras una piedra puede que las ondas lleguen a Jordania, en la otra orilla, y reflejan la luz del sol en varios tonos de azul que forman dibujos abstractos sobre la superficie, plana como una plancha de metal.
Pero nuestro destino no es, por ahora, el Mar Muerto, así que el autobús sigue bordeando la costa del lago más salado del mundo hasta que unos kilómetros más al sur se desvía a la derecha en dirección a Masada, uno de los lugares más asombrosos en un país como Israel, lleno de sitios especiales y sorprendentes.

Masada y la historia

Masada es una oportunidad para acercarse a la historia de una forma extraordinariamente viva y en un escenario de una espectacularidad y una belleza tan abrumadoras que uno llega a pensar que no del todo real, que dejan en el viajero un poso de incredulidad: ni siquiera viéndolo te lo acabas de creer.
Remontándonos casi 2.000 años, tengo que empezar por contarles que Herodes el Grande el que amplió una pequeña fortaleza en Masada, una meseta de paredes verticales y prácticamente inexpugnable. El rey judío creo un gran complejo que al mismo tiempo era un palacio y un lugar en el que resistir un hipotético asedio: tenía, por ejemplo, un ingenioso sistema para recoger agua y guardarla en grandes aljibes.
La fama de Masada, lo que le ha convertido en un mito ocurrió unos años después: durante la rebelión judía que empezó en el año 66 y aprovechando que sólo había una pequeña guardia romana es tomada por un grupo de judíos muy radicales, que se refugian al completo allí en el año 70, tras la destrucción del Templo de Jerusalén. En total eran un millar de personas que se convierten en el último reducto que resiste a los romanos, como una aldea gala pero sin pócimas mágicas.
Como los romanos no se andaban con chiquitas envían a un ejército de unos 9.000 hombres y ponen cerco a la fortaleza. Llegan a Masada y siguen el procedimiento habitual en estos casos: construyen ocho campamentos y un muro que rodea la fortaleza. Nadie puede escapar ya y eso crea, además, una presión psicológica en los sitiados. Es lo mismo que hicieron, por ejemplo, en nuestra Numancia, pero con una gran diferencia: tanto los campamentos como el muro se conservan aún, sus ruinas son perfectamente visibles desde la fortaleza.
Cuando los romanos constatan que los judíos no tienen intención de rendirse empiezan el asedio y lo hacen a lo grande: construyen una gigantesca rampa de tierra para llegar a la altura de las fortificaciones. Buena parte de esa rampa es aún visible también, la historia está, como les digo, viva de una forma especial en Masada.

El asunto acaba tan mal como suelen acabar estas cosas: cuando constatan que van a ser derrotados y esclavizados los judíos prefieren matarse unos a otros y cuando llegan los romanos a la cima no queda nadie. O al menos esa es la historia oficial que ha servido para que en Israel se construya alrededor de Masada un cierto mito nacional -como en España se hizo con Numancia- que hoy en día algunos historiadores y arqueólogos cuestionan un tanto, sin dejar de aceptar la mayor parte de la historia, aunque esa es otra discusión que no podemos tener ahora.

¿Qué se puede ver en Masada hoy?

Lo primero es el paisaje impresionante que te rodea: el Desierto de Judea, las montañas y los acantilados a su alrededor y al fondo el Mar Muerto. Como les decía, es un lugar de una belleza sobrecogedora.

Y lo segundo un sitio arqueológico prodigioso, porque las condiciones climáticas del desierto han permitido un grado de conservación impresionante. Se han realizado también algunos trabajos de reconstrucción –siempre dejando claro qué parte es original y qué parte está reconstruida- y con todo podemos tener una idea muy buena de lo que era la fortaleza, de lo que eran las distintas estancias del palacio de Herodes…
Se pueden ver los almacenes, las termas, los palomares, las cisternas, se puede subir a la muralla y asomarse para ver los campamentos romanos a la misma distancia a la que los veían los sitiados… Uno de esos lugares, en suma, en los que no hay que tener mucha imaginación para viajar en el tiempo.

Un mar Muerto y fascinante

El viaje a Masada nos da, además, una oportunidad que no se puede despreciar: conocer el Mar Muerto, un rincón del mundo absolutamente único por algo que va más allá de las razones naturales que todos ustedes saben.

Porque sí, es el lugar más profundo de la tierra; y sí, es el agua más salada del mundo, eso está en los libros, lo que no está en los libros es esa superficie plana como un espejo en la que todo se refleja con precisión óptica; es esa atmósfera densa y silenciosa, un tanto mágica; es ese atardecer que hace diluirse a las montañas jordanas a sólo unos kilómetros pero que parecen en otra galaxia…
Luego está la experiencia del baño, por supuesto, insólita y para mí un tanto desagradable –sientes el mismo picor que sentirías metido en salmuera, porque al fin y al cabo estás metido en salmuera- pero que no hay que dejar de hacer al menos una vez en la vida porque es irrepetible.
Pero yo, la verdad, prefiero quedarme en la orilla, contemplando esa maravilla, ese un paisaje de una increíble belleza, desolada, salada pero verdaderamente alucinante, donde romper la lisa uniformidad del agua podría tener algo de herejía o, mejor dicho, quizá sería como invadir otro mundo.
Fuente : libertaddigital.com

jueves, 2 de febrero de 2017

Tel Aviv, de un pantano en la nada a capital mundial de la ciberseguridad

Familias fundadoras de Tel Aviv en 1909

Feria Cybertech en Tel Aviv | C.Jordá

En 1909 empezó a urbanizarse el terreno pantanoso y no muy salubre ubicado al norte del Jaffa. Unas pocas decenas de familias judías que tenían problemas en la milenaria ciudad compraron parcelas y empezaron a crear lo que hoy es Tel Aviv allí donde sólo había arena y ciénagas.
Poco podían imaginar esos pioneros que un siglo después aquella ciudad recién fundada no sólo sería una urbe moderna, vibrante cultural y económicamente, sino que en algunos aspectos se convertiría en un referente en todo el mundo.
Es lo que ocurre, por ejemplo, en el campo de la ciberseguridad, en el que no sólo Tel Aviv sino todo Israel son un punto de encuentro y un polo de atracción mundial en un campo en el que el pequeño país hebreo acumula un densísimo sector, con decenas de empresas consolidadas y centenares de start ups -entre 400 y 500 según quién haga el cálculo-.
Y en ningún lugar y ningún momento eso queda más claro que en Tel Aviv durante la celebración de Cybertech, una conferencia y exposición en la que miles de profesionales de dentro y fuera de Israel -10.000 es el número oficial de participantes- han permanecido dos días escuchando a algunas de las personalidades más relevantes del sector a nivel mundial y también a destacados representantes políticos como el primer ministro Benjamín Netanyahu; el gobernador del estado americano de Michigan, Rick Snyder; o el popular alcalde -lleva en el cargo desde el 98-, Ron Huldai.


El apoyo de las autoridades israelíes que demuestra la presencia de Netanyahu -todos los años es uno de los ponentes de la feria- ha sido fundamental para el éxito del evento, que se ha convertido ya en el segundo más importante a nivel mundial para el sector de la ciberseguridad, sólo por detrás de la RSA en San Francisco.
Pero ese apoyo sobre todo ha sido clave para el propio crecimiento de un sector que en Israel es considerado esencial para la seguridad nacional y, también, un suculento negocio que está ya atrayendo un volumen considerable de inversiones: el 20% de los miles de millones que cada año las empresas privadas invierten en todo el mundo en este campo van a parar a Israel, "doscientas veces lo que nos correspondería por nuestra población", tal y como recalcó con evidente orgullo el propio Netanyahu en su intervención.
Unas inversiones que llegan desde todos los lugares del mundo, por supuesto desde Estados Unidos, pero también desde puntos tan lejanos -algo menos de Israel- como el Lejano Oriente y el Pacífico, un ámbito cuyas relaciones económicas con el estado hebreo no dejan de crecer, tal y como Chemi Peres -hijo del recientemente fallecido expresidente Simon Peres y un destacado emprendedor en este campo- señalaba en un encuentro con un grupo de periodistas extranjeros durante la propia feria en el que ha participado Libertad Digital.

De la gran multinacional a la pequeña start up o el Ejército

La feria ha sido un punto de encuentro llamativo entre los diferentes actores de un sector que destaca en Israel, entre otras cosas, por su variedad en muchos sentidos: así que los pabellones del centro de convenciones de Tel Aviv ha sido posible encontrar tanto al alto ejecutivo de la gran multinacional como al joven emprendedor de la pequeña start up.

Entre los primeros, por ejemplo, el CEO de Cisco, Chuck Robbins, una de las grandes empresas globales de Internet y que tiene una fuerte presencia en Israel. Robbins aseguraba en su intervención en la sesión inaugural que su empresa ha invertido en los últimos 1.500 millones de dólares en ciberseguridad, muchos de ellos en sus centros en Israel; o, llegado desde el propio Israel, Gil Shwed, creador de una de las grandes empresas de ciberseguridad del país, Check Point, y miembro de la lista Forbes con una fortuna valorada en 2.700 millones de dólares.
Entre los segundos los jóvenes emprendedores que en la parte de la exposición dedicada a las start ups tratan de mostrar sus ideas a posibles clientes o, mejor aún, inversores: en unas mesas altas en con una única gran pantalla y muchas muchas reuniones.
A todo esto hay que añadir la presencia de militares: todo el mundo en Israel es consciente de la importancia del Ejército en el desarrollo del sector tecnológico y dadas las implicaciones en la defensa que tiene la ciberseguridad no podían faltar en Cybertech.

Y junto a ellos visitantes de lo más variado, incluyendo un porción importante de asiáticos llegados desde India, China, Japón y Corea del Sur, mostrando la creciente vitalidad de las relaciones comerciales entre Israel y estos países.

Presencia española

Cybertech también ha contado con una pequeña pero exitosa presencia española: un stand de Instituto de Empresa en el que se anunciaban sus próximos masters en el terreno de la alta tecnología, uno de ellos de hecho centrado en ciberseguridad y que tendrá su primera edición en el próximo mes de octubre.
Hablamos con uno de los integrantes de la expedición del IE, Paco Ginel, que nos cuenta satisfecho que su stand "ha funcionado bastante bien, de hecho hemos tenido que traer más materiales de urgencia porque se nos acabaron los que teníamos previstos" nos dice, explicándonos que ha visto pasar a muchos israelíes por el stand, por supuesto, pero también "bastantes delegaciones de otros países".
Ginel, que ya ha estado en más ocasiones en Cybertech en su etapa en otra compañía cree que "desde luego la asistencia de personas de África, Asia y Europa justificaría que las empresas españolas se planteasen venir", lo que además sería una oportunidad de conocer un sector "interesantísimo" que está "muy avanzado, a un nivel que sólo ves en EEUU".
La más alta tecnología, sectores económicos punteros, grandes empresas, visitantes de todo el mundo... probablemente todo eso quedaba muy lejos de las aspiraciones de aquellos fundadores que levantaron Tel Aviv de la nada hace poco más de 100 años. O quizá sin saberlo del todo fue precisamente para esto para lo que crearon la que hoy en día es la ciudad más vibrante, emprendedora y floreciente de Oriente Medio.
Fuente :www.libremercado.com





jueves, 12 de enero de 2017

El terrorismo es palestino, pero se castiga a Israel - Rafael L. Bardají


Es fácil para el mundo culpar a Israel de todos los problemas. Es fácil para muchos de nuestros líderes culpar a Israel del fracaso del proceso de paz con los palestinos. Pero no por fácil es correcto. De hecho, es una grave equivocación.
Es fácil pensar que la comunidad internacional, las organizaciones multilaterales, como la ONU, o las conferencias internacionales pueden imponer una solución a las partes y poner fin, así, a los conflictos. Pero si las partes no quieren, si los conflictos no están lo suficientemente maduros, no hay solución posible. De hecho, una paz duradera, la verdadera paz, sólo puede ser el fruto de negociaciones directas entre las partes implicadas y los acuerdos a los que libremente lleguen.
Por eso la paz entre israelíes y palestinos no necesita más planes o conferencias como la que se va a celebrar en París este 15 de enero, auspiciada por el presidente Hollande. Lo que sí requiere son dos partes verdaderamente comprometidas a negociar. Desgraciadamente, no es el caso. Desde hace unos pocos años, los responsables de la Autoridad Palestina han elegido no sentarse a negociar con el Gobierno israelí y emprender una campaña unilateral para que sea la comunidad internacional la que imponga su reconocimiento como Estado soberano sin tener que hacer las concesiones típicas que toda negociación conlleva. ¿Para qué negociar con los israelíes si el mundo les puede servir su Estado en bandeja de plata sin pagar precio alguno?
Esta Conferencia de París puede que nazca de la buena voluntad, pero va a celebrarse en un pésimo momento. Por un lado, la Resolución 2334, adoptada recientemente por el Consejo de Seguridad de la ONU con el impulso del presidente americano Barack Hussein Obama, ha hecho suya la narrativa palestina de que el núcleo del problema se reduce a una cuestión geográfica: los asentamientos en Cisjordania y las fronteras de 1967. Pero esa es una interpretación que no se sostiene. Cada vez que Israel ha cedido tierra en aras de la paz, sólo ha obtenido más terrorismo. El caso más agudo y visible es la franja de Gaza: desde que Israel culminó su salida unilateral en 2005, Hamás gobierna en dicho territorio con total impunidad y los ataques contra Israel no han dejado de sucederse. Miles de cohetes y misiles han sido lanzados desde Gaza contra poblaciones civiles de Israel. Si todo se redujera a una cuestión de suelo, los palestinos deberían haber aceptado las generosas ofertas que en 2000 y 2008 realizaron Ehud Barak y Ehud Olmert, ambos dispuestos a renunciar al 98% del territorio en disputa.
Es fácil creer que el conflicto se puede reducir a una cuestión de territorios. Pero es falso. La realidad es otra. El verdadero problema es que los palestinos no quieren conceder lo mínimoque quieren los israelíes, a saber, que reconozcan a Israel como el Estado del pueblo judío. Algo tan básico como eso, ni más ni menos. Exigir a Israel que renuncie al Muro de las Lamentaciones y otros lugares que están en la raíz del judaísmo, además de un sinsentido histórico, es un paso en falso. Los palestinos hoy piden Jerusalén Este, mañana pedirán toda la ciudad y más tarde todo el país. Porque, de hecho, eso es lo que se enseña en su propaganda. Los libros de texto de los escolares, pagados todos con el dinero de los contribuyentes de la UE, están trufados de odio, incitación a la violencia y de puro negacionismo de Israel y del pueblo judío.
La paz no puede salir de la incitación al odio y la violencia. Y bien harían los participantes en esta reunión de París en exigir a los dirigentes palestinos que pongan fin a sus campañas y adoctrinamientos contra Israel y que asuman de una vez por todas que Israel fue creado como la patria del pueblo judío y que va a continuar siéndolo. Y que cuanto antes lo acepten, antes podrán alcanzar un acuerdo con el Gobierno de Jerusalén sobre el trazado de sus fronteras.
Igualmente, bien haría esta conferencia internacional en exigir que el Estado palestino cuente con unas instituciones transparentes, libres de corrupción y que defiendan la tolerancia y la convivencia pacífica con su vecina Israel. Ninguna democracia liberal puede darse por satisfecha si lo que establece y reconoce es un nido de corrupción, nepotismo, discriminación y violencia. No deja de ser una paradoja que todo lo que no pasamos a nuestros Gobiernos estemos dispuestos a perdonárselo a los palestinos. Conviene recordar, por ejemplo, que Mahmud Abás (Abu Mazen para los suyos) fue elegido para un mandato de cuatro años, lleva ya doce y se niega a convocar unas elecciones que, de todas a todas, perdería.
En fin, esta reunión auspiciada por el presidente Hollande tiene lugar en un pésimo momento. El pasado domingo un yihadista atentó mortalmente en Jerusalén, atropellando con saña a un grupo de jóvenes soldados. Como otros hicieron en Niza o más recientemente en el mercado navideño en Berlín. Israel viene sufriendo este tipo de ataques terroristas de baja intensidad a lo largo de los dos últimos años, pero sólo cuando los atropellos o acuchillamientos han sucedido en suelo europeo hemos empezado a considerarlos terrorismo. Así y con todo, lo que nos parece del todo condenable cuando pasa entre nosotros tiende a relativizarse cuando las víctimas son judíos o israelíes.
No es la hora de castigar o presionar a Israel. Por dos razones. En primer lugar, porque cuanto más crean los palestinos que Israel está aislado, más tentados se verán a incrementar la violencia contra Israel. Pasó con Arafat en el año 2000, cuando eligió lanzar la Segunda Intifada antes de que firmar un generoso acuerdo de paz auspiciado por Bill Clinton. Y volverá a pasar ahora si continuamos culpando y deslegitimando a Jerusalén. La Autoridad Palestina no ha condenado el último atentado, y eso no es lógico de alguien que quiere presentarse como un negociador amante de la paz. Hamás, cuyo fin último es la destrucción de Israel, ha festejado el ataque y pedido más sangre judía. En segundo lugar, porque aislar a Israel significa perder para nosotros tal vez el mejor aliado que tenemos para hacer frente a la amenaza yihadista. No en vano los israelíes la vienen sufriendo en sus carnes desde hace décadas y han sabido desarrollar todo un sistema para hacerle frente. Sistema del que nosotros podríamos aprender bastante. El verano pasado tuve la oportunidad de viajar a Israel con un grupo de exdirectores de policía y agencias de contraterrorismo de una decena de países para estudiar el sistema de seguridad interna de Israel, en un momento para Europa en que las fronteras externas e internas, en lo que se refiere a la amenaza yihadista, han dejado de tener sentido. El estudio Fighting Terror Effectively, publicado recientemente por ese High Level Home Front Group, lo deja bien claro: en Europa podemos y debemos incorporar muchos de los procedimientos empleados por Israel.
Esta conferencia, por bienintencionada que sea, es altamente contraproducente porque no puede producir ningún resultado que acerque la paz entre israelíes y palestinos. Al contrario, puede alimentar más violencia y rechazo mutuo, justo lo contrario de lo que pretende. No basta con querer el bien de los demás, hay que saber hacerlo. El anterior ministro español de Exteriores seguramente era incapaz de distinguirlo, Alfonso Dastis sí debería serlo. Ya permitió que España votara una resolución tan surreal como irreal; sería deseable que instruyera acertadamente ahora a nuestro representante en París y dijera lo que es de sentido común: toda conferencia sobre el proceso de paz que no cuente con la presencia de Israel es un ejercicio absurdo, y toda paz que no salga de unas negociaciones directas entre israelíes y palestinos es una peligrosa quimera.
Fuente : libertaddigital.com

viernes, 6 de enero de 2017

Israel, la dignidad y la jauría - Hermann Tertsch


UN tribunal militar israelí ha declarado culpable de homicidio al soldado de 19 años Elor Azaria. La sentencia se conocerá el próximo día 15 de enero y podría llegar a los veinte años de prisión.
El tribunal consideró probado que el terrorista palestino, que se hallaba herido en el suelo, no suponía ya un peligro cuando Azaria le disparó a matar a corta distancia. El terrorista había sido herido después de acuchillar a un compañero del acusado.
La condena de un tribunal militar a un combatiente propio por una reacción inmediata tras una acción de guerra ha generado una inmensa polémica en Israel y dividido profundamente a la opinión pública en un debate muy enconado como solo se puede dar en una sociedad libre, abierta y democrática.
Son muchos los que consideran que no se puede condenar a un soldado por matar al terrorista que hirió a su compañero y habría querido matarlo también a él. Muchos otros reconocen que Azaria incumplió el código militar que demanda se respete la vida del enemigo herido, cautivo e inofensivo.
Pero piden el indulto, dadas las circunstancias atenuantes. Después están todos los que creen necesario el cumplimiento de una condena como dique a posibles reacciones similares en situaciones que son por desgracia frecuentes, dada la agresividad del terrorismo árabe en diferentes puntos de un frente de guerra israelí omnipresente. Es la ley.
Así, más allá de la suerte del soldado Elor Azaria, Israel vuelve a dar al mundo un ejemplo inmenso de su grandeza.


Este diminuto país, rodeado de enemigos mortales que viven para destruirlo, es capaz de mantener en estado de guerra permanente un Estado de Derecho, una sociedad abierta y plural y una voluntad firme mayoritaria de respeto a las reglas y los principios legados por sus mayores fundadores del Estado en 1948.
Ahora que los países europeos, mimados durante décadas, se sumen en la histeria, la ceguera voluntaria, la cobardía y la manipulación de sus propias leyes con fines apaciguadores, Israel vuelve a ofrecer al mundo una hora estelar de dignidad. Como paradigma de la sociedad civilizada que, rodeada por la barbarie, el oscurantismo y el odio, se da leyes y las cumple en las condiciones más adversas.
Permanentemente en guerra, con los nervios de sus defensas a flor de piel, como lo estaban los del jovencísimo soldado Elor Azaria cuando disparó contra el terrorista ya abatido, Israel no deja nunca de ser el más sorprendente y glorioso Estado de Derecho.
Tiene hoy todos los problemas de una sociedad moderna, compleja, próspera y libre surgida en un trozo de desierto convertido con inteligencia, trabajo, valor y esperanza en un oasis fértil en todos los campos del trabajo y la inteligencia humana.
Israel ha demostrado en las peores condiciones en menos de setenta años lo que puede hacer el ser humano en aquella región.
Ha dejado en evidencia a todos los países de su región, inmensamente ricos, grandes y poblados. Pero ante todo deja en evidencia a las democracias occidentales que deberían protegerlo por ser su mejor avanzada y mayor bastión en tierras hostiles.
Pero se prestan a vergonzosos acosos contra Israel organizados por todos sus enemigos. Con un antisemitismo que avanza como seña de identidad de la izquierda global y en España alcanza nuevas cotas de miseria y omnipresencia en los medios.
El pensamiento débil de la sociedad cómoda oculta las amenazas reales en aras de una armonía falsa de la que vive y medra la política del no pasa nada. Europa amenaza quebrarse y habrá de luchar por su supervivencia y su alma como espacio de libertad y bienestar.
En esta lucha que no tendrá cuartel habrá de aprender mucho de Israel.
Fuente:periodistadigital.com

viernes, 30 de diciembre de 2016

Siete graves errores de la política de Obama hacia Israel - Carlos Alberto Montaner


El presidente Barack Obama cometió el error de ordenar la abstención de Estados Unidos en la última votación de la ONU en la que se condenaba la fabricación de nuevos asentamientos judíos en los territorios de Cisjordania controlados por Israel.
No apoyar al Estado de Israel es un grave error por estas siete razones fundamentales:
1) Israel es la única democracia liberal que funciona en el Medio Oriente. Respaldar a ese Estado es perfectamente coherente con los principios y valores de la sociedad norteamericana. No hacerlo es una contradicción.
2) Israel es un aliado militar y político de Estados Unidos. El único fiable en la región desde el punto de vista estratégico. La conducta de Estados Unidos envía el mensaje de que no existe en Washington la menor lealtad a sus aliados y en cualquier momento los puede abandonar.
3) En Estados Unidos las minorías cuentan mucho en el diseño de la política exterior del país, y la inmensa mayoría de los norteamericanos de origen judío (unos seis millones) apoyan la existencia del Estado de Israel. Una resolución como la aprobada con la anuencia de Washington debilita a esta nación y contraría a los judíos estadounidenses.
4) Israel es un socio científico de primer orden de Estados Unidos. Las empresas tecnológicas israelíes en el terreno del software, de la medicina, de la agricultura y de la energía aportan un considerable apoyo al desarrollo científico y económico norteamericano. Es como si Estados Unidos contara con un enorme thinktank en el Medio Oriente. Otro Silicon Valley, pero sin los enormes costos de investigación y desarrollo que ello implica. Uno no golpea una parte fundamental de su propio cerebro.
5) No es verdad que la presencia de esos asentamientos agrave los problemas entre árabes y judíos. En el 2005 Israel se retiró totalmente de la Franja de Gaza y dejó a los árabes las empresas creadas por los asentamientos judíos, pero lo que sucedió fue que la organización terrorista Hamás se apoderó del territorio, destruyó esas instalaciones y comenzó a lanzar sus ataques contra Israel y contra los árabes más moderados que vivían en su territorio.
6) Los asentamientos judíos en Cisjordania ocupan sólo un 10% del territorio, y si algún día se crea el Estado palestino, como es el consenso general de la población judía, será conveniente que no se trate de una nación con una sola etnia y una sola religión, porque ahí está la raíz de la intolerancia y la agresión. Si Israel puede sostener su próspera y moderna democracia con un 20% de población islámica y otro 5% de otros grupos y religiones, ¿por qué los árabes no pueden convivir con un exiguo grupo judío?
7) Como afirma el exministro de Defensa israelí Moshe Yaalón en su excelente ensayo Cómo construir la paz en Oriente Próximo y Por qué de abajo arriba es mejor que de arriba abajo, el problema de fondo, el verdadero problema, es que los palestinos realmente no desean crear su propio Estado, sino que su objetivo primordial, desde hace muchas décadas, desde su fundación, es destruir Israel a cualquier coste. Borrarlo de la faz de la Tierra. Y para esos siniestros fines el voto norteamericano les vino a esos palestinos antisemitas y antiisraelíes como anillo al dedo.

martes, 27 de diciembre de 2016

Israel, solo ante el peligro - Carlos Navarro Ahicart

                                                                         
La familia Berko en su casa de Amona, , coloca las velas de Hanukkah


 Nuevo desplante de la Organización de las Naciones Unidas y, en general, todo Occidente al único país en Oriente Medio que defiende los principios de la libertad sobre los que -en teoría- se edificó nuestra civilización: Israel.
Por enésima vez, la ONU, con el visto bueno de Estados Unidos y de otros países relevantes en el plano internacional, señala a Israel por sus asentamientos en “territorio palestino” que tanto tiempo llevan denunciando el grupo terrorista Hamás y sus marionetas gubernamentales en Gaza. Sí: curiosamente, los que se han pasado años justificando intervenciones militares y masacres de todo tipo en nombre de la “democracia” y la “libertad” atacan ahora a una nación entera por el simple hecho de querer defenderse de los constantes e incesantes ataques de los yihadistas.
Parece ser que el hecho de que Obama juegue al nation-building allá donde ya no le interesa mantener dictadores es algo que no consta en el orden del día de las reuniones de la organización más vendida del mundo. Pero las quejas de las autoridades de un país de dudosa existencia contra la única democracia real de la zona bastan para que se mueva cielo y tierra para secar sus falsas lágrimas.
Cabe destacar que Israel es la única de las dos partes del conflicto que ha demostrado su voluntad de dialogar y llegar a un acuerdo con Palestina. De hecho, la mayoría de la población israelí apoya que sea reconocida como Estado independiente. Pero las autoridades palestinas y su pueblo ni desean adoptar medidas diplomáticas ni aceptan reconocer al Estado de Israel como país. ¿Quién es el radical aquí? ¿Los que simplemente se defienden como llevan defendiéndose años de las agresiones de países islamistas y hostiles? O ¿los que se empeñan en continuar su guerra santa contra un país caracterizado por el progreso y la libertad religiosa? Parece estar bastante claro.
Pero la ONU -y los gobiernos occidentales, en general- parece haberse postrado ante las directrices del marxismo cultural y los intereses de los enemigos de la libertad y la democracia: precisamente los principios para cuya defensa fue concebida esta organización. Aunque, claro, en Occidente somos propensos a olvidar nuestros orígenes y nuestras bases como civilización en beneficio de aquellos que buscan destruirnos. Y cada día hay más ejemplos de esto.
El caso de Israel solo es uno de tantos casos en los que quienes se supone que velan por nosotros y nuestros derechos se dejan engañar y manipular por las fuerzas del liberticidio y el odio. Israel y, en definitiva, la defensa de nuestros valores en Oriente Medio, necesita el apoyo internacional para seguir sobreviviendo en un ambiente tan hostil. Y es repugnante e indignante que “el faro que guía” a toda democracia liberal de la espalda a más de 8 millones de personas que, lejos de ser asesinos invasores sin escrúpulos, quieren vivir en paz, desarrollando sus proyectos personales en un entorno favorable a la libertad, la democracia y los valores del respeto y la convivencia.
Es importante que no olvidemos de dónde venimos. Pero igual de importante es -si no más- no olvidar a dónde vamos. Israel nos da el ejemplo que la ONU y nuestros gobiernos dejaron de darnos hace años: la libertad es un jardín que hay que regar a diario y cuidar con sumo empeño. Si se descuida, es solo cuestión de tiempo que lo invadan las malas hierbas y lo destrocen las alimañas.
                                                    Fuente:larazon.es

lunes, 26 de diciembre de 2016

Israel: solos contra el mundo - Enrique Navarro


 
Este es un mundo complejo, a menudo difícil de entender, sobre todo porque parece que son intereses muy particulares y coyunturales los que lo rigen. Lo ocurrido en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el pasado viernes condenando la construcción de unas centenares de viviendas en Jerusalén Este, con la abstención de Estados Unidos, ha sido una gota demasiado grande que ha conseguido colmar la paciencia no sólo de Netanyahu, sino de una gran mayoría de los habitantes del estado de Israel. Aunque todos sabemos que conseguir la unanimidad en un posicionamiento político en Israel es tarea imposible y siempre hay voces discordantes, las que normalmente no existen en sus países vecinos incluyendo a los mimados por la comunidad internacional de la Autoridad Nacional Palestina, esta vez el pueblo de Israel se siente golpeado por sus propios supuestos amigos.
Israel sabe perfectamente que su supervivencia depende de la solidaridad de las democracias del mundo y si éstas muestran fisuras en su apoyo a Israel y más en votaciones públicas, estarán condenando a Israel a su desaparición. En esta línea debe entenderse la reacción del primer ministro Netanyahu, que necesita con esta postura ganar tiempo para que la llegada de Trump sea una catarsis sobre las relaciones mantenidas entre Obama e Israel y también para mantener en el gobierno a la única coalición que garantiza una estabilidad política en Israel, que está soportada por Bennet y Lieberman, dos halcones con respecto a la política de asentamientos en los supuestos territorios palestinos.
El texto de esta resolución esponsorizada, entre otros, por la Venezuela de Maduro, -y no por Egipto como se pretende hacer creer en un juego de confusión-, lo cual ya debía haber sido motivo suficiente para que no gozase con el apoyo de la comunidad internacional -una vez más reforzamos a una dictadura comunista para condenar a una democracia liberal-, utiliza unos términos desafiantes contra Israel como nunca antes había ocurrido y una vez más pone en el mismo plano el derecho a la legítima defensa de un estado con los actos terroristas contra Israel.
Es muy posible que el pragmático Netanyahu sea consciente de que está sobreactuando, pero los gestos en la política son demasiado importantes como para despreciarlos. Para mantener una mayoría política y evitar el abismo de unas elecciones en un país muy fragmentado políticamente, el primer ministro debía tomar el liderazgo de la revuelta contra el mundo, para que no fueran otros los que obtuvieran el rédito político, y en parte debemos entender de esta manera el comportamiento del gobierno de Israel en estos días, restringiendo ciertas relaciones diplomáticas con todos los miembros del Consejo de Seguridad, incluyendo a España, lo que para nosotros debía ser un motivo de reflexión especial.

Consecuencia de la resolución 478

Esta resolución como todas las que han condenado a Israel desde 1980 son consecuencia formal de la resolución 478 de 1980 que condenó la anexión de lo que en términos muy vagos denominamos Jerusalén Este y los territorios de Jordania de la Cisjordania, bajo la presidencia de Carter y en pleno secuestro de la embajada de Teherán -y esto explica parte del problema-, Estados Unidos declaró ilegal la ocupación y anexión de este territorio y a partir de ahí cualquier minúsculo acto administrativo de Israel en la zona origina un ciclón de acciones internacionales donde se consigue que los israelitas sean vistos y percibidos como los agresores y los palestinos como las víctimas.
Basar la legitimidad o legalidad en las decisiones de un Consejo de Seguridad que no ha condenado la ocupación de territorio español por Reino Unido durante la guerra civil o la anexión militar de Crimea por Rusia o de islas en disputa en el mar de China por China, frente a una historia indiscutible, frente a una victoria en el campo militar en una lucha por la supervivencia y frente a una seria de decisiones administrativas analizadas con lupa por el tribunal supremo de Israel que ha ordenado la demolición de miles de viviendas ilegales desalojando a colonos israelitas que vivieron en esos territorios por generaciones, muestran que la comunidad internacional no es justa ni equitativo con Israel.

Tres grandes errores

Esta resolución contiene, a mi juicio, tres errores políticos de bulto que dificultarán en gran medida la conclusión de un proceso de paz que en realidad nunca ha existido por la falta de voluntad de los dirigentes palestinos y de sus apoyos del mundo árabe y sobre todo por la exquisita e incomprensible neutralidad en el mejor de los casos, de los países europeos.
El primer error ha venido siendo consecuencia de unos Acuerdos de Partición basados no en las legitimidad histórica sino en la conveniencia de las potencias y en particular del Reino Unido y Francia después de la Segunda Guerra Mundial. Israel existe porque el pueblo judío luchó por sus territorios, que es como se han construido todas las grandes naciones; por la compra de tierras con dinero particular que los árabes vendían a diez veces su precio y sobre todo por la vergüenza moral que sufrió Occidente al conocerse la magnitud del holocausto nazi ante el cual, y antes de 1939, seis años después de haber comenzado, nadie había movido un pie para parar a Hitler cuando la comunidad internacional era consciente de las leyes racistas del nacionalsocialismo. Israel no se concibe sin su histórica capital, Jerusalén, ¿Cualquier persona que estudie la Biblia o la historia puede imaginar una circunstancia distinta? Dejar la ciudad milenaria del templo de Salomón como lugar neutral demostró la incapacidad de Occidente para determinar un estado viable de Israel en 1948, y de aquellos polvos vienen estos lodos.
Palestina nunca ha existido como Estado y por tanto cualquier aspiración a una tierra para los Palestinos debería haber sido resuelta por los estados árabes pero no a costa de Israel. Sin embargo, el estado judío ha realizado un denodado esfuerzo por alcanzar un acuerdo con la Autoridad Palestina fundada por un grupo terrorista reconocido internacionalmente, en la base de paz por territorios. Este fue un concepto desarrollado por los judíos, es decir una concesión de otorgar a los palestinos una gran porción del territorio judío a cambio de seguridad. La Autoridad Palestina tomó aquellos territorios que de forma interesada le entregó Israel para constituir su incipiente estado, pero nunca cumplieron su parte del acuerdo, la seguridad que prometieron.
Cuando Israel ocupó una parte esencial del territorio dentro de sus fronteras milenarias en 1967, y después en 1980 cuando su parlamento aprobó la anexión al Estado, ofreció a los árabes la nacionalidad israelita, pero la presión internacional impidió lo que era una aspiración de la gran mayoría de los habitantes de estos territorios que era vivir en paz y bajo la cobertura de un estado democrático en el viven en paz, democracia y seguridad más de un millón de árabes. Las ciudades árabes de Israel son de todo el mundo las que gozan de más derechos, menos desigualdades y mayor renta per cápita; pero a aquéllos que pretenden manipular la realidad para favorecer sus propios intereses, no les interesa el bienestar del pueblo árabe sino mantener la tensión sobre la única democracia de Oriente Medio para mantener sus regímenes autoritarios.
El segundo error es pensar que evitando los asentamientos en Jerusalén Este se favorece el proceso de paz. Éste todavía es más grave. Impedir la construcción de unas cientos de viviendas en Jerusalén es una toma de posición internacional, una imposición del mundo en el proceso de paz. Es reconocer que los palestinos tendrán toda la legitimidad y apoyo internacional para sus reclamaciones y esto pone a Israel en la peor posición negociadora posible. No es una cuestión de reducir el tamaño o las capacidades del futuro estado palestino. Israel siempre ha ofrecido compensar con territorios en otras zonas mucho mayores por el reconocimiento de su capital indivisible. ¿A qué grado de idiotismo histórico hemos llegado para querer poner ciudades como Belén en manos de un estado que niega los mas mínimos derechos a la libertad religiosa? y si no, que se lo pregunten a los miles de cristianos palestinos forzados a abandonar los lugares en los que han vivido durante siglos sin ningún apoyo o reconocimiento de la comunidad internacional. Esta resolución dinamita las posibilidades para el entendimiento entre dos vecinos condenados a entenderse y dará alas a todos aquellos grupos terroristas que atacan todos los días al estado de Israel y que se sentirán reforzados en sus aspiraciones. Cuando el Consejo de Seguridad condena a Israel en relación con una pretensión de la Autoridad Palestina, está dando alas a los terroristas para incrementar la tensión con nuevos atentados terroristas que traerán mas conflicto, más inseguridad, es decir exactamente lo contrario que en teoría se pretende conseguir.
El tercer error y en mi opinión el que produce mayor daño, es que la comunidad internacional ha perdido al calor de los acontecimientos que han ocurrido en estos años con la primavera árabe, la aparición del Estado Islámico, los golpes terroristas en Europa y la guerra en Siria, la perspectiva de lo que debe hacerse y lo que debe evitarse. Se ha creado la convicción en muchas sociedades que condenar a los arrogantes israelitas nos dará más seguridad, generará menos odio en el mundo árabe frente a Occidente y contribuirá a rebajar la tensión en la región. Lo que nos hace más seguro es estar más unidos los que pensamos igual y que seamos más fuertes. La división entre las democracias occidentales entre la que debemos incluir Israel, es la victoria de los intolerantes y de los que quieren derrumbar los cimientos de nuestras sociedades. Mostrar fisuras en momentos tan convulsos no contribuye ni a generar más seguridad ni por ello vamos a ganar adeptos entre aquéllos que todavía abogan por la destrucción del estado de Israel. Si el mundo va a tratar con exquisita igualdad a Israel y a los países no democráticos y grupos terroristas que abogan por su desaparición; si tomamos postura por los 200 millones de árabes de la región frente a los 6 millones de judíos que viven en Israel, por una cuestión administrativa, estaremos haciendo un flaco servicio a la paz mundial y a la supervivencia del mundo occidental democrático y humanista que hemos conocido en los últimos doscientos años en el mundo libre.
A corto plazo, ¿Qué debemos esperar? ¿Debe Netanyahu depositar todas sus esperanzas en el presidente electo de Estados Unidos? Esta es la verdadera prueba de fuego de Israel. Obama no ha sido precisamente un gran valedor de Israel, pero lo cierto es que la mayoría de los judíos norteamericanos, esenciales por su influencia en la sociedad y vida política americana, votaron en una inmensa mayoría por Clinton, igual que antes lo hicieron por Obama. Esta desafección entre los judíos norteamericanos e Israel es a mi juicio la mayor amenaza para el estado judío.
Curiosamente han sido los republicanos quienes mejor han entendido cómo debía ser esta relación de profunda amistad, mientras que en la progresista comunidad judía norteamericana se ha extendido la creencia de que la paz es posible y que Israel debe estar dispuesto a ceder todo lo necesario para tener un pedazo de tierra seguro, ignorando la historia, que es la verdadera legitimidad del estado de Israel y de sus fronteras. Muchos congresistas y senadores americanos republicanos no perdonan a los lobbies judíos que siendo ellos los que más han hecho por la seguridad y reconocimiento internacional de Israel, no hayan sido capaces de movilizar el voto hacia los republicanos. No tengo duda que Trump será un soporte político esencial para Israel, pero tengo mis dudas de que la mayoría republicana le soporte a él. También tengo mis dudas de que en el juego de alianzas en el futuro y en especial en sus relaciones con Rusia, la posición inicial no pueda variar. La complejidad de los intereses en la región y la falta de un apoyo político interno en la sociedad norteamericana a decisiones más concluyentes en favor de Israel, pueden hacer varias estos posicionamientos internacionales. Trump ha aprovechado también esta decisión para reforzar sus ataques a las Naciones Unidas, pero a día de hoy, lamentablemente no hay alternativa mejor a la ONU para mantener una globalidad en las decisiones políticas; tampoco parece que vaya a producirse una unanimidad internacional a corto y medio plazo en lo que es un clamor que es variar la composición del Consejo de Seguridad, basado en la situación geopolítica de 1945. La ausencia de India, Alemania y Japón desautorizan en gran parte a este organismo como representante de los intereses globales.
Ya sabemos que es muy difícil dejar el poder, pero las acciones de Obama en estas últimas semanas después de saber que su política exterior había sido derrotada por sus conciudadanos, muestran la intransigencia y la falta de estilo de esta administración saliente que debía haber dejado que la nueva administración hubiera tomado aquellas decisiones más convenientes y trascendentes conforme la voluntad manifestada del pueblo norteamericano. Poner chinitas a Trump no es precisamente una muestra de patriotismo ni de aceptación de la derrota. Por una cuestión personal y partidista Obama ha dejado caer una vez más a nuestro más fiel e importante aliado en la región, cuando lo elegante hubiera sido dejar esa decisión al nuevo inquilino de esa Casa Blanca que tanto le está costando dejar.
Pero Israel sabe que no puede vivir de espaldas a todo el mundo y necesita sobre todo de Europa, que está una vez más encerrada en los barrotes de la amenaza islamista radical, la creciente islamofobia que en Europa va de la mano del antisemitismo y de los populismos que buscan siempre culpables endógenos como hicieron en los años veinte, y del oro negro que nos regalan a precio de saldo los grandes productores del mundo, la inmensa mayoría de los cuales no reconocen la existencia del estado de Israel. Basar toda la estrategia de seguridad en Trump no parece muy aconsejable, pero si Europa no se posiciona claramente en favor de Israel, Netanyahu deberá buscar amigos en otros lugares y sin duda uno de los más próximos se encuentra en Moscú; si Putin y Trump se alían para apoyar a Israel, Europa habrá dado un paso más en su proceso de insignificancia política y lo que es más grave, perdiendo las referencias de nuestra civilización por favorecer a los que son diferentes y nos amenazan, seremos más débiles, la libertad y la democracia estarán más amenazadas y nuestra economía se empobrecerá al ritmo que nuestros valores se ven arrumbados por decisiones oportunistas o populistas.
Las relaciones con Israel no pueden tratarse como con cualquier otro estado. ¡Ya quisieran los habitantes del este estado liberal y democrático de Oriente Medio tener unas relaciones normales y admitir estas derrotas en Naciones Unidas como parte de un proceso normal de entendimiento entre naciones!. Pero la realidad es que es un estado amenazado y sin fronteras seguras y continuamente atacado por grupos terroristas e ideologías que sentimos que tampoco comparten nuestro modo de vida Occidental.
Un pequeño país que ha conseguido un milagro económico gracias al esfuerzo y la inquebrantable voluntad de supervivencia del pueblo judío, y de los cientos de miles de árabes que conviven en su territorio. No es una cuestión religiosa lo que se está dirimiendo; ni siquiera una cuestión de fronteras o administrativas; se trata de hacer lo que es justo y legítimo; de apoyar a los que piensan como nosotros en el convencimiento de que tenemos razón; debemos apoyar a nuestros aliados en la guerra contra los terroristas y no debilitarlos y, sobre todo, debemos dejar que el pueblo judío sea soberano y tome sus propias decisiones. El día que palestinos y judíos se pongan negociar solos, sin ninguna injerencia de intereses externos espúmeos, la paz llegará mucho más deprisa de lo que muchos creen. Pero si seguimos en esta senda de debilitar al aliado, lo único que conseguimos en fortalecer al enemigo y ese no el camino. La pérdida del diálogo sincero entre Israel y sus aliados es la causa principal de estas decisiones que ha tomado el gobierno de Netanyahu. Retomarlo debe ser la prioridad número uno de Trump y de Europa pero también del premier israelí. La estabilidad de Netanyahu pasa bien por echarse en manos de los radicales de la derecha política y religiosa y llevar la cuestión de la seguridad a un nuevo conflicto, o por conseguir que Occidente sea un aliado más fiel y estable que justifique decisiones que serán dolorosas para una gran parte del pueblo de Israel, pero que está dispuesto asumir si no se sienten solos. Hoy sin embargo el pueblo de Israel está más solo que nunca en mucho tiempo y eso no es bueno para los principios que defendemos.

                                                                       Fuente:libertaddigital.com