Casa de Israel - בית ישראל


Desde " Casa de Israel " trabajamos para hacer frente al antisemitismo , la judeofobia y la negación o banalización de La Shoá ( Holocausto) .
No olvidamos las terribles persecuciones a las que fue sometido el pueblo judío a través de los siglos , que culminaron con la tragedia de La Shoá .
Queremos tambien poner en valor y reconocer la fundamental e imprescindible aportación de este pueblo y de la Instrucción de La Torá , en la creación de las bases sobre las que se sustenta la Civilización Occidental.

"... עמך עמי ואלהיך אלהי ..."

viernes, 11 de agosto de 2017

Muere en Israel , a los 113 años , el hombre más viejo del mundo .

Israel Kristal en su casa de Haifa (Israel) en 2016. SHULA KOPERSHTOUKAFP
                                                                   
El hombre hasta ahora más viejo del mundo ha fallecido este viernes en Haifa (Israel). Se trata de Israel Krista, un superviviente del Holocausto que sumaba113 años y que, en marzo de 2016, había sido declarado como el hombre más longevo del mundo por el Libro Guinness de los récords.
La noticia del fallecimiento de este "supercentenario" la ha confirmado su propia hija, Schulamit Kristal Kuperstoch.
Kristal nació el 15 de septiembre de 1903 en el pueblo polaco de Zarnow. Aseguraba que vio con sus propios ojos al emperador Francisco José I de Austria, antes de que estallase la Primera Guerra Mundial en 1914. Posteriormente, durante su juventud, se trasladó a Lodz para trabajar en el negocio de dulces de la familia. "Era una trabajo corporal duro, arrastraba sacos de azúcar de 25 kilos", relató en una ocasión al diario israelí Haaretz.
En 1944, con 41 años de edad, fue deportado al campo de exterminio nazi de Auschwitz y durante el Holocausto perdió a su primera mujer y a dos hijos. Según ha explicado su hija, no le gusta hablar de aquella traumática época. "Se podrían escribir dos libros de cada día pasado allí", cuenta que decía. En 1950 emigró a Israel y se instaló en Haifa con su segunda mujer y un hijo y volvió a trabajar en el negocio de los dulces.

Kristal no tenía una receta para tener una larga vida. "Cada cual tiene su propio destino. Es un regalo del cielo. No hay secretos", dijo hace cinco años al Haaretz. Tampoco parece que el secreto de su longevidad estuviera en seguir una dieta especial: "En el campo (de Auschwitz) no siempre había algo que comer. Comía lo que me daban", contestó en una ocasión. El centenario explicaba que comía para vivir, y no al contrario. Tampoco necesitaba mucho, "todo lo que fuese demasiado no podía ser bueno", creía.
Pese a las penurias que pasó, el mundo de ahora le gustaba menos que el de antes. "No me gusta que haya tanta liberalidad. Hoy está todo permitido", aseguraba.
Tras su muerte, deja varios hijos, nietos y bisnietos pero hace un año, en 2016, Kristal pudo celebrar el centenario de su Bar Mitzvah, la ceremonia judía que marca el paso a la madurez religiosa.
Fuente : elmundo.es

miércoles, 9 de agosto de 2017

Churchill el sionista - Elias Cohen


                                                                     
El pasado mes de junio se estrenó en Reino Unido un biopic de Winston Churchill, el gran estadista británico que no se rindió ante Hitler y lideró a su pueblo, y a los aliados, hacia la victoria total en la Segunda Guerra Mundial. Churchill es hoy una figura universal, elevada a la categoría de mito, que sigue generando inspiración y admiración a millones de personas.
En España tendremos que esperar hasta septiembre para verla en los cines; mientras tanto, merece la pena en analizar sus relaciones con el mundo judío y el sionismo.
El biógrafo oficial de Churchill, sir Martin Gilbert, por lo demás uno de los historiadores más autorizados sobre Israel y el pueblo judío, no dudó en calificar a Churchill como un gran amigo de los judíos y un decidido simpatizante de la causa sionista. Sin embargo, se ha acusado a Gilbert de dulcificar el perfil de Churchill en estos asuntos.
Gilbert fundamenta sus afirmaciones con bastante precisión en su famoso artículo "Cómo Churchill luchó por el sionismo", publicado el día 26 de noviembre de 1976 en la Middle East Review, y posteriormente (2007) en su excepcionalmente documentado libro Churchill and the Jews: A Lifelong Friendship. Tras su publicación, el laborista Isaac Herzog escribió en Haaretz:
Churchill se revela como un firme defensor de la visión sionista y un amigo declarado del pueblo judío, desde el comienzo de su vida pública hasta el día de su muerte.
El 8 de febrero de 1920, Churchill no dudó en ver como "beneficioso" el establecimiento de un Estado judío bajo la protección de la Corona británica. Entre 1921 y 1922 ejerció como ministro de Colonias y apoyó la creación de un hogar nacional para los judíos en la línea de lo expuesto en la Declaración Balfour. En este sentido, el 22 de agosto de 1921, ante una delegación de árabes palestinos, rechazó detener la inmigración judía hacia Palestina.
Posteriormente, el 8 de noviembre de 1931, cuando todos le creían un has been, publicó en elSunday Chronicle otro artículo célebre, "Moisés: el líder de un pueblo", en el cual establecía paralelismos positivos entre el Éxodo y el sionismo y alababa la figura de su amigo Jaim Weizman como líder sionista.
Su simpatía por el sionismo fue consecuente, y el 27 de mayo de 1939 votó en contra del Libro Blanco, el documento que limitaba la inmigración judía a Palestina, elaborado por el entonces ministro de Colonias, Malcolm McDonald. Churchill añadió que ninguna restricción debía imponerse.
Algunos se han dedicado a generar controversia, incluso a mentir, sobre las relaciones de Churchill con el judaísmo y el sionismo. El pasado 27 de enero, Michael J. Cohen, profesor emérito de Historia en la Universidad Bar Ilán, sostuvo en Haaretz que Churchill en realidad no se preocupó demasiado por los judíos ni ayudó al sionismo, y que la visión de Gilbert está dulcificada y mitificada. Cohen centra su crítica en dos cuestiones en las que, a su juicio, Churchill no estuvo a la altura que se le ha conferido: la denuncia del Holocausto y el bombardeo de Birkenau.
Cohen llega a mentir al afirmar que durante la guerra Churchill no se refirió públicamente al asesinato de judíos en masa. Por ejemplo, el 24 de agosto de 1941, en una emisión nacional de radio, denunció las masacres que estaban perpetrando los Einsatzgruppen nazis. Y el 14 de noviembre del mismo año escribió al diario Jewish Chronicle:
Ningún pueblo ha sufrido más cruelmente que los judíos los males indescriptibles que Hitler y su vil régimen ejercen sobre los cuerpos y espíritus de los hombres. El judío soportó el primer golpe de los nazis sobre las ciudadelas de la libertad y la dignidad humanas. Ha soportado y sigue soportando una carga que podría parecer más allá de la resistencia.
Verdaderamente, y aquí Cohen está más acertado, la decisión de no bombardear el campo de exterminio de Birkenau es un asunto que genera gran polémica. Lo pidieron formalmente tanto el líder sionista Jaim Weizmann como el general Wladyslaw Sikorski, jefe del Gobierno polaco en el exilio. En un primer momento se dijo que la negativa del Gabinete Churchill a bombardear Birkenau se debía a que el complejo estaba fuera del alcance de los aviones británicos, pero en agosto de 1944 Londres ordenó el lanzamiento de suministros a la resistencia polaca y los aparatos pasaron muy cerca de Auschwitz. De acuerdo con la teoría de Cohen, que se remite a sendas cartas que Churchill envió al arzobispo de Canterbury y a su amigo Lord Melchett (multimillonario judío), el premier británico dijo que la mejor forma de terminar con el asesinato masivo de judíos no pasaba por bombardear Birkenau sino por que los aliados ganaran la guerra lo antes posible. Según otras teorías, más amables con Churchill, la decisión se tomó, pero se pospuso por ciertas resistencias burocráticas y por la existencia de otras prioridades militares. Sea como fuere, que los aviones británicos no bombardearan Birkeanu (tampoco lo hicieron los norteamericanos, ni ningún otro contendiente) no hace a Churchill insensible ante el sufrimiento de los judíos o ante sus aspiraciones de autodeterminación.
De hecho, la fe de Churchill en el sionismo resistió ante los actos más viles perpetrados por sionistas radicales. De acuerdo con el historiador postsionista Tom Segev, Churchill afirmó a Jaim Weizman que apoyaría a los sionistas "aunque hagan cosas horripilantemente estúpidas". Ciertamente, Segev cree que el sionismo perdió a su más firme aliado cuando miembros del grupo terrorista judío Stern asesinaron en El Cairo a su amigo Lord Moyne. Churchill dijo entonces:
Si nuestros sueños sobre el sionismo terminan con el humo de las pistolas de los asesinos para producir sólo un nuevo conjunto de gángsteres dignos de la Alemania nazi, muchos como yo tendrán que reconsiderar la posición que hemos mantenido de manera constante y durante tanto tiempo.
Como ha declarado Anthony Rosenfelder, fideicomisario de la Fundación Jerusalén, Churchill "combinó un entendimiento histórico del pueblo judío y lo que la Tierra Prometida significaba para los judíos (…) con la Realpolitik".
En 1952, ya establecido el Estado de Israel, Churchill escribió sobre los judíos:
Personalmente, siempre he estado de su lado, y he creído en su invencible poder de sobrevivir a las luchas internas y a las mareas mundiales que amenazan su extinción.
En definitiva, Churchill siempre comprendió la trayectoria histórica de los judíos, y simpatizó con y apoyó el sueño sionista. A ver si esta actitud determinante se refleja en la película.
Fuente : libertaddigital.com

lunes, 12 de junio de 2017

6 días de junio - Gabriel Albiac

 
Cambian las vidas cuando cambia el léxico. Aquel verano del 67 iba a traerme una palabra nueva: «antisemitismo». Yo acababa de cumplir los 17. Lo judío me caía tan cerca, más o menos, como la galaxia Rigel. Y el neologismo «antisionista» no era aún de uso común: acabaría por ser password de todos los progresismos, pero eso llegaría algo más tarde.
Y, de repente, la «guerra de los seis días». Que nada tuvo de esa sorpresa que es de rigor proclamar ahora. Cualquiera que leyera la prensa u oyera la radio sabía que el choque era inminente. La sorpresa -ésta sí, absoluta- fue su desenlace. Sorpresa y, sobre todo, desilusión. La España oficial, por supuesto, pero también buena parte de Europa, rumiaban con poco disimulo su deseo: que los ejércitos árabes hagan el trabajo que Hitler dejó a medias. En 1967, no era sólo una consigna neonazi.
¿Ataque por sorpresa? No, no hubo nada de eso. Nasser venía, en Egipto, predicando la aniquilación judía desde al menos tres años antes. 1964: «El peligro de Israel consiste en la existencia misma de Israel»; 1965: «No entraremos en Palestina con el suelo cubierto de arena. Entraremos con el suelo empapado en sangre… Aspiramos a la destrucción del Estado de Israel… Nuestro objetivo es la erradicación de Israel».
A partir de mayo de 1967, la movilización de los ejércitos egipcio y sirio se desdobló en una retórica bélica irreversible. Háfez al-Assad, entonces sólo ministro de Defensa sirio, 20 de mayo: «Yo, como militar, creo que ha llegado la hora de entrar en una batalla de aniquilación». Nasser de nuevo, 27 de mayo: «Nuestro objetivo será la destrucción de Israel»; 28 de mayo: «No aceptamos ninguna coexistencia con Israel»; 30 de mayo: «Esta acción cambiará el mundo». El 4 de junio, el presidente de Irak, Abdul ar-Rahmán Arif, se une a la alianza militar con Egipto, Jordania y Siria: «La existencia de Israel» -proclama- «es un error que debe rectificarse. Ésta es nuestra oportunidad de borrar la ignominia que ha caído sobre nosotros desde 1948. Nuestra meta es clara: barrer a Israel del mapa». Un día después, el 5 junio, la aviación israelí tomó la iniciativa y destruyó en tierra la aviación aliada. La operación militar más asombrosa del siglo XX comenzaba. Al cabo de seis días, los 215.000 hombres de la alianza árabe fueron deshechos por los 125.000 del Tsahal israelí.
¿Fue, para Israel, una victoria «barata»? Es otro tópico insostenible. Los 777 muertos y 2.586 heridos israelíes durante esos seis días equivalen, en proporción poblacional, al doble de las bajas estadounidenses a lo largo de los ocho años de guerra en Vietnam.
¿Siguieron a la victoria imposiciones exorbitantes sobre los vencidos? Es difícil aceptar eso, si se analiza lo sucedido el 17 de junio en Jerusalén, cuando Moshe Dayan, tras haber recuperado la ciudad que es corazón del judaísmo, concede a las autoridades musulmanas el pleno control sobre el Monte del Templo, epicentro religioso de la capital; y cuando su acuerdo excluye del derecho a orar allí a los mismos judíos que se habían jugado la vida por recuperar el lugar sagrado de sus mayores. Así sigue.
En aquel verano del 67, leí las Reflexiones sobre la cuestión judía de J.-P. Sartre: «La causa de los israelíes estaría casi ganada, si sencillamente sus amigos hallaran para defenderlos un poco de la pasión y perseverancia que sus enemigos ponen para destruirlos, si entendieran todos que el destino de los judíos es su destino propio». Y las palabras fueron cobrando sentido.

El ángel español que liberó a 1.500 judíos presos en Egipto

El embajador español, Miguel Ángel Sagaz, con su esposa Úrsula Zinsel,
                              que también le ayudó en la causa
Al cumplirse 50 años del final de la Guerra de los Seis Días, narramos la gesta de Ángel Sagaz, embajador en El Cairo
Aquí el relato de un superviviente y los papeles desclasificados de la operación secreta 'Pasaporte 128'
El 21 de junio de 1967, con los rescoldos aún humeantes de la derrota árabe en la Guerra de los Seis Días, la España de Franco emprendió una operación secreta para liberar a cientos de judíos confinados en cárceles egipcias y evacuarles del país en compañía de sus familias. El telegrama cifrado número 128, remitido desde Madrid a la embajada española en El Cairo, puso en marcha una labor guiada por la más absoluta discreción que Crónica reconstruye cuando se cumple medio siglo de una contienda que causó estragos en una región rota hoy en mil trincheras. "En los primeros momentos de la guerra, los servicios de la policía de la RAU [República Árabe Unida, la denominación oficial de Egipto por aquel entonces] iniciaron la detención de judíos, tratando, en general, que de cada familia hubiese alguno en prisión, con el fin de atemorizar a toda la minoría", relata Ángel Sagaz, el entonces embajador español en Egipto, en un despacho reservado fechado años después al que ha tenido acceso este suplemento.
Sagaz, un veterano diplomático que acabaría sus días al frente de la legación en Washington, fue el ángel que hizo posible la operación en clave "Pasaporte 128".
"En casa esa evacuación nunca se contó como si se tratase de una gran hazaña. Siempre se entendió que era parte del trabajo que tenía que hacer mi padre", desliza su hijo Manuel Sagaz. Las gestiones del embajador resultaron decisivas en un episodio de la diplomacia española poco conocido. Desde aquel tormentoso verano de 1967, Sagaz desfiló por los pasillos del régimen egipcio en busca de un intrincado acuerdo. La embajada española había asumido la representación de los intereses de Estados Unidos en Egipto. A principios de junio la comunidad israelí en Madrid y organizaciones judías estadounidenses se habían dirigido al Gobierno franquista suplicando ayuda para salvar a la menguante minoría judía, convertida en cabeza de turco de las refriegas contra Israel. "La embajada de España, desde el primer momento, entró en contacto con las comisarías de policía y el Ministerio del Interior para defender a todos aquellos judíos que tenían pasaporte español", evoca Sagaz en los cruces de mensajes que en esos años mantuvo con sus superiores. La orden de Exteriores, no obstante, pedía expresamente proporcionar protección a "sefardíes o no sefardíes".
Un desafío que Sagaz sorteó urdiendo una astuta artimaña para persuadir a las autoridades egipcias. En sus reuniones con el ministro del Interior y sus subalternos solía reivindicar la españolidad de todos los judíos que aún permanecían en el país árabe en virtud del decreto dictado por Primo de Rivera en diciembre de 1924 "sobre concesión de nacionalidad española por carta de naturaleza a protegidos de origen español". Una argucia ya empleada durante la II Guerra Mundial por otros diplomáticos como Ángel Sanz-Briz, el encargado de negocios de la embajada española de Hungría que salvó la vida de alrededor de 5.000 mil judíos húngaros en pleno Holocausto. "Sagaz usa la misma estratagema que su tocayo en Budapest. Concede pasaportes en base al decreto de 1924 independientemente de que tuvieran algún vínculo con nuestro país", reconoce José Antonio Lisbona, autor del libro Más allá del deber en el que desempolva la labor de varias decenas de diplomáticos patrios al auxiliar a la comunidad judía. Por caprichos de la historia, Sanz-Briz había tenido como primer destino la legación en la capital egipcia.
Coincidencias aparte, los correos de Sagaz con Exteriores -de los que no queda rastro en la embajada española en El Cairo y que se guardan en el Archivo General de la Administración- levantan acta de los pormenores del plan. Los telegramas enviados desde El Cairo informan del goteo de salidas logradas por la mediación española. "Me permito adjuntarle dos listas de las personas de origen judío evacuadas hasta el presente. La primera, de 10, está formada por aquellos españoles de origen judío que con anterioridad a la Guerra de los Seis Días tenían pasaporte español. La segunda lista, de 131 personas, corresponde a las que han recibido documentación española después del 4 de junio. La diferencia es significativa", escribe Sagaz en una nota al ministro de Exteriores de la época, Fernando María Castiella. Corría octubre de 1967 y los egipcios, interesados en expulsar a los últimos representantes de la otrora vibrante comunidad judía, habían aceptado la treta.
Al éxito contribuyeron, como admite el embajador, "las excelentes relaciones con los países árabes y no haber reconocido al Estado de Israel". "Nos libra de toda sospecha o posible interés político, teniendo por tanto nuestro trabajo un exclusivo fin humanitario", subraya el diplomático. También ayudó a las negociaciones que se desplegaron entonces la amistad que trabó Sagaz con el presidente egipcio Gamal Abdel Nasser, el icono del hoy marchito panarabismo, y su corte de oficiales. Unos lazos que sirvieron para desbaratar entuertos y amenazas como la publicación en 1967 del primer testimonio de uno de los judíos deportados.
El relato, aparecido en el semanario francés L'Express, desveló los interrogatorios y las torturas a los que eran sometidos cientos de judíos intramuros de las infames prisiones del país. "Ha tardado medio año en coger la pluma, pero, al final, no ha resistido la tentación de presentarse como un héroe", se queja Sagaz en un despacho. El artículo vulneraba el absoluto mutismo de quienes fueron liberados acerca de su experiencia carcelaria, una de las dos condiciones impuestas por los egipcios al embajador. El otro requisito era que los expulsados no se dirigieran inmediatamente hacia Israel. Consciente de que el pacto corría peligro, Sagaz acudió al subsecretario del Ministerio del Interior egipcio, al que confesó: "Yo, a cada persona que abandona el país le pido que me prometa que no dirá nada en contra de estas autoridades, para las cuales no tengo más que motivos de agradecimiento, y si lo hiciesen, a pesar de esta advertencia, señor subsecretario, yo dejo de hacer lo que estoy haciendo y me pongo a jugar al golf".
Sus palabras surtieron efecto y se registró una segunda oleada de salidas. En su objetivo de completar la misión, Sagaz no estuvo solo. Su esposa, Úrsula Zinsel, también se sumó a la empresa. "Él era mucho mayor que ella. Desempeñó una labor voluntaria muy importante en calidad de presidenta honoraria de Cáritas Egipto", recalca Lisbona. Úrsula, fallecida en 2012, fue la que narró a sus hijos la aventura. "Aprovechó su nombramiento para acceder a las cárceles de mujeres y repartir ropa, alimentos y medicinas. Así conoció a las judías que se hallaban detenidas", comenta uno de sus vástagos. Los padres de Úrsula huyeron de Alemania tras la crisis de 1929 y emprendieron una nueva vida en las Islas Canarias. "Y allí nació mi madre. Imagino que su infancia y adolescencia estuvieron marcadas por lo que sucedió en Alemania. Seguramente todo aquello le ayudó a implicarse más en este asunto, a ser más solidaria que la media", agrega.
Entre 1967 y 1970, hasta 1.500 judíos abandonaron la tierra de los faraones por la diligencia de Sagaz y su cónyuge. En su mayoría, eran judíos apátridas que habían sido confinados en los penales de Tora, al sur de El Cairo, y Abu Zabal, en el norte de la capital, y la prisión de mujeres de Qanater, en el delta del Nilo. Uno de aquellos presos judíos bendecidos por el ángel español fue Ovadia Yerushalmi. "En aquel momento nadie nos informó de la implicación de la embajada española en El Cairo. Nos entregaron los pasaportes españoles poco antes de tomar el vuelo hacia Francia", dice el superviviente, de 72 años. "No teníamos la más remota idea del porqué de aquellos pasaportes. Nos pareció una ironía. Habíamos vivido en Egipto como apátridas y nos convertíamos en españoles en nuestra huida del país". El medio siglo transcurrido no ha extraviado los recuerdos carcelarios de Yerushalmi. "Fue terrible, inhumano y humillante. Fuimos arrestados y encarcelados durante dos años sin motivo. Nos colocaron a 72 personas en una pequeña celda sin las condiciones higiénicas mínimas. La comida era horrible y escasa. Nos golpeaban e insultaban día y noche para vengar su derrota en la guerra".
Las primeras remesas de refugiados partieron del puerto de Alejandría en los buques españoles Benidorm y Benicarló con destino a Marsella, Génova o Barcelona en unos trayectos costeados por el Gobierno español. Los protagonistas de la segunda fase de la operación, sin embargo, partieron en vuelos regulares de Air France a un ritmo de ocho personas cada dos días sufragados por organizaciones judías. Como atestigua la documentación desclasificada, la embajada española recibió y repartió entre la comunidad judía las ayudas económicas que llegaban del exterior a espaldas de las autoridades egipcias. "Si saben que reciben más ayuda de fuera, tendrán menos interés en resolver este problema", alerta Sagaz en una de sus misivas.
"Sagaz se implicó en la solución. Iba a recoger a los judíos que eran excarcelados, les firmaba el pasaporte y en un coche con matrícula diplomática los trasladaba a Alejandría para que tomaran el barco", indica Lisbona. Para entonces la comunidad judía egipcia empezaba a ser un vago recuerdo de su esplendor pretérito. A principios del siglo XX superaba las 90.000 almas. El nacimiento del estado de Israel en 1948, el crecimiento del antisemitismo, las guerras árabe israelíes y las expropiaciones y expulsiones ordenadas por Nasser alimentaron el éxodo y dejaron bajo mínimos el censo. "No era una comunidad muy grande ni se hacía mucho notar", dice la española Verónica Nehama, que residió en Alejandría hasta los 11 años. "La recuerdo como una ciudad preciosa con unas playas maravillosas. Los judíos vivíamos de manera más europea, sin lujos pero con agua corriente y camas", narra esta alejandrina que abandonó Egipto en 1957, con el trasfondo de la nacionalización del canal de Suez. "Era una sociedad dentro de otra con vivencias paralelas". Hoy los últimos judíos que residen en Alejandría y El Cairo apenas rebasan la decena. El representante más joven ha cumplido el medio siglo y carece de descendencia.
Sagaz fue testigo del ocaso. "Ahora no hay más de 1.000 judíos entre detenidos y en libertad en todo el país", detalla en una carta fechada en 1970. Su interlocución se propagó pronto entre quienes socorrían a una colonia en retirada. "La Cruz Roja nada puede hacer por ellos y cuando reciben alguna petición, discretamente le sugieren que vayan a la embajada de España, la "única que puede hacer algo". Calculo que en breve habrá una cifra igual o mayor sobre la que negociaré en forma análoga a lo hecho hasta ahora", había dejado por escrito tres años antes. La memoria del diplomático, que logró la evacuación de 40 judíos de Sudán, ha concitado escaso interés público en España. "Lo que más me sorprende es lo poco que se sabe de la valiosa ayuda que prestó Sagaz para ayudar a salvar a cientos de judíos perseguidos por las autoridades egipcias. Más de 1.000 personas le deben a España y al embajador sus vidas, pero muy poco se ha hecho para reconocerlo y homenajearlo", lamenta Raanan Rein, vicepresidente de la Universidad de Tel Aviv.
La mayoría de los agraciados por su gesta cumplieron la promesa de Sagaz y guardaron silencio. Los pasaportes concedidos por España les sirvieron como salvoconducto para escapar de la ira egipcia. Tenían dos años de vigencia y los consulados españoles en el extranjero recibieron órdenes concisas de no renovarlos. "Muchos se quedaron en Francia. Algunos se marcharon a América repartiéndose desde Canadá hasta Brasil. Todos se comprometieron a no trasladarse inmediatamente a Israel, pero después de algún tiempo varias familias ya estaban instaladas aquí", informa Rein. "Recuerdo una conferencia que dicté en la universidad sobre este tema hace ahora unos diez años. Al terminar, se acercaron varias personas a darme las gracias. Eran judíos egipcios que estaban muy emocionados por el reconocimiento que le di a Sagaz. "España nos salvó la vida", me dijeron con los ojos empapados en lágrimas".
Años después de aquella evacuación, uno de los hijos de Sagaz se topó con uno de los que recibieron el amparo de su padre. "Uno de mis hermanos acudió a una librería en Nueva York buscando un empleo para pagarse los estudios. El dueño le identificó y le confesó que mi padre le había ayudado a salir de Egipto. Es el único superviviente que pudimos localizar", esboza Manuel de una biografía todavía en zona de sombras. De su verdadero redentor, el que lidió con los generales egipcios hasta alejarle del infierno de Abu Zabal, Yerushalmi sólo tuvo noticias mucho después, cuando Sagaz ya había perecido. "Para los judíos, es un hombre justo que nos ayudó en tiempos de necesidad y apuros. Le agradezco su coraje y dedicación a nuestra causa. ¡Viva Ángel!", concluye.
Fuente:elmundo.es

miércoles, 7 de junio de 2017

¿Empieza Europa a comprender a Israel? - Leandro Fleischer




En este momento estoy mirando la cobertura de los ataques terroristas en Londres, de nuevo en Inglaterra, de nuevo en Europa. Que si lobos solitarios, que si grupos operativos, los medios hacen la cobertura a su manera, pero casi ninguno se atreve a decir lo que es: terrorismo islámico.
Residí en Israel casi siete años. Recuerdo todas las medidas de seguridad de allí: cada vez que se ingresa en un shopping, en una estación central o en cualquier lugar muy concurrido, uno debe pasar por un chequeo que incluye un detector de metales; si uno se olvida un bolso en cualquier lado, la Policía acordona el lugar y envía un robot para desactivar la posible bomba; no sé si seguirán existiendo, pero cuando yo visitaba Jerusalén había guardias de seguridad que controlaban a aquellos que se subían a algunos autobuses; etc. Y no, no me refiero a ninguna zona de especial peligrosidad como una frontera hostil o un asentamiento en Cisjordania, sino a lugares céntricos del país. Recuerdo también aquella vez que estaba cenando en mi apartamento de Tel Aviv y las fuerzas de seguridad buscaban a una terrorista que andaba suelta por la ciudad. Por supuesto que nos pedían que no saliéramos de nuestros hogares, y jamás podré olvidarme de un helicóptero que volaba tan bajo que su luz ingresaba a través de la ventana iluminando el comedor. Esa mujer fue encontrada en las inmediaciones de un restaurante de la playa donde yo trabajaba por entonces.
Uno se acostumbra a vivir así. De hecho, cuando volvía de visita a mi Buenos Aires natal, antes de ingresar a un centro comercial me paraba unos pocos segundos de forma automática en la entrada, y solo continuaba mi marcha cuando me daba cuenta de que ya no estaba en Israel y nadie iba a revisarme.
Ignacio Echeverría , español muerto en el último atentado islamista en Londres.

Los atentados en Israel eran y son justificados, a veces con vehemencia y a veces con disimulo. La comprensión de los asesinatos de israelíes a manos de terroristas palestinos suele ser cosa de personas –muchas de las cuales también están en Europa– que a su vez ven –tal vez veían– los ataques en sus países como "incidentes aislados". No obstante, cada vez son más frecuentes, no solo los atentados sino los episodios de intolerancia hacia los infieles en pequeños y reiterados actos violentos que no suelen llegar a los medios mainstream.
El miedo en Europa se propaga cada vez más. Pero lo importante para los políticos de allí es seguir debatiendo algún presunto problema con el clima que, en el mejor de los casos, es discutible.
Es tragicómico pensar que aquellos que creían que los israelíes se merecían lo que les sucedía estén ahora pasando por lo mismo (o peor aún) y tengan que aplicar las mismas medidas de seguridad que el Estado judío. Israel es un país que está en una región donde los islamistas se encuentran por doquier, no puede hacer otra cosa más que defenderse; y, como puede observarse, tiene éxito. La corrección política, el buenismo, la cobardía y el oportunismo de algunos políticos del Viejo Continente abrieron las puertas al islamismo, que ya está dentro y expandiéndose cada vez más y a mayor velocidad. Los avisos fueron dados en su momento, pero no fueron escuchados. Se llegó a tildar de "fascista", "racista" e "intolerante" a quien se oponía al multiculturalismo y advertía sobre lo que iba a suceder. Todavía hoy, a pesar de que el agua de la olla está comenzando a hervir, algunos siguen repitiendo esos descalificativos con elaboradas argumentaciones en favor del buenismo. Saltar de la olla puede significar reconocer que estuvieron equivocados muchos años y que también son responsables de la desesperante situación actual. Eso sí, cada vez son menos los que optan por cocerse como ranas, y las masas silenciosas se están haciendo escuchar en las urnas dando cada vez más fuerza a candidatos a los que seguramente jamás hubieran votado de otra forma.
Europa tiene dos opciones: continuar por el camino que conduce al suicidio lento y doloroso o tomar medidas mucho más contundentes que las que criticaban a Israel. Hoy ya es tarde para seguir apuntando dedos para fuera, y demasiado peligroso para continuar inventando enemigos externos: el verdadero enemigo los está devorando desde adentro.
Fuente:libertaddigital.com

martes, 4 de abril de 2017

Conferencia en Vigo del Embajador de Israel Sr. Daniel Kutner . " Israel : desafíos del presente y claves para el futuro "

Ayer , en un salón del Hotel México de Vigo , el Embajador de Israel en España pronunció una conferencia , que se enmarca dentro de una serie de actividades organizadas por la Asociación Galega de Amizade con Israel- AGAI  , durante la visita de tres días que el embajador hace a Galicia.
En estos tres días de visita el Embajador se reunirá con diversas autoridades gallegas , entre ellas con el Presidente de la Xunta Sr.Nuñez Feijoo y con el Alcalde de Vigo Sr. Caballero . 
También tendrá reuniones con asociaciones de empresarios de Galicia.

La conferencia fue organizada por AGAI

La sala de la conferencia  momentos antes del inicio del acto .

Los asistentes charlan animadamente a la espera del comienzo de la conferencia

D. Pedro Gómez-Valadés , Presidente de AGAI , realizando la presentación del conferenciante.

El Embajador Sr. Kutner impartiendo la conferncia



Terminada la conferencia se abrio un turno de preguntas  al embajador por parte de los asistentes.


El Sr. Embajador contestó todas las preguntas, desde las más sencillas a las más comprometidas.

Terminada la conferencia y el turno de preguntas , el Sr. Embajador entregó un diploma de agradecimiento al presidente de AGAI , Sr. Pedro Valadés , por su trabajo de años a favor de Israel .
Señaló el Sr. Kutner que todo ese trabajo abnegado tiene más mérito ya que no se espera nada a cambio.
Hizo también extensible ese agradecimeinto a todos los miembros de la Asociación Galega de Amizade con Israel .
El Sr. Daniel Kutner leyendo el texto del diploma de agradeciemiento de la Embajada de Israel a D. Pedro Valadés y a AGAI




El embajador se fotografió con todos los asistentes que se lo solicitaron

El Sr. Kutner departiendo con un asistente a la conferencia.

Terminada la conferencia , un grupo de miembros de AGAI , compartieron una cena en el restaurante del Hotel México de Vigo , teniendo como invitado principal al Sr. Embajador .

Otra imagen de la cena de los miembros de AGAI con el Sr. Kutner.


Antes de los postres , D. Pedro Valadés  , hizo entrega al Sr. Embajador , en nombre de AGAI , de un regalo para que lleve como recuerdo de su visita a Galicia.


Una taza de una conocida cerámica gallega con el logo de AGAI

Y un libro con maravillosas imágines de la ciudad de Santiago de Compostela.


El Sr. Embajador agradeciendo los regalos y sobre todo , según sus palabras , agradeciendo sinceramente el trabajo de AGAI a favor de la causa justa de Israel.

 El Sr. Kutner departiendo con una de las asistentes a la cena.

Aprovechando los últimos momentos de conversación antes de marchar.

sábado, 25 de marzo de 2017

España vs Israel en "El Molinón" (Gijón) . La venganza de Goliat.

Ayer tuvimos el privilegio de asistir al partido de futbol entre las selecciones nacionales de España e Israel , que se celebró en el Estadio de El Molinón , en la hermosa ciudad de Gijón. Partido oficial de clasificación para el Mundial de Rusia 2018.
Que mejor ejemplo , tratándose de Israel y de la potente selección de España , que el relato bíblico de el enfrentamiento entre el gigante filisteo Goliat y el joven David.

" Los filisteos juntaron sus ejércitos para la guerra, y se congregaron en Soco, que es de Judá, y acamparon entre Soco y Azeca, en Efes-damim. 
 También Saúl y los hombres de Israel se juntaron, y acamparon en el valle de Ela, y se pusieron en orden de batalla contra los filisteos. 
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 Salió entonces del campamento de los filisteos un paladín, el cual se llamaba Goliat, de Gat, y tenía de altura seis codos y un palmo.
 Y traía un casco de bronce en su cabeza, y llevaba una cota de malla; y era el peso de la cota cinco mil siclos de bronce.
Sobre sus piernas traía grebas de bronce, y jabalina de bronce entre sus hombros.
 El asta de su lanza era como un rodillo de telar, y tenía el hierro de su lanza seiscientos siclos de hierro; e iba su escudero delante de él.
Y se paró y dio voces a los escuadrones de Israel, diciéndoles: ¿Para qué os habéis puesto en orden de batalla? ¿No soy yo el filisteo, y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí.
 Si él pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros seremos vuestros siervos; y si yo pudiere más que él, y lo venciere, vosotros seréis nuestros siervos y nos serviréis.
Y añadió el filisteo: Hoy yo he desafiado al campamento de Israel; dadme un hombre que pelee conmigo.
 Oyendo Saúl y todo Israel estas palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron gran miedo.
Y todos los varones de Israel que veían aquel hombre huían de su presencia, y tenían gran temor. 
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  Entonces habló David a los que estaban junto a él, diciendo: ¿Qué harán al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del D-os viviente? 
 Y dijo David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo.
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  Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre del SEÑOR de los ejércitos, el D-os de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado.
El SEÑOR te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay D-os en Israel. 
 Y metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con la honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra.
 Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano."

1ª SAMUEL 17 

En el relato bíblico , estaban en peligro el ejército y el pueblo de Israel , por eso se produjo el milagro.
En el día de ayer nada de eso estaba en peligro , por lo que el gigante Goliat del futbol , España , venció al joven David del futbol , la selección de Israel . No hubo sorpresas , no era necesario un milagro ( Israel en si mismo es un milagro y no debe desperdiciarlos en temas lúdicos ) y por eso ocurrío lo inevitable , España ganó casi sin despeinarse , por 4 - 1, a la selección del país del rey David.

A continuación podeis ver  un pequeño reportage fotográfico del acontecimiento.


En la habitación del hotel preparándonos para la " batalla"


Aunque lo pudiera parecer , no es un talit .....sabíamos que seríamos pocos , por lo que tendríamos que estar bien visibles.
Bajamos asi de la habitación , y ya os podeis imaginar ...la zona de recepción llena de gente , mirados por todo el mundo .....pero en ese momento , una pareja de mediana edad , con el dedo pulgar en alto nos dijo ( con acento extranjero, posiblemente israelies )..¡¡ Viva Israel !! ...los saludamos tambien pulgar en alto y salimos ya a la calle muy contentos por este primer encuentro con algunos de los nuestros.


Camino del estadio de El Molinón ....como no estamos acostumbrados a acontecimientos de este tipo , Mamen me decía , ..." no veo a nadie con banderas....."


Ya enfrente del estadio ...Mamen tenía razón , no se veían muchas banderas ...de Israel ninguna en aquel momento ...eramos el blanco de todas las miradas .
Detras de nosotros un niño le decía a su padre , " ¿ porque llevan las dos banderas ? "...el padre le contestó , " defenderán a los dos equipos ".
Y no se equivocaba mucho el padre del niño extrañado ....amamos a España porque es nuestra nación...y amamos profundamente a Israel porque es nuestra vocación y la llevamos en nuestro corazón junto a todo el pueblo judío.
Estando en este lugar se nos acercó un matrimonio israelí , ella hispano-israelí ( de Madrid ) para hablar con nosotros y expresarnos su agradecimiento por estar alli , sin miedos , con la bandera de Israel . Estabán muy emocionados por encontrar a gente que comprende a Israel en medio de tanta incomprensión  . Fue también para nosotros un encuentro muy gratificante.
Recibimos también la felicitación de seguidores de España y alguno nos pidio hacer una foto con él , a lo que accedimos muy gustosamente.


Esta foto nuestra aparece hoy en el diario " El País "



Aficionados esperando la llegada de los autobuses con las selecciones , sobre todo el autobus de la selección de España


En poco tiempo , con alegría , vimos que ya no estábamos solos .
Un grupo de seguidores de Israel , entre ellos , Aida Oceransky (6ª por la izquierda ) , Presidenta de la Comunidad Israelíta del Principado de Asturias y también Pilar Diez ( 2ª por la izquierda ) , esposa de nuestro querido , admirado y añorado Jaime Einstein , Z"L.


Éramos pocos , pero llamativos.



Ya con las entradas en la mano , invitación de la Embajada de Israel en España , nos disponemos a entrar en el estadio.


Mamen entrando en el estadio.


Aqui están nuestros asientos.






Los jugadores de Israel calentando antes de empezar el partido


El orden es su fuerte , como se puede comprobar



Unos israelíes cerca de donde nosotros estábamos.


Un matrimonio de Asturias , seguidores de Israel , sentados a nuestro lado.


Todo preparado para la salida de las selecciones



Las dos selecciones preparándose para la ceremonia de los Himnos nacionales.



video

La calidad no es buena , pero es muy emocionante poder escuchar el Hatikvá en España en un acto como este.


Va a comenzar el partido


Ya en juego


En la esquina norte del estadio se encontraba el mayor número de seguidores israelíes


Dos seguidores israelíes con unas pelucas muy originales.


Pilar Diez con la banderade Israel.


En el descanso del partido


Y sigue el partido


El peligro rondando en la portería israelí


Piqué en el centro


Las cosas no iban nada bien para Israel.


Ni que decir tiene que la mayoría de seguidores de la selección española era aplastante.
Nosotros eramos pocos , pero valientes.


En la segunda parte , Israel a la izquierda de la imagen


Falta peligrosa a favor de España.


Gol de España


Se acbó el partido ..España 4  - Israel 1
Intercambio de camisetas y buena sintonía entre ambas selecciones.


Terminado el partido los seguidores israelíes se dirigen a la esquina norte a saludar al mayor grupo de seguidores que se encuentra en ese lugar.


Nadie esperaba el milagro ni tampoco era necesario para la supervivencia de Israel , como si lo fue cuando David venció a Goliat .
2500 años despues Goliat se vengó de David disfrazado de David Silva , Iniesta ,Piqué, Sergio Ramos , de Gea , ...etc....

Lo pasamos muy bien y queremos destacar el respeto del público de Gijón  con la selección de Israel , a pesar de que un grupo de extremistas antisemitas y antiisraelíes , intentó en los días previos  que sucediera lo contrario .
Un 10 también para la policía española que montó un gran dispositivo de seguridad para que nada nos ocurriera a los que asistíamos al partido y en especial a la delegación y selección israelí.