Casa de Israel - בית ישראל


Desde " Casa de Israel " trabajamos para hacer frente al antisemitismo , la judeofobia y la negación o banalización de La Shoá ( Holocausto) .
No olvidamos las terribles persecuciones a las que fue sometido el pueblo judío a través de los siglos , que culminaron con la tragedia de La Shoá .
Queremos tambien poner en valor y reconocer la fundamental e imprescindible aportación de este pueblo y de la Instrucción de La Torá , en la creación de las bases sobre las que se sustenta la Civilización Occidental.

"... עמך עמי ואלהיך אלהי ..."

domingo, 21 de junio de 2015

¿Qué Estado palestino quiere la paz? - Jonathan S. Tobin




                                                                               

En uno de esos giros aparentemente inexplicables que hacen el Medio Oriente tan inexplicable para los ingenuos occidentales, parece que, al menos de momento, Hamás está más interesado en la paz con Israel que la Autoridad Palestina (AP). Por supuesto, Hamás no quiere verdaderamente aceptar la existencia de Israel o poner fin a su cruzada religiosa contra el Estado judío. Según parece, los gobernantes del Estado palestino de facto existente en Gaza están sondeando el reforzamiento del alto el fuego vigente desde el final de la guerra del pasado verano. El líder de la AP, Mahmud Abás, y el resto de su partido Fatah están horrorizados al respecto y han dado carpetazo a su Gobierno de unidad con Hamás, temerosos de que el grupo islamista continúe ganando terreno en la Margen Occidental. La yuxtaposición de estos dos asuntos suscita algunas cuestiones sobre los tratos de Israel con Hamás y la AP. Pero también una pregunta dirigida a quienes vienen agitando en pro del reconocimiento internacional de un Estado palestino y urgen al boicot contra Israel: ¿qué Estado palestino defienden, y qué implica para la paz en el Medio Oriente?
La disposición de Israel a implicarse en negociaciones extraoficiales con Hamás para asegurar la estabilidad del alto el fuego será utilizada por algunos como un argumento para que EEUU reconozca o al menos hable con el grupo islamista. Hay cierta lógica superficial en la acusación de que los defensores de Israel están siendo hipócritas cuando llaman al aislamiento de Hamás mientras que los israelíes negocian, al menos a cierto nivel, con los islamistas. Pero el argumento no vaya más allá, dado que Israel no está reconociendo el derecho de Hamás a gobernar Gaza más de lo que los islamistas están dispuestos a aceptar a Israel como un Estado legítimo incluso en las fronteras de 1967. Lo que está sucediendo en esas conversaciones indirectas es que las partes están asegurándose de que no va a reiniciarse la guerra lanzada por Hamás el pasado verano.
El Gobierno israelí entiende que no hay buenas opciones con respecto a Gaza. El precio de desalojar a Hamás puede ser muy elevado en términos de bajas israelíes y condena internacional. Por tanto, la siguiente mejor opción es mantener la relativa calma existente desde la contraofensiva que puso fin al lanzamiento de miles de cohetes por parte de Hamás sobre los pueblos y ciudades israelíes, así como al empleo de túneles para llevar a cabo actos terroristas contra las comunidades radicadas en la frontera.
Uno podría pensar que la AP aplaudiría la continuación del alto el fuego, habida cuenta de que la reanudación de los combates llevaría más muerte y devastación a los palestinos de Gaza. Abás aún se considera el presidente de Gaza, aunque Fatah fue expulsada de la Franja en el golpe de 2007. Pero su principal preocupación es que su tiránico yugo sobre la Margen Occidental se ve amenazado por la popularidad de Hamás. La preocupación de Abás por el alto el fuego es hasta cierto punto contraintuitiva, dado que las aclamaciones a Hamás han sido siempre fruto de su disposición a derramar sangre judía mientras Fatah dialoga con Israel. Pero Abás está claramente preocupado por que un alto el fuego de largo aliento fortalezca al quebrado régimen de Hamás. Si tal acuerdo se produjera, quizá contribuyera a mejorar la situación en Gaza y a la reconstrucción de viviendas, lo que se sumaría a los fondos invertidos en la reconstrucción de los arsenales y fortificaciones de Hamás. A su vez, esto podría reducir la presión para que Israel haga concesiones a Abás en unas conversaciones de paz, si bien la AP no ha mostrado interés en volver a la mesa de negociaciones desde que reventara la última ronda de contactos al suscribir un pacto de unidad con Hamás.
Aunque esto parece confuso, la explicaciones para estas maniobras es fácil de entender. Fatah y Hamás no sólo tienen diferentes objetivos a corto plazo. Hamás quiere retener Gaza. Fatah quiere que Occidente reconozca la AP como un Estado independiente sin forzarle previamente a firmar la paz con Israel. Ni Hamás ni Fatah están interesados en ni son capaces de llegar a una paz permanente con Israel, pero ambos quieren que el Estado judío tolere sus respectivos regímenes, aunque las dos organizaciones sean corruptas, opresivas y no estén interesadas en mejorar la vida del pueblo palestino.
Como no le es posible acabar con la AP o con Hamás sin pagar un precio inaceptable, el Gobierno de Netanyahu debe jugar con las cartas que tiene. Lo cual significa tratar de seguir trabajando con la AP en materia de seguridad (en lo que Abás tiene tanto o más interés que Israel) mientras confía en que algún día la política cultura palestina cambie lo suficiente para que sean posibles el compromiso y la paz. En cuanto a Hamás, Israel debe confiar en que algún día la gente de Gaza (quizá ayudada por el vecino Egipto, que ve en Hamás un aliado de los Hermanos Musulmanes que amenazan su seguridad) se libre por sí misma de sus tiranos islamistas. Hasta entonces, Israel debe sujetar a esos terroristas mediante la disuasión o mediante acciones militares que generen un alto el fuego de larga duración.
En vez de forzar a Israel a que haga concesiones a una AP que aún no reconoce la legitimidad del Estado judío, con independencia de las fronteras de que se hable, la Administración Obama debería respaldar los esfuerzos de Israel por mantener el alto el fuego. Y dejar de mimar a la AP y empezar a hacerla responsable por su obstrucción de las conversaciones de paz.
Igualmente importante es que todos aquellos que abogan por el reconocimiento unilateral del Estado palestino saquen algunas conclusiones de estos acontecimientos. Ya hay dos entidades palestinas rivales que pretenden la soberanía, pero ninguna de ellas es representativa ni está mínimamente interesada en poner fin al conflicto. Así, la AP, que es tenida por la Administración Obama como un campeón de la paz, se revela incluso menos entusiasmada que Hamás por evitar un nuevo baño de sangre. Si están ustedes abogando por la constitución inmediata de un Estado palestino sin que haya paz con Israel, la cuestión sigue siendo la siguiente: ¿qué es lo que quieren, una cleptocracia corrupta incapaz de firmar la paz por razones ideológicas y por temor a verse superada por los islamistas o una tiranía islamista corrupta y terrorista? Estas son las únicas opciones ahora y en el futuro previsible.
Fuente:libertaddigital.com

lunes, 1 de junio de 2015

Para defender a Israel hay que hablar también de derechos. - Jonathan S. Tobin

Tzipi Hotovely

Al parecer, los diplomáticos israelíes se han escandalizado porque la nueva viceministra de Asuntos Exteriores de su país les ha pedido que hablen de los derechos de Israel en el conflicto con los palestinos y no sólo de sus necesidades en materia de seguridad. Según relata el Times of Israel, Tzipi Hotovely sorprendió a más de uno cuando durante una reunión de personal diplomático israelí dijo que era un error quitar importancia a las reivindicaciones territoriales de Israel cuando se intenta replicar a las quejas por su presencia en la Margen Occidental y en Jerusalén. La mera idea de citar la Torá cuando se habla de los vínculos con el corazón de la bíblica patria judía parece que les resultó absurda tanto a los diplomáticos como a los comentaristas de izquierdas que posteriormente bramaron al respecto. De hecho, como dice el izquierdista Haaretz, el mundo puede considerar que la viceministra es intragable. Pero pese a que la diputada del Likud nada a contracorriente de la opinión pública internacional, así como de la del ministerio al que pertenece, tiene razón. Aunque sean muchos los que, en una comunidad internacional cada vez más influida por el antisemitismo y la desinformación sobre Israel, nunca aceptarán semejantes argumentos (como han demostrado los palestinos de la anterior generación), hablar de derechos siempre es mejor que hablar de seguridad.
A Hotovely, cuya importancia se reforzará debido a la ausencia de un ministro de Exteriores (el premier Netanyahu se reserva el puesto para sí mientras espera poder cedérselo al líder de la oposición, Isaac Herzog, en caso de que se una al Gobierno), la rechazan por considerarla una extremista de derechas tan sólo por mencionar los derechos judíos, pero sus críticos harían bien en seguir sus consejos.
Durante los últimos veinte años la posición diplomática de Israel respecto a los territorios se ha centrado en su voluntad de hacer las paces. El país ha demostrado reiteradamente su deseo de negociar con los palestinos y concederles un Estado si están dispuestos a reconocer la legitimidad de un Estado judío junto al suyo. Pero ellos se han negado una y otra vez. Sin embargo, en general no se les reprocha su irracional postura porque su argumento, básicamente, es que no hacen falta negociaciones porque Israel no tiene derecho a estar en ninguno de los territorios conquistados en 1967 durante la Guerra de los Seis Días. Si la Margen Occidental y Jerusalén son propiedad robada, como sostienen los palestinos, entonces éstos tienen razón.
Pero se trata de territorios en disputa, sobre los que ambos bandos pueden presentar reivindicaciones legítimas. Como escribí en 2012, un informe sobre la legalidad de la presencia israelí en los territorios demuestra de forma contundente que los judíos tienen todo el derecho a estar allí. Afirmar ese derecho no excluye ceder parte del territorio, o incluso su totalidad, a cambio de una verdadera paz. Pero mientras el mundo acepte la falacia de que Israel sólo está allí porque teme por su seguridad pocos lo respaldarán, y ello debilita la posición negociadora israelí, aunque busque el acuerdo más que la rendición.
Semejante postura desconcierta a la mayor parte del personal del Ministerio de Exteriores, y siempre ha sido así. Defender los derechos judíos los haría aún más impopulares en muchos de los países en los que están destinados. Pero deberían estar dispuestos a afrontar todas las críticas que se les hagan.
La reivindicación israelí de su presencia en la Margen Occidental está basada en factores históricos, legales y espirituales que no pueden negarse por una historia revisionista de la región ni por el odio que el Estado judío suscita entre sus enemigos. Es hora de que todos sus representantes dejen de evitar las cuestiones centrales del conflicto y se den cuenta de que nadie va a apoyar a Israel porque sus científicos sean brillantes, su industria tecnológica sea innovadora o sus playas sean hermosas. La única respuesta a las mentiras que hablan de un Estado discriminador es un argumento arraigado en el mismo sentido de justicia que impulsa a quienes simpatizan con los palestinos. Decir que los judíos tienen derecho a estar en la Margen Occidental no excluye una solución de dos Estados. No decirlo asegura que el mundo jamás tratará de obligar a los palestinos a llegar a un acuerdo y firmar la paz.
Jonathan S. Tobin, editor jefe online de la revista Commentary.
Fuente:libertaddigital.com

sábado, 25 de abril de 2015

Richard Kohn " Dombi", el judío que hizo grande al Bayern en las narices de Hitler y terminó huyendo al Barça


Richard Kohn " Dombi"

Ahora que Barcelona y Bayern de Munich se van a medir en las semifinales de la Champions, es hora de rescatar la historia de uno de los personajes que han vinculado a ambos conjuntos. Podríamos hablar del más reciente y quizá el más importante de todos, Pep Guardiola. También podría ser el caso de Van Gaal, de Van Bommel, o de Thiago Alcántara.
Pero no, la figura que nos ocupa hoy es la de un futbolista y posterior entrenador que hizo grande al Bayern en una época realmente complicada, se vio obligado a huir de Alemania, y terminó encontrando acogida en el Barcelona. En dos ocasiones. Es la historia de Richard Dombi, el judío que hizo grande al Bayern en las narices de Hitler.
La Guerra truncó al futbolista

Richard Kohn nacía en Viena, en el seno de una familia judía, el 27 de febrero de 1888. Desde bien pequeño fue consciente de que su vida era el fútbol, y con 18 años ya debutó en el primer equipo del AC Viena. Apodado 'Little Dombi' (algo así como 'pequeña eminencia'), dicen de él que era puro talento, en una zona donde años más tarde se destaparían algunos de los mayores talentos del Viejo Continente.
Su magia le llevó a ser internacional absoluto con la selección austriaca a los 20 años, llegando a disputar los Juegos Olímpicos de Estocolmo de 1912, en los que Austria terminó finalmente sexta. Su carrera como futbolista se vio truncada en pleno apogeo con el inicio de la Primera Guerra Mundial.


El Bayern se hace grande con él

Tras varios años de inactividad, en 1921 comenzó su carrera como entrenador. Hertha de Berlin, Zagreb y Viena fueron sus primeras paradas, hasta que en 1926 recaló en el Barcelona, convirtiéndose en el único entrenador austriaco de la historia del conjunto azulgrana.
Estuvo un año, en el que tuvo tiempo de conseguir una Copa del Rey, un campeonato de Cataluña –la liga española aún no existía- y además tuvo el honor de ser el entrenador que estrenó el estadio de Les Corts. Pero sobre todo marcó un registro que a día de hoy aún nadie ha superado: el porcentaje más alto de victorias del equipo azulgrana en toda su historia. En los 24 partidos que dirigió sumó 20 triunfos, 2 empates y 2 derrotas, alcanzando 83 goles a favor y 19 en contra.
No fue hasta 1931 que recaló en el Bayern de Munich, y su llegada no estuvo exenta de polémica, pues procedía del 1860 Munich, el vecino y gran rival. Pese a ello, se llevó a varios futbolistas con él, destacando Oskar Rohr, quien posteriormente sería internacional alemán.
Nada más llegar al Bayern, Dombi llevaría al equipo a conquistar su primer campeonato alemán, tras imponerse en la final al Eintracht Frankfurt. Era un hito jamás alcanzado, que colocaba por primera vez al Bayern entre los grandes.
Al año siguiente no se pudo repetir título, pero sí que se alzó con la Bezirksliga, el campeonato del lander de Baviera. Además, el novedoso juego del equipo le consolidó como uno de los conjuntes más potentes de Europa, y a Dombi como uno de los mejores entrenadores.
Pero claro, todo esto estaba sucediendo en pleno apogeo del nazismo. Y Dombi era judío. También el presidente del Bayern, Kurt Landauer. Tal era la situación, que el equipo fue calificado de "club judío" por los nazis, mientras los vecinos del 1860 eran el equipo favorito de Hitler. Así, no tardaron en ser obligados a abandonar el Bayern, Munich, y Alemania.

El descenso no consumado del Barcelona

El Bayern veía truncada de esta manera su enorme progresión, y Dombi debía buscar de nuevo acomodo fuera de Alemania. Y lo haría en el Barcelona, donde cumpliría su segunda etapa. Una segunda etapa que fue un auténtico desastre: dejó al equipo noveno en una liga de diez en la que bajaban los dos últimos clasificados. El Barça se salvó porque esa misma temporada la Liga decidió ampliar los conjuntos participantes a 12. Tan desastrosa fue la campaña, que entrenador y jugadores firmaron una carta a la directiva en la que solicitaban un recorte de su sueldo.

Eso sí, dejó dos detalles que quedarían para la posteridad, y que contribuirían a establecer unos cimientos que acabarían dando lugar al Barça que conocemos hoy: fue el primer entrenador que desplazó su residencia y su despacho a Les Corts, el campo de entrenamiento del Barcelona; y destacó enormemente por trabajar con los futbolistas más jóvenes del club, lo que hoy denominaríamos la cantera, y de que tanto presume el conjunto azulgrana en los últimos años.

La consagración en Holanda

De Barcelona se marcharía rumbo al Basilea, y sólo unos meses después recalaría en el Feyenoord, donde viviría su etapa más dorada, siendo considerado el primer gran entrenador del conjunto holandés. Dirigió al equipo en tres periodos diferentes, para un total de siete temporadas, en las que conquistó dos ligas holandesas.
Una manera gloriosa de cerrar una carrera accidentada y, probablemente, de las más curiosas. Capaz de ser el único entrenador de, en realidad, descender de Primera División al Barcelona, y a su vez de ser el primero, y por tanto el que implantó, en trabajar con la cantera. Capaz de convertir al Bayern en el mejor equipo de Alemania cuando no estaba entre los grandes, y tener que huir unos pocos meses después. Capaz, en cualquier caso, de merecer un destacado recuerdo en la historia del Futbol Club Barcelona y del Bayern de Munich.
Fuente :libertaddigital.com



viernes, 27 de marzo de 2015

Obama persigue a Israel por motivos ideológicos - Peter Wehner


¿Por qué el presidente y sus consejeros, a la hora de interpretar los comentarios de Netanyahu sobre el Estado palestino, optan por lo que más puede tensar las relaciones con Israel? ¿Por qué el constante estribillo de "No podemos pretender que esos comentarios no han existido"? ¿Por qué la incapacidad de asumir que Netanyahu ha ganado (y que, en cierta e importante medida, Obama perdido) las elecciones israelíes?
Parte de la respuesta es, indudablemente, la estrechez de miras del señor Obama y su aparentemente inextinguible odio hacia el primer ministro de Israel. Pero hay algo más, algo más profundo.
El presidente está utilizando los comentarios del primer ministro Netanyahu para alcanzar una meta claramente pretendida: debilitar al Estado judío. El señor Obama es producto de un entorno progresista, del que forma parte la Academia, en el que la hostilidad a Israel está muy extendida.
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Como presidente, Obama ha de hacer frente a una serie de restricciones en lo de socavar Israel. Pero el presidente se ha servido de unos comentarios del señor Netanyahu en campaña para hacer avanzar su agenda, que en este punto pasa por revertir décadas de política norteamericana e imponer una solución basada en dos Estados. (Esto es sólo una pieza de un puzle mucho maás grande).
Para el señor Obama, los comentarios del primer ministro israelí han sido menos una ofensa que una oportunidad; una oportunidad, en su magín, para poner a Israel en su sitio. Esto explica los inauditos e incesantes ataques contra el señor Netanyahu. El presidente y su Casa Blanca están galvanizados como nunca; están cumpliendo una misión.
El hecho de que esa misión sea terriblemente perniciosa no parece que haga al presidente pisar el freno. Tiene prisa. Y la gente que tiene prisa a menudo actúa temerariamente.
El señor Obama es presa de un berrinche, claramente. Pero centrarse en eso, en vez de en el proyecto ideológico subyacente a sus acciones, es perder la perspectiva. Barack Obama está usando los últimos años de su presidencia para dar rienda suelta a sus ambiciones izquierdistas, lo que incluye el hacer un daño tremendo a nuestro aliado más fiable, uno de los países más estimables del mundo.
Para quienes amamos a Estados Unidos y a Israel, ésta es una época triste y vergonzosa. Que afortunadamente pasará. Pero, hasta entonces, se va a provocar un daño tan grande como innecesario.


© elmed.ioCommentary
Peter Wehner, exasistente de George W. Bush, miembro de Ethics and Public Policy Center.
Fuente:libertaddigital.com

domingo, 15 de marzo de 2015

Ana Frank, el Holocausto a través de los garabatos de una niña .El 15 de marzo de 1945, moría en un campo de concentración. Han pasado muchos años, pero el interés por esta niña judía se mantiene intacto.




No se escribió con una gran ambición literaria, pero consiguió hacer reflexionar al mundo. Se convirtió en el altavoz de los más de millón y medio de niños que murieron durante el Holocausto. Annelies Marie Frank, en su afán de evadirse de la cruda realidad que le robaba la infancia y con objeto de constatar la injusta barbarie nazi que la tenía presa en una buhardilla de unos almacenes de Ámsterdam, anotó su día a día en tres cuadernos que su padre le regaló. Desde 1947,fecha de su primera publicación, El diario de Ana Frank se convirtió en best-seller.


Murió -según testimonios de los que con ella sufrieron- el 15 de marzo de 1945 en el campo de concentración de Bergen-Belsen, cruel ironía, unas semanas antes de que esta cárcel de la muerte fuera liberada por las fuerzas británicas. Una epidemia de fiebre tifoidea acabó con sus sueños de ser escritora. También falleció su hermana Margot. Han pasado 70 años pero su historia sigue viva. Nuevas versiones teatrales, exposiciones y películas documentales son anunciadas cada día, manteniéndose el interés del público por esta niña judía.

De continua actualidad

Uno de los últimos testimonios en salir a la luz ha sido el de Nanette Konig, hoy una señora de 86 años, que conoció a Ana en 1941, cuando los nazis impusieron las escuelas exclusivamente para judíos. "Proveníamos de distintos barrios y no éramos precisamente íntimas, pues cada una tenía su grupo de amigas. Era una chica muy vivaracha que amaba la vida. Le hubiera encantado saber que se volvería tan popular como lo es, porque eso le encantaba", ha narrado recientemente esta superviviente al diario Daily Mail.
Se separaron durante el periodo que la familia Frank permaneció escondida y se volvieron a ver en 1945: "La vi agotada. Estaba envuelta en mantas porque sus ropas estaban llenas de piojos. Fue horrible. Se había consumido. No quedaba nada de ella. Aún hoy no sé cómo pude diferenciarla de un esqueleto".
"Me reuní varias veces con ella y me enteré de lo que había pasado en Auschwitz. Me habló de su diario y que quería utilizarlo como base para escribir un libro tras la guerra. Hablamos de su vida en la clandestinidad, en su escondrijo. Se podría decir que soñábamos con irnos de allí, teníamos que hacerlo, era la única forma de soportar aquello", añade Nanette, que pesaba 30 kilos cuando fue liberada. Necesitó tres años de estancia en el sanatorio de Santpoort, cerca de Haarlem, para recuperarse. Su testimonio está incluido en el documental Los últimos días de Ana Frank que estrena National Geographic con motivo del 70 aniversario de la muerte de Ana.

La simple humanidad de su diario

"La historia de Ana es la de una chica que llegó a todo el mundo con la simple humanidad de su diario. Mi historia es diferente. También fui víctima de la persecución nazi y me enviaron a un campo de concentración pero, a diferencia de Ana, yo sobreviví".
Es el inicio de Después de Auschwitz, editado por Planeta en febrero de este año. Es un relato biográfico escrito por Eva Schloss Geiringer, superviviente que da conferencias por todo el mundo sobre el Holocauto y es miembro de la orden del imperio británico por su labor en la Fundación Ana Frank. Eva conoció a Ana de niña. Más tarde se convirtió en su hermanastra cuando su madrie Mutti, después de enviudar, se reencontró con el padre de Ana, Otto Frank, también viudo. En este libro cuenta la espeluznante vida en los barracones y los tremendos abusos que ambas niñas vivieron.

Primera película alemana sobre Ana

Hay hasta siete películas de Ana Frank, versiones británicas y estadounidenses, ninguna alemana...hasta ahora. La productora Zeitsprung Picture ha reconocido que se está filmando la primera película alemana basada en las narraciones del famoso diario. El Fondo de Ana Frank, que custodia sus derechos, ha dado el visto bueno.
Han tomado imágenes de la plaza de Ámsterdam donde se ubica la casa en la que los Frank y otros cuatro amigos se refugiaran entre 1942 y 1944, aunque no grabarán en la Casa Museo donde Ana escribió su diario, un libro sin terminar. Un chivatazo, el 4 de agosto de 1944, lo dejó incompleto.

Tras el diario

 Otto Frank fue el único en salir con vida de los campos de concentración y el responsable de la publicación del diario de su hija. Edith Frank-Holländer murió de hambre en Auschwitz. Ana y su hermana Margot, de tifus en Bergen-Belsen. Peter van Pels, el chico del que Ana estaba enamorada, en Mauthausen. Su padre, el Sr. Van Daan, como es nombrado en el Diario, en una cámara de gas en Auschwitz; y su madre, Auguste van Pels, murió de camino a Theresienstadt.


Las vidas, personalidades, preocupaciones, enojos, relaciones y curiosidades de todos ellos, siguen de rabiosa actualidad 70 años después de la muerte de la joven escritora que los hizo inmortales.
- Seguir leyendo: http://www.libertaddigital.com/cultura/2015-03-14/ana-frank-el-holocausto-a-traves-de-los-garabatos-de-una-nina-1276543080/

Fuente:libertaddigital.com

- Seguir leyendo: http://www.libertaddigital.com/cultura/2015-03-14/ana-frank-el-holocausto-a-traves-de-los-garabatos-de-una-nina-1276543080/

lunes, 9 de marzo de 2015

Obama debe responder a Netanyahu - Alan M. Dershowitz




Estuve en la galería de la Cámara de Representantes durante el discurso del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, una crítica lógica y convincente del acuerdo que se está negociando sobre las ambiciones iraníes por conseguir armas nucleares. Expuso una nueva propuesta, basada en los hechos, que ha trasladado la carga de la persuasión a la Casa Blanca.
Su nueva propuesta es: "Si las potencias mundiales no están dispuestas a insistir en que Irán modifique su comportamiento antes de firmar un acuerdo, como mínimo deberían insistir en que lo cambie antes de que expire el acuerdo". Su argumento es que, sin esa condición previa, el plazo de diez años, en vez de bloquear, allana el camino a un arsenal nuclear iraní, aunque Irán siga exportando terrorismo, acosando a otras naciones de la región e instando a la destrucción de Israel.
Con una lógica aparentemente incontrovertible, Netanyahu ha dicho que la alternativa a este mal acuerdo no es la guerra, sino
un acuerdo mejor, que podría no gustarle ni a Israel ni a sus vecinos, pero con el que, literalmente, podríamos vivir.
A continuación, el primer ministro israelí esbozó las condiciones para un acuerdo mejor: concretamente, que antes de que se permita que expire para Irán el plazo de prohibición de desarrollo de armas nucleares, los mulás deberán cumplir tres condiciones: dejar de exportar terrorismo, dejar de entrometerse en los asuntos de otros países y dejar de amenazar la existencia de Israel.
Si los mulás rechazan estas tres razonables condiciones, ello demostrará que no tienen verdadero interés en unirse a la comunidad internacional y someterse a sus reglas. Si las aceptan, entonces el plazo establecido no expirará automáticamente; ello requerirá que Irán demuestre voluntad de atenerse a las normas, antes de que éstas le permitan desarrollar armamento nuclear.
En vez de atacar al mensajero, como ha hecho la Casa Blanca, la Administración tiene ahora el deber de contestar a Netanyahu en el mercado de las ideas, no con una cacofonía de insultos, y responder a su argumento por lo que vale. Puede que haya respuestas persuasivas, pero aún no las hemos oído.
La decisión de aceptar o rechazar un acuerdo con Irán acerca de su programa de armas nucleares puede que sea la cuestión de política exterior más importante del siglo XXI. Muchos miembros del Congreso, puede que la mayoría, están de acuerdo en este tema con el premier israelí, no con el presidente estadounidense. Conforme a nuestro sistema de separación de poderes, el Congreso es una rama del Estado absolutamente al mismo nivel, y no debería adoptarse ninguna decisión importante en este tema con su oposición. Puede que el presidente pueda convencer a las Cámaras para que apoyen su acuerdo, pero, en vez de ignorarlos, deberá dialogar con nuestros representantes, legítimamente elegidos por el pueblo.
La Administración y sus partidarios, especialmente quienes boicotearon el discurso del primer ministro, se centran en lo que consideran "falta de protocolo" en la invitación del presidente de la Cámara a Netanyahu. Imaginemos, sin embargo, ese mismo protocolo para un orador que estuviera a favor, no en contra, del actual acuerdo. La Casa Blanca y sus partidarios recibirían encantados a un primer ministro que apoyara el acuerdo del presidente, como hicieron con el primer ministro británico, David Cameron, cuando fue enviado a presionar al Senado a favor de la postura de la Casa Blanca. Así que la cuestión del protocolo es, en buena medida, una excusa. La Administración está más molesta por el contenido del discurso de Netanyahu que por la forma en la que éste fue invitado.
Se trata de un asunto demasiado importante como para que se desvíe la atención del mismo con las formalidades del protocolo. El discurso ya ha sido pronunciado. Fue muy equilibrado, e incluía alabanzas al presidente, a los demócratas, al Congreso y al pueblo estadounidense. El primer ministro Netanyahu estuvo en su mejor forma diplomática. En mi opinión, también lo estuvo en lo sustancial al plantear el caso contra la postura negociadora de la Administración respecto a Irán, especialmente en lo relativo a la cláusula temporal incondicional.
Ahora la Administración debe responder a una pregunta fundamental: ¿por qué permitiría que el régimen iraní desarrollara armas nucleares dentro de diez años si durante ese tiempo siguiera exportando terrorismo, acosando a sus vecinos árabes y amenazando con destruir Israel? ¿Por qué no, al menos, condiciona cualquier cláusula temporal a un cambio en las actuaciones de ese régimen criminal? La respuesta puede ser que no somos capaces de hacer que accedan a ello. Si ése es el caso, entonces desde luego que es un mal acuerdo, peor que no tener acuerdo alguno. Sería mucho mejor aumentar el régimen de sanciones y otro tipo de presiones, en vez de retirarlas a cambio de que Irán simplemente aplace su obtención de un arsenal nuclear.
Puede que haya respuestas mejores, pero la pelota está ahora en el tejado de Obama, que será quien tendrá que ofrecerlas en vez de evitar responder a las razonables preguntas de Netanyahu con excusas irrelevantes acerca del "protocolo" y ataques personales al mensajero. Israel se merece algo mejor. El mundo merece algo mejor. El pueblo estadounidense se merece algo mejor. Y el Congreso también se merece algo mejor.
Una cláusula temporal incondicional es una invitación para que Irán siga exportando terrorismo, acosando a sus vecinos y amenazando a Israel… pero con un arsenal nuclear para aterrorizar al mundo entero. Eso sería algo que "cambiaría el juego", por citar las mismas palabras empleadas por Obama hace unos años, cuando prometió que nunca permitiría que Irán desarrollara armas nucleares. De pronto, "nunca" se ha convertido en "pronto". El Congreso debería insistir en que cualquier cláusula que permita que Irán desarrolle armas nucleares dentro de diez años debería, como mínimo, condicionarse a un cambio significativo en el comportamiento del régimen más peligroso del mundo.
Fuente:libertaddigital.com
 

martes, 3 de marzo de 2015

Netanyahu: 'La batalla entre Irán y el IS no debe convertir a Teherán en un amigo de Estados Unidos'


Netanyahu, durante su intervención en el Congreso de EEUU.
Netanyahu, durante su intervención en el Congreso de EEUU. REUTERS

  • "La mayor amenaza mundial es una boda del islam con las armas nucleares", dice



"Os garantizo una cosa: aquellos días en los que el pueblo judío permanecía pasivo cuando afrontaba el genocidio, aquellos días han pasado. No estamos más desperdigados entre las naciones, indefensos, incapaces de defendernos. Por primera vez en 100 generaciones, nosotros, el pueblo judío, somos capaces de defendernos".
Con frases como ésas, Benjamin Netanyahu ha sido interrumpido 43 veces por los aplausos del Congreso de Estados Unidos. A ojo, es una vez por minuto. Aunque no todos aplaudieron siempre. Cuando Netanyahu se deshizo en elogios al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sólo los demócratas se levantaron y aplaudieron.
Aunque tampoco estaban todos los demócratas. Unos 20 no asistieron. Entre ellos, el presidente del Senado y vicepresidente de EEUU, Joe Biden. Netanyahu ha sido invitado por los republicanos, a falta de dos semanas para las elecciones generales en Israel, para atacarla negociación que el secretario de estado, John Kerry, está llevando a cabo hoy mismo en la ciudad suiza de Montreux, con la República Islámica de Irán para que ese país renuncie a la parte militar de su programa nuclear.

Sin consenso en política exterior

Hace mucho que han pasado los tiempos en los que se aplicaba la frase "la política doméstica acaba donde terminan las aguas territoriales". O sea, que en política exterior siempre debe haber consenso. Lo mismo pasa con la política nuclear: se puede entretejer muy bien con la política interna. Es algo que los países con armas atómicas saben muy bien. Países como Estados Unidos, y como Israel. Y, tal vez, como Irán, en el futuro.
Y contra un Irán nuclear arremetió Netanyahu en un discurso formidable que arrancó declarando que iba a estar dedicado "a la supervivencia de mi país, a la supervivencia de mi pueblo". El primer ministro israelí se remontó nada menos que al Deuteronomio, una sección del Antiguo Testamento que también forma parte del texto masorético -la versión hebrea de la Biblia- donde se relata el intento de exterminio de los judíos por el visir persa Haman. "Hoy, el pueblo judío afronta otro intento de aniquilación de otro potentado persa", dijo Netanyahu. El Haman actual es el Líder Supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei.
Precisamentre, esta noche los judíos celebran la fiesta del Purim, en la que se conmemora el intento de genocidio de Haman. Un intento de genocidio del que no hay base histórica. Y que, en cualquier caso, acabó mal para los persas, ya que los judíos mataron a 75.000 de ellos, incluyendo a Haman y a sus hijos, según el texto canónico.
Según Netanyahu, el problema va más allá de Israel. Y, si no se abandonan todas las negociaciones nucleares con Irán y se le exige que abandone su programa nuclear y su programa de misiles balísticos como condición inexcusable para el levantamiento de las sanciones, el mundo correrá el peligro de una Tercera Guerra Mundial.
Así lo insinuó Netanyahu. "El régimen de Irán no es simplemente un problema judío, del mismo modo que la Alemania nazi no era simplemente un problema judío. Los seis millones de judíos asesinados por los nazis solo fueron una fracción de los 60 millones de muertos en la Segunda Guerra Mundial. Así pues, Irán representa una grave amenaza, no solo para Israel, sino para la paz de todo el mundo".

Ataques a la negociación nuclear

"Debemos estar unidos para frenar la marcha iraní de conquista, represión y terror", dijo el mandatario, que se mostró en contra del acuerdo que actualmente negocia Teherán con los cinco países del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania.
Dicho acuerdo "no bloquea el camino de Irán hacia la bomba, allana el camino de Irán hacia la bomba", alertó. "Es un mal acuerdo. Un muy mal acuerdo. Estamos mejor sin él". Aun así, Netanyahu no cree que la única alternativa a una solución negociada sea una guerra. "La alternativa a un mal acuerdo es un acuerdo mucho mejor", alegó, sin dar detalles de como podría ser dicho acuerdo.
Estados Unidos, Reino Unido, China, Francia, Rusia y Alemania negocian con Irán para que frene su enriquecimiento de uranio y otras partes de su programa nuclear, a cambio de poner fin a las sanciones económicas sobre Teherán.
Para Netanyahu es un error confiar en el país de los ayatolás, pues considera que "el régimen iraní es tan radical como siempre; la batalla entre Irán y el Estado Islámico no debe convertir a Teherán en un amigo de Estados Unidos". "La mayor amenaza para nuestro mundo es una unión del islam con las armas nucleares", afirmó. El primer ministro aseguró que no puede dejar de insistir a los líderes mundiales para que no repitan los errores del pasado, dijo en referencia al Holocausto.

Respuesta de Obama

El presidente de EEUU, Barack Obama, afirmó que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no ofreció hoy "alternativas viables" a las negociaciones con Irán sobre su programa nuclear en su polémico discurso ante el Congreso estadounidense.
En declaraciones a los periodistas en la Casa Blanca, Obama dijo que no vio el discurso de Netanyahu, pero que leyó después la transcripción.
Por su parte, la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, consideró el discurso del primer ministro israelí ante el pleno del Congreso estadounidense como un "insulto a la inteligencia de Estados Unidos" que le hizo estar "al borde de las lágrimas".
Pelosi, una de las legisladoras con más poder en el Legislativo estadounidense, subrayó los "lazos inquebrantables" que unen a los dos países más allá de los partidos que estén en sus gobiernos, por lo que, dijo, se sintió "muy entristecida por el insulto a la inteligencia de Estados Unidos" que ejerció el primer ministro israelí en su discurso al hablar sobre las negociaciones con Irán.
"He estado al borde de las lágrimas durante todo el discurso del primer ministro, entristecida por el insulto a la inteligencia de Estados Unidos como parte del Grupo 5+1, y entristecida por la condescendencia hacia el conocimiento de la amenaza planteada por Irán y nuestro compromiso para la prevención de la proliferación nuclear", insistió la legisladora.
Fuente:elmundo.es

lunes, 2 de marzo de 2015

Netanyahu: 'Irán está devorando país tras país en Oriente Medio'


El primer ministro israelí, este lunes, en su conferencia en...
El primer ministro israelí, este lunes, en su conferencia en Washington. 

 "Querría que nuestro presidente fuera como su primer ministro". Ivor, neoyorkino, ha viajado a Washington a asistir a la conferencia anual de la Conferencia Anual del Comité de Acción Política Americano-Israelí (AIPAC, según sus siglas en inglés). Pero se ha perdido el acto estrella: el discurso del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. "Tenía una conferencia telefónica con Suiza por trabajo. Lo había preparado todo, pero el discurso empezó media hora tarde", se justifica.
Pero Ivor sí escuchó a José María Aznar, que fue uno de los primeros oradores de la Conferencia. Y de ahí viene su entusiasmo, aunque no escuchó bien la introducción y no se dio cuenta de que Aznar ya no es jefe del Gobierno desde hace once años. Claro que eso no es lo más relevante.
AIPAC es sobre ideas, no sobre cargos. Y las 16.000 personas que, según la organización, han escuchado a Benjamin Netanyahu -conocido cariñosamente como 'Bibi' por sus seguidores, que eran la inmensa mayoría de los asistentes- están de acuerdo en una idea central: no se puede realizar ninguna concesión a Irán hasta que ese país no abandone totalmente su programa nuclear. Netanyahu declaró que es su "obligación moral" explicar que los dos países "estamos en desacuerdo en la manera en la que hay que prevenir que Teherán lo logre".
La persona que precedió a 'Bibi' en la tribuna de oradores, la embajadora de EEUU en la ONU y confidente de Obama, Samantha Power, apenas recibió unos pocos aplausos de cortesía a pesar de que defendió a Israel con tanto vigor como el propio Netanyahu. "EEUU no tolerará que Irán obtenga la bomba atómica", dijo Power, que citó al presidente John F. Kennedy al recordar que "los ideales del sionismo han sido abrazados por presidentes y por legisladores de los dos partidos". Pero embajadora también lanzó una puya: "debatir" la política de ambos países "está bien";"politizarla, no".
Ésa es una sutil invectiva contra Netanyahu, cuya visita a Washington es un nuevo golpe a la relación entre el Gobierno de Barack Obama y el de Israel, porque ha acudido invitado por el Congreso para, fundamentalmente, criticar a la Casa Blanca. Es algo que 'Bibi' negó. "Somos casi una familia", dijo, en referencia a la relación entre Estados Unidos e Israel. Pero ya se sabe que las broncas familiares son, si no las peores, sí en las que más se grita. 
Fuente:elmundo.es

domingo, 1 de marzo de 2015

Mario Sabán, antropólogo judío de origen sefardí: ”Al menos el 25 por ciento de los españoles tiene orígenes judíos”

                                                                                      
Mario Sabán

JOSE TEO ANDRES ( Vigo )

“Muchos judíos se convirtieron a la espera de que cambiara la política, no esperaban 300 años de inquisición”.
 “A menudo me preguntan si se puede ser judío en España. Desde luego que sí, sin ninguna dificultad”. Así se expresa Mario Javier Sabán, doctor en Filosofía y Antropología y presidente de la red cultural judía Tarbut Sefarad, fundada en Lleida, donde reside. Nació en Buenos Aires en 1966, pero está nacionalizado español. Es sefardí, descendiente de los hebreos expulsados en 1492. “Mi padre nació en Esmirna, Turquía. Había 80.000 judíos y se fueron todos. Ahora solo quedan 2.000″, explica. Mañana lunes (20 horas, Hotel México, entrada libre) dará una conferencia sobre “La expulsión de 1492 y la diáspora sefardí” organizada por la Asociación de Amizade con Israel.
¿Cuántos judíos hay en España?
Hoy habrá unos 30.000 pero es muy difícil calcular cuántos son descendientes. No hay españoles sin orígenes judíos, casi todos tienen alguno. Como mínimo, en torno al 25 por ciento, 10 millones.
¿Según sus cálculos, cuántos judíos se tuvieron que ir en 1492?
Las cifras varían, entre 120.000 y 200.000. ¿Cuántos había? La mayoría quizá se convirtió, nadie pensó que la Inquisición duraría 300 años, muchos se convirtieron pensando que la política cambiaría. Incluso hubo juderías donde todos se hicieron cristianos. Y no era la primera vez. Los de 1492 engrosaron las filas de los que ya lo habían hecho en 1391 y 1412. Quizá había 120.000 conversos. En total, habría medio millón de judíos, pero se nos escapa toda la verdad.
Muchos ocultaron sus orígenes.
Sí, por miedo a la Inquisición. Se compraban certificados de limpieza de sangre. Sabemos que en Toledo y Burgos eran al 40 por ciento de la población: cuanto más católica una población, más sospechas de que haya conversos porque las familias trataron de ocultar sus orígenes. Los padres de Teresa de Jesús o la madre de Fray Luis de León eran hebreos. En el siglo XVI se da con los nietos de los conversos el último elemento cultural judío. El propio Cervantes tendría huella judía, pero es que entonces ¿quién no tenía? La huella es muy grande y ahora está bien valorada.
¿Cree que todavía hay connotaciones negativas?
No, nunca he sentido antisemitismo en España, quedan frases sin intención como ‘judiada’, como ‘trampa saducea’ o ‘eres un fariseo’, pero quien la dice lo hace sin percibir su significado. El problema es la ignorancia: más que predisposición negativa, sí existen medios de comunicación anti Israel, con información negativa que afecta al tema judío.
¿Hay odio y amor entre España y los judíos? 
Creo que sí. A menudo me preguntan fuera, gente de origen sefardita, si se puede vivir como judío en España, y les digo que claro, sin problemas. Porque el recuerdo que tenían es que los expulsaron, pero al mismo tiempo mantenían el ladino, el castellano antiguo.
¿Hasta qué punto fue un desastre la expulsión?
Comparo 1492 con que se produjera una expulsión de los judíos de EE.UU. Es lo que pasó en España. Dominaban las finanzas, la astronomía, la cartografía, la filosofía, la medicina en un desarrollo cultural y económico muy grande. En Estados Unidos los judíos son menos del 5 por ciento. En España eran más. Fue una catástrofe demográfica y cultural. Hubo ciudades que  se quedaron sin médicos. Pasó en toda Europa, pero no de esta magnitud: había menos.
Usted es cabalista. ¿Qué es?
Va de la comprensión general del universo; por un lado la teosófica, que equivale a la física cuántica, y estudia el misterio de la creación: por qué Dios creó el universo y para qué. En cuanto a la Cábala profética va de los niveles de consciencia y sería la psicología, qué potencia de energía tiene una persona y qué puede captar de la realidad. Así que por un lado está la física y por otro lo individual.
¿La Cábala tiene vigencia hoy?  
Está en boga porque en el siglo XX fracasó la idea de que la redención del ser humano iba a venir por la materia. La economía ayudó pero la búsqueda de satisfacción espiritual está mucho más allá. Se buscaron respuestas en la materia y no había, de ahí las depresiones. Ahora pagamos las consecuencias del consumo desenfrenado.
Fuente:atlantico.net

¿Se quedará Europa sin comunidades judías?

Cementerio judío de Cracovia

Los atentados en Francia, en Bélgica o en Dinamarca han puesto en las portadas un viejo fenómeno: el antisemitismo. Hacía mucho tiempo que los judíos no morían en Europa por ser judíos… o quizá no tanto. Lo cierto es que, al menos en ciertos medios y en algunas instancias oficiales, la cuestión ha cobrado un protagonismo que no tenía.
Estuvo muy presente, como no podía ser de otra manera, en la celebración del 70 aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz, en la que se vio cuán urgente es recordar el pasado para que no se repita. Al mismo tiempo, experimentos periodísticos nos demuestran que las ciudades europeas no son el paraíso de tolerancia que pensábamos.
La pregunta surgió y rápidamente hubo respuestas: tanto Hollande como Manuel Valls han repetido en numerosas ocasiones que los judíos franceses tienen su hogar en Francia, pero lo cierto es que miles de personas han emigrado a Israel en los últimos años.
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Al mismo tiempo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu animaba a los judíos europeos a emigrar a su país en unas declaraciones que no han gustado mucho en los gobiernos europeos e incluso a algunas personalidades judías relevantes.
Pero más allá de las polémicas políticas, lo cierto es que la sensación de que nuestro continente está dejando de ser un espacio seguro para los judíos se extiende entre las comunidades de los distintos países y, sobre todo, en los medios.

¿Qué ocurre en España?

Desde Libertad Digital hemos tratado de calibrar la profundidad de esta preocupación y para ello hemos preguntado a algunas personalidades relevantes entre los judíos europeos, entre ellas el presidente de la Federación Española de Comunidades Judías, Isaac Querub, que nos muestra su "inmensa inquietud y enorme preocupación" por lo que está ocurriendo, si bien no es algo que se haya destapado en los últimos meses ni siquiera en los últimos años: "Desde 2006 hay un incremento de la hostilidad, la agresividad y en resumen del antisemitismo", nos dice evocando el caso de Ilan Halini, un joven judío francés que fue secuestrado y torturado durante tres semanas hasta la muerte.
En nuestro país "no ha habido agresiones, pero sí un incremento de la hostilidad", nos cuenta Querub recordando los "17.000 tuits antisemitas" que se produjeron tras la derrota del Real Madrid en la Final Four de baloncesto frente al Maccabi de Tel Aviv.
"El antisemitismo ha sido marginal en España –nos explica Isaac Querub- porque somos un porcentaje muy pequeño de la población", pero el "caldo de cultivo está ahí" y de ese caldo de cultivo "surge la tragedia".
Para Querub, además, es importante señalar que no es una cuestión que deba preocupar sólo a las comunidades hebreas, y lo explica con una metáfora: "Los judíos somos como el pájaro del minero que detectaba el gas grisú: porque el antisemitismo afecta a todos".
¿Qué hacer? A largo plazo Querub habla de educación y de "los valores judeocristianos, que son los nuestros, que es nuestro patrimonio y lo que queremos para nuestros hijos". A corto plazo es más contundente: "Legislación y acciones policiales y militares. No sólo tenemos el derecho de defendernos sino también el deber".
Preguntamos a Isaac Querub por el llamado de Netanyahu a los judíos para que emigren a Israel y lo pone en la perspectiva de la campaña electoral en la que está inmerso el primer ministro israelí, además de que "es lógico" que un mandatario de Israel "invite a los judíos a que vayan si no están a gusto en sus países".
Sin embargo, recalca que la española es "una comunidad pequeña pero que está perfectamente integrada, compartimos con el resto de los españoles las mismas inquietudes y problemas". Además, incide en que los poderes públicos "están haciendo su trabajo y nos sentimos protegidos. Se lo han tomado muy en serio", concluye.

Más incidentes que nunca

Cambiamos de país para una perspectiva diferente y contactamos con Mike Whine, director del Community Security Trust, una institución británica dedicada específicamente a la seguridad de la comunidades judías.
Whine nos habla de una comunidad judía británica floreciente, con "un éxito sin precedentes" representada al más alto nivel "en las artes, la política y las profesiones liberales". Sin embargo, no toda la realidad es tan positiva: "Los incidentes antisemitas y el discurso están aumentando, especialmente en 2014, cuando se registraron los mayores niveles" en mucho tiempo. De hecho, nos cuenta que su organización registró "1.168 incidentes antisemitas" en 2014, casi el doble que el año anterior. También es cierto, matiza, que "la mitad de ellos se produjo en julio y agosto", coincidiendo con la incursión de Israel en Gaza.
Pero la tendencia es más profunda, según Mike Whine: "El antisemitismo en Europa ha ido en aumento desde la década de los noventa", con la llegada de generaciones que ya no habían vivido el Holocausto y el surgimiento de la "alianza de la extrema izquierda con los palestinos" , habitualmente envuelta "en ideologías antisemitas profundamente arraigadas". Las encuestas, nos recuerda, señalan también ese incremento.

Distintos antisemitismos

No obstante, hay que señalar diferencias importantes: "En Europa Central y del Este el antisemitismo por lo general surge como consecuencia de culpar a los judíos de colapso económico y con el auge del ultranacionalismo". En Europa occidental, por el contrario está más relacionado con el islamismo "que penetra las comunidades musulmanas" y en no pocas ocasiones con la alianza "tóxica" de éste con "la extrema izquierda antisionista y antisemita".
Por otro lado, Whine distingue entre dos amenazas para los judíos europeos diferentes pese a estar, obviamente, muy relacionadas: el antisemitismo y el terrorismo. "Sabemos que Al Qaeda y el Estado Islámico –como también Irán y sus proxys como Hezbolá- promueven el terrorismo específicamente contra objetivos judíos". Whine explica que puede que no sean sus objetivos principales, pero aún así esto representa "un cambio cualitativo en la amenaza, y tiene que tenerse en cuenta adecuadamente en la planificación contra el terror de los estados".
La cuestión de fondo es que "el antisemitismo es el núcleo de la ideología islamista, pero esto no ha sido entendido por los estados europeos hasta hace poco" nos explica nuestro interlocutor. Afortunadamente, "ahora sí comprenden la amenaza" y se están defendiendo contra ella, "algunos con eficacia" y otros, por desgracia, "no tan bien".
El mensaje de Whine tiene una parte que, en cierto sentido, es optimista: "La diferencia entre la actualidad y los años 30 y 40 es que el antisemitismo entonces fue promovido por los estados, mientras que ahora surge de las calles y los estados, generalmente, están apoyando a las comunidades judías y les ayudan a defenderse".
Para terminar preguntamos también a Mike Whine por las palabras de Netanyahu, que él atribuye completamente a la campaña electoral, no obstante sí que cree que las declaraciones del primer ministro israelí recuerdan "que es responsabilidad de los estados proteger a sus ciudadanos judíos, que son los contribuyentes como todos los demás".

"La situación ha empeorado"

Nuestro último interlocutor es Ronald S. Lauder, el presidente de Congreso Mundial Judío (WJC por sus siglas en inglés) y, probablemente, el máximo representante mundial de todas las comunidades judías fuera de Israel.
Lauder tiene muy claro que "la situación ha empeorado en los últimos meses y años", y nos recuerda los ataques terroristas "en Toulouse, en Bruselas, en París y ahora en Copenhague" o la "oleada de antisemitismo a raíz de la operación israelí en Gaza el verano pasado".
Para Lauder "hay una verdadera sensación de inseguridad" y muchos judíos se preguntan si ellos o sus hijos "tendrán un futuro en Europa". No son meras especulaciones: "Según una encuesta hecha en 2013, es decir, antes de los últimos atentados, cerca de la mitad de los judíos europeos teme ser víctima de un ataque antisemita".
Un ataque que él no duda que se va a producir: "No sabemos cuándo ni dónde será el próximo atentado, pero podría ser en cualquier lugar", por eso la "amenaza yihadista necesita ser tratada con urgencia por todos los países de Europa, ningún país es inmune, cualquiera puede convertirse en la próxima víctima de los extremistas" máxime cuando "no es sólo una amenaza para judíos sino a nuestras sociedades libres en su conjunto".

"El antisemitismo siempre ha estado ahí"

"El antisemitismo siempre ha estado ahí –nos dice Lauder-, pero mientras que hace unas décadas la mayoría tenía mucho cuidado de no decir cosas contra los judíos en público, hoy muchos se sienten envalentonados para hacerlo".
"Es quizás la forma más antigua de odio racial –nos explica nuestro interlocutor- y a pesar del Holocausto todavía está vivo y coleando en Europa". Por eso es tan importante "que Europa reconozca el desafío y luche contra el antisemitismo por todos los medios".
Por último, preguntamos al presidente del WJC por las declaraciones de Netanyahu, que él ve como algo bastante normal: "Lo que dijo no era muy diferente de lo que la mayoría de sus predecesores ha dicho, que siempre hay un lugar para los judíos en Israel".
No obstante, Lauder duda de la eficacia del llamamiento: "Creo que las personas no toman la decisión de emigrar en base a las declaraciones de los dirigentes políticos" y, en cualquier caso, pide un esfuerzo por proteger la permanencia de judíos fuera de Israel: "La respuesta correcta a los ataques terroristas no debería ser un éxodo masivo de los judíos europeos, sino una lucha de principios para salvaguardar la vida judía en Europa".
"Fue un milagro que la vida judía floreciese de nuevo en Europa después del Holocausto, y no debemos permitir que sea destruida. Si lo hacemos –concluye Ronald Lauder- los terroristas y los antisemitas habrían ganado".
Seguramente el presidente del WJC tiene razón y quizás lo peor de todo sea que no habrían ganado sólo a judíos sino a todos nosotros, a todos los europeos. Efectivamente, las comunidades judías europeas son un pájaro que nos alerta del grisú de la barbarie, probablemente por ahora el pequeño pájaro no se asfixie, pero empieza a sentirse más que incómodo: debemos estar muy alerta.
Fuente: C.Jordá - libertaddigital.com

viernes, 27 de febrero de 2015

"Contra Israel vale todo" - Elías Cohen


Los libelos de sangre, que tuvieron lugar especialmente durante la Baja Edad Media europea, eran acusaciones, orales o escritas, de asesinatos rituales de niños cristianos por parte de los judíos. Servían, dado su contenido, para fomentar ataques y pogromos contra las comunidades judías autóctonas y justificar las leyes antisemitas que se aplicaban contra ellas.
El primer libelo de sangre conocido se produjo antes del surgimiento del cristianismo: fue perpetrado por el estudioso griego Apión, en el siglo I a. C., y Flavio Josefo lo refutó con suContra Apión. El último registrado en Europa tuvo lugar en Polonia en 1946, cuando, tras una acusación falsa de secuestro y asesinato ritual, la Policía, la inteligencia militar y militantes del Partido Polaco de los Trabajadores asesinaron a 42 judíos supervivientes del Holocausto.
Durante las últimas décadas, y sobre todo desde el estallido de la Primera Intifada, hay un nuevo frente de guerra abierto en el conflicto entre israelíes y palestinos: el de la información. En este contexto, se ha desplegado una maquinaria de manipulación mediática con el objetivo de dañar la imagen de Israel y aislarlo internacionalmente: las acusaciones sin fundamento que se vierten contra el Estado judío son los libelos de sangre modernos.
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Los ejemplos son sustanciosos, y en su difusión desempeñan un papel fundamental medios de comunicación tenidos por serios y prestigiosos.
En agosto de 1982 el presidente de los EEUU, Ronald Reagan, pidió a Israel que detuviera sus ataques en el Líbano después de que el Washington Post publicara una foto en portada -filtrada por la OLP- de un bebé sin brazos y con quemaduras, víctima supuestamente de un bombardeo de la aviación israelí. Posteriormente se descubrió que el bebé tenía brazos y que las quemaduras se las provocó un ataque de la OLP en Beirut Oriental. El Washington Post acabó pulicando una rectificación… en la página decimocuarta.
El 30 de septiembre de 2000 la muerte del niño palestino Mohamed al Durah provocó que se lanzaran toda la clase de improperios contra Israel y se dice que alentó a cientos de palestinos a unirse a la lucha armada contra Israel durante la Segunda Intifada. El canal de televisión France 2 sigue manteniendo que Al Durah murió bajo fuego israelí, pero el caso ha sido llevado a los tribunales.
En 2002, cuando el Ejército israelí entró en Yenín, líderes e intelectuales europeos acusaron a los israelíes de estar haciendo lo mismo que los nazis en Auschwitz o el gueto de Varsovia; después que la nada sospechosa Human Rights Watch cifrara en 52 los palestinos muertos –26 de ellos arma en mano–, por 13 soldados israelíes, no hubo más que silencio; pero las manifestaciones callejeras en las que se comparaba a Israel con los nazis fueron televisadas hasta en el último rincón del mundo.
En verano de 2006, durante la Segunda Guerra de Líbano, la agencia de noticias Reuters no tuvo más remedio que despedir al fotógrafo Adnan Haj por manipular fotografías de los ataques israelíes con el objetivo de mostrar más devastación.
Y ahora las inundaciones de Gaza
En los últimos días, la Franja de Gaza ha padecido inundaciones. Las causas han sido puramente meteorológicas, como en 2013. Pero esta vez algunos medios no han querido perder la oportunidad de airear un libelo contra Israel.
Examinemos el caso, porque es de juzgado de guardia.
En el día de ayer, Al Yazira publicaba una noticia en la que acusaba a Israel de haber inundado Gaza abriendo las presas del sur del país. Para sustentar la acusación el canal qatarí se hacía eco de las palabras del general Said al Arabia, jefe de la agencia de defensa civil de la Franja:
Israel abrió las compuertas, sin previo aviso, ayer por la noche, causando graves daños a las aldeas de Gaza próximas a la frontera… más de 40 viviendas quedaron anegadas y 80 familias que encuentran actualmente en refugios como consecuencia de ello.
Hispan TV, la televisión de habla hispana del Gobierno de Irán, difundió la noticia, así como Vice News. El libelo fue propalado también por France Presse, que produjo un vídeo en el cual habitantes de la Franja acusaban a Israel de las inundaciones.
Hay un pequeño problema en todo esto: en el sur de Israel no hay presas.
El Daily Mail británico publicó una noticia encabezada con este titular:
Cientos de palestinos se quedan sin casa después de que Israel abriera las presas de los ríos e inundara Gaza… horas antes la compañía eléctrica del Estado judío cortó la electricidad en ciudades de la Margen Occidental.
El Mail fue más allá que Al Yazira, Hispan TV, Vice News o AFP e intentó conectar los cortes eléctricos en las ciudades de Nablús y Yenín -por una deuda de 2.000 millones de shekels (unos 450 millones de euros), mientras los altos cargos de la ANP no viven precisamente en la miseria-, que tuvieron lugar por espacio de 45 minutos el pasado lunes, con las inundaciones en Gaza, provocadas por las fuertes lluvias de los últimos días.
El Mail corrigió el titular y eliminó las referencias a las inexistentes presas del sur de Israel, pero siguió manteniendo la acusación de que la inundación fue provocada.
A los que sostenemos que se manipula mediáticamente contra Israel con el objetivo de denigrar su posición e imagen internacional (a tenor de lo que se desprende de una encuesta de la BBC realizada en 2013, la estrategia ha dado sus frutos) a través de la actualización de los temas y libelos antisemitas clásicos nos han llamado de todo. Desde que estamos a sueldo del Mosad hasta que somos unos llorones victimistas. Pero no hay descalificación que pueda derribar a un dato objetivo. Siempre estaremos con el 2+2=4 antes que con los que acusan falsariamente a Israel de genocida.
El caso de la inundación provocada de Gaza no hace sino corroborar lo que llevamos años denunciando: contra Israel, en los medios, vale todo; y en muchas ocasiones la intención no es informar sino difamar.
Fuente:libertaddigital.com

«Todavía quedan muchas historias fascinantes del Holocausto por contar»




David Safier (Bremen, 1966) ha arrancado las sonrisas de lectores de todo el mundo. Solo en Alemania ha vendido cuatro millones de ejemplares. Pero decidió cambiar completamente de registro en 28 días, que se desarrolla durante el levantamiento del gueto de Varsovia de 1943. Mira, la protagonista, es una joven de 16 años que malvive gracias al estraperlo de alimentos y que se une a la resistencia. «Tenía tantas ganas de escribir esta historia que me prohibí pensar en mis lectores más fieles», asegura. 
-¿A qué se debe este cambio radical del humor al horror?
-Quería escribir esta historia desde hacía veinte años. En 1992, cuando era un joven periodista, me pidieron que pronunciara un discurso sobre el levantamiento del gueto de Varsovia en la catedral de Bremen. Leí mucho sobre el tema y me fascinó, porque en ese acontecimiento se puede ver lo peor y lo mejor de lo que es capaz el ser humano, la mayor grandeza y la mayor cobardía. Cientos de personas dieron lo mejor de sí mismas, incluso la vida, para que otras se salvaran, pero algunas se salvaron a costa de entregar a los nazis a sus propios padres o a sus hijos. La pregunta esencial de esta novela es ¿qué tipo de persona quieres ser, como te comportarías en una situación así?
-Entre lo peor estaban también los policías judíos que colaboraban con los nazis.
-La policía judía ayudaba a los nazis a mantener el orden en el gueto y luego colaboró en las deportaciones. Para los jóvenes judíos era una oportunidad para ganar dinero y, además, pensaban que de esa manera lograrían seguir vivos. Algunos policías judíos entregaron a sus propios padres para sobrevivir. Pero es importante tener en cuenta que incluso los policías judíos eran víctimas de los nazis.
-Acabaron matando a muchos de ellos.
-Sí, muchos fueron asesinados y algunos cambiaron de bando y se unieron a la resistencia porque no podían asimilar lo que estaban haciendo. Es una parte muy importante de la historia del gueto y por eso hice que el hermano de la protagonista fuera policía.
-Una de las preguntas que se han hecho es por qué los judíos opusieron en general poca resistencia.
-Existe esa imagen de que se dejaron llevar a los campos de exterminio como animales al matadero, pero espero que los lectores reconsideren esa idea cuando lean el libro, que cuenta esta lucha de David contra Goliat, de 1.200 jóvenes judíos que resistieron durante 28 días a un enemigo brutalmente superior. En primer lugar, los judíos no se podían imaginar lo que iba a pasar. Incluso para los miembros de la resistencia en el verano de 1942 la existencia de los campos de exterminio era inimaginable. En segundo lugar, los nazis nunca dijeron vamos a mataros a todos. Jugaron la carta de la esperanza. Los judíos pensaron que algunos podían morir, pero nosotros sobreviviremos. Los nazis actuaron de manera muy pérfida, cambiaban las reglas continuamente, en un momento decían que los que tuvieran determinados papeles podían vivir y a las dos semanas decían que no servían. Los miembros de la resistencia no decidieron levantarse hasta que perdieron toda esperanza y comprendieron que el plan era matarlos a todos y que tan solo estaba en su mano decidir cómo querían morir. 
-El tema también le atrajo por su propia experiencia familiar.
-Mi padre sufrió la persecución nazi, escapó de Austria en 1938, se fue a Palestina y luego a Israel. Mi abuelo fue asesinado en Buchenwald en 1940, mi abuela murió en el gueto de Lodz, en Polonia. Fue una experiencia traumática para la familia, que todavía me influye hoy. En casa nunca se hablaba de eso.
-¿Escribir esta novela ha tenido una función terapéutica para usted?
-Sí, aunque no la escribí por motivos terapéuticos, pero me ayudó a entender algunos miedos que tengo. Antes de escribirla tenía pesadillas sobre persecuciones tres o cuatro veces a la semana. Ahora tengo muchas menos, solo dos o tres al mes. Escribir esta novela me ha hecho reflexionar también sobre mi herencia judía. He entendido que la definición de lo que soy no está solo en mis manos.
-¿Le resultó más difícil escribir esta novela que las anteriores?
-Hay dos categorías de dificultad. Si nos referimos al proceso de escritura es mucho más difícil escribir humor, pero emocionalmente ha sido mucho más intenso escribir este libro.
-Por sus antecedentes como novelista de humor se podría haber pensado que abordaría este tema como, por ejemplo, hizo Roberto Benigni en La vida es bella, pero ha seguido un camino realista.
-Leer sobre el gueto de Varsovia para documentarme fue una experiencia muy emocional, eran hechos muy dramáticos. Decidí centrarme en las emociones, el drama y el suspense. Jamás pensé abordarlo como una comedia, ni me lo planteé. Pero descubrí que se representaban obras de teatro en el gueto, entre ellas algunas comedias, antes por supuesto de que se iniciaran las deportaciones masivas. Me chocó mucho que, bajo esas circunstancias, se escribieran y representaran comedias. 
-¿Qué mensaje tiene su libro?
-No hay un mensaje moral definido. Lo que muestra es un espectro muy amplio de distintas reacciones y comportamientos humanos. Los hubo heroicos como el del pedagogo Janusz Korczak, que decidió morir, a pesar de que podía haberse salvado, para acompañar a los niños de su orfanato hasta el final. No juzgo, no digo si es bueno o no tomar las armas, si esto o aquello está bien o mal, sino que dejo que lo haga el lector. 
-Usted ha dicho que en Alemania se enseña lo que fue el Holocausto ya en las escuelas, pero no desde el punto de vista de las emociones, de cómo afectó a seres humanos concretos.
-Esa es mi impresión. Seguramente habrá profesores que lo hagan de una forma diferente, pero como norma general se estudian los hechos, cómo fueron asesinados los judíos, cómo y cuándo lo hicieron los nazis. Cuando yo estudiaba sí había un libro que trasladaba cómo la gente se sentía en esa época, Cuando Hitler robó el conejo rosa, hoy no hay ninguno parecido que muestre la parte emocional. En todas las historias que nos enseñan sobre esa época los sentimientos pasan a un segundo plano, en mi novela lo más importante es la experiencia emotiva de los personajes.
-¿Quedan historias del holocausto por contar?
-Aún quedan muchas historias del Holocausto interesantes y fascinantes por contar, que dan otras perspectivas  de los acontecimientos. Le voy a poner ejemplo, una historia sobre la que he escrito un guion para una película. En 1933 había un joven boxeador gitano que boxeaba al estilo de Mohamed Alí y tenía mucho éxito con las mujeres. Disputó el campeonato nacional alemán y, aunque había ganado claramente a los puntos, los nazis no estaban dispuestos a permitir que un gitano fuera el campeón de Alemania y decidieron dar la victoria al oponente. Todo el estadio se rebeló y obligó a los nazis a darle el título. Al final se lo dieron, pero un día después recibió una carta en la que le informaban de que ya no era el campeón y tenía que repetir el combate, dentro de seis semanas, con otro boxeador de una categoría superior y, además, le decían que su estilo de boxear era antialemán y tenía que cambiarlo. Sabía que iba a perder el combate, pero lo que hizo fue pintarse todo el cuerpo y la cara de blanco, teñirse de rubio y peleó el estilo alemán. Perdió en el séptimo asalto, aunque estuvo a punto de ganar, pero puso en evidencia a los nazis. Es una historia real muy interesante porque se ha hablado mucho de los judíos y mucho menos de los gitanos, que también fueron víctimas del Holocausto. Es una historia que habla de integridad personal. 
-¿Cómo acabó su historia?
-Estaba casado con una alemana y tenía un hijo pequeño. A pesar de que los amaba mucho, comprendió que si seguía con ellos los ponía en riesgo y tuvo que abandonarlos. Fue obligado a luchar en el ejército alemán hasta que acabó en un campo de concentración. Allí le obligaron a boxear contra los oficiales de las SS y tenía que perder. Murió en 1944. Parece ser que fue ejecutado después de que tratara de escapar.
Fuente:Lavozdegalicia.es

jueves, 19 de febrero de 2015

Ser judío en Malmoe - Santiago Navajas


Malmoe es una paradisiaca localidad de la civilizada Suecia. Elegida en cuarto lugar entre lasciudades verdes de Europa, cuenta con una orquesta sinfónica y una universidad, una surtida programación de ópera y teatro, y su equipo de fútbol ha ganado varias veces la liga nacional. Con varias galerías de arte, a veces se la denomina la Ciudad Sueca del Arte. Por otra parte, es el principal puerto nórdico para la importación de coches. ¿Qué más se puede pedir? Malmoe representa la perfección escandinava, con su avanzado Estado de Bienestar y su sociedad culta y tolerante. Salvo que seas judío.
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La sinagoga de Malmoe se erigió en 1903. Pero de un tiempo a esta parte lo que más la carecteriza son los apedreamientos de que es objeto. Esto al menos es lo que nos cuenta el periodista sueco Peter Ljunggren en el documental Judehatet i Malmö ("Odio al judío en Malmoe"), en el que se pasea por la ciudad tocado con una kipá y luciendo una estrella de David. A ver qué pasa. Y lo que pasa es que es acosado, insultado y amenazado.
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Como suele suceder, el antisemitismo se disfraza de antisionismo y está muy vinculado a inmigrantes musulmanes de Oriente Medio. Lo que sirve de excusa para la salida del armario del antisemitismo autóctono.
A través de las experiencias de los judíos que han sufrido acoso, el documental nos ofrece una situación pavorosa, que está llevando al éxodo judío de la ciudad, en la que lo peor, sin embargo, no son las amenazas de muerte, los insultos étnicos y las alusiones a Hitler y Auschwitz que tienen que soportar en sus vidas diarias los hebreos, sino la sensación de impotencia y desamparo cuando no hay ningún castigo ni correctivo para los ofensores. La impunidad que protege a los antisemitas se pone de manifiesto en el caso de una profesora que tuvo que dejar de impartir clase porque la dirección del instituto en el que trabajaba hacía caso omiso de las vejaciones que tenía que soportar por parte de algunos de sus alumnos, que jamás recibieron una amonestación, un apercibimiento, un castigo. En Suecia si le dices a un profesor "bastardo" se te cae el pelo, pero si le llamas "bastardo judío" entonces harán la vista gorda en aras del multiculturalismo, el tercermundismo y lo-que-Israel-le-está-haciendo-a-Palestina.
¿Podría ser todo mero victimismo judío? ¿Quizás estamos ante una posible exageración de una presunta conspiración judeo-masónica-marxista? Para despejar las dudas Ljunggren luce la kipá y la estrella de David por las calles de Malmoe. A ver qué pasa. Y lo que pasa es que efectivamente tiene que soportar comentarios, insultos y amenazas más o menos veladas: "Judío de mierda", "Judío diabólico", "Os vamos a matar a todos".
Afortunadamente, hay también un atisbo para la esperanza. Un musulmán, Siavosh Derakhti, trabaja para la armonía entre judíos y musulmanes en Suecia denunciando el antisemitismo que se expande entre los más brutos y resentidos de la comunidad islámica.
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Al final del documental se pregunta a dos políticas, del Gobierno y la oposición locales, si siendo judío se puede estar tranquilamente en Malmoe. La respuesta de ambas es que no. Lo que es especialmente preocupante porque el problema no reside tanto en los racistas y xenófobos sino en aquellos que pudiendo implantar una tolerancia cero contra todas estas conductas hacen todo lo contrario. Así, el anterior alcalde, el izquierdista Reepalu, acusó a los judíos de la violencia que padecían porque no habían condenado "los crímenes israelíes en Gaza". Lo que supone convertirse en cómplice pasivo del antisemitismo desde la hipócrita solidaridad con Palestina.
Fuente:libertaddigital.com